El paisajismo inglés del Romanticismo tiene como máximos
representantes a Turner y Constable. Joseph Mallord William Turner nació
el 23 de abril de 1775 en Londres. Su padre era barbero y fabricante de
pelucas mientras que su madre se dedicaba a las labores del hogar. Mary,
la madre, sufría frecuentes crisis nerviosas y se dice que el pintor
heredó su carácter melancólico. A los once años William se trasladó a
vivir a casa de su tío en Middlessex, abandonando el barrio donde había
transcurrido su infancia. Empezó en estos momentos a acudir a la escuela
y a colorear grabados. En 1788 regresa a Londres y empieza a trabajar para
un arquitecto especialista en acuarelas; su preocupación por el modelo
real y la observación serán las líneas maestras de esta fase de
aprendizaje.
Claro de Luna
Comentario : En sus primeras obras, Turner se nos presenta como un
pintor oscuro por su colorido aunque siempre interesado por la luz, en
este caso la de la luna. Los reflejos de la iluminación lunar sobre el
mar crean una sensación romántica que el artista, sin duda, está
interesado por transmitir. La amplitud de la perspectiva será uno de los
elementos comunes a todos sus trabajos; no en vano, fue Turner profesor de
perspectiva en la Royal Academy durante 17 años. En esta tela emplea una
perspectiva baja para producir en el espectador un mayor impacto visual.
Cabe destacar la delicadeza del artista al realizar las dos barcas de la
derecha y las figuras del plano medio, así como las siluetas de las casas
del horizonte, un horizonte que separa el cuadro en dos zonas como ya hacían
los maestros del paisaje barroco holandés, con Jacob van Ruysdael a la
cabeza. La pincelada minuciosa y certera será otra de las características
a destacar.
Bote de rescate , 1831
Durante los años iniciales de la década de 1830, Turner está
interesado en los asuntos acuáticos como bien podemos comprobar en La
playa de Calais, El Támesis o esta imagen que contemplamos. En todas
ellas la temática es secundaria porque al maestro londinense lo que le
interesa es representar los fenómenos naturales y los efectos atmosféricos.
En este caso, elige un tema cargado de tensión como es el momento de la
partida de un barco de rescate alertado por las bengalas lanzadas desde un
barco encallado que se intuye a lo lejos. El escenario está siendo
vapuleado por un temporal mientras en la playa contemplamos a una mujer
con sus hijas que espera el desenlace del rescate. Turner capta a la
perfección la luz típica de una tormenta, esa luz oscura pero que
ilumina a la vez. También se ha conseguido perfectamente el color del mar
embravecido en el que se mezclan marrones y blancos. Siguiendo los
dictados románticos, el artista nos hace sobrecoger al ver la fuerza de
la naturaleza frente a la pequeñez del ser humano, tal y como también
hará el alemán Friedrich.
Fishermen at Sea (The Cholmeley Sea Piece), 1796,
oil on canvas, Tate Gallery, London.
Comentario : Este lienzo que contemplamos fue el primero que Turner
expuso en la Royal Academy. Se trata de una marina nocturna en la que el
maestro muestra su interés por presentar diferentes tipos de
iluminaciones, al sentirse atraido por ejercitarse en la técnica del
claroscuro. El maestro londinense divide la composición en un primer
plano ocupado por las fuertes olas, un plano intermedio donde observamos
la barca de pesca zarandeada por el oleaje y un trasfondo en el que
encontramos los árboles de la costa. Entre las nubes se aprecia el círculo
blanquecino de la luna, cuyas luces bañan la escena para crear
sensacionales contrastes lumínicos. La influencia de la pintura holandesa
del Barroco -Ruysdael, Hobbema o Van Goyen- se manifiesta tanto en la temática
como en el importante papel otorgado al cielo, ocupando más de la mitad
de la superficie del lienzo. El movimiento, la iluminación fantasmagórica
y la violencia de la naturaleza serán elementos comunes a buena parte de
los primeros trabajos de Turner.
En esta etapa realiza varios viajes
por tierras inglesas, obteniendo interesantes estudios que
posteriormente le servirán para sus obras definitivas ya que Turner solía tomar las notas para sus
cuadros mucho antes de realizarlos, incorporando a la obra definitiva la
impresión que ha reconstruido la memoria. En 1791 obtiene un premio de
dibujo en la Royal Academy de Londres gracias a un paisaje lo que le llevó
a decantarse definitivamente por esta temática.
Ulysses Deriding Polyphemus, 1829
National Gallery at London
Dos años después conocería al doctor Thomas Monro, médico
psiquiatra y gran amante del arte quien le ocupará en la copia de los
dibujos que tenía en su colección. En la ejecución de este trabajo
conoció a Thomas Girtin. Girtin dibujaba los contornos y Turner los
coloreaba con acuarelas, iniciándose así una importante relación entre
ambos jóvenes. A los 20 años William empieza a trabajar al óleo
mientras recibía las primeras críticas por sus acuarelas. En estos
momentos también llegan los primeros encargos; debe pintar vistas de la
campiña inglesa viéndose obligado a realizar continuos viajes para tomar
bocetos y dibujos.
The Burning of the Houses of Parliament, 1834,
Philadelphia Museum of Art
Comentario : Al anochecer del 16 de octubre de 1834 se
produjo un espectacular incendio en el edificio del Parlamento de Londres.
Toda la ciudad acudió a presenciar el espectáculo que fue aprovechado
por Turner para realizar dos álbumes de bocetos desde diferentes lugares.
Al año siguiente realizó dos cuadros al óleo con el tema del incendio
pero, curiosamente, no utilizó para ello los bocetos que había tomado
aquella noche sino que confió en su prodigiosa memoria. El maestro
londinense es el pintor de las atmósferas y no podía dejar pasar la
oportunidad de plasmar con sus pinceles el efecto de un incendio en el
ambiente de la ciudad.
El edificio incendiado aparece en el fondo de la
imagen, con una espectaculares llamas en tonos anaranjados y blancos que
permiten incluso apreciar las torres de la catedral. El reflejo de las
llamas en el agua del Támesis se convierte en otro punto de referencia
clave de la composición. En primer plano podemos apreciar un montón de
figuras apiñadas que contemplan el incendio mientras en el río se
aprecian algunas barcas. La iluminación característica de un incendio de
grandes dimensiones ha sido perfectamente captada por el artista. La
pincelada utilizada por Turner es bastante suelta, preludio casi del
Impresionismo.
Estos encargos de los nobles y aristócratas londinenses
le van a permitir amasar una pequeña fortuna. Sus fuentes de inspiración
estarán en la pintura de Rembrandt -de quien captará los contrastes
luz/sombra-, Poussin, Claudio de Lorena y Dughet, pintores de los que
obtendrá la sobriedad clásica que podemos contemplar en sus trabajos
definitivos. En 1798 Turner visita el norte de Gales para conocer mejor
donde se inspiraba el pintor Richard Wilson. Por estos años finales del
siglo XVIII, los cuadros de William son bastante oscuros, interesándose
por el dramatismo y lo imponente de los temas como bien se puede observar
en El lago de Buttermere o El castillo de Dolbadern.
Dido Building Carthage (The Rise of the Carthaginian
Empire),
1815, oil on canvas, National Gallery, London
Comentario : Una de las composiciones históricas más
importantes que pintó Turner representa una parte de la historia de Dido,
princesa fenicia que huyó de su tierra porque su hermano la quería
asesinar. Llegó a África donde construyó la ciudad de Cartago. Dido se
enamoró de uno de los héroes de la guerra de Troya, Eneas, al que colmó
de favores y de bienes. Al abandonar Eneas la ciudad, Dido se dio muerte.
El tema de Dido y Eenas era muy utilizado en los primeros años del siglo
XIX para aludir a la situación política entre Inglaterra y Francia.
Mientras Dido era relacionada con Inglaterra, Eneas simbolizaba la Francia
napoleónica. Esto motivó la aparición de un buen número de escenas
históricas que tienen un fondo simbólico. El estilo de Turner ha sufrido
una evolución al mostrarse ahora muy influido por Claudio de Lorena. El
maestro británico emplea un fuerte colorido amarillento que fue muy
criticado por los especialistas de su época. El romanticismo de la obra
de Turner es cada vez mayor, utilizando puestas de sol, imágenes con una
amplitud de perspectiva destacable, e incluso dando sensación atmosférica
en las zonas finales del lienzo, más difuminadas. Las arquitecturas
aluden a la época clásica durante la que se construyó una de las
ciudades más importantes de la Antigüedad. Estas maravillosas
construcciones, realizadas con exquisita delicadeza, se ven animadas por
las figurillas y por lo juegos de luces que emplea el maestro londinense.
Los importantes encargos que recibe motivarían el
traslado a un nuevo estudio. A partir de 1800 conoce a Sarah Danby, joven
viuda que será durante años la compañera del maestro, naciendo de esa
unión dos hijas: Evelina y Giorgiana. En 1802 Turner viaja a Suiza
pasando el otoño en París. En la capital francesa conocerá
personalmente a Jacques-Louis David y visitará el Louvre donde tuvo la
oportunidad de copiar a Tiziano, Rafael, Rubens y Rembrandt. El color como
medio de expresión será su objetivo más inmediato en estos momentos por
lo que buscó su inspiración en el museo francés. También realizará
durante este viaje numerosos bocetos que utilizará en obras posteriores.
Este mismo año de 1802 es elegido miembro de pleno derecho de la Royal
Academy, en cuanto tuvo la edad requerida para serlo, aunque ya llevaba
vinculado a la institución bastante tiempo. Cinco años después del
viaje a Francia publicará el primer volumen de "Liber Studiorum"
colección de grabados realizados a sugerencia de un amigo como imitación
del "Liber Veritatis" que había elaborado Claudio de Lorena en
el siglo XVII.
Snowstorm- Steamboat off a Harbor's Mouth,
1842, National Gallery, London
Comentario :
Era ésta una manera de homenajear al maestro del
Barroco francés al tiempo que difundía su propia producción y su fama.
En estos momentos los críticos empiezan a achacarle cierta indefinición
en los contornos, la utilización poco apropiada del color y la
infidelidad a la naturaleza. Incluso su cuadro Salto del Rin en
Schaffhausen fue acusado de parecer "haber sido producido por arena y
yeso". Desde 1807 Turner se interesa especialmente por el color y por
el empleo de fondos blancos para los cielos y el agua, otorgando así
mayor luminosidad a los tonos claros. Esta nueva fórmula la podemos
apreciar en Pescador saludando a un mercante. Algunas obras de las
realizadas en estos momentos están tomadas directamente al óleo del
natural, algo bastante extraño en Turner que prefería el lápiz o la
acuarela para los apuntes, observándose aquí una clara influencia de
John Constable.
Peace- Burial at Sea, 1842, oil on canvas, Tate Gallery
at London
Comentario : La muerte del pintor David Wilkie a su regreso de Oriente
Medio en 1841 supuso para Turner una fuerte impresión por lo que realizó
esta obra como homenaje. En ella podemos contemplar varios barcos que están
realizando unas exequias en el mar, iluminado este momento por un potente
foco de luz. El resto de la imagen queda en penumbra, a excepción de
algunas zonas del mar donde se refleja la luna y la silueta también
iluminada del puerto. Los efectos atmosféricos envuelven la escena con lo
que se consigue inspirar la tristeza del momento. El interés del maestro
británico por representar escenas nocturnas ya había aparecido en Turner
hacía mucho tiempo, como bien se puede observar en Claro de luna o
Transportistas de carbón, por ejemplo. La mezcla de las nubes con el humo
hacen preludiar Lluvia, vapor y velocidad.
William realizará una serie de vistas de casas de campo
propiedad de nobles londinenses con las que afirmaba su estatus social y
conseguía un rápida fama al ponerlas de moda entre las clases aristocráticas.
Esta fama vendrá acompañada de su contratación como profesor de
perspectiva por parte de la Royal Academy entre los años 1811 y 1828.
Precisamente el interés por la perspectiva será una de las características
que definen sus trabajos. En 1819 realiza su primer viaje a Italia ya que
se le encargarían algunas acuarelas para ilustrar un libro. Pasó por Turín,
Milán, Venecia, Roma y Nápoles, dedicándose a copiar obras de algunos
maestros clásicos, especialmente Tintore tto. En Roma fue nombrado
miembro de la Academia de San Lucas. Gracias a los pintores extranjeros
residentes en la Ciudad Eterna, William se puso en contacto con los
maestros del Qua ttrocento italiano: Mantegna, Masaccio, Botticelli, Piero,...
De regreso a Londres en 1820 que ponía de manifiesto lo aprendido en este
viaje a Italia en el cuadro titulado Roma vista desde el Vaticano donde
hace un sensacional homenaje a Rafael. En los años siguientes expondrá
muy poco en la Royal Academy pero sus trabajos se podían admirar en los
locales dispuestos al efecto por sus protectores y en la galería abierta
por el propio Turner junto a su casa. Cada uno de los trabajos expuestos
iba acompañado de un poema, bien suyos o de sus poetas favoritos, uniendo
de esta manera poesía y pintura. En estas fechas su relación con Sarah
Danby se enfrió considerablemente, estrechando su contacto con la sobrina
de ésta, Hannah, relación que durará hasta la muerte del artista.
The Slave Ship, 1840, oil on canvas, Museum of Fine-Arts
at Boston
Turner se convierte en la década de 1820 en el pintor
preferido del gran público, de la aristocracia e incluso de la realeza.
Sus paisajes son admirados por todos. El maestro se interesa en estos
momentos especialmente por los efectos atmosféricos, la luz y el color,
llegando a decir algún crítico de él que "Hay un pintor que tiene
la manía de pintar atmósferas". La estancia en Italia se va a
repetir en 1828, pasando esta vez por París, Avignon, Florencia y Roma.
Pintó asiduamente e incluso organizó una pequeña exposición en la
Ciudad Papal cosechando un gran éxito de público, aunque no de la crítica.
En febrero de 1829 Turner está de nuevo en Londres para realizar el
Ulises, obra en la que emplea colores claros y luminosos gracias al
estudio de las obras italianas del Renacimiento: Leonardo, Rafael, Miguel
Angel, Correggio, ... Este mismo año de 1829 fallecía el padre del
maestro. A lo largo de 1831 Turner va a viajar por Escocia para contactar
con su buen amigo Walter Scott a quien el pintor iba a ilustrar un libro
de poesía. Al año siguiente se trasladará a París donde conocerá a
Delacroix. Durante el verano de 1833 regresará a Venecia, una de las
ciudades que le cautivará, realizando desde este momento un elevado número
de escenas protagonizadas por la Ciudad de los Canales. En 1840 visitará
por tercera y última vez Venecia, sintiéndose atraído por sus atmósferas.
Al regresar a Londres, Turner se pone en contacto con uno de sus más férreos
defensores, John Ruskin, joven teórico de la Historia del Arte que
incluirá a Turner en su obra "Modern Painters" y a quien
dedicará estas palabras: "en Venecia él encontró libertad de
espacio, brillantez de luz y variedad de color".
Rain, Steam and Speed - The Great Western Railway, 1844,
oil on canvas
LLuvia, vapor y velocidad
La obra emblemática de Turner fue presentada en 1844 a la Royal
Academy de Londres, consiguiendo una excelente impresión entre el público
londinense. Una descripción del cuadro apareció en la prensa de la
capital y un crítico invitó a visitar la obra antes de que el tren se
saliera del lienzo. El cuadro fue pronto grabado para convertirse en una
de las primeras escenas de Turner conocidas en Francia donde tuvo una gran
influencia, especialmente entre los impresionistas como Monet,
también interesado en representar escenas con locomotoras.La verdadera
protagonista de la composición es la luz que se filtra a través del agua
de la lluvia. La luz, el vapor y la velocidad forman un cóctel perfecto
para que el maestro londinense nos muestre sus queridos efectos atmosféricos
con los que consigue desdibujar todos los contornos, incluso el de la
propia locomotora.Curiosamente, Turner ha empleado la locomotora como
elementos de representación del vapor y de la modernidad, ya que la
velocidad estaría caracterizada por una pequeña liebre que corre en la
zona izquierda de la composición. Los tonos claros son los habituales en
la última etapa de Turner, empleando también algunos marrones para
reforzar el contraste. Las pinceladas son rápidas y empastadas, adelantándose
al impresionismo. Sin duda, nos encontramos ante una obra singular que
anticipa ya la era contemporánea en la que el tren será algo más que un
símbolo.Ruskin remonta el origen de esta composición a un viaje en tren
en un día de tormenta, en el que el artista asomó la cabeza por la
ventanilla.El puente no es otro que el viaducto de Maidenhead, que cruza
el Támesis entre Traplow y Maidenhead, en la línea Great Western recién
inaugurada a Bristol y Exeter. Este viaducto se inició en 1837 y se
finalizó dos años después, siendo el diseño de Brunel. Su construcción
fue motivo de encendida construcción y los técnicos del Great Wetern
Railway diagnosticaron que se caería. La vista está tomada hacia Londres
y el puente que se contempla a la izquierda es el de la calle Taylor.La
diagonal que organiza la composición es una influencia de Claudio
de Lorena, utilizando esa diagonal para dirigirnos desde el primer
plano hacia el punto de fuga.
Durante 1844 Turner presentaba en la Royal Academy su
obra más famosa: Lluvia, vapor y velocidad, trabajo en el que recogía
todas sus investigaciones respecto a la atmósfera, la luz y el color. A
partir de 1845 abandona su contacto con la naturaleza por lo que será
duramente criticado, siendo sus cuadros cada vez más caóticos llegando
incluso a tener que clavar un clavo en el marco para que se supiese cuál
era la parte de arriba al enviarlos a las exposiciones. Compró una casa
en Chelsea en la que vivió una larga temporada con Sophia Boot, haciéndose
pasar por almirante retirado.
The Fighting Téméraire, 1838, National Gallery, London
En alguna ocasión, Turner puso sus pinceles al servicio de la crónica
de su tiempo. En primer lugar con El incendio de la Cámara de los Lores y
después con la Temeraire, un famoso barco de combate que había
participado en la batalla de Trafalgar y que fue desguazado en 1838.
Turner ha querido jugar con el destino de la embarcación al utilizar un
ocaso cuya luz se filtra entre las nubes y se refleja en las aguas del
mar. Ese ocaso será el de la propia Temeraire. Junto a la nave podemos
observar un remolcador de vapor; la tecnología ha vencido a la tradición.
El humo del remolcador es otro punto importante de referencia al igual que
los reflejos de ambos barcos en el agua. Los azules, amarillos y blancos
serán muy comunes en la paleta del maestro londinense, haciéndolos aún
más luminosos al emplear una potente iluminación. El resultado es una
obra cargada de romanticismo con la que Turner cosechó un importante éxito
En 1850 expuso por última vez en la Royal Academy.
Enfermó en octubre de 1851 falleciendo el 19 de diciembre de ese año en
su casa de Chelsea a la edad de 76 años. En su testamento legaba a la
nación inglesa sus cuadros finalizados, con la condición de que se
construyese un museo Turner para albergar esta colección, en el plazo de
diez años tras su fallecimiento. De lo contrario, los cuadros deberían
ser vendidos. No se construyó el museo ni se vendieron los cuadros y tras
más de un siglo de indecisiones, el legado Turner -constituido por lo que
había en su estudio tras su muerte: 320 óleos y más de 19.000 acuarelas
y esbozos- se ha recopilado en un edificio anexo a la Tate Gallery, la
llamada Clore Gallery, que fue inaugurado por la reina Isabel II en abril
de 1987.