El marido ideal,
otra de las famosas comedias de Oscar Wilde, fue escrita en 1885 y
ambientada en la high society londinense de finales del siglo XIX. El
subsecretario de Estado —Sir Roberto Chiltern— es un marido ideal para
su mujer Lady Chiltern, un político brillante y un perfecto caballero.
Ante todo el resto de la sociedad ambos se muestran como un matrimonio
ideal y armonioso. Esta armonía se ve amenazada cuando irrumpe en escena
la malévola y seductora Mrs. Cheveley que chantajea a Robert Chiltern
amenazándole con revelar un obscuro secreto de su pasado que le permitió
a él forjar su admirable carrera política y su matrimonio. Acorralado,
le pide consejo a su amigo de toda la vida, Lord Arthur Goring, conocido
en toda la high society por su inteligencia y sus atuendos: todo un
dandi.
Es esta una comedia moral en la que el autor se nos presenta como un
observador social. Nos muestra imágenes estereotipadas de las personas
de la alta sociedad londinense, pero aun con esa imagen las
personalidades no nos parecen de ficción porque podemos en estos días
encontrar personas semejantes a cualquiera de ellas.
En esta obra el autor nos da lecciones sobre las rigidez de las condenas
morales que usualmente se imponen al ser parte de una sociedad. Wilde
nos habla de la importancia de comprender las acciones individuales en
su contexto; por sobre la facilidad de una condena moral casi automática
e irreflexiva.
Es una comedia sin dudas
superior a muchas novelas de su época y de la nuestra.
Arthur
Goring (Rupert Everett), un mujeriego empedernido e infatigable asiduo a
las fiestas, cuya elegancia, rapidez de réplica y rechazo a tomarse nada
en serio le ha hecho célebre en todo Londres. Sin embargo, cuando su
amigo de toda la vida, Sir Robert (Jeremy Northam) acude a él para
solucionar un asunto extremadamente delicado, Arthur demuestra estar a
la altura de las circunstancias.
A su vez, Lord Goring se verá pronto
atrapado en una enmarañada trama llena de mentiras, tentaciones y
encuentros. Mientras es diestro manipulando los asuntos de los otros,
los suyos propios resultan infinitamente más difíciles de resolver. Los
siempre presentes encantos de la hermana de Sir Robert (Minnie Driver) y
el constante acoso de su propio padre (John Wood) devienen una amenaza
muy sólida para su feliz soltería.
Irónicamente, la implicación de Lord
Goring en esos juegos llenos de engaño y deshonestidad le obligan a
aceptar la verdad sobre el amor y el perdón. Puede que un día incluso él
llegue a ser "un marido ideal."
Un miembro del Parlamento con un
vergonzoso secreto... Una seductora buscadora de fortunas con una
historia que vender a los periódicos... Un soltero que rehuye todo
compromiso y famoso en las más selectas fiestas de Londres... personajes
que nos son próximos, quizás, que encarnan plenamente obsesiones
contemporáneas como la carrera, el dinero y el matrimonio...
El productor Uri Fruchtmann admite que la
pieza tiene una intemporalidad que la hace válida para el espectador
actual pese al hecho de haber sido escrita unos 100 años antes:
"Creo
que las buenas piezas de teatro se adaptan a los nuevos tiempos porque
tratan de las personas. Y, en esencia, las personas no han cambiado."
"Los temas de que habla Wilde como la
represión moral o el escándalo político son absolutamente actuales" -observa
Rupert Everett (Lord Arthur Goring). Gran admirador de las obras de este
autor, Everett siente que el mismo Wilde es un personaje que nunca ha
pasado de moda y que mantiene cierta permanente fascinación para el
público actual.
"Se trata de un personaje muy moderno. Creo que nunca
tuvo el reconocimiento que merecía como figura social; así que, mientras
comenzamos este nuevo milenio, ciento y tantos años después de que muriera,
se hace sugerente pensar en él y en cuánto y cuán poco han cambiado las
cosas."
Todos los realizadores estaban
emocionados con el guión desde el primer borrador. El productor Barnaby
Thompson observa: "Lo que Oliver ha hecho realmente bien es conservar el
mundo de Wilde y al mismo tiempo darle una mayor base emotiva. Ha
proporcionado a cada personaje un auténtico viaje emocional." El
productor Uri Fruchtmann está de acuerdo en que en ciertos aspectos
Oliver ha reforzado la historia: "Puede parecer una blasfemia, pero creo
que en muchos sentidos la adaptación de Olly está mejor estructurada que
el original. En ocasiones, la pieza parece ante todo un vehículo para
todas esas espléndidas citas y magníficos diálogos. Olly ha reforzado
los personajes y las relaciones entre ellos. Se ha centrado en esos
componentes."
Sir Robert Chiltern (Jeremy Northam) es
un hombre que lo tiene todo. Brillante político y perfecto caballero,
resulta el marido ideal para la encantadora Lady Chiltern (Cate
Blanchett). Admirados por todo el mundo, son el vivo ejemplo de la
armonía conyugal hasta que una intrigante aventurera, la Señora
Cheveley (Julianne Moore), amenaza con revelar un oscuro secreto del
pasado de Sir Robert; los cimientos de la carrera de éste y su
matrimonio parecen empezar a desmoronarse. Acorralado, recurre a Arthur.