Vivaldi scrisse anche un gran numero di opere, circa 45 dei
quali sono stati i punteggi perso un po 'di tempo e altri dopo i
bombardamenti della seconda guerra mondiale. Le opere restanti
sono sicuramente impressionanti. In queste pagine potrete
esporre alcune delle quali con alcuni file mp3 da scaricare.
Antonio Vivaldi también escribió una gran cantidad de operas,
unas 45 de las cuales se ha perdido las partituras unas en el
tiempo y otras tras los bombardeos de la segunda guerra mundial.
Las que quedan son obras sin duda notables. En estas páginas
expondremos algunas de ellas con algunos archivos mp3 para
descargar.
Antonio Vivaldi also wrote a
large number of operas, some 45 of which scores have been lost
some time and others after the bombings of World War II. The
remaining works are certainly impressive. On these pages you
will expose some of them with some mp3 files to download.
L'Adelaide
Alvida, regina dei Goti
Agrippo
Aristide
Armida al campo d'Egitto
Arsilda, regina di Ponto
L'Atenaide o sia Gli affetti
generos
Bajazet (Tamerlano)
La candace o siano Li veri amici
La costanza trionfante degli
amori e degl'odii
Cunegonda
Doriclea
Dorilla in Tempe
Ercole su 'l Termodonte
Farnace
La fede tradita e vendicata
Feraspe
La fida Ninfa
Filippo re di Macedonia
Ginevra principessa di Scozia
Il giustino
Griselda
L'incoronazione di Dario
Gli inganni per vendetta
L'inganno trionfante in amore
Ipermestra
Motezuma
Nerone fatto Cesare
L'Olimpiade
L'Oracolo in Messenia
Orlando finto pazzo
Orlando furioso
Ottone in Villa
Rosilena ed Oronta
Rosmira
Scanderbeg
Semiramide
La Silvia
Siroe, re di Persia
Teuzzone
Tieteberga
Tito Manlio
La verità in cimento
La virtù trionfante dell'amore e
dell'odio
Il giorno felice
Motezuma (Drama per musica) es una ópera
seria de Antonio Vivaldi, con libreto en italiano de Girolamo
Giusti, estrenada el 14 de noviembre de 1733 en el Teatro San Angelo
de Venecia. El libretto está basado en el libro "Historia de la
conquista de México" de Antonio de Solís Rivadeneira, publicado en
1684 en Madrid.
Aria Quel
Rossor Chin Volto Miri
A esta
ópera se le hace mención en varios libros de referencia bajo el
nombre de Montezuma, pero el reciente descubrimiento de los
manuscritos ha desvelado que el nombre original es
Motezuma
Sinfonía
I. allegro
La
música había quedado perdida tras la muerte del compositor, llegando
hasta nuestros días sólamente la letra. En 2002 se redescubrió la
partitura en el archivo de la librería de la Sing-Akademie zu
Berlin, una antigua agrupación coral con una rica tradición musical.
Tras la Segunda Guerra Mundial, su librería fue saqueada por el
Ejército Rojo y llevada a la Unión Soviética. Tras un largo periplo
el archivo acabó en Kiev, en la actual Ucrania, donde el musicólogo
Steffen Voss descubrió la música de ésta ópera, aunque el principio
del primer acto y un fragmento del tercero habían
desaparecido.
Dove la figlia
El 11 de
junio de 2005 en el Concert Hall De Doelen de Rotterdam se llevó a
cabo una versión de concierto de la ópera, dirigida por Federico
María Sardelli, la primera representación de la misma desde el siglo
XVIII.
El
estreno mundial en tiempos modernos tuvo lugar el 21 de septiembre
de 2005 en Düsseldorf, como parte del Altstadtherbst Kulturfestival,
en una producción de Uwe Schmitz-Gielsdorf, diseñada por Paolo
Atzori con la orquesta Modo Antiquo dirigida por
Sardelli.
Rec
Son Vinto Eterni Dei
Deutsche
Grammophon ha realizado una grabación con Il Complesso Barocco,
dirigida por Alan Curtis
El
libretto de Giusti usa como argumento por primera vez en la historia
de la ópera la conquista de América, y viene a narrar las últimas
horas del emperador azteca prisionero del conquistador Hernán
Cortés, denominado en la ópera Fernando de una forma un tanto
imaginativa ya que siguiendo la costumbre de la época la ópera acaba
con un final feliz.
Motezuma
está oculto en su palacio donde su mujer Mitrena y su hija Teutile
están considerando suicidarse. El emperador aparece encarcelado por
los españoles, pero el amor secreto entre Teutile y Ramiro (hermano
de Fernando) impide a ésta tener el valor necesario para quitarse la
vida. Mientras tienen lugar varias disputas entre los protagonistas,
los españoles vencen la batalla definitiva, aunque Fernando
permanece atrapado en una torre asediada por Asprano. Los mexicanos
interrogan al oráculo, el cual les responde que deberán sacrificar
un español y que Teutile protegerá el reino. Ramiro salva a Fernando
gracias a una salida secreta antes de que Asprano reduzca la torre a
cenizas, para luego poner a salvo a su amada Teutile. Después de
numerosas intrigas, Fernando fija la boda de Ramiro y Teutilde.
Entonces, Motezuma y Mitrena entienden que el oráculo no exigía un
sacrificio humano, sino el sacramento del matrimonio. La ópera
culmina con Motezuma y Fernando haciendo las paces y volviendo éste
último cargado de gloria a su patria, mientras que Ramiro se queda
para gobernar esas tierras en nombre de la corona.
Recitativo, "Esci german, pria che peggior destino"
Aria,
"L'aquila generosa"
Escena 2
Recitativo e Aria, "Or que salvo il german", "Anche in mezzo
del contenti"
Escena 3
Aria,
"Dal timor, dallo spavento:"
Escena 4
Recitativo y Aria, "Ecco fideli miei, Nalla stagion ardente"
Escena 5
Sinfonía
Funebre
Aria,
"L'agione dell'alma afflitta"
Escena 6
Recitativo, "Figlia una volta ancora"
Escena 9
Recitativo, "Senza cor, senza nume"
Escena
10
Recitativo y Aria, "Stelle vinceste, Dov'e la figlia"
Escena
11
Coro y
Recitativo, "Al gran genio guerriero"
Última
escena
Recitativo, "Seguimi, e non temer"
Final,
"Imeneo che sei d'amori"
"Moctezuma", la ópera perdida
Vivaldi se inspiró en la historia de un
mundo que no conocía y le dio un final feliz.
Uno
de los más prestigiosos expertos mundiales en música barroca, el
estadounidense Alan Curtis, acaba de presentar una grabación del
estreno mundial de "Moctezuma", una ópera de Vivaldi que estuvo
perdida durante más de 250 años.
El
meticuloso proyecto de edición y reconstrucción encabezado por
Curtis incluye a intérpretes como Vito Priante, Marijana Mijanovic y
Maite Beaumont.
Desde
que reapareciera en 2002 -en archivos que estuvieron a punto de ser
destruidos al terminar la II Guerra Mundial- la pieza se ha
presentado en escenarios de Europa y América, lo que ahora se
complementa con la salida al mercado de la grabación de Curtis para
el sello Archiv Produktion.
Juan
Carlos Jaramillo, especialista en música de la BBC, comenta sobre
esta curiosa novedad, todo un acontecimiento en el mundo de la
música clásica.
Eterna Venecia, cuyos canales de
ensueño le inspiraban ahora lejanas tierras que no había pisado, ni
pisaría nunca
Sentado
ante un clavecín cubierto de partituras y papeles, Antonio Vivaldi
suspiró, se pasó la mano por el pelo rojizo ya bastante entrecano,
se secó la frente empapada e hizo una pausa.
Miró
luego a lo lejos por la ventana abierta y sonrió al contemplar su
eterna Venecia, cuyos canales de ensueño le inspiraban ahora lejanas
tierras que no había pisado, ni pisaría nunca.
De
repente se lanzó a componer de nuevo y las melodías brotaron
infinitas de su manantial perenne, y a medida que emergían, las
acompañaba, vociferando, recreando diálogos de personajes
imaginarios, entrelazados en conflictos de guerra y amor allende la
'Perla del Adriático', en tierras inhóspitas de otro continente: el
Nuevo Mundo.
No cabía
duda, Vivaldi había sido poseído, pero no por un demonio sino por el
espíritu de un dios que no era el suyo.
Era
Moctezuma, el último monarca de los aztecas, que se le presentaba
heroico, digno, en el preciso instante en que caía de la gloria y
que le seducía justamente por el trágico esplendor de su reino de
oro de Tenochtitlán.
Magnífica ciudad Tenochtitlán, rodeada de agua, canales y
barcas como su Venecia, y que al igual que 'La Serenissima' en
tantas ocasiones, era ahora apetecida por fuerzas invasoras.
Imagino
así al gran maestro del barroco cuando en 1733, a la respetable edad
de 55 años, inició la composición de una de las noventa y tantas
óperas que dijo concebir.
Con esta
se apartaba de la costumbre de la época: la de buscar inspiración en
leyendas mitológicas de la antigüedad o en monarcas y personajes de
la historia europea.
Es
cierto que en la ópera se habían abierto campo desde no hacía mucho
temas exóticos, venidos de otras latitudes y culturas, especialmente
en el género cómico.
Magnífica ciudad Tenochtitlán, rodeada de agua, canales y
barcas como su Venecia, y también ahora apetecida por fuerzas
invasoras
El
propio Vivaldi ubicaría una de sus óperas en la China, tema cercano
a los venecianos por aquello del viajero Marco Polo, y de igual modo
no fue extraño encontrar contemporáneos barrocos imaginando
historias en el Medio Oriente.
Con
todo, la verdad es que el Nuevo Mundo sirvió muy poco de inspiración
para los compositores europeos de ópera.
¿Por qué
tenemos ahora, pues, esta primera grabación del Moctezuma del 'Cura
Rojo', ópera que se creía perdida? ¿Cuál fue la verdadera razón
detrás de su creación?
Vivaldi ya había visitado en su
imaginación mundos desconocidos para crear óperas.
Venecia-Berlín-Kiev
Hay que
entender, primero, que resulta una verdadera coincidencia del
destino el que la partitura haya llegado siquiera a nuestros días.
Desde
siempre se supo de su existencia. Es más, el libreto o guión usado
por Vivaldi nunca se extravió, y estuvo al alcance de todos.
Por
cierto, fue a partir de aquel texto que a comienzos de los años '90,
Jean-Claude Malgoire, el experto francés de música antigua, elaboró
una aproximación al Moctezuma original, pero adaptándole música de
Vivaldi arrancada de otras óperas, un experimento que si alguna vez
tuvo valor, resulta hoy irrelevante.
En fin,
en cuanto a la suerte de la partitura original de este Moctezuma,
todo indica que, poco después de la muerte del compositor, fue a
parar inexplicablemente a una biblioteca de Berlín, Alemania.
Allí
languideció, como languideció el interés por Vivaldi, salvo el
generado por algunos contemporáneos alemanes incluyendo a Bach,
hasta entrado el siglo XX.
Pero al
terminar la II Guerra Mundial, dicha biblioteca cayó en poder
soviético y su contenido fue a parar a Kiev, la capital de Ucrania.
No fue
sino hasta 2002, cuando se tuvo por fin acceso riguroso a esta
antigua colección berlinesa, que musicólogos prestaron atención a
unos folios cuya portada ofrecía la siguiente inscripción de puño y
letra de un copista dieciochesco italiano: "La poesía de esta ópera
es del Ill(ustrísimo) Giusti, la música de D. Ant. Vivaldi."
Se sabía
que Vivaldi había sido conquistado por esa conquista pero no dónde
estaba el libreto.
Ciudades gemelas
Aparece
aquí, como entrando a escena, la figura del poeta Luigi ó Girolamo
Giusti, pieza clave para entender de dónde le vino la inspiración a
Vivaldi para escribir su Moctezuma.
Hombre
culto e inquieto, Giusti pertenecía a los círculos literarios e
intelectuales de la aristocracia veneciana.
Fue él
quien, basándose en un tal de Solís, cronista español de la
conquista de México, concibió la trágica historia del último
emperador azteca como materia perfecta para llevar a la ópera.
Me
gustaría pensar, con el corazón en la mano, que "Moctezuma" fue un
éxito y que dejó perplejas a las audiencias venecianas del teatro de
Sant'Angelo, donde se estrenó el 14 de noviembre de 1733.
Sabemos,
cuando menos, que la producción, en su afán por lograr la empatía
inmediata del público, no escatimó esfuerzos a la hora de resaltar
aquellas curiosas similitudes geográficas, políticas y hasta
económicas que compartían Venecia y Tenochtitlán como esplendorosas
ciudades-estados surgidas del agua.
En
realidad poco se sabe si "Moctezuma" triunfó o no, aunque se estima
que la ópera no gozó de muchas presentaciones.
Tampoco
se sabe, por otra parte, si medió el encargo de algún bolsillo noble
o de alguna otra fuente de financiación que hubiese dado apoyo a las
iniciativas de Giusti.
Curtis, el conquistador
Alan Curtis encabezó un meticuloso
proyecto de edición y reconstrucción de las partituras.
La
versión que ahora comento, lanzada en estreno mundial, corre por
cuenta del veterano musicólogo Alan Curtis, al frente de su grupo
italiano de instrumentos antiguos, 'Il Complesso Barrocco'.
La nueva
grabación es casi totalidad del manuscrito original, al que se la
han sumado algunas páginas sueltas que desde antiguo se sabía
pertenecían a esta ópera perdida.
Llegó
intacto hasta nuestros días todo el Acto II y partes sustanciales de
los otros dos restantes.
La
reconstrucción de algunos de los recitativos faltantes, a partir de
manuscritos del propio compositor, le fue encomendada a Alessandro
Ciccolini, autoridad en Vivaldi, instigador del proyecto de
recuperación de los folios de Kiev, y -por si lo anterior fuera
poco- primer violín de la agrupación de Curtis en este estuche de
estreno.
La
nueva grabación es casi totalidad del manuscrito original, al que se
la han sumado algunas páginas sueltas que desde antiguo se sabía
pertenecían a esta ópera perdida.
Puede
tratarse del debut en disco de esta ópera vivaldiana, gran logro en
sí mismo y con mayor razón luego de las razones apuntadas.
Sin
embargo, espero que quizás otros músicos nos regalen en el futuro
otra versión de esta partitura que, por lo demás, ofrece todos los
rasgos característicos del compositor barroco, su frescura y
vitalidad.
Podría
brillar bastante más, se me antoja, si contase con voces más
contrastantes y mejor pulidas, y con una dirección más presente y
dinámica.
Moctezuma con final feliz
He
enfatizado hasta ahora el carácter trágico de Moctezuma, derrotado
tanto en la ópera como en la realidad por las tropas españolas al
mando de Hernán Cortés, quien aparece aquí, sin embargo, con el
nombre de Fernando.
"Quizás
otros músicos nos regalen en el futuro otra versión de esta
partitura".
Vivaldi y Giusti -algo que respeta Curtis
a plenitud en esta grabación- no ofrecen una versión moralista de
los sucesos sangrientos en Tenochtitlán.
Ambos
personajes aparecen en su dimensión humana, colección de defectos y
virtudes, que seguramente hace plena justicia a sus respectivas
memorias.
Pero
nuestros amigos venecianos tenían preparada una sorpresa: para no
romper con la convención de la ópera seria del barroco, se apartaron
por completo de los hechos históricos y produjeron un lieto
fine, un final feliz, que no dejara decepcionara al público.
Luego de
aclarar "malentendidos" y "situaciones comprometedoras" que sirven
de tejido a todo lo largo de tres actos, Moctezuma y Cortés hacen
las paces antes de que éste último viaje de regreso a su patria
cargado de gloria.
Además
sellan su amistad con un acto simbólico que los atará por siempre:
el azteca ofrece a su hija Teutile en matrimonio, quien toma así por
esposo a Ramiro, hermano del conquistador español y noble caballero
llamado a gobernar en adelante las nuevas tierras en nombre de la
Corona.
Desde el
despuntar de la ópera, ambos han sido amantes y han luchado por la
reconciliación entre sus pueblos, la misma que al bajar el telón por
fin personifican.
Con
vigencia
Pese a
aquel giro sorprendente, como de telenovela latinoamericana, Curtis,
como le dijo a la BBC, enfatiza que este Moctezuma de Vivaldi y
Giusti tiene tanta vigencia hoy como en el día de su estreno.
"Cualquier parecido con la situación mundial contemporánea
-apunta- es pura coincidencia".
E
insiste el director estadounidense: se trata al fin y al cabo de lo
que sucede cuando una civilización invade a otra con pretextos
forzados, en aquel caso la evangelización y eventual salvación de
salvajes, y la somete a sangre y fuego puesto que quiere cambiarla
hasta en lo más profundo de su esencia.