Mandolinas  

Conciertos de Antonio Vivaldi para mandolina y orquesta







   

El laúd es un instrumento oriental muy antiguo, cuyo mismo nombre se deriva del árabe “al'ud".  Alcanzó gran importancia en el Renacimierito, cuando se publicaron arreglos para laúd de toda clase de composiciones instrumentales y vocales.  La popularidad del laúd fue enorme.  El instrumento tuvo la misma importancia para las actividades musicales en el hogar, como la tuvo el piano tiempo después.  Es muy interesante el saber que los fabricantes del violín francés son aun llamados en nuestros tiempos "luthiers".

 

E1 laúd había perdido su popularidad en la época de Vivaldi, quien en su niñez tuvo la oportunidad de conocer a otros instrumentos de la familia, cuando consiguió un puesto como substituto en la orquesta de la Catedral de San Marcos.  Allí vio la tiorba y el chitarroneque estaban incluidos en la orquesta de las operas desde la época de Monteverdi (Orfeo, 1607).  El laúd era un instrumento de carácter mucho más intimo, el cual no lograba imponerse en los grandes salones.  En este aspecto, por ser la mandolina un instrumento que ofrecía mayores posibilidades, Vivaldi  aprovecho esto en sus conciertos pare una y dos mandolinas.

 

Double mandolin concerto, for 2 mandolins, strings

& continuo in G major, rv 532- 2. Adagio

 

Double mandolin concerto, for 2 mandolins, strings

& continuo in G major, rv 532- 3. Allegro

 

vivaldi - mandolin concerto

Re mayor 2 movimiento

 

Concierto para dos mandolinas en Do RV 425

Primero, segundo y Tercer moviento

 

 

 

  Bach compuso unas pocas piezas para laúd y lo empleó en el airoso "Betrachte mein Soel" en la "Pasión según San Juan", pero uno se pregunto si los miembros de la congregación que estaban sentados distantes del órgano de la  Iglesia de Santo Tomás en Leipzig, habrían  podido escuchar el laúd.

 

Circunstancias particulares que impulsaron a Vivaldi a componer casi 38 conciertos para fagot, lo hicieron también componer unas pocas piezas para laúd.  Estas fueron  oídas en casi dos siglos y salieron a luz en 1920 cuando el Dr Alberto Gentili, profesor de la Universidad de  Turín, descubrió una enorme colección  de manuscritos, autógrafos y copias contemporáneas de Vivaldi, en un internado piamontés, dirigido por los Padres Salesianos.  Posteriormente un descubrimiento similar- tuvo lugar en el hogar del Conde Giuseppe María Durazzo en Génova.  Ambas colecciones  que incluyen casi 300 obras de Vivaldi pertenecieron al conde Giacomo Durazzo (1714 - 1794), el protector de otro músico : Gluck,jck.  El Dr. Gentili  logró que dos filántropos de Turín adquiriesen estos tesoros y los donasen a la Biblioteca Nacional de Turín.  Son conocidas como las Colecciones de Mauro Foá y Renzo Giordano, formando no sólo la base para las  investigaciones de Vivaldi sino que también son la principal fuente para la Edición Completa de las obras de Vivaldi, que fue comenzada en 1949 por la renombrada casa editora de Milán, Ricordi & Co., continuando aun en nuestros días.

 

El "Concierto en Re mayor para laúd, violines y bajo figurado" que tiene el número 209 en el "inventaire Thématique" de Marc Pincherle, y F. XLL,15 en la clasificación Fanna, pertenece a la colección de Renzo Giordano.  El manuscrito contiene una dedicatoria a un conde cuyo nombre no ha podido ser descifrado, según nos informa el editor Gian Francesco Malipiero.  También nos informa que dedicatorias análogas pueden hallarse en dos tríos para violín, laúd y bajo figurado.  Es evidente entonces, que estas piezas fueron compuestas para algún ejecutante de laúd perteneciente o la aristocracia.

 

En el manuscrito original, esta obra muestra sólo cinco instrumentos: dos violines, un laúd, un violoncelo y un clavicordio.  El auditor se dará cuenta que aquí la pieza está presentada en una manera orquestal con varios violines. ¿Por qué el compositor llamó "concierto" a una obra para un conjunto de cinco ejecutantes?  Esta pieza es un ejemplo de una categoría por la cual Vivaldi sentía especial predilección.

 

 El descubrió lo que conocemos como concierto de forma Vivaldiana es decir, la alternación de tutti y el solo y la repetición frecuente de la idea principal o de una parte de ella en diferente tonalidad, lo que se aplica también a un conjunto pequeño.

  Johann Sebastián Bach alcanzó el último límite posible de un instrumento en su "Concierto Italiano".  El problema que tenía que enfrentar el compositor en tales ocasiones era el de indicar claramente la división entre tutti y solo para justificar en esta pieza, en particular, el nombre de Concierto.

 

Considerada desde este ángulo, la obra contiene los elementos estructurales básicos de un Concierto a la manera Vivaldiana, las secciones de tutti son ejecutadas por los cinco instrumentos mientras que el laúd concertante está acompañado por el bajo figurado en los movimientos externos.  El laúd predomina en el "Largo cantabile" en el cual es acompañado suavemente por el tutti.  El concierto es extraordinariamente breve y consta de sólo 100 compases de extensión. los tres movimientos están todos en la forma de canción ternaria, y tomando en consideración la cualidad particular del laúd, Vivaldi, el ingenioso experimentador, evitó intencionalmente elaboraciones temáticas extensas que habrían exigido un esfuerzo excesivo al laúd.

 

 

 

El "Trío en Sol menor para violín, laúd y bajo figurado" muestra los mismos rasgos técnicos y musicales que el "Concierto en Re mayor".  Pertenece a la Colección d Mauro Foá y es una de las tres obras de cámara existente en las que Vivaldi empleó el laúd.

 

Nuestro trío está confeccionado según el esquema en tres movimientos de Concierto Vivaldiano.  La estructura formal es de una simplicidad y brevedad muy sencilla; todos los movimientos siguen la fórmula LA -SI-LA y carecen de complejidad contrapuntual y de virtuosismo.  Evidentemente Vivaldi conocía las limitaciones técnicas, y por lo tanto evitaban pasajes difíciles en la parte del laúd.  En su mayor parte, el violín duplica la parte del laúd.  Es admirable la percepción y el cuidado tomados por el "prete rosso" para adaptarse creadorarnente a cualquiera situación dado.

 

Al componer los Conciertos para mandolina, Vivaldi se encontró en una situación diferente a la que había tenido que enfrentar cuando compuso las piezas para laúd, mencionados anteriormente.  Los Conciertos para mandolina fueron compuestos para músicos profesionales y el compositor no estaba obligado a pagar tributo a las esperanzas de determinado persona o a circunstancias apremiantes.              

 

 

 

No tenemos información acerca de las circunstancias que impulsaron a Vivaldi a componer sus Conciertos para mandolina.  Se supone que él quería hacerle un favor a un influyente y al mismo tiempo experto mandolinista, componiendo música apropiada para él.  Marc Pincherle menciona a un cierto Marqués Guido Bentivoglio de Ferrara, que era mandolinista y había entablado amistad con Vivaldi.  Por lo tanto, el "Concierto en do mayor"  (No 134 en el catálogo de Pincherle y F V, 1 en la clasificación de Antonio Fanna) al igual que el "Concierto para dos mandolinas en La mayor" (P. 133 y F V, 2) pueden que hayan sido compuestos para el Marqués Bentivoglio y su círculo. 

 

Estas obras fueron descubiertos en Génova y ahora forman la colección de Renzo Giordano, en Turín.

El "Concierto en Do mayor" muestra los tres movimientos usuales del concierto barroco y el modelo Vivaldiano con cuatro secciones de tutti y tres de solo en los movimientos externos. La composición de la parte de los solos fue un desafío al ingenio del compositor, puesto que la mandolina no puede producir notas sostenidas 0 melodías de gran alcance del carácter lírico en tiempo lento.  La misma naturaleza de los instrumentos requiere una rápida sucesión de notas.  Así el primer movimiento revela una cualidad motora, mientras que el Largo, en forma de canción binaria, ofrece una porte de solo que es esencialmente una sucesión de acordes rotos en un ritmo punteado persistente, que también encontrarnos en el movimiento lento de¡ concierto en Re mayor para laúd, violines y bajo figurado. La estructura formal del Finale corresponde a la de la introducción , Allegro.

      

El "Concierto para dos mandolinas en Sol mayor" (P. 133, F V, 2) es gemelo al en Do mayor, pero muestra dimensiones considerablemente mayores.  Consiste en 295 compases en contraste con los 196 de la obra en Do mayor.  Para conservar el equilibrio tonal entre los suaves instrumentos solistas y la orquesta, Vivaldi combina las partes del violín y viola en una sola línea melódica en las secciones de solos o también silencia a la orquesta y confía el acompañamiento al bajo figurado.

 Muchos auditores se darán cuenta del parecido del tema inicial con el del Tercer Concierto Brandenburgués.  Sin embargo, encontramos aquí un modelo rítmico que, como dice Pincherle "Albinioni y Vivaldi lo habían puesto de moda hacía ya tiempo", y que llamó la atención a Bach.  El andante en Mi menor (en forma de canción binario) es un trío de instrumentos punteados. 

 

Violines y violas combinados al unísono, dan una sola línea de acompañamiento al diálogo de las mandolinas. la cualidad rústica termina de las secciones de tutti en el Finale, contracta con los suaves pasajes de los secciones de solos.  Sin embargo, el elemento rústico termina por predominar, cuando el movimiento se cierra con la repetición completa del ritornello de la introducción

 

Comentarios de Joseph Braunstein

 

 

 

 

 

 

 

   

 

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