|
En junio de este año 2001 tuve en suerte dedicar el escrito #65 de la serie de MUNDO MEJOR al p. j. Manuel Lacunza muerto hace 200 años, un mártir en el exilio por ser jesuita. Hoy, con similar satisfacción inicio un modesto homenaje a quien ya en varios escritos precedentes he mencionado, me refiero a Giordano Bruno también llamado el Nolano por haber nacido en Nola, Italia y quien fue mártir, no en el exilio sino muerto en la Santa Hoguera hace 400 años, condenado por la Santa ignorancia humana, como muy bien lo demuestra su estatua de bronce, obra del escultor Ettore Ferrari, que señala el lugar donde fue quemado, Campo de Fiori, hoy una plaza y en 1600 un campo de flores silvestres de las afueras de Roma. La estatua inaugurada el 9 de junio de 1889 por académicos y alumnos de la Universidad de Roma muestra al mundo esta inscripción:
En Roma, donde fue quemado en la pira.
Persona que muere o sufre en defensa de su creencia, convicciones o causa. Persona que padece grandes afanes y trabajos. Hereje Inquisición Héroe Giordano Bruno murió como mártir al ser considerado hereje por la Inquisición. Su herejía a la luz actual, luego de 400 años, nos señala que se le condenó por el delito de PENSAR y pensar bien, dejando muy mal parado al intransigente y sectario dogma que en el nombre de Cristo, quien vino en su Luz a hermanarnos, a tantas dio cruel muerte. Murió como un héroe al no claudicar su forma libre de pensar y al finalizar la lectura de su sentencia de muerte:
Decimos, pronunciamos, sentenciamos y te declaramos, fraile Giordano
Bruno, ser hereje impenitente, pertinaz y obstinado... además
condenamos, reprobamos y prohibimos todos los libros y escritos tuyos...
así decimos, pronunciamos, sentenciamos, declaramos, degradamos, mandamos
y ordenamos, excomulgamos, entregamos y rezamos, procediendo en esto y en
lo demás de un modo incomparable menos duro que de rigor podemos y
debemos. Se levanta Bruno y con dignidad responde a su santos jueces y verdugos inquisidores: Tembláis más vosotros al pronunciar la sentencia que yo al recibirla Intentemos durante el desarrollo situarnos en la época de la Europa renacentista del siglo XVI por los años 1548-1600 y razonar dónde y cómo pudo Bruno adquirir el Conocimiento trascendente que logró y cuya metafísica y cosmología lo ubica actualmente en la avanzada del Pensamiento humano que en lo transpersonal se aleja del paradigma lineal. El Génesis de la idea del presente escrito nació cuando recibí de regalo un libro que llegó vía terrestre. No lo esperaba y me sorprendió la portada con un monje con su capucha. Con agrado comprobé que el tema estaba dedicado a Giordano Bruno. Lo escrito en las contratapas me hacía suponer que al fin encontraría destacado el Pensamiento de Bruno, un hombre que por pensar murió en la hoguera. A poco andar en la lectura me di cuenta que era una novela best seller, es decir nada que ver con el Pensamiento de Bruno sino que destinada al público-masa que, en lo posible no debe pensar. Debo reconocer que gracias a este best seller me motivé para indagar en el Pensamiento de Giordano Bruno y aprender de él llevando lo encontrado, no para el hombre-masa, sino para el CiberLector que se sabe LIBRE y en LIBERTAD desea pensar, y pensar ahora en lo que un gran Pensador nos legó. Ignoro si este propósito logre alcanzar, pero espero mucho aprender mientras escribo y me siento feliz de no ser yo un best seller. Busqué en InterNet y encontré este artículo de "La Prensa of the Web" de Honduras que os transcribo con su correspondiente vínculo: ''Best-seller'' Cuán grato es comprobar que no se está solo y muchos ya se dan cuenta de la manipulación mental inducida por el poder de unos pocos en el hombre-masa que debe vestir la marca tal, usar el perfume cual, leer el best seller de moda, opinar lo que los opinólogos oficiales sugieren... ... ... El problema del homus-consumitus-masum es que con abundantes tarjetas puede comprar olvidando que todo lo que se compra se tiene que pagar y a mayor facilidades más caro es el consumo. Para el sistema es a la vez un problema que tengamos casi un 20% de cesantía real y del 80% restante, un 60% consume solo lo justo y se frustra al no poder ser parte dinámica del consumismo teleguiado del que tanto disfrutó. Pero esto es bueno, pues al no poder comprar viene una rebeldía que los hace pensar, y lo peor para el sistema es que la gente piense. Por necesidad cada día aumenta el número-masa que está pensando y dejando de ser siervos del sistema que los guió cual rebaño. Giordano Bruno es el Gran Iniciado para ser conocido ahora que el despertar mental se manifiesta cuando los dolores de parto planetario son más frecuentes en intensidad y magnitud. Para el hombre masa eso es Apocalipsis pues así se lo ha condicionado a pensar. Para el hombre despierto eso es señal de PARTO, señal de un RENACER de la Humanidad. Creo que lo menos que puedo hacer luego de haberse cumplido los 400 años de la heroica muerte del mártir del Pensamiento en Libertad Giordano Bruno, es destinarle estas cuartillas que no muestren lo vulgar de su vida como lo hace la novela best seller, sino lo sublime y divino de su manera premonitoria de pensar. Ojalá logre, con el material que dispongo, dar lugar al anti best seller sobre el Nolano Mártir. DESARROLLO MUNDO MEJOR -a- Una Mirada hacia el Más allá. #4, julio 1994 Giordano Bruno: Para él la única luz resplandece en todos, en donde el espíritu se encamina hacia una profunda unidad con la universalidad divina. La unión espiritual con DIOS solo puede realizarse en la contemplación de la verdad, siendo la "santa ignorancia" el obstáculo y enemiga declarada de toda investigación de la verdad... En su proceso Bruno expone en los interrogatorios dirigidos por los "Doctores de la Fe", grupo de escépticos, sectarios y fanáticos religiosos, su vida y su pensamiento filosófico aceptando la verdad revelada por la iluminación sobrenatural de la fe. Defiende la reencarnación al existir la encarnación a realizarse en cada uno de los mundos innumerables... Cuántos mártires paranormales y pensadores fueron a la hoguera condenados por los escépticos por verdades que ahora son aceptadas y estudiadas en las Universidades. 2002 ¿Qué pasará?, # 7, octubre 1994 NOSTRADAMUS (1503 - 1566) cómo lo visionó 45
años antes: Crecerá el gran número de los Astrónomos
-c- Giordano Bruno terminó en la hoguera por no transar su creencia sobre la vida en otros planetas, sobre el hecho de que la Tierra no era el centro del Universo y sobre la Reencarnación de las Almas. Antiapocalipsis, #19, 1998 La COSMOGÉNESIS expuesta que reforzaré,
ignoro si es original, pero fue fruto de un chispazo personal de
inspiración que me aclaró el panorama de la creación universal. Al pensar
en ella me hace recordar a Giordano Bruno, un mártir del pensamiento en
manos de la iracunda obsesión religiosa fundamentalista, que, pienso no ha
variado en muchos. Él defendió la idea de Copérnico en el sentido que no
era el Sol el que giraba entorno de la Tierra, sino que ésta lo hacía
entorno del Sol. Señaló: La Misión. #22, 1999 Giordano Bruno, murió por señalar que la Tierra no era plana ni el centro del universo; por agregar que había vida en otros planetas que giraban en torno a otras estrellas o soles; vida en muchos casos superior ética, física y moralmente a la nuestra, y por explicar la lógica de la reencarnación. Nave de Rescate. #26, 1999 En cada hombre, en cada individuo se
contempla -g- Muchas vidas hemos vivido y muchas más por
delante tenemos a realizarse en cada uno de los mundos innumerables.
Raconto. #32, 1999 Aquí en Quilpué, Chile, humildemente GIORDANO BRUNO te rindo un respetuoso homenaje que abarca a todos los LIBRES DEL MUNDO que fueron sacrificados por no transar ideales, que el paso del tiempo, al caer dogmas, validó como veraces, nobles y elevados. Tengo la suerte Giordano de esto poder escribir sin Santa Inquisición. Lo hago revisando mis escritos, pues si la hubiera, hace ya tiempo en la hoguera mis días hubieran terminado y las abundantes hojas que me rodean sólo cenizas ellas serían junto con las de su autor. Quisiera conocer tu tumba amigo mío y estas cuartillas ponerlas allí como un ramo de flores. Ramillete en que lo único mío es el modesto cordel que las ata, pero ramillete al fin, y entregado con respeto, admiración y profunda emoción. Gracias amigo Giordano por la semilla que sembraste, y que ahora en buena tierra da sus frutos, en el momento en que ellos eran más necesarios. Fuiste con otros, un adelantado para tú pretérita época, a lo mejor presente... Por miles de años la masa humana aceptó que las estrellas estaban fijadas a una esfera inmensa, luego se dijo que eran agujeros de esa esfera, los que dejaban pasar la luz de un gran fuego universal externo. No olvidemos que hasta el siglo XVI, XVII los teólogos cristianos imponían el dogma, basados en Ptolomeo y sus interpretaciones bíblicas, en el que la Tierra era el centro del universo y el Sol giraba alrededor de ella. Pasan los años y la ciencia los obliga a aceptar una nueva realidad: No somos el centro del universo, sino que un planeta marginal de un sol marginal de la galaxia compuesta de miles de miles de millones de soles. Más difícil aún les es tener que llegar a aceptar la posibilidad, cada vez más real, que quizás seamos inferiores física, mental, moral y espiritualmente a otros seres más evolucionados que nosotros... Adiós año 2000... #50, diciembre de 2000 Unos 400 años atrás en el tiempo, Giordano Bruno no recibió el premio Nobel precisamente por su avanzada manera de pensar para su época. Recibió, de la Santa Ignorancia el castigo de morir en la Santa Hoguera. Defendió la reencarnación, la constante evolución del alma y la ausencia de un juicio final con castigo eterno. Tuvo una visión cósmica notable para una época de oscurantismo religioso y científico, veamos: Las estrellas, consideradas fijas, no lo son en absoluto. Ya que si pudiéramos observar el movimiento de cada una de ellas, podríamos ver que jamás dos estrellas conservan la misma dirección a la misma velocidad; sólo la gran distancia que nos separa de ellas nos impide percibir las variaciones. Por tanto hay innumerables soles y un sinnúmero de tierras que giran alrededor de dichos soles, igual que los siete astros que podemos observar a simple vista girando alrededor del sol que tan próximo se halla de nosotros. Si se acepta el punto de vista de que el universo es infinito, en tal caso, suponer que está habitado tan solo por una limitada y, en consecuencia, imperfecta población de seres inteligentes, es incompatible con la infinita bondad y perfección atribuidas a Dios y a sus obras. La perfección infinita se manifiesta muchísimo mejor en innumerables individuos que en los contados y finitos. Debe haber un infinito número de seres moralmente imperfectos, habitando la infinitud de mundos... El año 1616, Roma declaró como dogma de fe, que el sistema solar planetario planteado por Copérnico era peligroso para la fe y que el sol giraba en torno de la Tierra, el centro del universo según ellos... Niños de Luz. # 53, enero 2001 ¿Qué diría Giordano Bruno, esté donde se
encuentre, al ver la nueva forma de la santa ignorancia humana que en el
1600 a la santa hoguera lo condenó? El Sol no gira en torno de la Tierra ni la Tierra es el centro del Universo. El universo no está sometido a un destino rígido sino que se encuentra en permanente cambio y evolución siguiendo un orden fijado desde la eternidad. Lo superior y lo inferior están ligados por una sola y misma vida que es infinita e inagotable. Si bien los individuos son innumerables el Todo es Uno y conocer esta Unidad es el objetivo de toda filosofía y de toda contemplación. Todo hombre lleva un filósofo dentro, para hacerlo vivir se necesita la presencia del amor heroico, de esta fuerza infinita que proviene de lo Uno, y que permite al hombre soportar dolores, transformar al mundo y plasmar sus ideales. Todas las cosas que existen en el Universo están dotadas de alma y vida. Dispongamos de tal manera al sol que está a punto de salir, que no nos descubra tan inmundos como estamos. Debemos Limpiarnos y hermosearnos, no solamente nosotros, sino también nuestras estancias y nuestros techos han de estar pulidos y claros; debemos purificarnos interior y exteriormente. El Universo es eterno en el tiempo, infinito en el espacio y en constante cambio. El Universo es infinito con un número infinito de mundos habitados con formas de vida y seres inteligentes que moran en otros planetas. En un Universo infinito, el espacio, tiempo, tamaño, peso, movimiento, cambio, sucesos, relaciones y perspectivas son siempre relativas a cualquier marco de referencia. Si uno se imagina flotando alejándose de la Tierra, al acercarse uno más y más a la Luna, ésta crece mientras que la Tierra deviene más pequeña. Desde la superficie lunar, la Tierra es la que parece un satélite, mientras que la Luna parece tener el tamaño de nuestro planeta. Nunca debe valer como argumento la autoridad de cualquier hombre, por excelente e ilustre que éste sea. Es sumamente injusto plegar el propio sentimiento a una reverencia sumisa hacia otros; es propio de mercenarios o esclavos, y contrario a la dignidad de la libertad humana sujetarse y someterse; es suma estupidez creer por costumbre inveterada; es cosa irracional conformarse con una opinión a causa del número de quienes la detentan. Por el contrario, es preciso buscar siempre una razón verdadera y necesaria, y escuchar la voz de la naturaleza. Su "herética" y prohibida obra, en parte es:
Bruno es el paradigma de la rebelión frente al dogma. Su estatua hermosa de bronce hoy se yergue en el lugar donde fue quemado... ¿Quién recuerda a sus jueces y acusadores? Pildoritas del Saber. #59, abril de 2001 Estudió Bruno a Copérnico, eliminando de la teoría copernicana el fallido concepto del cosmos finito cerrado por una esfera de estrellas inmóviles, y la idea que el Sol permanecía inmóvil y constituía el centro absoluto del universo. Bruno expresó que el Sol no está inmóvil ni es el centro del universo como lo suponía Copérnico. El sol se mueve y es el centro del sistema solar y existe un número infinito de mundos y muchos de los mundos están poblados. Fundamentó la Reencarnación y la existencia de un espíritu universal principio de la vida y que como sustancia anímica se halla en todas las cosas sin excepción y constituye el principio motor de las mismas. En el año 1582, a la edad de 34 años, escribió una obra, Il Candelaio ("El Candelero"). Muestra a un hacedor de velas que trabaja con sebo y grasa y luego tiene que salir a vender su mercancía a los gritos: Contempla en la vela que lleva este candelero, a quien doy a luz, aquello que clarificará ciertas sombras de ideas... No hace falta que te instruya en mi creencia. El tiempo todo lo da y todo lo quita; todo cambia pero nada perece. Uno solo es inmutable, eterno y dura para siempre, uno y el mismo consigo mismo. Con esta filosofía mi espíritu crece, mi mente se expande. Por ello, no importa cuán oscura sea la noche, espero el alba, y aquellos que viven en el día esperan la noche. Por tanto, regocíjate, y mantente íntegro, si puedes, y devuelve amor por amor.En su libro De Causa, principio et uno, "Sobre la Causa, el Principio y la Unidad", escribe: Todo este orbe, esta estrella, no estando sujeta a la muerte, y siendo imposibles la disolución y la aniquilación en la Naturaleza, de tanto en tanto se renueva a sí mismo cambiando y alterando todas sus partes. No hay un arriba o abajo absolutos, como enseñó Aristóteles; ninguna posición absoluta en el espacio; sino que la posición de un cuerpo es relativa a las de los otros cuerpos. En todos lados hay un incesante cambio relativo de posición a través del universo, y el observador siempre está en el centro.Al cumplirse los 400 años de su absurdo martirio alguien manifestó: Su voz hizo posible que en nuestro tiempo sea habitual pensar en el Sol como el centro de nuestro Sistema Planetario, el concebir un Universo en constante renovación e imaginar vida en otros mundos, sin prejuicio alguno. Vida. #62, junio 2001 Giordano Bruno vivió en la época en que predominaba como dogma la teoría del geocentrismo en cosmogonía, es decir que todo giraba en torno a la Tierra. Él defendió la teoría del heliocentrismo, es decir que la tierra gira en torno del Sol. Decía: La única luz resplandece en todos, en donde el espíritu se encamina hacia una profunda unidad con la universalidad divina. La unión espiritual con DIOS solo puede realizarse en la contemplación de la verdad, siendo la "santa ignorancia" el obstáculo y enemiga declarada de toda investigación de la verdad. Existe la encarnación a realizarse en cada uno de los mundos innumerables. Antes de morir exclamó: DIOS, acógeme en tu paz. Lacunza. # 65, junio 2001 La Santa VERDAD no debe ser avasallada por
la Santa Ignorancia. El Nolano del Pasado-Presente-Futuro Nunca llegué de amor a lamentarme, Nació durante 1548 en Nola situada en los
faldeos del Vesubio, cerca de Nápoles. A la edad de 17 años ingresó en la
Orden religiosa de los Dominicos; en 1575 se doctoró en Teología. Como
novicio rechazó tener imágenes de santos en su celda y solo mantuvo un
crucifijo. En la biblioteca de los Dominicos encontró abundante literatura
herética y otra de acceso restringido. Bruno desarrollo sus dudas con
respecto a la trinidad y empezó a tener una visión unitaria de Dios. En
1576 dejo el convento al estar investigado por sospechas de Herejía.
Orgulloso de su origen se presentaba como el Nolano (nacido en Nola).
Recorrió Suiza, Francia, Alemania e Inglaterra. En 1591 Giordano fue
invitado a Venecia por Zuane Mocenigo, quien deseaba aprender sobre el
arte de la memoria, tema que Bruno dominaba con extraña habilidad, lo que
le daba la categoría de mago. Mocenigo fue uno de los que lo denunció a la
Inquisición por ideas herejes. Es apresado en Venecia, donde estuvo
encerrado seis años, siendo después trasladado a Roma en el año 1591 para
ser condenado en enero de 1600. El día 17 de febrero de 1600, este genio
del Renacimiento muere quemado en la hoguera en el Campo dei Fiori de
Roma, a la edad de 52 años, acusado de herejía. Hoy Bruno es un paradigma
de la rebelión frente al dogma, un adalid de la LIBERTAD de pensar, un
connotado Filósofo, Teólogo, Matemático, Poeta y un sorprendente Astrónomo
sin
He decidido en esta sección, la más importante del escrito, poner algunos párrafos y frases selectas destacadas de la obra del gran pensador, no llevan una secuencia lineal y se exponen sin comentarios. Lo hago así pensando que facilitará al lector su propia interpretación que es la válida y lo que el Nolano, en su LIBERTAD quiso, pues luchó y dio su vida para que fuéramos LIBRES como él. A cada lector algunos conceptos le destacarán por sobre los otros y llamarán su atención lo que le permitirá discernir sobre ellos. Cada frase no es una aislada unidad, es parte del conjunto de un Gran pensamiento inspirado y ayudará a rescatar del pasado lo que el visionario señaló a nuestro presente y lo proyectó raudo en el futuro, para muchos incierto y por paradoja en esa misma incertidumbre muestra la clave de la certeza del cercano nacimiento de una Nueva Humanidad. * ¡Oh destino!, ¡oh hado!, ¡oh divina providencia!, ¿cuándo querrás que yo remonte el monte: en otras palabras, que yo alcance tanta altura espiritual que, transportándome, pueda acceder a esos pórticos y penetrarlos, de manera que se me hagan evidentes y en cierto modo comprendidas y numeradas esas inaccesibles, o sea raras bellezas? * Dejo de lado muchas otras razones; bástate por ahora ésta: Porque así como el amor convierte en el amante a la cosa amada, el fuego, activísimo entre todos los elementos, tiene el poder de convertir a todos los otros, simples y compuestos en sí mismos. * Conoce un solo paraíso, es decir, un fin principal: porque paraíso significa comúnmente el fin, que se distingue en aquel que es absoluto en verdad y en esencia, y el otro, que lo es en similitud, sombra y participación. Del primer modo no puede existir sino uno, como no es sino uno el último y primer bien. Del segundo modo existe un número infinito. * Los magos tienen por axioma que Dios influye en los dioses, los dioses en los astros, los astros en los demonios, los demonios en los elementos, los elementos en los sentidos, los sentidos en el alma, el alma en el animal entero. Para los demonios es más fácil penetrar por los cuerpos e introducir pensamientos; hasta tal punto taponan nuestros sentidos con ciertas impresiones sensibles, que a veces nos llega a parecer que estamos imaginando por nosotros mismos aquellas cosas que ellos nos sugieren. * El Universo comporta un primer principio que se entiende indistintamente material y formal, a semejanza del principio que es potencia y acto absolutos. De ahí que el Todo, según la sustancia, es Uno. * Y dispongámonos de tal manera al sol que está a punto de salir, que no nos descubra tan inmundos como estamos. Debemos Limpiarnos y hermosearnos, no solamente nosotros, sino también nuestras estancias y nuestros techos han de estar pulidos y claros; debemos purificarnos interior y exteriormente. * Todas las cosas que existen en el Universo están dotadas de alma y vida. * La esencia divina está en todo. Todo lo llena, todo lo penetra. Ésta es la vida de las vidas, el alma de las almas. Dos son los principios activos del movimiento. Uno es finito y se mueve en el tiempo. El otro es infinito, es la naturaleza del Alma del Mundo, de la Divinidad en hecho, que está en todas partes y en todo. * La belleza que se ve en los cuerpos es una cosa accidental y umbrátil, semejante a otras cosas que son engullidas, alteradas y deterioradas por la mutación del sujeto, el cual a menudo pasa de ser bello a ser feo sin que alteración alguna se produzca en el alma. La razón, pues, aprehende una belleza más verdadera por conversión hacia aquello que da al cuerpo su belleza y lo forma bello, que no es sino el alma que así lo ha forjado y configurado. A continuación el intelecto se eleva más y comprende bien que el alma es incomparablemente bella, por encima de la belleza que puede darse en los cuerpos; no se persuade, sin embargo, de que sea bella por sí, esencialmente, puesto que en tal caso no tendría lugar esa diferencia que se observa en el género de las almas, siendo las unas más sabias, amables y bellas y las otras necias, odiosas y feas. Es necesario, por tanto, elevarse hacia ese intelecto superior que de por sí es bello y de por sí bueno. Este es aquel único y supremo capitán que, solo, preséntase a la vista de los pensamientos militantes, los ilustra, les enardece, les da nuevas fuerzas y les asegura la victoria por el desprecio de cualquier otra belleza y el repudio de cualquier otro bien. Tal es, pues, la presencia que hace superar toda dificultad y vencer toda violencia. * El odio del contrario es el amor del semejante: el amor de esto es el odio de aquello. Así, pues, en sustancia, es una cosa misma odio y amor. * Todo hombre lleva un filósofo dentro, para hacerlo vivir se necesita la presencia del amor heroico, de esta fuerza infinita que proviene de lo Uno, y que permite al hombre soportar dolores, transformar al mundo, plasmar sus ideales. * Los dioses le han dado al hombre el entendimiento y las manos, y le han hecho semejante a ellos, dándole facultades sobre los otros animales; lo cual consiste no solamente en poder obrar de ordinario según la naturaleza, sino también fuera de las leyes de la misma; y así, formando o pudiendo formar otras naturalezas, otros cursos, otras órdenes con el ingenio, con aquella libertad sin la cual no había dicha semejanza, vino a erigirse en dios en la tierra. * En cuanto que versa sobre principios sobrenaturales, la magia es divina, y en cuanto que contempla la naturaleza e intenta descifrar sus secretos, es natural; y también es llamada media o matemática puesto que combina las razones y actos del alma y se desenvuelve en el horizonte que separa lo corporal de lo espiritual, lo espiritual de lo intelectual. * Los estúpidos e insensatos idólatras no tienen razón alguna para reírse del mágico y divino culto profesado por los egipcios, quienes, según las propias razones de cada uno de ellos, contemplaban la divinidad en todas las cosas y en todos los efectos y sabían obtener de la naturaleza los dones que deseaban a través de las distintas especies que moran en su seno... se constituían en diversas divinidades dentro de la naturaleza a pesar de que todas ellas se referían a una sola divinidad de las divinidades y fuente de las ideas por encima de la naturaleza. * En general, todas las religiones, turban la paz y la serenidad en el hombre, apagan la luz de la razón y no sirven para mejorar las costumbres. * Vendrá un nuevo y deseado siglo, en que los númenes serán desterrados al Orco y cesará el miedo a las penas eternas. * El hombre atraviesa las infinitas vicisitudes de los seres, y por eso, no existe mal del que no pueda salir y no existe bien que no pueda alcanzar. No hay muerte para el hombre ni para cosa alguna puesto que nada sustancialmente se destruye o disminuye, sino que todo, transcurriendo por el infinito espacio, cambia de forma y aspecto. * El alma y el cuerpo son ambos inmortales, y así como éste se disuelve y se transforma, aquella sufre una transcorporeización y por accidentes infinitos, aglomerando en torno a sí multitud de átomos, forma y fabrica nuevos cuerpos. * El odio del contrario es el amor del semejante: el amor de esto es el odio de aquello. Así, pues, en sustancia, es una cosa misma odio y amor. * Lo último corrompido ¿no es principio de lo engendrado? * ¿Quién no ve que es uno y lo mismo el principio de la corrupción y de la generación? * A la proporción, semejanza unión e identidad del infinito no te acercas más siendo hombre que siendo hormiga. * Como todo procede de lo bueno, todo es bueno, actúa hacia lo bueno y acaba en lo bueno. * En general, todas las religiones, turban la paz y la serenidad en el hombre, apagan la luz de la razón y no sirven para mejorar las costumbres. * Como en toda cosa dependiente, las perfecciones se dan únicamente según los grados de mayor a menor, de más o menos. Pero en la simplicidad de la divina esencia todo está totalmente y no según medida, y por ello no se da más sabiduría que belleza y majestad, ni más bondad que fortaleza. Todos los atributos son, no solamente iguales, sino incluso los mismos y una sola cosa. Al igual que en la esfera todas las dimensiones son, no solamente iguales ( siendo la longitud cuanta es la profundidad y la anchura), sino incluso idénticas (dado que aquello que tú denominas profundo, puedes exactamente igual denominarlo largo y ancho de la esfera), del mismo modo sucede en la alteza de la sabiduría divina, que es una y la misma con la profundidad de la potencia y la latitud de la bondad. Todas estas perfecciones son iguales, porque son infinitas; por eso necesariamente la una se mide con la grandeza de la otra, puesto que allí donde estas cosas son finitas, sucede que la sabiduría sobrepase a la belleza y a la bondad, la bondad y la belleza a la sabiduría, la sabiduría y bondad a la potencia, y la potencia a la bondad y a la sabiduría. Más allá donde la sabiduría es infinita no puede ser sino infinita la potencia, pues de otro modo no podría saber infinitamente. Allí donde hay infinita bondad, infinita debe ser la sabiduría, pues de otro modo no sabría ser infinitamente buena. Allí donde hay infinita potencia, infinitas deberán ser bondad y sabiduría para que, igualmente bien, se pueda saber y se sepa poder. * Del mismo modo que, en la estación en que un nuboso velo ensombrece los ojos de la humana mente en este cuerpo, sucede que el alma no halla en su ardor más que conturbaciones y tormentos, así mismo, siendo ese velo rasgado y descorrido, gozará de tan grande quietud como sea menester para contentar la condición de su naturaleza. * Dícese que las cosas mejores y más excelentes se dan cuando el universo entero excelentemente se acuerda en todas sus partes... Las cosas peores y más bajas, considérase que tienen lugar cuando domina la disposición y orden contrarios; por la fuerza de las vicisitudes se producen estas extrañas mutaciones de lo semejante a lo desemejante, de un contrario al otro. La revolución o gran año del mundo es, pues, aquel espacio de tiempo en el que, desde un cierto estado de cosas, atravesando posiciones opuestas y contrarias, se retorna a lo mismo, como constatamos en los años particulares cual el año solar, en el que el principio de una disposición viene a ser término de la contraria, y el final de ésta, el comienzo de aquella. Por eso ahora nos hallamos en la escoria de las ciencias, que han engendrado la escoria de las opiniones, causa a su vez de la escoria de las costumbres y acciones, podemos ciertamente esperar un retorno a tiempos mejores. * De la misma manera que el tiempo es uno, pero en diversos sujetos temporales, así es uno el instante en la diversidad y en la totalidad de las partes del tiempo, como yo soy el mismo que fui, soy y seré, sea aquí en mi casa, en el templo o allí donde me hallare... Porque si no existiese el instante, no existiría el tiempo; y, por tanto, el tiempo, en esencia y sustancia, no es otra cosa que instante. Y bástate esto si eres buen entendedor. * Porque de apóstatas está hoy lleno el mundo y, como de ordinario son indignos ellos mismos, suelen celebrar siempre a otros indignos. * Vendrá un nuevo y deseado siglo, en que los númenes serán desterrados al Orco y cesará el miedo a las penas eternas. * ¿El alma es merecedora de premio o castigo? ¿Tienen alma La Tierra, la luz, el Sol y los innumerables mundos que rotan en el espacio inmenso"?... Se extiende en ello a todos los seres animados o inanimados que están en nuestro mundo y en los otros. * El alma y el cuerpo son ambos inmortales, y así como éste se disuelve y se transforma, aquella sufre una transcorporeización y por accidentes infinitos, aglomerando en torno a sí multitud de átomos, forma y fabrica nuevos cuerpos. El alma es idéntica en esencia, específica y genéricamente, a la de las moscas, ostras marinas y plantas, y a la de cualquier cosa que esté animada o que tenga alma. * El hombre atraviesa las infinitas vicisitudes de los seres, y por eso, no existe mal del que no pueda salir y no existe bien que no pueda alcanzar. No hay muerte para el hombre ni para cosa alguna puesto que nada sustancialmente se destruye o disminuye, sino que todo, transcurriendo por el infinito espacio, cambia de forma y aspecto. * Estos siete planetas que giran alrededor del Sol y de los cuales la Tierra es uno de ellos que al moverse en veinticuatro horas desde el lado llamado de Occidente hasta oriente origina ese movimiento aparente del universo a su alrededor al que llamamos movimiento mundano y diurno. Esta fantasía es falsísima, contranatural e imposible, ya que es posible, conveniente, verdadero y necesario que la Tierra se mueva entorno a su propio centro para participar de la luz de las tinieblas, del día y de la noche, del calor y del frío; que se mueva alrededor del Sol para participar de la primavera, verano, otoño e invierno; hacia los llamados polos y puntos hemisféricos opuestos para la renovación de los siglos y la mutación de sus rostro, con el fin de que allí donde está el mar pase a estar la tierra, donde era tórrido sea frío, donde esta el trópico esté el equinoccio y se produzca finalmente la permutación de todas las cosas. * Porque es imposible que un espíritu racional y algo despierto pueda imaginar que carezcan de parecidos y mejores habitantes innumerables mundos que se revelan tan magníficos o más que éste... * Lo último corrompido ¿no es principio de lo engendrado? ¿Quién no ve que es uno y lo mismo el principio de la corrupción y de la generación? * Mucho he luchado; pensé que podía ganar, pero el destino y la naturaleza sofocaron mis meditaciones y esfuerzos. Pero ya es algo estar en el campo de batalla, porque ganar depende mucho de la suerte. Pero hice cuanto pude y no creo que nadie en las generaciones futuras lo niegue. No temí a la muerte, nunca me rendí a nadie; en lugar de una vida cobarde, elegí una muerte valiente. * Necesita ser una imagen del inaccesible rostro divino, en el cual, a modo de infinitos miembros, puedan encontrarse los innumerables mundos. * Lo mismo que el espacio exterior al mundo, si es que existe, debe estar, según mi opinión, lleno de seres inteligentes, es decir, afines a la divinidad de dicho espacio, así el mundo sensible se halla absolutamente ocupado por seres vivos. * Sostengo, por el contrario, que son una sola y misma virtud, pues hállase el vicio allí donde existe la contrariedad; la contrariedad es mayor allí donde se halla el extremo; la mayor contrariedad es la más cercana al extremo; la mínima o ninguna encuéntrase en el medio, allí donde convergen los contrarios y son uno y sin diferencia: como en el extremo frío y el extremo calor se halla el más-calor y el más-frío, y en el medio puntual se halla lo que puede denominarse o bien caliente y frío, o ni frío ni caliente, sin contrariedad. De la misma manera quien está mínimamente contento y mínimamente alegre hállase en el grado de indiferencia, encuéntrase en la casa de la templanza, donde reside la virtud y la condición de un ánimo fuerte. * Así pues, la belleza del cuerpo tiene el poder de inflamar, mas no de aprisionar y hacer que el amante no pueda huir, si la gracia que del espíritu se requiere no viene en ayuda, así como la honestidad, la gratitud, la cortesía, la prudencia: por eso, si bello denominé al fuego que me inflamó, fue porque noble era también el lazo que me aprisionaba. * El alma jamás intelige sin el concurso de una imagen; de ahí también que cuando contemplamos intelectualmente, se contempla a la vez y necesariamente alguna imagen: es que las imágenes son como sensaciones sólo que sin materia. * La diferencia existente entre el intelecto inferior que es incierto, diverso y multiforme, y el intelecto superior, acaso eso que los peripatéticos consideran la ínfima inteligencia, que influye inmediatamente sobre todos los individuos de la humana especie y que es llamado intelecto agente y actuante. Este intelecto, único para la especie humana y cuya influencia se ejerce sobre todo individuo, es como la luna, que no cambia de especie y que se renueva siempre por la conversión hacia el sol, primera y universal inteligencia; pero el intelecto humano individual y múltiple atiende, como los ojos, a innumerables y diversísimos objetos, de manera que se informa por grados infinitos, según las infinitas formas naturales. De ello resulta que este intelecto particular sea furioso, peregrino e incierto, mientras el universal es reposado, estable y seguro. * La divina sabiduría es la suprema movilidad... y que es a un tiempo completamente estable... Intenta decir que su sol no es como éste que -según la opinión común- circunda la tierra con su movimiento diurno en veinticuatro horas y en doce meses con su movimiento planetario, por el cual se distinguen las cuatro estaciones del año, según las regiones que ocupa por los cuatro puntos cardinales del zodíaco; por el contrario es tal que, siendo la eternidad misma y estando por consiguiente en completa posesión de todo, juntamente comprende el invierno, la primavera, el verano y el otoño, juntamente el día y la noche, porque él es todo, para todos y en todo punto y lugar. * Todas las inteligencias son significadas por la luna, en tanto que participan del acto y la potencia; es decir, en tanto que tienen la luz materialmente y por participación, recibiéndola de otro: quiero decir que nos son luces por sí mismas y por su naturaleza, sino por la atención del sol, que es la inteligencia primera, luz absoluta y pura como es absoluto y puro su acto. Así pues, ¿todas las cosas que son dependientes, que nos acto primero y causa primera, están como compuestas de luz y tinieblas, de materia y forma, de potencia y acto? Así es. Además, nuestra alma, en toda su sustancia, es significada por la luna, que resplandece por el hemisferio de las potencias superiores, por el cual se halla vuelta hacia la luz del mundo inteligible, siendo oscura en las potencias inferiores, por cuya parte hállase ocupada en el gobierno de la materia. * La Naturaleza es el armonioso sistema en autodespliegue de átomos y mónadas interrelacionados. * El sumo bien, lo supremamente apetecible, la perfección y la beatitud supremas consisten en la unidad que informa el todo. Loados sean los dioses, y sea magnificada por todos los seres vivientes la infinita, simplísima, única, altísima y absolutísima causa, principio y una. * Hay una y misma escalera por la que desciende la naturaleza para llevar a cabo la producción de las cosas y asciende el intelecto para llegar al conocimiento de éstas; además, el uno y la otra proceden de la unidad y vuelven a ella, pasando a través de multitud de medios. * La empresa que has tomado bajo tu responsabilidad, oh Filoteo, es difícil, rara y singular, pues pretendes arrancar a los hombres de su ciego abismo de oscuridad y llevarles ante la presencia de la clara y tranquila luz de las estrellas, que con tan bella variedad vemos diseminarse por el cerúleo manto del cielo. * No es posible tener conocimiento alguno acerca de las cosas sobrenaturales, excepto a través de sus reflejos en las cosas naturales. Por este motivo, tan sólo el intelecto purificado y superior tiene la capacidad para considerarlas en sí mismas. * Por encima de los fundadores y constructores de todas las cosas encontramos la forma de las formas, la fuente de la luz, la verdad de las verdades, el dios de los dioses, para quien todo está lleno de divinidad, verdad, esencia y bondad. * ¿Por qué, digo yo, son tan pocos los que comprenden y hacen suyo el poder interior? Aquel que ve en sí mismo todas las cosas es, a un mismo tiempo, todas las cosas. * Debemos estar atentos para saber si nos hallamos en el día en que la luz de la verdad empieza a resplandecer en nuestro horizonte. * Y no hay cosa alguna que de un modo natural sea externa, excepto la substancia y la materia de la luz está formada que, sin embargo, se halla en continua mutación. * El universo es infinito y consta de una inmensa región etérea. Tal universo es un verdadero cielo que recibe el nombre de espacio o seno, y en él se hallan los astros, la luna, el sol y otros innumerables cuerpos que habitan esta etérea región lo mismo que lo hace la tierra. No debe creerse que exista otro firmamento, otra base, otro fundamento, en el que se apoyen estos grandes animales que colaboran en la constitución del universo, verdadero sujeto e infinita materia de la infinita divina potencia actual. * Nosotros, sin embargo que no atendemos a las sombras fantásticas, sino a las cosas mismas, nosotros, que vemos [en el universo] un cuerpo aéreo, etéreo, espiritual, líquido, lugar capaz de movimiento y reposo, seno inmenso e infinito (cosa que debemos afirmar al menos porque no vemos límite alguno ni con los sentidos ni con la razón), sabemos con certeza que, siendo efecto y consecuencia de una causa infinita y de un principio infinito, debe ser, en la medida de su capacidad corporal y a su manera infinitamente infinito. [Y es imposible] encontrar jamás una razón medianamente probable por la cual haya un límite en este universo corporal y en consecuencia los astros contenidos en su espacio sean también finitos y que además exista un centro del mismo absoluta y naturalmente determinado. * Hállase allí el objeto final, último y perfectísimo, y no ya en este estado, en que no podemos ver a Dios sino como en sombra y espejo: de ahí que no pueda ser objeto sino por cierta similitud, no tal como puede ser abstraída y recogida de la belleza y excelencia corpóreas por virtud del sentido, sino tal cual puede ser formada en la mente por la virtud del intelecto. Encontrándose en tal condición viene a perder ésta el amor y el afecto de toda otra cosa, tanto sensible como intangible; porque unida a esa luz, se convierte también ella en luz y consecuentemente se hace un dios, pues contrae la divinidad en sí... Así el intelecto humano en este mundo interior nútrese de estas especies y similitudes, hasta tanto no le sea lícito mirar con ojos más puros la belleza de la divinidad... * Existe en la naturaleza una revolución y círculo en virtud del cual, para el auxilio y perfección ajenos, las cosas superiores se inclinan hacia las inferiores y, para la excelencia y felicidad propias, las cosas inferiores se elevan hacia las superiores. * Ved, pues, ¡Oh pensamientos míos!, cómo algunos de entre vosotros están obligados a prodigar sus cuidados a la casa, mientras otros pueden ir a procurarse el sustento en otra parte. Tal es la ley de la naturaleza y, en consecuencia, tal es la ley de quien es autor y principio de la naturaleza... ¿Creéis por ventura que se dignará la naturaleza ofreceos otro bien, si aquel que en el presente os ofrece tan neciamente despreciáis? Desdeñará el cielo dar el bien segundo a quien no sabe apreciar el don primero. * Como un rayo de sol que, al tocar la tierra, se une a cosas inferiores y oscuras que ilustra, vivifica e inflama sin que deje por ello de estar unido al elemento del fuego, es decir, a la estrella de la que procede, donde tiene su principio, desde la cual es difundido y en la que se halla su alimento original y propio, así el alma que se halla en el horizonte de la naturaleza corpórea e incorpórea y tiene con qué elevarse a las cosas superiores e inclinarse a las inferiores. Y puedes ver que esto no ocurre por razón y orden del movimiento local, sino únicamente por el ejercicio de una potencia o facultad; como, por ejemplo, cuando el sentido se eleva a la imaginación, la imaginación a la razón, la razón al intelecto, el intelecto a la mente: entonces el alma toda se convierte en Dios y habita el mundo inteligible, del cual desciende inversamente por conversión al mundo sensible a través del intelecto, la razón, la imaginación, el sentido, la vegetativa facultad. * Tengo entendido, en efecto, que, por encontrarse el alma en el último grado de las cosas divinas, merecidamente desciende al cuerpo mortal y, desde éste, remóntase de nuevo hacia los divinos grados; y que existen tres grados de inteligencias, pues hay algunas en las cuales lo intelectual supera a lo animal y que son llamadas inteligencias celestes; otras, en las que lo animal supera a lo intelectual, son las inteligencias humanas; y existen finalmente otras en las cuales ambos elementos se igualan, como las de los demonios o los héroes. * Observa, pues, cómo una simple divinidad que se encuentra en todas las cosas, una fecunda naturaleza, madre y conservadora del universo, resplandece en los diferentes sujetos y toma diversos nombres según sea su grado de comunicación con ellos. * Más pueden hacer los magos por medio de la fe que los médicos por la vía de la verdad; y en las más graves enfermedades, mayor provecho hallan los enfermos en creer lo que dicen aquellos que en comprender cuanto éstos hacen. * A Copérnico que ha venido para librarnos
de algunos falsos prejuicios de la filosofía común y vulgar no me atrevo a
llamarlo ciego. Sin embargo no ha llegado demasiado lejos ya que, más
estudioso de las matemáticas que de la naturaleza, no ha podido
profundizar y penetrar en el problema hasta el punto de remover las raíces
de los falsos y vanos principios y, eliminando por completo todas las
dificultades existentes, librarse y librar a los demás de investigaciones
inútiles, y centrar su atención en las cosas constantes y ciertas... Así
pues, ¿quién será tan villano y descortés con los trabajos de este hombre,
como para olvidar todas sus realizaciones y el hecho de que los dioses le
mandaran a nuestro mundo a modo de aurora que debe preceder la salida de
este sol que es la antigua y verdadera filosofía, por tantos siglos
sepultada en las tenebrosas cavernas de la ciega y maligna ignorancia?
¿Quién se atreverá a juzgarlo por aquello que no ha llevado hasta su
culminación, comparándole con la gregaria multitud que piensa y se guía
por una brutal e innoble superstición, en lugar de colocarle entre los que
gracias a su feliz talento han sido capaces de enderezar y ascender con la
fiel ayuda del ojo de la divina inteligencia? * Ciertamente he afirmado que la cruz no tenía cuatro ramas iguales según se acostumbra a pintarla y que su carácter sagrado es una usurpación pues antiguamente se empleaba para ajusticiar reos. También he dicho que la cuarta rama de la cruz de Cristo, es decir, la superior, fue incorporada posteriormente para que pudiera ser añadido más cómodamente el título. Creo haber leído en Marsilio Ficino que la virtud y referenciación de aquel carácter de la cruz es muy anterior en el tiempo a la época en que tuvo lugar la encarnación de nuestro Señor, pues ya era conocido en los tiempos en que florecía la religión de los egipcios, aproximadamente en tiempos de Moisés, y que dicho signo se hallaba grabado en el pecho de Serapis, y que los planetas y sus influjos tienen una mayor eficacia y fundamento cuando se hallan en el principio de los signos zodiacales, es decir, cuando los coluros intersecan la eclíptica o el zodíaco en línea recta, de tal forma que a partir de dos círculos intersecados de este modo se origina la forma de dicho carácter, es decir la forma de la cruz; los cuatro signos cardinales son los dos equinocciales y los dos solsticiales, a través de los cuales siempre fue interpretada y celebrada la muerte, natividad y encarnación de Nuestro Señor. * Allí donde hay progreso al infinito, donde la unidad y la infinitud son la misma cosa, y no pueden ser perseguidas por otro número, porque no es la unidad, ni por otra unidad, porque no es número, ni por otro número y unidad, porque no son un mismo absoluto e infinito. De ahí que dijera con acierto un teólogo que, siendo la fuente de la luz con mucho superior, no solamente a nuestras inteligencias, sino incluso a las inteligencias divinas, es cosa conveniente que sea celebrada, no con discursos y palabras, sino por el silencio. * Quien aspire al alto resplandor, retírese cuanto pueda a la unidad, repliéguese cuanto sea posible en sí mismo, de tal suerte que no sea semejante a los muchos, por ser muchos; mas no sea tampoco enemigo de los muchos porque no se le asemejan, siempre que le sea posible conciliar lo uno con lo otro; no siendo así, acójase a aquello que mejor le parezca. * Procediendo hacia lo más profundo de la mente, para lo cual no es menester abrir desmesuradamente los ojos al cielo, alzar las manos, dirigir los pasos hacia el templo, aturdir las orejas de las imágenes a fin de ser mejor entendido; sino llegar a lo más íntimo de sí, considerando que Dios se halla cercano, consigo y dentro de sí más de lo él mismo pueda estarlo, como es propio de aquello que es el alma de las almas, vida de las vidas, esencia de las esencias, y teniendo en cuenta que cuanto ves arriba o abajo, o en torno a los astros, son cuerpos, criaturas semejantes a este globo en el que nos hallamos y en los cuales la divinidad de se halla ni más ni menos presente que en éste nuestro o en nosotros mismos. * Nuestro sentido de las cosas bajas es atenuado e incluso anulado cuando las potencias superiores tienden noblemente a un objeto más magnífico y heroico. tanta es la virtud de la contemplación que sucede alguna vez no sólo que el alma se distancie de los actos inferiores, sino que incluso abandone enteramente el cuerpo. * Ser escuchado por la divinidad es propiamente escucharla, y ser favorecido por ella es el acto mismo de ofrecérsele; de ella, una sola e inmutable, proceden pensamientos ciertos o inciertos, deseos ardientes y colmados, y razones atendidas o vanas, según que el hombre se le presente digna o indignamente con el intelecto, el afecto y las acciones. * El ascenso procede en el alma de la potencia y el vigor que se halla en las alas que son el intelecto y la intelectiva voluntad, por las cuales ella tiende naturalmente hacia Dios y pone en Él su mirada como en el sumo bien y la verdad primera, como la absoluta bondad y belleza. * Los hay que disputan si fue primero el nombre o el verbo, otros si el mar o las fuentes; quieren otros renovar obsoletos vocablos que, por habernos llegado una vez de la pluma de un antiguo escritor, pretenden ahora poner nuevamente en candelero; otros se estancan en discurrir acerca de la falsa y verdadera ortografía, y así tantos otros complácense en otras tantas similares frusilerías, mucho más dignas de ser menospreciadas que escuchadas... Con estos y similares indignos pensamientos creen remontarse a las estrellas, ser semejantes a los dioses y comprender lo bello y bueno que promete la filosofía. * Gran cosa es, ciertamente, que el tiempo, que no nos alcanza siquiera para las cosas necesarias aun cuando venga celosamente guardado, sea las más de las veces malgastado en cosas superfluas, y hasta viles y vergonzosas. * Así como es el alma receptiva en potencia con respecto a las cosas superiores, asimismo es en potencia activa con relación al cuerpo... Pues que ningún deseo natural es vano, podemos estar ciertos de que fuera de este cuerpo un estado hay más excelente y que mejor conviene al alma, y en el cual le será posible unirse o acercarse a la altura de su objeto. * Pues bien, esta conversión y vicisitud se halla figurada en la rueda de la metamorfosis, donde el hombre se encuentra en la sede más eminente, yace en lo más bajo una bestia, desciende por la izquierda en ser mitad hombre y mitad bestia, y asciende otro, mitad bestia, mitad hombre, por la derecha... De ahí que dijera: "De sujeto vil en dios yo me convierto. En dios me transformo, siendo cosa inferior". * Por eso bien se dice que el reino de Dios está en nosotros y que la divinidad habita en nosotros por la fuerza del reformado intelecto y la voluntad. * No se halla el alma en el cuerpo locamente, sino como forma intrínseca y formador extrínseco... El cuerpo está, por lo tanto, en el alma; el alma en la mente, la mente, o bien es Dios o está en Dios... * Dios es omnipotente y perfecto y el universo es infinito, si Dios lo conoce todo entonces es capaz de pensar en todo incluido lo que yo pienso, Debido a que Dios es perfecto y conoce todo, debe crear lo que yo pienso. Yo puedo imaginar un infinito numero de mundos parecidos a la tierra, con un jardín del edén en cada uno. En todos esos jardines la mitad de los Adanes y Evas no comerán del fruto del conocimiento y la otra mitad lo hará, de esta manera un infinito numero de mundos caerá en desgracia y habrá un infinito numero de crucifixiones. De aquí puede haber un único Jesús que ira de mundo en mundo o un infinito numero de Jesuses. Si hay un solo Jesús la visita a un número infinito de mundos tomara una infinita cantidad de tiempo, de este modo debe haber un infinito numero de Jesuses creados por Dios. * Cosas vivas distintas entre sí representan a diferentes espíritus y potestades que, además del ser absoluto que poseen por sí mismos, obtienen el ser comunicado a todas las cosas según su capacidad y medida. De ahí que Dios como totalidad se halle en todas las cosas. * La amplitud del Bien es tan grande como la realidad de todos los seres, sean corpóreos o incorpóreos, sensibles o inteligibles. Ésta se identifica con el Bien; ésta se identifica con Dios. * Dios, como absoluto, no establece relación con nosotros, pero lo hace al comunicarse con los efectos de la naturaleza, con los que posee un vínculo más estrecho que la propia naturaleza. Así pues, si Él no es la misma naturaleza, ciertamente es la naturaleza de la naturaleza, y si no es la propia alma, es el alma del alma del mundo. * Dios, su divina belleza y resplandor, relucen y se hallan en todas las cosas, y por ello no estimo error el admirarlo en todas las cosas, según el modo en que cada una se comunica. * No debo ni quiero arrepentirme, no tengo motivo para ello y no sé por qué debo arrepentirme.
Giordano Bruno nacido en 1548, poeta,
Tuvo lo que su época le dio (fue clérigo
intratable) Y 30 años tenías, Milán, Venecia, Niza, compuertas de Génova
Scriptor sum (fateor), sum Musicus et
Orpheus, Te amparaba En Londres y París ¿Quién decidirá Y ya habíamos decidido Tu Opera de ligar/ desligar Y en Venecia te llevaron al miserable
tribunal Lo declaran ateo impío corrompido –lo
excomulgan Giordano Bruno, poeta, En el Juicio contra Bruno destacó esta
acusación: * Giordano Bruno respondió:
El proceso contra Giordano Bruno se perdió.
Gaspare Scioppio fue testigo del juicio y dice que se le condenó por
afirmar entre otras cosas que: GIORDANO BRUNO ES UTILIZADO CONTRA LA
IGLESIA EN SU ANIVERSARIO El 25 de septiembre de 1997 el Cardenal J.
Ratzinger en el Congreso Eucarístico de Bolonia, hablando de la revisión
de la condena de Giordano Bruno señaló:
El cardenal teólogo Rino Fisichella,
dominico al igual como lo fuera hace 400 años Giordano Bruno, afirmó a
inicios del año 2000: La Agencia Internacional Católica de
Noticias ZENIT informó: =======================================================
DEBATE -------------------------------------------------------- ¿SE PUEDE REHABILITAR AL FILOSOFO QUE MURIO EN LA HOGUERA POR HEREJIA? Intervienen sobre el caso el cardenal Poupard y el teólogo pontificio ROMA, 4 feb (ZENIT).-
La Iglesia expresa su «profundo pesar»» por la condena a muerte de Giordano Bruno, el filósofo que fue condenado a la hoguera hace exactamente cuatro cientos años. Lo escribe el secretario de Estado Vaticano, el cardenal Angelo Sodano, en una carta que envió ayer a los participantes en un congreso sobre este pensador italiano que se celebró en la Facultad Teológica de Italia Meridional en Nápoles. Fue «una muerte atroz», «un triste episodio de la historia cristiana moderna», sigue explicando el cardenal Sodano. Se trata de incoherencias que han marcado el comportamiento de los cristianos a través de los siglos «echando sombras al anuncio del Evangelio». Por este motivo, añade el purpurado italiano, con motivo del Jubileo, el Papa pide «que todos hagan un acto de valentía y de humildad para reconocer las propias faltas y las de quienes han llevado y llevan el nombre de cristianos». El caso Giordano Bruno nos recuerda que «la verdad sólo se impone con la fuerza de la misma verdad» y que, por tanto, la verdad «debe ser testimoniada en el respeto absoluto de la conciencia y de la dignidad de cada persona». El cardenal Sodano invita a superar «la tentación de la polémica», analizando este acontecimiento con «espíritu abierto a la verdad histórica plena». De hecho, no es posible comprender lo sucedido prescindiendo del contexto histórico y de la mentalidad de la sociedad del año 1600. El Tribunal de la Inquisición, subraya el secretario de Estado, procesó a Bruno «con los métodos de coacción que entonces eran comunes, pronunciando un veredicto en conformidad con el derecho de la época» y es de suponer que «los jueces del pensador estaban animados por el deseo de servir la verdad y de promover el bien común, haciendo lo posible para salvarle la vida». El documento no pretende por tanto rehabilitar las ideas de Giordano Bruno, que eran «incompatibles con la doctrina cristiana». Pero «en este caso al igual que en otros análogos» es importante reconocer los errores «para orientar la conciencia cristiana hacia un futuro más atento en la fidelidad a Cristo». El caso Bruno Giordano Bruno nace en Nola, cerca de Nápoles, a los pies del Vesubio. Nos encontramos en 1548. La cristiandad estaba en plena crisis. La Iglesia se dividió en pedazos en pocos años: Lutero, Calvino, Enrique VIII separaron naciones enteras de Roma. Estallan las así llamadas guerras de religión. La Iglesia católica responde a la Reforma protestante con el Concilio de Trento, que promovió una profunda renovación espiritual, pero que al mismo tiempo generó una necesaria mentalidad defensiva para defender la unidad. Bruno nace en este tiempo. Un tiempo en el que el pluralismo de las ideas era con frecuencia sinónimo de guerra entre pueblos. Es un muchacho inteligente, arde en deseos de saber. Su destino está marcado desde el inicio por la soledad: pierde a su padre y a su madre siendo muy pequeño. A los 17 años entra en el convento dominico de Nápoles. Pero ya al año siguiente, tras las primeras dudas sobre la Trinidad y la Encarnación, huye por sospecha de herejía. Comienza su vagabundeo por Europa: se va al norte de Italia, a Suiza, Francia, Inglaterra, Alemania. Donde quiera que llegue es admirado, en un primer momento, después, ridiculizado, odiado, expulsado. Hombre de gran cultura, de extraordinaria memoria, de ingenio fascinante, rompe todos los esquemas de época: no pertenece a ninguna escuela. Rechaza todo principio de autoridad. Genial e irreverente, considera a los monjes como «santos burros». Para él, las religiones no son más que un conjunto de supersticiones útiles para mantener bajo control a los pueblos ignorantes. Considera a Jesús como una especie de mago, la Eucaristía como una blasfemia. Cree en la reencarnación y ve en todas las cosas el latido de un alma universal. Es casi un panteísta: Dios se confunde con la Naturaleza. Bruno abandona el cristianismo. Así, antes de que lo hicieran los católicos, es excomulgado por los calvinistas y los luteranos. Un ovillo de contradicciones Bruno es un personaje genial, pero al mismo tiempo contradictorio: anticipa en cierto sentido el pensamiento moderno fundado sólo en la razón, pero la mismo tiempo mira al pasado y se entrega a la magia, alejándose de la ciencia experimental de Galileo. Parece presentarse como heraldo del pensamiento libre y de la libertad de conciencia, pero al mismo tiempo es hijo de su tiempo: considera a los luteranos como la peste del mundo por el hecho de que niegan el libre albedrío, la posibilidad de escoger entre el bien y el mal, y desea su represión violenta y el exterminio por parte de los Estados. Ciertamente puede ser considerado como uno de los padres del relativismo: no sólo va más allá del sistema ptolemaico geocéntrico, que entonces imperaba, sino que va más allá del mismo Copérnico y su heliocentrismo. ¡El universo es infinito, grita, y el centro soy yo! La sed de infinito es quizá uno de los aspectos más fascinantes de Bruno: sus ganas de superar los propios límites para alcanzar lo absoluto, una búsqueda que nunca pudo satisfacer. Fue este «furor heroico» que le llevó a buscar al Infinito en Dios y a ensimismarse en Él en un extremo empuje intuitivo. Expulsado por todos, Bruno acabó cansado y quiere regresar a la Iglesia católica, conservando su pensamiento. Regresa a Italia, donde fue arrestado a Venecia y llevado a Roma. Tras ocho años de prisión y de interminables interrogatorios, tras haber estado en varias ocasiones a punto de abjurar, fue condenado como hereje impenitente. Es famosa la frase que dirigió a sus jueces: «Tembláis más vosotros al anunciar esta sentencia que yo al recibirla». El 17 de febrero de 1600 murió en la hoguera. Tenía 52 años. Bruno, según dice la crónica de la época, se negó a rezar ante el crucifijo y murió gritando «palabrotas». El inquisidor del proceso fue el teólogo jesuita Roberto Belarmino. ZS00021809 El nuevo disco doble de Ennio Morricone, inicialmente pensado como el marco para el inédito «Cántico del Jubileo», se ha transformado en una colección de lo mejor de la música más íntima de Morricone en el que es difícil distinguir la frontera entre lo sagrado y lo profano. La cuidada edición cuenta con la interpretación del «Cántico» por parte de la Orquesta y Coro de la Academia Nacional de Santa Cecilia y el tenor solista Massimiliano Tonsini. ria del pasado pero que también está proyectada hacia el mañana»... En el disco dedicado a «los sagrado» encontramos las bandas sonoras «Gabriel's Oboe», del filme «la Misión»; «Super flumina Babilonis», de «Giordano Bruno»; «I poveri visti dau ricchi», de «Il ladrone»; «Exultate Deo», de «El greco»; «Vedo il mio corpo crocefisso», de «Passolini, un delitto italiano»; «San Francesco parla agli uccelli», de «Uccellacci e uccellini»; 1ª Obra Sacra; 2ª Obra Sacra; «E' nato», de «I magi randagi»; «Tema di Mosé», de «Moisés»; «The Mountain», de «El secreto del Sáhara»; «Alleluja, Alleluja», de «Giordano Bruno» y, por último, «Il cantico del Giubileo: suoni immagini e parole»... Ha contribuido a la realización de este Cántico, que se convierte en una retrospectiva única de la música más profunda de Morricone, monseñor Giuseppe Conte. Lo ha editado BMG Ricordi SpA. ZS00022101 Fray Jorge Luis Villanueva Ángel, O.P.
"Tal vez dictáis contra mí una sentencia con mayor temor del que tengo yo al recibirla." Bruno Hace cuatro siglos, casi en los albores del siglo XVII, un hombre de 51 años, acusado de cambiar la doctrina eclesiástica ante la Inquisición era inmolado en el Campo dei Fiori en Roma. Tres siglos más tarde, en 1899, un monumento será levantado en el lugar para recordar la muerte de Bruno que entregó la vida por no renunciar a su verdad, considerada en ese momento peligrosa para la recta enseñanza y concepción de lo que existía en el "universo medieval". Hoy las investigaciones astronómicas confirman por la aplicación de muchos métodos, la presencia de decenas de planetas girando alrededor de otros soles como el que nosotros conocemos. Ése es precisamente el universo que Giordano (Filippo) se imaginó hace 400 años.
|