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Teoría M: La Madre
de todas las Supercuerdas
Una Introducción a la Teoría M
Por Michio Kaku
Cada década más o menos, un impactante avance en
la Teoría de Cuerdas envía ondas de choque hacia
toda la comunidad de físicos teóricos, generando
un febril flujo de artículos y actividad. Esta
vez, las líneas de Internet arden igual que los
artículos debido a lo publicado en el tablón de
anuncios de Internet del Laboratorio Nacional de
Los Álamos, el centro oficial para intercambio
de información de artículos de supercuerdas.
John Schwarz de Caltech, por ejemplo, ha estado
dando conferencias por todo el mundo proclamando
la “segunda revolución de las supercuerdas”.
Edward Witten del Instituto para Estudios
Avanzados en Princeton dio una detallada charla
de 3 horas describiéndola. Las consecuencias del
avance incluso sacuden a otras disciplinas como
las matemáticas. El director del Instituto, el
matemático Phillip Griffiths, dice, “La emoción
que siento entre la gente de este campo y los
avances de mi propio campo de las matemáticas...
han sido en verdad muy notorias. Me siento un
privilegiado por ser testigo de primera mano”.
Cumrun Vafa de Harvard ha dicho, “Estoy
predispuesto hacia esta teoría, creo que es tal
vez el desarrollo más importante no solo en la
teoría de cuerdas, sino también en la física
teórica al meno en las dos últimas décadas”. Lo
que está disparando toda esta emoción es el
descubrimiento de algo llamado “Teoría M”, una
teoría que puede explicar el origen de las
cuerdas. En solo un deslumbrante golpe, esta
nueva Teoría M ha resuelto una serie de extraños
misterios que llevaban mucho tiempo en la teoría
de cuerdas y que la han perseguido desde sus
inicios, dejando a muchos físicos teóricos
(¡incluido yo mismo!) sin aliento. La Teoría M,
además, puede incluso forzar a la Teoría de
Cuerdas a cambiar su nombre. Aunque muchas de
las características de la Teoría M son aún
desconocidas, no parece ser una teoría de
cuerdas pura. Michael Duff de Texas A & M está
dando discursos con el título “¡La Teoría
actualmente conocida como de Cuerdas!”. Los
teóricos de las cuerdas se cuidan mucho de
apuntar que esto no prueba la exactitud final de
la teoría. De ninguna forma. Eso podría llevar
más años o décadas. Pero esto marca un
significativo avance que actualmente está
reformando completamente este campo.
La Parábola del León
Einstein dijo una vez, “La Naturaleza nos
muestra solo la cola del león. Pero no tengo
duda de que pertenece al león incluso aunque no
pueda revelarse en seguida debido a su enorme
tamaño”. Einstein pasó los últimos 30 años de su
vida buscando la “cola” que le llevaría hasta el
“león”, la fabulosa Teoría de Campo Unificada o
la “Teoría del Todo”, la cual uniría todas las
fuerzas del Universo en una única ecuación. Las
cuatro fuerzas (gravedad, electromagnetismo, y
las fuerzas nucleares débil y fuerte) estarían
unificadas en una ecuación tal vez de no más de
una pulgada de longitud. Capturar el “león”
podría ser el avance científico más importante
en toda la física, el colofón a 2 000 años de
investigación científica, desde que los griegos
se preguntaron por primera vez de qué estaba
hecho el mundo. Pero aunque Einstein fue el
primero en salir en esta noble caza y rastrear
las huellas dejadas por el león, en última
instancia perdió el rastro y se desvió hacia la
selva. Otros gigantes de la física del siglo XX,
como Werner Heisenberg y Wolfgang Pauli, también
se unieron a la caza. Pero todas las ideas
sencillas se intentaron y demostraron ser
incorrectas. Cuando Niels Bohr escuchó en una
ocasión una conferencia de Pauli explicando su
versión de la Teoría de Campo Unificada, Bohr se
levantó y dijo, “Todos los del fondo estamos de
acuerdo en que su teoría es una locura. ¡Pero
estamos divididos sobre si su teoría es lo
bastante loca!” .
Las huellas que llevan a la Teoría de Campo
Unificada, de hecho, están cubiertas con los
restos de expediciones y sueños fallidos. Hoy
día, sin embargo, los físicos siguen un rastro
diferente que podría ser lo “bastante loco” para
llevar al león. Este nuevo rastro lleva a la
Teoría de Supercuerdas, la cual es la mejor (y
de hecho la única) candidata para una Teoría del
Todo. Al contrario que sus rivales, ha
sobrevivido a cada devastador reto matemático
lanzado contra ella. No es sorprendente que la
teoría sea un radical y “loco” envío del pasado,
estando basada en diminutas cuerdas vibrando en
un espacio tiempo de 10 dimensiones. Además, la
teoría engulle fácilmente la Teoría de la
Gravedad de Einstein. Witten ha dicho, “Al
contrario que la Teoría de Campo Cuántico
convencional, la Teoría de Cuerdas requiere la
gravedad. Considero este hecho como uno de los
mayores descubrimientos hechos nunca en la
ciencia”. Pero hasta hace poco, había un punto
débil manifiesto: los teóricos de las cuerdas
habían sido incapaces de probar todas las
soluciones del modelo, fallando miserablemente
al examinar la llamada “región no perturbativa”,
la cual describiré brevemente. Esto es de vital
importancia, debido a que en última instancia
nuestro Universo (con su maravillosa colección
de diversas galaxias, estrellas, planetas,
partículas subatómicas e incluso gente) podría
caer en esta “región no perturbativa”. Hasta que
esta región pueda ser probada, no sabremos si la
Teoría de Cuerdas es una Teoría del Todo -- ¡o
una Teoría de Nada!. Esto es lo que hoy día
provoca esta emoción. Por primera vez, usando
una potente herramienta llamada “dualidad”, los
físicos están investigando más allá de la cola,
y por fin ven el contorno de un enorme e
inesperadamente maravilloso león en el otro
extremo. No sabiendo cómo llamarla, Witten le ha
puesto el apodo de “Teoría M”. De un solo golpe,
La Teoría M ha resuelto muchas de las
embarazosas características de la teoría, tales
como por qué tenemos 5 Teorías de Supercuerdas.
Finalmente, podría resolver la preocupante
cuestión de dónde vienen las cuerdas.
“Cerebros de Guisante” y la Madre
de todas las Cuerdas
Einstein se preguntó en una ocasión si Dios tuvo
alguna elección al crear el Universo. Quizás no,
por lo que era bastante embarazoso para los
teóricos de las cuerdas tener cinco cuerdas
distintas consistentes, todas las cuales podían
unir las dos teorías fundamentales de la física,
la Teoría de la Gravedad y la Teoría Cuántica.
Cada una de estas teorías parecía ser
completamente diferente de las demás. Estaban
basadas en distintas simetrías, con nombres
exóticos como E(8)xE(8) y O(32).
Aparte de esto, las supercuerdas, en cierto
sentido, no son únicas: hay otras teorías que no
son de cuerdas que contienen “supersimetría”, la
clave de simetría matemática subyacente en las
supercuerdas. (Cambiar luz por electrones y por
lo tanto en gravedad es uno de los increíbles
trucos efectuados por la supersimetría, la cual
es la simetría que puede intercambiar partículas
con spin semientero, como electrones y quarks,
con partículas de spin entero, como fotones,
gravitones y partículas W).
En 11 dimensiones, de hecho, hay superteorías
alternativas basadas en membranas además de en
partículas puntuales (llamadas supergravedad).
En menores dimensiones, existe además un
zoológico completo de superteorías basadas en
membranas en distintas dimensiones. (Por
ejemplo, las partículas puntuales son 0-branas,
las cuerdas son 1-branas, las membranas son 2-branas,
etcétera). Para el caso p-dimensional, algunos
las han llamado p-branas (N del T:En
inglés p-branas pronunciado “pea brains”. En
Español cerebro de guisante). Pero debido a
que trabajar con estas p-branas es
increíblemente difícil, fueron consideradas
durante mucho tiempo solo como una curiosidad
histórica, un rastro que nos llevaba a un punto
muerto. (Michael Duff, de hecho, ha coleccionado
una lista completa de comentarios poco
halagadores hechos por tribunales a su Fundación
Nacional de Ciencia acerca de su trabajo en las
p-branas. Uno de los comentarios más caritativos
por parte de un tribunal fue: “Tiene una visión
deformada de la importancia relativa de
distintos conceptos en la física teórica
moderna”.) Por lo que este era el misterio. ¿Por
qué la supersimetría debería permitir 5
supercuerdas y esta peculiar y variada colección
de p-branas?. Ahora nos damos cuenta que estas
cuerdas, la supergravedad, y las p-branas son
solo distintos aspectos de la misma teoría. La
Teoría (M por “membrana” o por “madre de todas
las cuerdas”, escoge la que más te guste) une
las 5 supercuerdas en una teoría e incluye las
p-branas también. Para ver cómo se une todo
esto, retomemos la famosa parábola de los sabios
ciegos y el elefante. Piensa en los ciegos sobre
el rastro del león. Escuchándolo correr, salen
en su persecución y desesperadamente agarran su
cola (una 1-brana). Sosteniéndolo por la cola
por su valiosa vida, sienten que es una forma
unidimensional y ruidosamente y proclaman “¡Es
una cuerda!, ¡Es una cuerda!”.
Pero entonces un ciego va más allá de la cola y
agarra la oreja del león. Sintiendo una
superficie bidimensional (una membrana), el
ciego proclama, “¡No, en verdad es una 2-brana!”.
Entonces otro ciego es capaz de agarrar la pata
del león. Sintiendo un sólido tridimensional,
grita, “No, ambos estáis equivocados. ¡En
realidad es una 3-brana!”. En verdad, todos
están en lo cierto. Tal como la cola, la oreja y
la pata son distintas partes del mismo león, la
cuerda y las distintas p-branas parecen ser
distintos límites de la misma teoría: la Teoría
M.
Paul Townsend de la Universidad de Cambridge,
uno de los arquitectos de esta idea, la llama
“democracia de p-branas”, es decir todas las p-branas
(incluyendo las cuerdas) son creadas iguales.
Schwarz puso un giro ligeramente distinto sobre
esto. Dijo, “estamos en una situación Orwelliana:
todas las p-branas son iguales, pero algunas
(las cuerdas) son más iguales que otras. El
punto es que solo hay unas en las que podemos
basar la Teoría de la Perturbación”. Para
comprender estos conceptos tan poco familiares
como dualidad, Teoría de la Perturbación,
soluciones no perturbativas, es instructivo ver
cuándo entraron estos conceptos en la física.
Dualidad
La llave maestra para comprender este avance es
algo llamado “dualidad”. Grosso modo, dos
teorías son “duales” una de la otra si pueden
demostrarse equivalentes bajo ciertos
intercambios. El ejemplo más simple de dualidad
es el papel inverso de la electricidad y el
magnetismo en las ecuaciones descubiertas por
James Clark Maxwell de la Universidad de
Cambridge hace 130 años. Estas son las
ecuaciones que gobiernan la luz, TV, Rayos-X,
radares, dinamos, motores, transformadores, e
incluso Internet y los ordenadores. La
característica más importante de estas
ecuaciones es que permanecen iguales si
intercambiamos la B magnética y el campo
eléctrico E y también cambiando la carga
eléctrica e con la carga magnética g o un
“monopolo magnético”: E <--> B y e <--> g (De
hecho, el producto eg es una constante). Esto
tiene importantes implicaciones. A menudo,
cuando una teoría no puede resolverse de forma
exacta, usamos un esquema de aproximación. En el
Cálculo del primer curso, por ejemplo,
recordamos que podemos aproximar ciertas
funciones por la serie de Taylor. De forma
similar, dado que e2 = 1/137 en
ciertas unidades y es un número pequeño, podemos
aproximar la teoría con el desarrollo de la
serie en e2. Por tanto añadimos
elementos de orden e2 + e4
+ e6 etc. Para su solución, la
colisión de dos partículas. Observa que cada
elemento se vuelve más y más pequeño, por lo que
en principio podemos sumarlos todos. Esta
generalización de la serie de Taylor es llamada
“Teoría de la Perturbación”, donde podemos
perturbar un sistema con términos que contengan
e2. Por ejemplo, en tiro con arco, la
Teoría de la Perturbación es cómo dirigimos
nuestras flechas. (Con cada movimiento de
nuestros brazos, nuestro arco se alineará cada
vez más cerca de la diana). Pero ahora intenta
desarrollar en g2. Es mucho más
complejo, de hecho, si desarrollamos en g2,
que es grande, la suma g2 + g4
+ g6 etc. crece y se vuelve sin
sentido. Esta es la razón por la que una región
“no perturbativa” es tan difícil de probar,
debido a que la teoría simplemente crece si
intentamos ingenuamente usar la Teoría de la
Perturbación para continuos grandes pares de g.
Por lo tanto al principio parece no tener
esperanza el intentar penetrar en una región no
perturbativa. (Por ejemplo, si cada movimiento
de tus brazos se hiciese más y más grande, nunca
podríamos hacerlo cero y hacer blanco con la
flecha). Pero observa que debido a la dualidad,
una teoría de un pequeño e (que es fácilmente
solucionable) es idéntica a una teoría de una
gran g (la cual es difícil de resolver). Pero
dado que son la misma teoría, podemos usar la
dualidad para resolver la región no perturbativa.
Dualidad S, T, y U
La primera noción de dualidad puede aplicarse en
la Teoría de Cuerdas descubierta por K. Kikkawa
y M. Yamasaki de la Universidad de Osaka en
1984. Demostraron que si “enroscas” una de las
dimensiones extra en un círculo de radio R, la
teoría era la misma que si enroscabas esta
dimensión en un radio 1/R. Esta es la llamada
dualidad T: R <--> 1/R. Cuando la aplicamos a
distintas supercuerdas, se pueden reducir 5 de
las Teorías de Cuerdas a solo 3. En 9
dimensiones (con una de las dimensiones
enroscada) las cuerdas de tipo IIa y IIb son
idénticas, como lo eran las cuerdas E(8)xE(8) y
O(32).
Por desgracia, la dualidad T aún era una
dualidad perturbativa. El siguiente avance vino
cuando se demostró que había una Segunda clase
de dualidad, llamada dualidad S, la cual
proporciona una dualidad entre las regiones
perturbativas y no perturbativas de la Teoría de
Cuerdas. Otra dualidad, llamada dualidad U, era
incluso más potente.
Entonces Nathan Seiberg y Witten demostraron de
forma brillante cómo otra forma de dualidad
podía resolver las regiones no perturbativas en
teorías supersimétricas de cuatro dimensiones.
Sin embargo, lo que por fin convenció a muchos
científicos de la potencia de esta técnica fue
el trabajo de Paul Townsend y Edward Witten.
Tomaron a todo el mundo por sorpresa demostrando
que ¡había una dualidad entre las cuerdas de
tipo IIa en 10 dimensiones y la supergravedad en
11 dimensiones!. La región no perturbativa de
cuerdas de tipo IIa, que previamente era una
región prohibida, reveló estar gobernada por la
Teoría de la Supergravedad de 11 dimensiones,
con una dimensión enroscada. En este punto,
recuerdo que muchos físicos (yo mismo incluido)
nos frotábamos los ojos, sin poder creer lo que
veíamos. Recuerdo que me decía a mí mismo,
“¡Pero eso es imposible!”.
Todos estos cambios, nos hicieron darnos cuenta
que tal vez la “casa” real de la Teoría de
Cuerdas no eran 10 dimensiones, sino
posiblemente 11, y que la teoría ¡no era
fundamentalmente una Teoría de Cuerdas después
de todo!. Esto reanimó un tremendo interés en
las teorías de 11 dimensiones y las p-branas.
Merodear por la undécima dimensión era una
teoría completamente nueva que además podía
reducir la supergravedad de dimensión 11 a la
Teoría de Cuerdas de dimensión 10 y la Teoría de
las p-branas.
Detractores de la Teoría de
Cuerdas
Para los críticos, sin embargo, estos
desarrollos matemáticos aún no dan respuesta a
la insistente pregunta: ¿Cómo comprobarlo?. Dado
que la Teoría de Cuerdas es en realidad una
Teoría de la Creación, cuando todas sus
maravillosas simetrías estén en toda su gloria,
la única forma de comprobarla, se lamentan los
críticos, es recrear el mismo Big Bang, lo cual
es imposible. Al Premio Nobel Sheldon Glashow le
gusta ridiculizar la Teoría de Supercuerdas
comparándola con el pasado plan de la Guerra de
las Galaxias del Presidente Reagan, es decir
ambos son inestables, absorben recursos, y ambos
desvían los cerebros de los mejores científicos.
En verdad, la mayoría de los teóricos de cuerdas
piensan que estas críticas son simples. Creen
que a los críticos se les ha escapado un
detalle. El punto clave es este: Si la teoría
puede ser resuelta de forma no perturbativa
usando matemáticas puras, entonces debería poder
reducirse a energías bajas a una teoría de
protones, electrones, átomos y moléculas
corrientes para lo cual existen abundantes datos
experimentales. Si podemos resolver la teoría
completamente, deberíamos ser capaces de extraer
este espectro de baja energía, que debería
encajar con las partículas habituales que vemos
hoy día en el Modelo Estándar. De esta manera,
el problema no es construir aceleradores de
partículas de 1 000 años luz de diámetro; el
verdadero problema es de simple capacidad
mental: ser lo bastante inteligentes como para
escribir la Teoría M, resolverla y asentarlo
todo.
Desarrollo hacia atrás
Por lo tanto, ¿qué podríamos hacer para resolver
por fin la teoría de una vez por todas y
terminar con la especulación y los rumores?.
Tenemos varias aproximaciones. La primera es la
más directa: intentar derivar el Modelo Estándar
de interacciones de partículas, con esa
estrambótica colección de quarks, gluones,
electrones, neutrinos, bosones Higgs, etc. etc.
etc. (Debo admitir que aunque el Modelo Estándar
es la teoría física de mayor éxito jamás
propuesta, es también una de las más feas). Esto
podríamos hacerlo enroscando 6 de las 10
dimensiones, dejándonos una teoría de 4
dimensiones que podría parecerse ligeramente al
Modelo Estándar. Entonces intentar el uso de la
dualidad y la Teoría M para probar esta región
no perturbativa, mirando si las simetrías se
rompen del modo adecuado, dándonos las masas
correctas para los quarks y otras partículas del
Modelo Estándar. La filosofía de Witten, sin
embargo, es algo distinta. Él presiente que la
clave para resolver la Teoría de Cuerdas es
comprender el principio subyacente bajo la
teoría.
Permíteme que lo explique. La Teoría de la
Relatividad General de Einstein, por ejemplo,
comenzó a partir de unos principios básicos.
Einstein tuvo la “idea feliz de su vida” cuando
se reclinó en su silla de la oficina de patentes
de Berna y se dio cuenta que una persona en un
ascensor que cayese no sentiría la gravedad.
Aunque los físicos desde Galileo sabían esto,
Einstein fue capaz de extraer de esto el
Principio de Equivalencia. Esta aparentemente
simple frase (las leyes de la física son
indistinguibles localmente en un marco de
aceleración o gravitación) llevó a Einstein a
introducir una nueva simetría en la física, las
transformaciones de coordenadas generales. Esto
a su vez dio origen al Principio de Acción que
hay bajo la Relatividad General, la Teoría de la
Gravedad más hermosa y convincente. Sólo ahora
intentamos cuantizar la teoría para hacerla
compatible con las otras fuerzas. Por lo tanto
la evolución de esta teoría puede resumirse
como: Principio -> Simetría -> Acción -> Teoría
Cuántica. De acuerdo con Witten, necesitamos
descubrir el análogo al Principio de
Equivalencia para la Teoría de Cuerdas. El
problema fundamental ha sido que la Teoría de
Cuerdas ha estado evolucionando “hacia atrás”.
Como dijo Witten, “la Teoría de Cuerdas es
física del siglo XXI que cayó en el siglo XX por
accidente”. No estábamos “destinados” a ver esta
teoría hasta el próximo siglo.
¿El final está a la vista?
Vafa recientemente añadió un extraño giro a todo
esto cuando introdujo otra megateoría, esta vez
una teoría de 12 dimensiones llamada Teoría F (N
del T: F de “father”, padre en inglés)
la cual explica la autodualidad de la cuerda IIb.
(Por desgracia, esta teoría de 12 dimensiones es
bastante extraña: tiene dos coordenadas
temporales, no una, y de hecho viola la
relatividad de 12 dimensiones. ¡Imagina intentar
vivir en un mundo con dos tiempos!. Pondría en
evidencia hasta a un episodio de la Dimensión
Desconocida.N del T:Serie televisión
estadounidense de los años 50 y 60 cuyo título
original era “The Twilight Zone”.) ¿Entonces
la teoría final es de 10, 11 o 12 dimensiones?.
Schwarz, por ejemplo, cree que la versión final
de la Teoría M puede incluso no tener una
dimensión fija. Piensa que la verdadera teoría
puede ser independiente de cualquier
dimensionalidad del espacio-tiempo, y que solo
emergen 11 dimensiones una vez que se intenta
resolver. Townsend parece estar de acuerdo
cuando dice “la noción completa de
dimensionalidad es una aproximación que solo
emerge en algunos contextos semiclásicos”. Por
lo tanto, ¿esto significa que el final está a la
vista, que algún día cercano derivaremos el
Modelo Estándar de sus principios básicos?. Hice
esta pregunta a distintos personajes destacados
de este campo. Aunque todos son partidarios
entusiastas de esta revolución, aún mantienen la
cautela sobre el futuro. Townsend cree que
estamos en una etapa similar a la vieja era
cuántica del modelo atómico de Bohr, justo antes
de la completa aclaración de la Mecánica
Cuántica. Dice, “Tenemos algunos dibujos
provechosos y algunas reglas análogas a las
reglas de cuantización de Bohr-Sommerfeld, pero
está claro que no tenemos una teoría completa”.
Duff dice, “¿Es la Teoría M simplemente una
Teoría de SuperMembranas y súper 5-branas que
requiere alguna (aún desconocida) cuantización
no perturbativa, o (como cree Witten) los grados
de libertad subyacentes a la Teoría M están aún
por descubrir?. Personalmente soy agnóstico
sobre este punto”. Witten ciertamente cree que
estamos en la pista adecuada, pero necesitamos
algunas “revoluciones” más como esta para
resolver de una vez por todas la teoría. “Pienso
que aún hay un par más de revoluciones de
supercuerdas en el futuro, como mínimo. Si
podemos conseguir una revolución de supercuerdas
más en esta década, creo que irá todo bien”,
dice. Vafa dice, “Espero que esto sea la ‘luz al
final del túnel’ pero ¡quién sabe cómo de largo
es el túnel!”. Schwarz, además, ha escrito sobre
la Teoría M: “Si está basada en algo geométrico
(como supermembranas) o algo completamente
diferente, aún no lo sabemos. En cualquier caso,
encontrarlo podría ser un hito en la historia
intelectual de la humanidad”.
Personalmente, soy optimista. Por primera vez,
podemos ver el contorno del león, y su
magnificencia. Algún día lo oiremos rugir.
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