El país de las hadas
Rabindranath Tagore
Si alguien descubriera dónde está el palacio de mi rey, el
palacio se desvanecería en el aire.
Sus muros son de plata y su techo de oro resplandeciente.
La reina vive en un edificio de siete patios y ostenta una joya
que ha costado siete reinos.
Pero escúchame, madre, voy a decirte al oído dónde está el
palacio de mi rey.
Está en un rincón de nuestra azotea, allí donde florece la
albahaca.
La princesa duerme, tendida en la lejana orilla de los siete
mares infranqueables.
Soy el único en el mundo que puede encontrarla.
Sus brazos están cubiertos de brazaletes y de sus orejas penden
largas perlerías. Su cabellera ondula hasta el suelo.
Cuando la toque con mi varita mágica, despertará, y si sonríe
las más bellas joyas caerán de sus labios.
¿Quieres, madrecita, que te lo diga al oído? La princesa está en
un rincón de nuestra azotea, allí donde está la maceta de la
albahaca.
Cuando llegue la hora de tu baño, antes de ir al río sube a la
azotea.
Me encontrarás sentado en el rincón donde se juntan las sombras
de las dos paredes.
Sólo la gatita tiene permiso para estar conmigo, pues ella sabe
dónde vive el barbero del cuento.
Madrecita, ¿quieres que te diga al oído dónde vive el barbero?
En el rincón de la azotea donde está la maceta de la albahaca.
FIN
Volver
|