DESCRIPCIÓN: El 18 de octubre de 1989 partía del Kennedy Space
Center en Florida el transbordador espacial Atlantis con la sonda
Galileo en su bodega de carga. Un par de días después del lanzamiento,
la astronauta Shannon Lucid realizó las maniobras necesarias para abrir
la bodega, preparar la sonda y soltarla para que ésta pudiera comenzar
su periplo por el Sistema Solar. Como la nave no tiene suficiente
combustible para llegar a Júpiter es necesario ingeniárselas para diseñar
un plan de vuelo que la llevase a sobrevolar varios planetas y con ello
conseguir la suficiente velocidad para llegar a su destino. Por ello, la
sonda sobrevoló Venus y luego dos veces nuestro planeta para
posteriormente dirigirse hacia su destino final.
Después
del primer sobrevuelo de la Tierra, vino la gran decepción de la misión.
La antena que serviría para enviar todos los datos de la misión hasta
la Tierra no se desplegó por completo. Muchos creyeron que todo estaba
perdido y que sería otra sonda perdida para la ciencia. Los técnicos
trabajaron intensamente para reprogramar toda la nave y realizar todas
las comunicaciones por una pequeña antena secundaria que lleva la nave
pero que no permitiría enviar los datos a la Tierra a la misma
velocidad (entre 8 y 160 bits por segundo) por lo que muchos se perderían
para siempre. Se llevó a cabo otra operación para mejorar las antenas
receptoras en la Tierra y aumentar su sensibilidad y se diseñaron técnicas
de compresión de datos para reducir la cantidad de datos a radiar por
la sonda y se programó para almacenarlos a bordo y retransmitirlos poco
a poco durante varios meses después de cada encuentro. Gracias a esto
se ha conseguido salvar casi por completo toda la misión.
En 1.991 y 1.993 la
Galileo realizó el sobrevuelo de los asteroides Gaspra e Ida obteniendo
valiosísimos datos sobre ellos entre los cuales destaca el hecho de que
Ida posee un pequeño asteroide como satélite llamado Dactyl.
Además en 1.994 pudo observar desde un ángulo distinto al obtenido
desde la Tierra, el impacto del cometa Shoemaker-Levy 9 contra Júpiter.
En
julio de 1.995 la pequeña sonda que
portaba Galileo fue soltada para emprender su viaje en solitario hacia
la atmósfera de Júpiter, donde llegó en diciembre de ese mismo año.
Entró en las capas altas de la atmósfera a una velocidad de 160.000 km/h,
desplegó su paracaídas y estuvo mandando datos durante 1 hora hasta
que se desintegró por completo debido al calor y las altas presiones a
una profundidad de más de 200 kilómetros.
Entre los datos obtenidos resalta el hecho de que la atmósfera de Júpiter
es más seca de lo esperado, pero más tarde se llegó a la conclusión
de que se había penetrado en una 'zona seca' y que la composición en
otras zonas del planeta sería diferente.
Con
un encendido de motores para frenar su velocidad y entrar en órbita de
Júpiter, la Galileo comenzó su misión primaria de 2 años para
estudiar su sistema atmosférico y de satélites. La nave describiría a
partir de ahora largas órbitas de más de dos meses cada una de ellas,
en las cuales pasaría por las cercanías de un satélite en cada vuelta
y también podría estudiar la magnetosfera del planeta desde diferentes
ángulos.
En cada acercamiento la nave recogería datos e imágenes que serían
enviados a la Tierra poco a poco durante el resto de la órbita. A cada
órbita se le asignó un número y una letra que corresponden al número
de la órbita y a la inicial del satélite que sobrevolaría desde más
cerca. En la misión
primaria se llevaron a cabo un total de 11 órbitas al sistema
jupiteriano.
Una
vez concluida esta fase se decidió proseguir con la misión durante dos
años más para estudiar con más detalle la luna Europa la cual es la más
interesante desde el punto de vista exobiológico.
Para ello se planea la llamada GEM o Galileo
Europa Mission, en la que fueron planificadas 14 órbitas más.
Completada está segunda fase, se inició una tercera llamada GMM o Galileo
Millennium Mission que ha permitido ampliar los datos sobre Io y
Europa además de permitir obtener datos de manera simultánea con la
sonda Cassini cuando pasó por las cercanías de Júpiter en diciembre
de 2.000. La misión realizará 9 aproximaciones más a las lunas para
acabar estrellándose contra Júpiter en septiembre de 2.003.
FECHAS PRINCIPALES DE LA MISIÓN:
Lanzamiento: 18 de octubre de 1.989
Sobrevuelo Venus: 10 de febrero de 1.990
Sobrevuelo Tierra 1: 8 de octubre de 1.990
Sobrevuelo Gaspra: 29 de octubre de 1.991 Sobrevuelo Tierra 2: 8 de diciembre de 1.992
Sobrevuelo Ida: 28 de agosto de 1.993
Suelta de la sonda a Júpiter: 13 de julio de 1.995
Llegada a Júpiter: 7 de diciembre de 1.995
Fin de la misión primaria: diciembre de 1.997 Fin de la misión extendida: diciembre de 1.999
Sobrevuelo Amaltea: 5 de noviembre de 2.002
Impacto en Júpiter: septiembre de 2.003
Imagen del recorrido
LA NAVE: Su peso total al despegue era de 2.400 kg. de los cuales
unos 350 kg. corresponden a la sonda de descenso. Su longitud total es
de 9 metros y la antena principal mide 4.6 metros de diámetro. La nave
posee tres partes bien diferenciadas. Una primera parte que puede girar
sobre su eje posee la antena principal, los ordenadores, el modulo de
propulsión, el generador eléctrico y los instrumentos para medir
campos magnéticos y partículas. Otra parte fija donde se encuentran
las cámaras y demás instrumentos de medición. Y la última parte es
la sonda de descenso a Júpiter.
INSTRUMENTOS:
Los instrumentos a bordo de la nave tienen tres objetivos fundamentales
como son el estudio de la atmósfera de Júpiter, sus satélites y su
magnetosfera y para ello los aparatos se situan en tres zonas
diferenciadas de la nave: una en la sonda de descenso, en una plataforma
fija donde van las cámaras y en otra movil donde van los detectores de
campos magnéticos y partículas. De esta forma las dos plataformas
anteriores pueden operar de forma independiente y sin interferirse.
Los 12 experimentos de la Galileo son: (*Cada instrumento tiene un
enlace a su web principal pero la mayoría no se actualizan desde hace
algunos años).
El 21 de
septiembre la NASA destruirá su sonda espacial Galileo en la atmósfera
de Júpiter.
(BBCMundo) La
sonda descenderá en las tormentosas nubes del gigantesco planeta
donde será consumida por el calor y la presión. La sonda tomará
mediciones y posiblemente imágenes en la primera parte de su caída
por la atmósfera del gigante gaseoso. A pesar de algunas dificultades
técnicas, Galileo ha estudiado Júpiter y sus lunas por mucho más
tiempo de lo planificado.
Su destrucción es
necesaria para evitar que contamine accidentalmente a Europa, luna de
Júpiter en la que podría haber vida. Normalmente la NASA desinfecta
sus naves espaciales para impedir la contaminación de otras partes
del Sistema Solar.
Sin embargo el
trabajo de limpieza no se hizo con Galileo, vehículo que la NASA
originalmente quería dejar en órbita alrededor de Júpiter. Galileo
ha estado en la órbita de Júpiter desde 1995.
Protección de
Europa
Los científicos
creen que Europa —un satélite del tamaño de un planeta— tiene
las condiciones más propicias para tener vida extraterrestre en el
Sistema Solar.
Si bacterias de la
Tierra llegaran a infectar Europa, por ejemplo en charcas de agua
calentadas por el plutonio radiactivo que la nave usa para generar
electricidad, se podrían comprometer los intentos futuros de
investigar la posibilidad de que haya vida en el satélite.
"Parece un buen
lugar donde, potencialmente, puede haber vida y también parece un
buen lugar para vivir para los seres que habitan en la Tierra",
dijo John Rummel un funcionario de protección planetaria de la NASA.