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Un diablo mantiene obscenamente
abrazada a una mujer cuyo rostro se
refleja en las nalgas de un monstruo
transformadas en un espejo esférico.
Para el Bosco, como para toda la
tradición medieval, el espejo es el
instrumento favorito del demonio.
El motivo se encuentra muy difundido
en las estampas y en los dichos
populares ("El espejo es el verdadero
culo del diablo") cuando El Bosco lo
incorpora |