Detail from the autograph of the Cantata
pastorale, 1716: Non sò qual più m'ingombra Source:
Musiksammlung der Staatsbibliothek, Berlin
Detail from the autograph score of
Cantata da camera: Ombre tacite e sole, 31.10.1716
Source: British Library
Both the above cantatas are
available for purchase through this site.
The
Composer's Words "I take the liberty of giving a
brief summary of my intentions in the performance of the music
of this opera ..."
El 2 de mayo de 1660 -
Nació en Palermo (Italia) el compositor ALESSANDRO
SCARLATTI. Vivió desde los doce años en Roma, donde
cursó sus estudios musicales con Carissimi y Pasquini. A
los dieciocho fue nombrado maestro de capilla de San
Jerónimo de la Caridad y en 1679 realizó sus primeras
experiencias teatrales con la ópera "Gli equivoci nel
sembiante". En 1680 fue nombrado maestro de capilla de
la reina Cristina de Suecia y en 1684 de la corte de
Nápoles, ciudad en la que compondrá y estrenará con
enorme éxito la mayoría de sus obras teatrales.
En 1707 sucedió a
A. Foggia -de quien durante seis años había sido
asistente- en Santa María la Mayor de Roma, y en 1708 se
reintegró a la capilla real de Nápoles, de la que ya no
se movió hasta su muerte. Creador e innovador fecundo en
el campo de la música dramática, escribió más de ciento
quince óperas. Además, compuso veinte oratorios, seis
madrigales, seiscientas cantantas de cámara, sesenta y
unas cantatas con orquesta, doscientas misas, motetes,
música de cámara y doce sinfonías. Scarlatti falleció en
Nápoles, el 22 de octubre de 1725.
A page from the autograph
of Cantata Pastorale Source:
Musiksammlung der Staatsbibliothek, Berlin
Para los entendidos es una maravilla Caldo Sangue
Intr. Cecilia Bartoli
Alessandro Scarlatti: Sececia, Re di Gerusalemme,
oratorio en dos partes sobre libretto de Filippo Ortensio Fabbri.
sonata per violoncello in re
1 duet Stabat mater dolorosa
Sonata k300
Sonata k 213 en Fa menor ( Clavecín )
Sonata k 213 ( Piano )
Rosalind Halton's edition of the
Cantata Pastorale: Non sò qual più m'ingombra
is now available for purchase through this site.
Pyrrhus and
Demetrius Composer: Alessandro Scarlatti
(1660-1725) Date: 1709
Puede considerarse el más glorioso músico de la escuela
napolitana, el maestro del gran estilo lírico, del que
las cantatas de cámara y las óperas son modelos
logrados. Su nombre es ilustre, pero su obra, enorme, es
muy poco conocida. La primera ópera de Scarlatti,
representada en Roma en 1679, "Gli equivoci nel
sembiante", sería seguida por ciento catorce.
Más...
Algunas son obras maestras: "Mitridate Eupatore" (Venecia,
1707), "Telemaco" (Roma, 1718), "Il Trionfo dell'onore"
(Nápoles, 1718, raro ejemplo de "commedia per musica"),
"Griselda" (Roma, 1721), y sobre todo el admirable "Ligrane"
(Nápoles, 1715), que pone en la obra a la orquesta clásica
(violines, violas, violonchelos, contrabajos, dos oboes, dos
fagotes, dos trompas).
Gran músico clásico, Scarlatti puso a punto un estilo de
ópera que heredaría directamente Mozart: "recitativo secco"
de una vivacidad y una exactitud de tono notable, modelo
definitivo del gran aire con "da capo" (aria da capo) y la
obertura "italiana", generalmente llamada "sinfonía",
sentido del equilibrio y de la medida... La obertura
italiana, bosquejada por Cesti ("Il pomo d'oro") debe a
Scarlatti su forma lograda, que sería la de las primeras
sinfonías clásicas: allegro (bastante desarrollado, con
frecuencia en estilo de imitación), largo, vivace (en ritmo
ternario). Pero estas adquisiciones formales y estilísticas
son todavía poca cosa en relación con la grandeza trágica,
con la gracia noble y de indecible ternura que irradian sus
mejores obras a partir de "Mitridate" (1707). Se piensa con
frecuencia en Bach e incluso en Mozart. Si bien enseñó poco
(sólo se le conoce un pequeño número de alumnos privados,
entre ellos su hijo Domenico, Hasse y Costumacci), su
influencia y su prestigio serían considerables.
FUENTE: "HISTORIA DE LA MUSICA CLASICA" - Ediciones del
Prado "LA MUSICA, LOS HOMBRES, LOS INSTRUMENTOS, LAS OBRAS"
- Editorial Planeta
Alessandro Scarlatti nació el 2 de mayo de 1660 en
Palermo. A los 12 años fue enviado a Roma donde
posiblemente estudió con Carissimi. Se casó en 1678 y un
año después fue nombrado maestro de capilla en San
Giacomo degli Incurabili. Por entonces ya había
compuesto al menos una ópera (se desconoce el título y
no fue presentada) y una segunda, Gli equivoci nel
sembiante, tuvo un resonante éxito en 1679.
Esto
confirmó la dedicación de Scarlatti a la ópera y atrajo
la atención de la Reina Cristina de Suecia, quien le
otorgó el cargo de maestro de capilla de su corte.
En 1684 Scarlatti fue nombrado maestro de capilla en la
corte de Nápoles, al mismo tiempo que su hermano
Francesco tomaba el puesto de primer violín. Se dice que
ellos lograron tales cargos gracias a las intrigas de
una de sus hermanas (aparentemente Melchiorra) con dos
oficiales de la corte que luego fueron despedidos. En
las dos décadas siguientes más de la mitad de las óperas
nuevas presentadas en Nápoles fueron escritas por
Scarlatti. Dos de ellas, Il Pirro e Demetrio
(1694) y La caduta dei Decemviri (1697), lograron
especial éxito, pero hacia 1700 la Guerra de la Sucesión
Española comenzó a desmoronar el estatus privilegiado de
la nobleza napolitana y la posición de Scarlatti se
volvió insegura. En 1702 dejó Nápoles y se trasladó
junto a su familia a Florencia, donde esperaba encontrar
empleo para él y su hijo Domenico con el príncipe
Ferdinando de Medici.
Cuando esta esperanza
fracasó, Scarlatti aceptó un puesto inferior en Roma
como director musical asistente en Santa María Mayor.
Con una prohibición papal contra la ópera pública,
Alessandro encontró una manera de explotar su talento en
el oratorio y en cantatas para sus patrones romanos,
entre otros el príncioe Ruspoli y los cardenales
Ottoboni y Pamphili. En 1706 fue elegido en la Academia
Arcadia, con Pasquini y Corelli. Al año siguiente
intentó conquistar Venecia, la capital de la ópera
italiana, con Mitridate Eupatore e Il trionfo della
libertá, pero ambas fracasaron y Scarlatti estuvo
forzado a volver a Roma, donde sería promovido al puesto
mayor en Santa María.
Sin
embargo, Alessandro no estaba satisfecho con su carrera
como músico de iglesia y hacia fines de 1708 aceptó una
invitación del nuevo virrey austriaco para que retomara
su puesto en Nápoles. Allí permaneció por el resto de su
vida pero mantuvo estrechos contactos con sus patrones
romanos y realizó varias visitas a esta ciudad, algunas
de larga duración.
Fue
probablemente en 1715 que recibió un rango de nobleza
del Papa Clemente XI. Su última ópera, La Griselda,
fue escrita para Roma en 1721, y sus últimos años en
Nápoles los pasó casi sin actividad. Quantz le visitó en
1724 y Hasse fue su alumno por un tiempo.
La
reputación de Alessandro Scarlatti como fundador de la
escuela napolitana de ópera en el siglo XVIII ha sido
exagerada. No fue un compositor influyente y tampoco un
activo maestro, tampoco fue el único gestor de las
estructuras musicales (aria da capo, obertura italiana,
recitativo acompañado) con las que se asocia su nombre.
Lo que sí produjo fue un nuevo nivel de talento y
originalidad que sobrepasó a sus contemporáneos. Y de
hecho parte de su mejor aporte aparece en cantatas de
cámara, algunas de las cuales se conocen en la
actualidad.
Alessandro Scarlatti murió el 22 de octubre de 1725 en
Nápoles.
La Música Popular Española en las
sonatas de Scarlatti
Las sonatas de Domenico
Scarlatti por su singularidad ejercen una gran
influencia sobre los estudiosos y sobre el público en
general; en ellas encontramos frecuentemente partes de
octavas paralelas, acordes de séptima no resueltos y el
uso de la llamada accaciatura armónica, tan audaz que
llega a la provocación. El estilo de Scarlatti fue
ideado gracias a la combinación de dos ingredientes: Por
un lado su imaginación armónica y por otro los modelos
rítmicos con los que la combina, ritmos que como
decimos, a veces, toma prestados de la música popular.
Muchos musicólogos
sostienen que esta originalidad se debe sin duda a la
influencia que hemos ya mencionado de la música popular
española. El análisis de las sonatas de Scarlatti que
evocan la influencia española pone de manifiesto el uso
frecuente de la versión morisca del modo frigio (mi, fa,
sol #, la, si, etc.), con la constante oscilación entre
el sol sostenido y el sol natural y la presencia
repetida de los ritmos de las danzas españolas.
Muchas sonatas de ritmos
ternario evidencian similitudes algunos con la jota y el
fandango. El guitarrista australiano John Williams
mencionó a propósito de algunas sonatas. "Vi è un
continuo uso di arie e danze popolari spagnole - ad
essempio la L. 483 (K.322) nello stile della tonadilla e
la L. 104 (K.159) nel ritmo di jota.(16)"
Ralph Kirkpatick
encuentra además de las de la música popular española,
otras referencias a la italiana con sonidos que
recuerdan las gaitas de los zampognari, las flautas de
los pifferari, o los cantos que hoy se siguen escuchando
en el puerto napolitano.
Domenico Scarlatti
(1685-1757)
Domenico Scarlatti
Sonata per clavicémbalo k 478
Domenico fue hijo de
Alessandro Scarlatti, y hemos de suponer que, como éste
mismo, había recibido una profunda formación cultural,
tanto en el campo humanístico (dado que Alessandro
componía frecuentemente ópera para los círculos de
intelectuales napolitanos) como en el campo musical en
todas sus vertientes (otros géneros de música
instrumental, géneros vocales). Sin embargo, la sombra
del nombre de Alessandro impidió un desarrollo completo
del joven músico hasta que éste se emancipó del
domicilio familiar y se asentó por su propia cuenta como
músico al servicio del rey de Portugal, Joao V
(1720-1728). Recordemos que en este momento histórico,
Nápoles era dominio español y que la propia hija de Joao
V, María Bárbara, se casaría con FernandoVI, heredero de
la corona española. Este fue el motivo de que Domenico
Scarlatti se estableciera en España en 1728, con la
importancia que esto tuvo para los músicos nacionales,
en los que tanto repercutió.
En un escrito del
pianista Christian Zacharias encontramos un resumen de
su línea evolutiva:
Las composiciones
(óperas, música de iglesia) que ha llegado a nosotros
como procedente de su periodo pre-hispánico, no sube el
nivel de sus contemporáneos italianos. Lo que después
sucedió, su "transformación", es lo más sorprendente que
pudo ocurrir sin un periodo largo de adaptación. Ya en
1738, la publicación de sus primeras sonatas para
clavicémbalo (30 Essercizi) nos reveló que no se trataba
sólo de los maestros más originales del instrumento,
sino también un gran compositor español. Los ritmos
apasionados, la intensidad escrutadora llega a nosotros
con claridad y fuerza. Sobre 1757 Scarlatti había
compuesto 555 sonatas. La mayoría, ciertamente, procede
de los últimos cinco años de su vida, y, por causas
desconocidas, solo se difundieron unas pocas en su
tiempo. La producción clavicembalística de Scarlatti
destaca por sus contrastes: en algunas el auge de la
pirotecnia técnica llega a un frenesí, virtuosismo puro,
casi amenazando energía. En cambio, otras sonatas
suponen la encarnación del pasado español, el renacer de
un madrigal de Victoria, austero y todavía sujeto a las
convenciones de contrapunto, polifónico todavía, pero ya
con una armonización de las voces en subordinación a una
sola idea.
Un resumen de la trayectoria vital del
músico en España:
España, como país de
contrastes, ejerce una extraña fascinación sobre los
músicos europeos. El problema es que su influencia puede
concretarse en una persona creativa con el mismo grado
de contraste: algunas personalidades ven desbordada su
creatividad. Otras caen en la apatía.
Sin ninguna duda, el
talento de Scarlatti floreció en este país, tal vez
porque venía de Nápoles, que pertenecía también a la
Corona española.
Y pasó a Sevilla,
residencia de la corte española, hasta el año 1733.
Mientras paseaba por las arquitecturas del alcázar de
Sevilla y escuchaba cantar a la gente de la calle, en su
memoria quedaron grabadas ciertas estampas, que no
podemos dejar de escuchar en su sorprendente producción.
En el año 1733, la Corte
se trasladó a Aranjuez y posteriormente al malogrado
Alcázar madrileño.
Scarlatti, al ser
nombrado caballero en 1738, publicó en agradecimiento a
los reyes sus primeros essercizi. Su nombramiento sí
reviste importancia para entender la gran estima que la
familia real profesaba a su clavecinista de Corte, si
tenemos en cuenta cuántos esfuerzos realizaron artistas
de una generación anterior (Velázquez por ejemplo) para
lograr un título nobiliario. No parece, por el
contrario, que Scarlatti haya solicitado con énfasis
esta orden.
Fernando VI subió al
trono poco tiempo después. Parece ser que su esposa,
María Bárbara, pudo hacer de copista de algunas sonatas
de Scarlatti. A partir de la subida al trono de
Fernando, el nombre de Scarlatti comienza a aparecer con
más frecuencia en los documentos de la Corte.
Se sabe que Farinelli
tenía más peso que él en las decisiones de tipo musical
en el ámbito real, sin embargo, no hay constancia de
ninguna rivalidad entre ambos. Farinelli invertía todo
el presupuesto musical de la corte en organizar montajes
de ópera y tenía más prestigio social, porque recibió la
prestigiosa orden de Calatrava.
Tenemos pocos datos más
de la vida de Scarlatti en este periodo, con excepción
de sus sonatas. Desde 1752 comienzan a aparecer en
series de libros que contenían treinta cada uno.
La magnitud de su obra
en estos años impresiona y nos hace preguntarnos por qué
fue tan prolífico en estos años. Quizá porque estuvo
enfermo y en su casa, a partir de este año de 1752 y no
podía levantarse a tocar o enseñar, así que dedicó el
tiempo a dar forma escrita a sus improvisaciones.
No quedan manuscritos
verdaderos: todo es obra de los copistas de la reina.
Tal vez Scarlatti destruyó los manuscritos una vez
fueron copiados.
Ls sonatas suelen
ordenarse por parejas, al menos en casi cuatrocientos de
los 555 casos: A veces se indica expresamente esta
unión. Y a veces se conciben para ser tocadas en tríos
(doce sonatas). Es importante saber que esto no es una
hipótesis que haya surgido en investigaciones recientes,
sino que realmente fueron escritas con este fin. De
hecho el ámbito del cémbalo en las sonatas emparejadas
siempre es el mismo y hay coherencia tonal y
estilística.
Evolución de la escritura para cémbalo
de Scarlatti:
Las primeras obras de
Domenico son poco personales todavía. Algunas se
asemejan un poco a Haendel, y en otras se perciben
ciertos ecos napolitanos. En todas ellas hay sensación
de continuo en el bajo, y puede ser que la voz de arriba
se intepretase con otro instrumento, así que no se trata
de obras concebidas de forma idiomática, es decir,
propiamente para el clave.
Sonata para clavecín
Las fugas de Scarlatti
carecen de la fuerza de las de Bach o Frescobaldi, pues
para él no eran más que un recurso anticuado. De hecho,
sólo compuso cinco. La llamada Fuga del gato, que cierra
su libro de Essercizi, está llena de intervalos
extravagantes (por influencia de Frescobaldi). Scarlatti
quiere escapar de la práctica contrapuntística y
decantarse por la invención melódico-rítmica, y una
escritura brillante, más relacionada con las
aportaciones de los compositores más modernos. Como
Händel en el campo de la ópera, Scarlatti trazó el
camino a seguir en el campo de la composición para
teclado.
En las sonatas llamadas
Esercizi su idioma está claro y definido. Destaca el
dominio del intervalo, que crea un espacio musical.
Tiende a dejar una voz quieta mientras mueve la otra. Y
le gusta repetir las frases, para lograr una unidad en
la multiplicidad. Sus líneas melódicas tienden a
transformarse en planos. Los contrastes tonales sujetan
la estructura, y no necesita una fuerte columna "tónica
o dominante". Los essercizi son una gama de matices de
expresión con contrastes dramáticos marcados.En estas
obras se crean nuevos sonidos, sonidos ilimitados, que
responden a la experiencia del día a día, pero de un
modo que sólo puede ser plasmado en música, por eso, un
vez escuchado, hay que olvidar su origen. En unas
sonatas que se cree que puedan ser contemporáneas de
estas, aparecen los primeros movimientos lentos de su
obra. Está separándose de la gruesa arquitectura del
continuo.
Las sonatas del perído
llamado florido: son obras tremendamente virtuosísticas,
con más cruces de manos (una de sus aportaciones más
originales a la posteridad) que en cualquiera de sus
obras pasadas. Parece queel autor disfruta tocando y
hace ver que lo que puede parecer tan difícil, a él no
le cuesta. Es decir, que podemos encontrar saltos
mortales, notas repetidas, grandes arpegios, cruces de
manos.
Aquí empieza la
ordenación de las sonatas por parejas. Se va hacia el
dinamismo que empezó en los Essercizi cada vez más, más
dinámico y se tiende a interludios (segundas partes de
la sonata) cada vez más libres.
En el periodo medio
encontramos más movimientos lentos e introversión.
Utiliza los acordes e intervalos aumentados y convierte
todo en insólito. No sorprende por el virtuosismo, sino
por sus modulaciones audaces. Su forma binaria ya no es
tan previsible y equilibrada, parece que construye
nuevas estructuras.
Las últimas sonatas:
corresponden al manuscrito "Venecia VIII". Hay pocos
cruzados de manos. Se amplía la gama de octavas del
teclado. Se reducen los temas para acomodarlos a los
instrumentos o se amplían.
Aparece una tendencia a
limpiar la partitura de semicorcheas, poniendo alla
breve y corcheas. Las sonatas anteriores resultan un
poco pálidas, si se comparan con la vitalidad que
encontramos en éstas.
En las sonatas
emparejadas, se tiende a los contrastes de carácter, e
incluso situando sonatas breves al lado de enormes
piezas. Aparecen movimientos lentos ornamentales. Se
cree que las sonatas del último manuscrito corresponden
a un ciclo orgánico y completo.
Los instrumentos en los
que interpretaba Scarlatti:
Probablemente, Scarlatti
tocaba en instrumentos simples, sin muchos efectos. Esto
también explicaría en parte la riqueza y variedad de su
escritura.
En el catálogo de
instrumentos propiedad de la reina, se citan
clavicémbalos y pianofortes y hasta un piano. Esto
podría explicar el carácter pianístico de algunas de las
sonatas. Los pianos de la reina constaban de cinco
octavas, y las obras parecen corresponder a esta
tesitura. De hecho algunas obras de Sca contemplan notas
que exceden en el agudo a la habitual extensión de los
claves y es que los instrumentos de la reina tenían esta
peculiaridad.
En los inventarios de la
reina no aparece ninguna noción sobre registración y se
registraban como mucho con tiradores manuales. Como el
pianoforte no se asentó hasta 1760-70, es de suponer que
sólo se empleaba en época de Scarlatti como
acompañamiento de la voz.
Para órgano no parece
que haya nada más que las fugas. No usó nunca el
clavicordio, sólo el clavicémbalo.
Parece ser también que
Scarlatti tocaba sólo para colegas y mecenas, no en
conciertos, y no tocaba música de otros.
Digitación en las
sonatas:
No se sabe nada tampoco
de la digitación, salvo los glisandos que se prescriben
para dedo solo y los cruces de manos, pero debió hacer
como Bach y Rameau: no diferencian dedos débiles y
fuertes así como cortos y largos, sino que tratan de
desarrollar todos los dedos como si fueran iguales. Su
técnica debió ser muy moderna, eso parece claro. En
ocasiones se exige al intérprete un ataque percusivo que
nos sorprende. La audacia innecesaria a veces de cruzar
los brazos demuestra en general la precisión y la
coordinación de alguien que puede unir sus movimientos
como un experto de la danza.
Recursos tímbricos:
No coge
demasiados recursos del órgano, pero sí algo de su
polifonía y la combina con la polifonía impresionista de
la guitarra: acordes quebrados y voces sincopadas (en la
guitarra es difícil hacer voces a la vez). Se ve el
contraste entre grupos pequeños de instrumentos de la
orquesta, de diferentes timbres y colores más el tutti
orquestal sugerido (rara vez con acordes de refuerzo).
El solo frente al tutti está en toda su música.
También aparecen
imitaciones de otros instrumentos:
- Orquesta de cuerda
vivaldiana.
- Figuraciones
violinísticas.
- Campanas.
- Trompetas y trompas.
- Mezcla de viento
madera y metal.
- Tambores. Castañuelas.
- Gaitas.
- Guitarra: disonancias
y acordes salvajes, cruzados rasgueados.
Quizá debamos entender
estos recursos como en la obra de los clavecinistas
franceses: una referencia, aunque en este caso no
programática, a la realidad.
Armonía
Su escritura se basa en
los acordes de I, IV, V, con las siguientes
particularidades:
- Modula libremente
entre los homónimos. Empleo de subdominantes menores
etc.
- No
podemos saber si conocía las teorías de sus
contemporáneos, pero utilizaba las inversiones: las
sextas aparecían para dar fluidez. Utiliza mucho la
napolitana pero apenas si aparece el acorde de cuarta y
sexta, por influencia de las normas contrapuntísticas.
Más que el bajo, lo que le preocupa es la función tonal,
mediante armonías fluidas.
- Emplea
el acorde de séptima en todas su inversiones, pero no de
un modo sistematizado. Evita siempre recargarlos para
que puedan moverse con libertad y no los suele poner al
final de la obra, para evitar la sensación de
conclusión. Este es un uso realmente heterodoxo.
Los
tratamientos armónicos incompletos, hechos por
influencia de la guitarra, la entrada de voces
"fantasmas" sin preparar, la omisión de notas en un
acorde para aligerar su peso, son características de
Scarlatti. Progresiones. Suspensiones. Dar acordes por
sobreentendidos. Notas pedales y puntos de pedal, sobre
todo en las voces centrales, por influencia de la
guitarra.La superposición le hace crear acordes de
novena. Pero eso sí, las disonancias no aparecerán en la
voz superior sin resolución.
Scarlatti escribió prácticamente en todas las
tonalidades, sin embargo prefería re y sol. Es lógico,
porque el clave se desafinaba constantemente, que no se
prefiriesen tonos más alterados. Y sus obras se asocian
inevitablemente al tono en que están compuestas. Las
reglas de Soler, su alumno, sobre la modulación, nos
pueden servir ahora para decir que Scarlatti modula de
dos maneras:
1. Encandenando partes
que se mueven diatónicamente.
2. Saltando de modo
abrupto tras pausas.
La FORMA de la sonata:
Tiene tantas variantes y
excepciones como normas, tal vez porque se relaciona
tanto con la estructura en dos partes de la suite como
con el incipiente bitematismo de la forma sonata.
- Primera mitad:
a. Inicio: anuncia la
tonalidad.
b. Continuación: a veces
prepara la transición.
c. Transición: zona de
modulaciones.
d. Prenúcleo: zona que
siempre cadencia en la dominante de la tonalidad en la
que está el núcleo. No es cadencial, es de preparación.
e. Postnúcleo: cadencia
en la dominante tonalidad establecida, como el prenúcleo,
para llevar a la conclusión.
f. Conclusión: cadencia
en la tonalidad establecida.
g. Conclusión posterior
y conclusión final: amplía.
- Segunda mitad:
a. Disgresión: anticipa el núcleo de la
segunda mitad. Siempre modulante (como el desarrollo de
la sonata clásica).
b. Reenunciado: puede partir del
prenúcleo de la primera sección, puede alterar el
material rítmicamente o glosarlo o repetir determinadas
partes o secciones. Conclusión.
Las dos mitades tienen siempre una
estrecha relación aun cuando una sea más larga que la
otra.
La sección tonal refuerza la tonalidad
de conclusión, como los subtemas b de la sonata clásica
más la coda, y, como estos, puede tener varias partes,
hasta cuatro.
Estructura tonal:
Mitad I: Mitad II:
Afirmación de la tonalidad: tónica.
Alejamiento de la tonalidad de conclusión.
Trastorno de la tonalidad: modulación.
Trastorno de la tonalidad: modulacs + distantes.
Tonalidad de conclusión: dominante.
Afirmación final de la tonalidad: tónica.
----------------------------------------------
Al tratar
monográficamente la figura de un compositor, siempre
quedan pendientes cuestiones. En este caso faltan, por
ejemplo, referencias a la ornamentación que, sin
embargo, puede encontrarse en el Versuch de CPE Bach.
También he omitido un juicio o valoración de la
aportaciónde Scarlatti a la historia de la música.
Entiendo que la actualidad estética de sus creaciones da
por si sola suficientes argumentos e ideas.
Alessandro di Cristofano di Lorenzo del Bronzino
Allori (Florencia 31 de mayo de 1535 - 22 de septiembre de
1607), fue un pintor italiano, perteneciente a la escuela
florentina y padre del también pintor Cristofano Allori,
también se le conoce como Alessandro Bronzino por ser el
discípulo dilecto de El Bronzino.
Discípulo de su tío, Agnolo Tori, en algunas ocasiones
adoptó su nombre para firmar sus propias pinturas. Visitó
Roma en 1554, estudiando en detalle la obra de Miguel Ángel.
Sus principales obras son, Cristo entre los escribas,
Expulsión de los mercaderes del templo y los retratos de
Giuliano de Medici, Duque de Nemours y Rafael.
is
available through ABC shops or by following this link.
Alessandro Scarlatti: Sececia, Re di Gerusalemme, oratorio en dos partes sobre
libretto de Filippo Ortensio Fabbri.
La extraordinaria importancia de la
producción operística de Alessandro Scarlatti para el Teatro
Real de Nápoles entre 1683 y 1702 ha ensombrecido sus
igualmente extraordinarios oratorios romanos, compuestos a
partir de 1703. Alessandro Scarlatti es autor de más de 30
oratorios que en su época obtuvieron un prestigio similar al
de los oratorios de Händel y Carissimi, compositores ambos a
quienes se le llegaron a atribuir algunos de los de
Scarlatti.
Clásicamente se venía interpretando que el cambio de
práctica musical experimentado por Scarlatti en Roma se
debía a "el acoso de las prohibiciones de Inocencio XI",
quien había prohibido los espectáculos líricos por
considerarlos fuente de escándalo público y disturbios. Lo
cierto es que la composición de cantatas, serenatas y
oratorios responde a un cambio general del gusto en torno al
cambio de siglo y que en los primeros años del siglo XVIII
en todas las cortes católicas se experimenta una reducción
de la actividad operística, que llega a limitarse a las
óperas heroicas cuyos protagonistas son una metáfora del
gobernante, representadas en las fechas estrictamente
marcadas por el protocolo.
Así pues el Scarlatti romano creó moda e influyó en los
gustos europeos en igual medida que lo había hecho el
Scarlatti napolitano. Y en ambos casos creó los modelos en
que se inspirarían los compositores ilustrados como el
propio Händel.
Esta es la primera grabación de Sedecia -aunque no se
comercializó hasta este verano coincidiendo así con otra
grabación posterior- y en ella se narra la historia de
Sedecia, el último rey de Jerusalem, el que fue conquistado
por Nabucodonosor. Se estrenó en Roma -Oratorio dei
Filippini- o Urbino en 1705 y alcanzó tal éxito que pocos
meses después se repitió en Viena y más tarde en Florencia y
otras ciudades.
De hecho se conservan copias manuscritas de la obra en
diversas bibliotecas europeas, lo que hace pensar en una
gran difusión.
Esta grabación se basa en una nueva edición del oratorio
realizada por Karl Böhmer y Oliver Mattern, a partir del
manuscrito de la Universidad de Hamburgo, aunque se
incorporan elementos tomados de otros manuscritos.
Sobre las Sonatas de Domenico Scarlatti
La grandeza de las sonatas de Domenico
Scarlatti reside en su riqueza de motivos musicales, en
todas las figuras de su retórica musical. Destaca en su
quehacer la variedad en la invención rítmica y melódica y la
habilidad casi diabólica en la utilización de todas las
capacidades del clavicémbalo. A primera vista la limpia y
ordenada escritura de sus sonatas harían pensar en que la
ejecución de estas obras es relativamente sencilla. Nada más
lejos de la realidad. La claridad de su pentagrama esconde
terribles dificultades para el músico que las interpreta.
Algunas contienen cambios de mano, saltos de octavas,
complicados arpegios y escalas rapidísimas
Las dificultades técnicas de sus sonatas
(constante uso de la acciaccatura, saltos de manos) han
hecho que a menudo se las considere como meros estudios de
virtuosismo, pero su calidad está cimentada en que la
dificultad está en buena medida al servicio de explorar
todos los recursos y capacidades del clavicémbalo, como
ocurre en la sonata K. 260. Muestran, asimismo, una
extraordinaria audacia armónica, que incluye modos
provenientes de la música hispanoárabe. Destaca en especial
el uso audaz de la modulación y la enorme tensión que
genera, demorando las frases musicales sin resolver en la
tónica, como ocurre en la sonata K. 208. Es también notable
la variedad rítmica y la capacidad de invención temática y
estructural, de una culta perfección, que es enmascarada por
su carácter "popular" y su aparente frescura y facilidad de
escucha.