Palpitaciones
de vida (Santiago: Imprenta Universitaria, 1909)
En este conjunto de nueve relatos, "Palpitaciones de
vida", "El vengador", "El beso", "¡Era tan lindo!", "Mala
sombra", "Una rebelión", "Golondrinas", "Ráfagas de campo",
"Días grises", "Pascua amarga" y "El juguete roto", el autor
es un observador y crítico social frente al espectáculo de
la vida. Los relatos giran alrededor de sus propias
experiencias personales y trata a través de los temas
mostrar las injusticias humanas.
Ansia
( Santiago: Imprenta Universitaria, 1910)
Lleva como subtítulo “Ensayo de novela”, su argumento es
el siguiente: Ricardo, joven ventiañero, que sufre de
soledad y desorientación, en Santiago.Conoce a Boris, un
músico y bohemio que lo acoge en su casa, donde vive junto a
su hermana, María; su hija Elsa, y una sobrina, Magdalena:
Ricardo se enamora de Elsa, pero ella lo deja por un nuevo
amor sumiendo al protagonista en la desesperación y
llevándolo al suicidio que es frustrado por Magdalena; ella
lo cuida y este termina casándose con ella. Sin embargo, su
pasión por Elsa continua y tiempo después, a raíz de la
muerte de Boris, Ricardo siente que este amor por Elsa
renace y es correspondido ante el silencio angustiado de su
esposa, que lucha por reconquistarlo. Entretanto Elsa tiene
una hija, fruto de su relación con Celedonio quien la
abandona dejándola desamparada. Han pasado los años y
Ricardo tiene noticias de que Elsa está muy enferma, en el
hospital hasta donde llega con su mujer y se hacen cargo de
la hija de esta.
De
esta obra Latorre escribe:" Es quizás la única novela
dedicada a pintar la vida de los escritores y músicos que
viven y luchan en Santiago. Ansia, a todas luces, es un
título simbólico. Es la angustia del artista que desea
realizar su obra y agoniza, en el buen sentido de la
palabra, para crearla e imponerla".
El
Crisol (Santiago: Editorial Zig-Zag, 1913 )
La obra apareció por primera vez en el diario La
Provincia de Tarapacá, Iquique, Chile, Nº 4-42, 11 de
noviembre al 28 de diciembre de 1913. Es la primera novela
de una supuesta trilogía titulada La casa de hierro; el
proyecto no se completó ya que además de esta novela solo se
publicó una más Roble, Blume y Cía. El Crisol es una novela
de formación (bildungsroman) que tiene como protagonista a
Bernabé Robles, hijo de campesinos que se enriquecieron
gracias a su esfuerzo, laboriosidad e inteligencia. El joven
decide irse a la capital e ingresar a la Escuela de Artes y
Oficio donde se encuentra con muchachos de diferentes
ambientes e ideas. Su apoderado es el Dr. Blume, antiguo
patrón de sus padres, que lo trata con afecto y simpatía. La
hija del Dr. Blume, Adriana, antigua compañera de juegos del
protagonista despierta en Bernabé el deseo de conquistarla y
por ello trata de superarse.Las críticas son mixtas y
contradictorias sobre El crisol, Väisse escribió: “digna de
celebrarse la publicación de esta novela, (…) los personajes
que figuran en ella salen retratados con tal maestría que
parecen de carne y hueso”. Silva Castro señala que la obra
tiene filiación directa con Martín Rivas, de Blest Gana. En
1953, Osses señala; “Santiván ataca los procedimientos de un
conjunto de individuos incapaces y remolones que dirigen el
plantel industrial en aquella época, cuando la politiquería
- en
muchos
aspectos idéntica a la que aún nos corroe- determina algunos
nombramientos docentes lo mismo que si setratara de
caporales o de administradores de chacras. Pero el libro
entero es un elogio, un epinicio o himno triunfal que se
tributa a la técnica y ala escuela superior que la imparte".
La
Hechizada (Santiago: Imprenta Universitaria 1916).
La novela comienza con la llegada de Baltazar al fundo
para acompañar a su tía abuela y al poco tiempo se enamora
de Humilde, una joven del fundo vecino que había sido
educada en una escuela de monjas de la ciudad. Baltazar
intenta por todos los medios lograr el amor de la joven,
pero se da cuenta que entre ellos se interpone un oscuro
rival, que antes había disfrutado del amor de Humilde.Si
bien la trama es sencilla, el encanto de la obra radica en
la honda emoción que emana de la naturaleza, hábilmente
descrita, con verdaderos trazos impresionista.De esta novela
Helene Tzitsikas afirma que “el hechizo de la obra proviene
especialmente de la emoción poética que refleja y de la
sobriedad de su expresión (…) no pone su énfasis en las
descripciones detalladas del paisaje y del habla campesinos,
sino que toma lo bueno y lo efectivo del criollismo y lo
utiliza como fondo al problema sicológico de sus
protagonistas”.

En la montaña (Santiago: Imprenta
Universitaria, 1918)
El autor pone por subtítulo "novelas cortas", pero nos
parece que se trata de una colección de nueve cuentos: "El
mirar de las estrellas", "Aves viajeras", "En la montaña",
"Los que triunfan", "Mi perro negro", "La eterna sed", "El
cojo", "Rayo de sol" y "Convalecencia". En estos relatos
predomina el ambiente de las tierras conquistadas al bosque
en el Sur de Chile. El autor da a la naturaleza un carácter
antropomórfico como se observa en los cuentos: "El mirar de
las estrellas", "En la montaña", "Los que triunfan" y
"Convalecencia".
Robles,
Blume y Cía. (Santiago: Editorial Nascimento, 1923)
Esta novela presenta a Bernabé Robles triunfante, ha
conseguido el amor de Adriana Blume con ayuda del padre de
esta construye una fábrica en la quinta Los Guindos. La
intervención de un sacerdote que le confiesa un secreto de
Adriana provoca el derrumbe de los sueños del protagonista.
Silva Castro opina que la novela “es, a momentos (…) un
ferviente alegato contra el prejuicio de las clases y de los
privilegios que aún dominan en nuestra vida colectiva”.
Ferrero señala entre los defectos de la novela “las
soluciones convencionales de escasa verosimilidad; la
interferencia indirecta de las opiniones del autor en los
momentos críticos de la novela, y esa tendencia (…) de
convertir sus escenas cumbres en cuadros sociológicos no
siempre veraces”. Tzitsikas afirma:" La novela ofrece una
trama densa y una veriedad de temas interesantes. En primer
término tenemos los contratiempos de los amores de Bernabé
Robles y Adriana Blume causados por la moralidad y el
convencionalismos de la época, y las consecuencias
inmediatas sobre la psicología de los enamorados. Luego la
influencia de la iglesia sobre la mujer y su familia.
Sirviendo de escenario de fondo tenemos la industrialización
del país, los problemas obreros, las relaciones entre
patrones y trabajadores, la justicia social, la educación de
las clases menos afortunadas y la participación del hijo del
país en el adelanto de la patria. Fianalmente, como si fuera
el centro que une a todos estos elementos, está el tema de
la voluntad o la nergía dinámica que hace posible el
adelanto del hombre y de la humanidad.
Braceando en la vida (Santiago:
Lecturas Selectas 1927).
Esta novela corta tiene como subtítulo “Ensayo de
tragicomedia policial”, en el prólogo Latcham escribe sobre
la obra de Santiván , en general: " Coge la vida en todos
sus aspectos, ya sean duros o alegres y los traspasa al
lector con la emoción íntima y palpitante de su sensibilidad
varonil. No ma los detalles. Hace grandes trazos de una
fuerza sugerente masculina. Es, antes que nada, un espíritu
poderoso y esto cosntituye la razón de ser de sus defectos…"
Se trata de un relato retrospectivo a cargo de Lucila, la
protagonista, quien narra los pesares vividos en su afán de
salvar a Eduardo, al padre de su hijo, hombre débil de
carácter, de la codicia de sus hermanos que amparados por
una madre celosa, lo raptan y encierran en un manicomio
declarándolo interdicto y privándolo de sus bienes.
Escuelas
rurales (Santiago: Imprenta Ercilla, 1933)
Se trata de un ensayo pedagógico, que en su tiempo fue
ignorado por las autoridades escolares. En este recomienda:
inspecciones frecuentes y visitas de profesores
especializados que dicten conferencias prácticas o cursos
rápidos de perfeccionamiento, propone estímulos para atraer
buenos maestros, inculcar el método científico en la
enseñanza de la agricultura con el agregado de un ingeniero
agrónomo y un práctico agrícola, alentar la fabricación de
telas y anilinas nacionales, coordinar e industrializar
científicamente los conocimientos caseros dispersos;
preocuparse de la educación y refinamiento de la mujer,
propone que el estudiante rural vaya a la escuela-granja y
de ahí pase a la Escuela Agrícola, del mismo que alumno del
liceo va a la universidad, y de este modo llegar al más alto
grado educacional sin apartarse de su medio y de su
ambiente.
Charca en la selva (Santiago:
Ediciones Ercilla, 1934).
La novela transcurre en un pueblo fronterizo ubicado a
orillas del lago Villarrica. A través de Franco Linares,
boticario recién llegado al pueblo, tomamos conocimiento del
lugar y de sus habitantes: aventureros de la trampa,
fracasados de la empresa colonizadora, usurpadores de las
tierras fiscales, logreros de gobernaciones y alcaldías,
inventadas por estos y fomentadas por los partidos políticos
desde Santiago, llegan a la zona con sus mezquindades y
codicias corrompiendo y enturbiando la vida de los colonos.
El título “charca” alude al conglomerado humano que se une
por la ambición y la codicia. Mario Ferrero considera que
esta obra es una enérgica defensa del mapuche de la Frontera
y del hermoso ambiente primitivo aún sin contaminar por las
codicias personales. El libro es una vigorosa denuncia
contra los usurpadores de tierras y de las difrentes maneras
de que se valen paraconsumar sus robos, sin descontar la
complicidad y ayuda de los funcionarios públicos.
La
Camará (Santiago: Ediciones de la Sociedad de Escritores de
Chile, 1945)
Novela corta que narra la vida aventurera y azarosa de un
grupo de hombre llamados “los camineros”, que trabajan
construyendo el camino que bordea el lago Villarrica hasta
Pucón, representan la capa más baja del pueblo chileno. La
cuadrilla está compuesta por sujetos violentos, rudos e
indisciplinados. El título de la novela obedece al nombre
que los camineros le dan a Luscinda, “la camará”, que es
considerada como uno más de ellos. Luscinda es la encargada
del campamento y de poner un toque de ternura en las vidas
de estos hombres: preparando la comida, zurciendo sus
prendas, escuchando sus penas, otorgando consejos como una
madre o hermana y, por último, la que todos habrían querido
tener por mujer en esa soledad. Silva Castro considera que
la obra muestra una rica galería de personajes, pero que en
ella se presenta solamente el amor platónico de los
camineros por la camarada.
El bosque emprende su marcha
(Santiago: Zig-Zag, 1946).
Diecinueve cuentos que fueron escritos entre 1917 y 1945,
que está dividido en dos partes: "Historia de hombre" e
"Historia de patrones y servidores". La primera consta de
doce cuentos: "Don Enrique emigra a la montaña", "Un hombre
de pana", "Pa cría", "Aarmisticio", "Un héroe más",
"Justicia", "Pellines sobre el río", "Palabra de honor", "El
cuarto de las garras", "El tacho de on Banderas", "Mi mujer
llegará en la próxima semana" y "La sangre del cordero". La
segunda serie agrupa siete cuentos. "La mongólica", "La
señorita Lina","El recuerdo de aquel hogar", "Luz en los
ojos", "Una reconquista", "Volantines de amor" y "El mirar
delas estrellas". Destacan en estos relatos la importancia
de la naturaleza en la vida del hombre y su formación.
Muestra una serie de personajes que por influencia del
ambiente bárbaro, hacen frente a los obstáculos de la vid de
manera primitiva y heroica. “Pellines en el río”, obtuvo el
Primer premio en el Concurso de Cuentos de La Nación en
1920.
El
mulato Riquelme (Santiago: Zig-Zag,1951)
La obra lleva por subtítulo "Novela Histórica", la novela
relata al inicio los amores clandestinos entre doña Isabel
Riquelme y don Ambrosio O'Higgins, para centrarse luego en
Bernardo, el hijo, desde su nacimiento en Chillán hasta
cuando se instala en la hacienda Las canteras, cerca de la
ciudad de Los Angeles. Este relato recoge la época menos
conocida de la vida del héroe nacional, es decir las
circunstancias de su nacimiento, infancia , adolescencia y
juventud, tratando de interpretar las influencias ejercidas
sobre su carácter y personalidad. La novela está divida en
dos partes: "En busca de la trama perdida" y " la novela del
mulato". Latcham escribe: "…Faltaba un O'Higgins visto,
entendido, captado y asimilado por un escritor puro, por un
novelista de garra y de raza, por un individuo sin
prejuicios y sin complicaciones eruditas. Es lo que ha
intentado, no sin éxito, el profundo conocedor del corazón
humano que es Fernando Santiván, psicólogo minucioso y
descubridor de esos ocultos móviles que determinan las
acciones individuales a través de impulsos del carácter y de
la conciencia".
Memorias
de un Tolstoyano (Santiago: Zig-Zag, 1955).
Santiván entiende el género de la memoria como “una
confesión íntima, una introversión a los profundos
repliegues de la naturaleza humana en su verdad tan del ser.
Su objeto principal es mostrar la naturaleza humana, en su
verdad tan misteriosa como desconcertante". Latcham
considera este libro “…denso, abundante, matizado dentro de
su armonía y de su estructura de narración directa y sólida
(…). Esta salpicado de retratos, de aguas fuertes, de
paisajes cernidos con maestría en el río descriptivo, de
introspecciones sicológicas y de valientes análisis de
experiencias eróticas y amorosas. Pero, a pesar del realismo
general, un tono poético, un realce evocativo de enorme
finura, atenúa lo escabroso y evita siempre lo que en manos
menos expertas se habría convertido en explosiva u ofensiva
sustancia”. La obra se divide en tres partes: antecedentes
personales del autor, colonia tolstoyana, hogar de artistas
y, finalmente, el epílogo.
Confesiones
de Santiván (Santiago: Zig-Zag,1958 )
Se trata de un conjunto crónicas semanales publicadas
entre los años 1928 y 1944, publicadas en El Sur de
Concepción, en El Correo de Valdivia, La Prensa de Osorno,
El Diario Austral, de Temuco y La Patria, de Concepción.
Según Juan Loveluck “este libro constituye una intrahistoria
de las letras chilenas”. Santiván explica que aquí “aparece
el autor, en su época inicial, impregnado de espíritu
religiosos; más adelante, la vida lo transforma en
indiferente a toda ideología; pasado el tiempo, llegará a
convertirse en escéptico y anticlerical; para retomar, más
tarde, a las ideas de su primera etapa de vida,
transformadas , esta vez, por la experiencia y la
meditación… procuro exhibirme, no como literato, sino como
simple testimonio o documento de lo que soy- si es que mis
confesiones alcanzan a despertar algún interés a los
observadores- y de lo que ocurre dentro de uno de tantos
organismos humanos. Si alguna vez he sido superficial, no he
querido atenuar esta actitud; también la superficialidad
suele ser interesante para el que sabe observarla".Al
respecto, Helene Tzitsikas afirma “Santiván , al contar sus
ambiciones, sus frustraciones y desengaños, se muestra como
un hombre experimentado, que conoce la vida desde todos los
ángulos. No es un autor alejado y encerrado en su torre de
marfil, sino un ser humano que ve en la literatura un
complemento y no la función principal en su vida".
Bárbara
(Santiago: Zig-Zag, 1963)
La obra está dedicada "A la madre chilena, heroína
desconocida", la novela había sido escrita en 1922, el autor
explica así su publicación tardía: "No quedé contento con mi
obra y resolví dejarla en un cajón, con el ánimo de
corregirla más tarde… Con todos sus defectos, había allí
tipos, costumbres, intención psicológica, aspiración a la
bondad y a la pureza, chilenidad sin exageraciones
criollistas. Aparecía, sobre todo, una época de nuestro país
en formación, brumosa y difícil de reconstruir con sus
malones indígenas, asaltos de bandoleros, nacimiento
improvisado de ciudades, caminos y ferrocarriles, y la
obsesionante intención de crear riqueza y prosperidad.
Bárbara es un poco la representante de ese nuevo mundo, con
sus éxitos y fracasos. Para Silva Castro: "el libro mismo
(…) cobrará vida propia, fuerza, calor, interés, si lo
contemplamos con otro espíritu. Es más bien un himno de amor
y de admiración a la mujer chilena, a la mujer de todas las
naciones y de todos los tiempos, a la mujer madre y, sobre
todo, conservadora del hogar doméstico".