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Obras desconocidas de escritores y pintores conocidos y desconocidos fundamentalmente desconocidos.

FERNANDO SANTIVÁN ( 1886 - 1973 )

Nada más que la sencillez del estilo
 

 

ANSIA

 

Comentario Universidad el Bio Bio
Comentarios de RHESO
Comentarios de J.P.C

Así me imagino a los personajes
Fragmentos

La novela que Santiván escribió  a los 23 años

Lleva como subtítulo" ensayo de novela”.           

   

                                                                                                                                

Comentario

Su argumento es mas menos  el siguiente: Ricardo, joven ventiañero, que sufre de soledad y desorientación, en Santiago.Conoce a Guillermo Boris, un músico y bohemio que lo acoge en su casa, donde vive junto a su hermana, María; su hija Elsa, y una sobrina, Magdalena.

 Ricardo se enamora de Elsa, pero ella lo deja por un nuevo amor sumiendo al protagonista en la desesperación y llevándolo al suicidio que es frustrado por Magdalena; ella lo cuida y este termina casándose con ella.

Sin embargo, su pasión por Elsa continua y tiempo después, a raíz de la muerte de Guillermo Boris padre de esta, Ricardo siente que este amor por Elsa renace y es correspondido ante la ignorancia de su Señora, que luego al llegarle la mala noticia a través de su arrendataria  lucha por reconquistarlo.

 Elsa tiene una hija, fruto de su relación con Celedonio quien la abandona dejándola desamparada. Han pasado los años y Ricardo tiene noticias de que Elsa está muy enferma, en el hospital hasta donde llega con su mujer y se hacen cargo de la hija de esta.

 De esta obra Latorre escribe:" Es quizás la única novela dedicada a pintar la vida de los escritores y músicos que viven y luchan en Santiago. Ansia, a todas luces, es un título simbólico. Es la angustia del artista que desea realizar su obra y agoniza, en el buen sentido de la palabra, para crearla e imponerla".

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Comentario de un lector del siglo XXI

Encontré esta novela en una venta de libros usados en la Universidad de Santiago, costaba 1000 pesos algo como 2 dólares y por el titulo la llevé , el autor no me sonaba para nada y ahi quedo en el estante de libros unos 3 meses. Hace unos días atrás la abrí para echarle una ojeada y sorpresa la novela era una joyita con excelentes descripciones tanto del entorno físico como de la psicología de los personajes, con buenísimos diálogos y además entretenida. Es increíble como obras como estas se pierden en el tiempo. Los tres personajes principales Ricardo, Elsa y Magdalena están pintados con magistralidad. Uno termina encariñándose con ellos y la novela se hace corta. Se viven las letras de Santiván , se siente la desolación del rechazo, las alegría del reencuentro , la culpa del engaño, el poco margen de libertad que se tiene cuando no hay dinero y el amor incondicional casi maternal que nace de Magdalena.

Pensaba...en vez de habernos hecho leer las tragedias griegas y los cantares espaañoles en el colegio, si nos hubieran estimulado con libros como este cuanto más habríamos amado la literatura, cuanto más como personas habríamos crecido.

Después supe, que esta novela era autobiográfica de Fernando Santiván , o sea...si existieron una Magdalena y una Elsa  de haber sido así dónde estarán ? Espero que en el cielo.

En cuanto a Santiván creo que llega la hora de contarle al mundo de su obra.

                                          

                                                                                               RHESO

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Una novela galardonada

La obra del escritor chileno obtuvo este año el Premio Novela del Concurso Centenario de la Independencia. En ella, su autor entrega una narración ambientada en el Santiago de comienzos de siglo y describe el ambiente de la capital, la elegancia de las mujeres que transitan por Ahumada y los espacios verdes, como la Alameda llena de árboles. Se trata de un drama romántico que resalta la búsqueda del amor ideal, la lucha contra la soledad, la fuerza del destino y de la realidad.

 


Comentario sobre "Ansia" y su autor en la revista  "Corre y Vuela" en 1910

"No tengo la menor intención de hacer un estudio crítico sobre la novela de Fernando Santiván ­comenzaba diciendo el comentarista que firmaba como J.P.C. en su crónica aparecida en la Revista "Corre y Vuela" del 23 de diciembre de 1910 y que a continuación transcribimos-; suficiente con los artículos publicados últimamente en la prensa diaria.

Voy solamente a hablar del autor de "Ansia", como elaboró su libro, y de mis impresiones, sin afectación alguna literaria, que experimenté durante la lectura de esta novela.

A Fernando Santiván le conozco íntimamente. He trabajado junto a él en la misma oficina, durante algún tiempo; le he observado y podido sorprender su personalidad íntima, semejante a un jardín extraño donde crecen bellas y perfumadas flores: los sentimientos nobles y elevados; árboles sombríos de hojas sangrientas: el escepticismo, la amargura de la vida; hermosas plantas trepadoras de tallos de oro: los deseos de una gloria pura, el amor a la humanidad, a la justicia; y también junto a un manantial de aguas plateadas y cristalinas: el talento, crece un árbol vigoroso, su tronco es de cristal de roca: la voluntad; sus ramas son de acero: el carácter y sus hojas de diamante: la resolución.

Pero asimismo existen plantas nocivas y malezas venenosas. El ambiente de este jardín es peligroso puede matar.

Tarde de invierno. La lluvia golpeaba ruidosamente sobre el enorme techo de cristal del hall de nuestra imprenta, Santiván y el que estas líneas escribe encerrados en nuestro pequeño cuarto de trabajo, charlábamos con nerviosidad, bajo el reflejo, pálido y ardiente, de las ampolletas eléctricas.

El tema de nuestra charla: la vida; el motivo de ella: el amor.

¡Cuánta disparidad de opiniones! Santiván pletórico de ilusiones, lleno de esa sed jamás extinguida de amor y libertad, pugna por convencerme con sus doctrinas color esmeralda.

¡Oh la vida! ¡El amor! -me dice­ tú no sabrás nunca lo que estas palabras encierran.

Marchas por la senda de tu existencia, tumbo a tumbo, como en las tardes otoñales, la hoja muerta. Palabras de un poeta que comprendió y amó la vida como yo.

Siempre serás un soñador y un sociólogo utopista.

La vida hay que sentirla, beberla, beberla sí, como un licor precioso, hasta su última gota, y ahí encontraras el amor y ya puedes morir.

¿Qué obtienes con tus convencionalismos, con tus doctrinas severas como las leyes de un Estado?

Di mejor que eres un vencido, y que la hoguera de tu cerebro ha hecho de tu corazón un puñado de cenizas.

Y habló mucho más yo le dejaba.

La hora de retirarnos se acercaba. Salimos juntos.

La lluvia había cesado. De la pasada tempestad solo quedaba lodo, y un hermoso cielo de primavera. Los rayos de un sol muriente teñían de rojo bronceado las vecinas cordilleras. Una bella mujer pasó a nuestro lado presurosa, la mirada ardiente, los labios temblorosos.

-Ahí tienes tus doctrinas, dije a Santiván, esa mujer que va a una cita, va tras un instante de dicha, de amor, de vida. Ansia de un momento, sed que nunca será apagada. Y después lo que tu ves, un cielo de primavera y lodo.

La lectura de "Ansia" me dejó una impresión dolorosa. Una a una sus páginas están impregnadas de las amarguras de toda una vida. Ricardo no es el tipo de muchos ­como algunos críticos han dado en decir­; es el tipo de unos pocos que por sus ideas, temperamento y cerebro están destinados al sacrificio en nuestra vida moderna, llena de convencionalismos y miseria. Magdalena es en realidad el ideal como esposa, pero solamente como mujer y compañera del hombre, de ninguna manera como alma pensadora que puede hacer comunión de espíritu con un hombre del temperamento de Ricardo.

El músico Guillermo Boris es el tipo del artista degenerado, cansado y desengañado de la vida, hastiado y, sin embargo, lleno de ansias.

Y Elsa, que pasa por la obra como el "otro yo" de Ricardo, es la mujer sin resolución fija, la mujer impresionista en una palabra.

Finalmente, antes de concluir, no puedo menos de recordar un hermoso trozo de "Ansia". Ricardo después de una entrevista con Elsa, llena de amor y ternura, dice:

"-¡Oh, vida, vida piadosa! Ternura inmensa, divina embriaguez armonizadora de todas las fuerzas; ¡oh, vida, vida piadosa! Si no fuera por estos momentos, por estos cortos momentos de comunión con las más puras fuentes de la felicidad, ¡que sería de nosotros, pobres humanos, empequeñecidos, contrariados, golpeados por cien manos implacables!"

 

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Los personajes

 

Ricardo

In the Louvre 1883-85 por Jame Tisot ( 1836-1902 )

 

Elsa

El cuadro en realidad es del pintor chileno

Arturo Gordon Vargas, Casablanca, .1883-1944

 

Magdalena

Lady in Garden de

Edmund Blair Leighton (1853-1922)

 

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FRAGMENTOS

 

"Como si alguien hubiera oido su llamado, un largo pitazo respondió,allá en la estación. Poco después apareció en la vía , a la distancia, una luz que rompió las tiniebla como un ojo enorme, redondo y sin párpados.

 


 Ricardo avanzó maquinalmente. No tenía ningún pensamiento en el cerebro, ningún propósito, pero extendió los brazos como si, por fin, encontrase un eco a su fervorosa súplica. La luz se acercaba, agrandándose. Un ruido sordo y brutal de hierros crecía, como voz que surgiese trágicamente de la tierra.
!Sí, sí ! El cielo se apiadaba de él. Venía en su auxilio. Era preciso morir. Aquella luz piadosa, aquel ruido sordo, lo llamaban a una región de paz o de inconciencia "

Edición Zig Zag 1993. Pág. 84

 


- Han leído mis cartas !!! - Gritó Ricardo fuera de sí- Es intolerable !
Las muchachas lanzaron una carcajada y huyeron como dos pilletes que acababan de realizar una de sus "pagatas" famosas. En su primitiva construcción moral no comprendían la falta de delicadeza que significaba introducirse furtivamente en la vida íntima de un ser, y se habían dedicado, con espíritu vandálico, a explorar la cajita en que Ricardo guardaba sus recuerdos. Cuantas tentativas amorosas frustradas ! Cuantas esperanzas seguidas de patéticas desilusiones en busca de una compañía para su alma !

 


" ...pensando con satisfacción que había terminado la noche de tormentos. Por los resquisos de los postigos y de las cortinas de las ventanas, penetraban hilillos de sol que cortaban la pieza en planos luminosos en los que se agitaban infinitas partículas de polvo "

Edición Zig Zag 1993. Pág. 118


" - Qué felicidad !
- Y todo bajo un sol radiante
- ¿ y cuándo no hubiera sol ?
- Daría lo mismo. El sol estaría dentro de nosotros "

Edición Zig Zag 1993. Pág. 156


"... había muerto. Se había quedado dormida dulcemente: Pasó sin sentir de un sueño al otro..."

 

Edición Zig Zag 1993. Pág. 188



Guardaron silencio, pensativos. Las estrellas sonreían suavemente y por el espacio parecían cruzar estremecimientos de seres impalpables...El alma de los que murieron, quizás, que los saludaban misteriosamente, de allá arriba..."

Edición Zig Zag 1993. Pág. 191


Elsa y Magdalena se complementaban en su imaginación, formando una agradable armonía: Magdalena podía ser la esposa fiel, la madre abnegada, la solicita amiga que ofrecería esos mimos materiales que tan necesarios son en la vida; era la frescura y la luz. Elsa, por el contrario, poseía una fuerza oculta inquietante que hacía vibrar su ser impulsándolo a la acción fecunda: Junto a ella no alcanzaría ni la paz ni la quietud, pero tendría el encanto de lo imprevisto, de la continua novedad...cuya secreta atracción empujaba hacia el progreso indefinido "

Edición Zig Zag 1993. Pág. 57



- Sí, tengo confianza.
- Eres pretencioso !..Puedes equivocarte...¿ Crees que todo te lo mereces ?
- Elsa !
- Ten cuidado !
- No me has comprendido. Creo que no puedes dejar de quererme, porque pienso en mi propio cariño. ...Y creo que el amor atrae el amor..."

Edición Zig Zag 1993. Pág. 63

 

Después del verano , excesivo en luz, en calor, en polvo vino un otoño esplendido. La estación admirable trajo al espíritu de Ricardo una inquietud extraordinaria. El tibio perfume de la atmósfera, el sol pálido de los crepúsculos, el roce murmurador de las hojas secas, el varillaje de los árboles envueltos en fundas de brumas azuladas, le daban una sensación como de nostalgia por idilios no vividos.

Edición Zig Zag 1993. Pág. 58



"Al escuchar su propia voz el mismo se alarmó, como si se tratara de otra persona. Dio vuelta la espalda y se alejó con pasos lentos, vacilante, sintiendo en el vientre una desagradable contracción y en el cerebro la opresión de un frío anillo de hierro. A pesar de que nada tenía que hacer en el centro salió y no regreso a almorzar. Solo llego a la casa ya de noche. Una vaga angustia invadía su espíritu. Todo se le aprecia con nuevos colores y formas nuevas, como si todo estuviera envuelto en una atmósfera de hielo, en la cual los objetos tomaran formas desproporcionadas, produciéndole desorientación y un sufrimiento indefinible"

Edición Zig Zag 1993. Pág. 118



De este modo habían desfilado por su vida aquellas Teresa, Margarita, Juana y otras..! ¿ Las abría amado ? No podría asegurarlo. Amó, más que a la mujer misma, al amor, a la eterna manifestación humana que sirve de estimulo y de complemento al hombre en su paso por la existencia..."


Edición Zig Zag 1993. Pág. 49

 

   

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René Téllez, Pintor Chileno