Algunas reflexiones sobre el silencio
Lic. Horacio Wild

"Silencio de radio" se
decidía en algunas épocas. Silencio de Listas y de "paredones" podríamos
decir en éstos tiempos. La pregunta obligada es ¿de qué se trata éste
silencio?... porque como existe un axioma que dice que "es imposible no
comunicar", algo se dice con el silencio.
Muchas
personas han tratado de decir algo sobre él... sobre ese vacío que se produce
cuando se corta la cadena de la comunicación, porque ¿qué es el silencio sino
la falta de palabra, su suspensión o muerte?
Los Scouts
estamos acostumbrados al silencio que uno podría calificar como reflexivo,
aquel que permite realizar algún tipo de encuentro con uno mismo... los
ejemplos paradigmáticos son los Raids y el campamento en Soledad. Ese silencio
que desde el punto de vista cristiano es tan importante, que hasta Jesús se
retira al desierto a meditar antes de comenzar su Misión. Silencio de los Místicos,
silencio que comunica con Dios o con los Ideales. Particularmente, no creo que
éste silencio sea el de la Oración, el del encuentro.
En los
barrios también estamos acostumbrados al silencio. Al silencio de los amantes
antes del primer beso, al silencio cómplice antes de la travesura o el chiste,
al silencio ante los padres luego de la travesura o la "mala nota",
al silencio previo y posterior a la traición del amigo, al silencio-súplica de
la madre o el padre que no tienen qué darle a sus hijos.
En el
pensamiento estratégico también se habla del silencio, y se lo nombra como
indiferencia. Algunos de ellos tienen que ver con una indiferencia real respecto
de lo que ocurre, otros tienen que ver con lo táctico "no hablemos por
ahora", "esperemos la otra jugada", "veamos los
efectos" , Algunos autores los clasifican de la siguiente forma:
1) La indiferencia pura: Es una posición que da bajo
valor a la Operación (jugada política -movimiento político) queriendo
expresar algo así como "conozco de que se trata pero no me importa"
2) La indiferencia Táctica: Es una posición que se
encuentra en relación con el ocultamiento temporal del interés real bajo la
forma de aparente indiferencia, lo que se expresaría sería algo así cómo
"No estimo oportuno manifestar mi posición"
3) La indiferencia inconciente: En éste caso la Operación
está fuera del foco de atención del actor, entonces no le preocupa, la
desconoce, no puede valorarla.
4) La indiferencia por indecisión: Sería una carencia
de posición, que comúnmente postergan hasta que otros se pronuncien, así evalúa
mejor su propio interés.
Hay uno de los silencios que me llama particularmente la atención... el de los
paredones. ¿por qué?. La gente que parecía inadaptada, que muchos pensábamos
que por ahí eran "pibes rebeldes", que nos daba a pensar si realmente
eran scouts... también hicieron silencio... como marcaba Marcos, los nicks
sirven para ocultar muchas cosas. ¿Qué rebelde se calla y no
"festeja" ante la supuesta caída de la persona a la que ha injuriado,
insultado, "denunciado" y que sería el padre de todos los problemas?.
Da qué pensar.... Tranquilamente podría pensarse que alguien llamó a
silencio... llamémosle sectores institucionales (por supuesto encarnados por
personas) y si esto fuera así, tranquilamente uno podría pensar que los que
llamaron a silencio, podrían haber evitado la "pornografía
paredonera" que venimos sufriendo los adultos y los niños desde hace mucho
tiempo, lo que implicaría corresponsabilidad en la situación de la asociación,
en las injurias hacia muchas personas. ¿será esto crear una "plataforma
caliente"?. Si esto fuera así hagamos silencio... porque los valores han
muerto.
En mi trabajo
cotidiano, los silencios son importantes. También hay silencios
"reflexivos" y silencios "pesados". Los silencios
"reflexivos" pueden promover algo del orden de la Verdad, relanzan al
sujeto. Los "pesados" se trata de otra cosa... de algo que se repite
en la estructura. El silencio muchas veces implica la supresión del espacio, y
la supresión del espacio nos lleva a la supresión del tiempo, y esto permite
la aparición de aquello que se repite en acto. Forma vacía del tiempo de
algo siempre ya pasado y no obstante eternamente todavía por venir. Aquello que
aparece es del orden de la manifestación de la estructura del sujeto -
institución. Este último silencio se repetirá SIEMPRE hasta que se
pueda generar la posibilidad de otro destino.
A veces es
difícil explicar éste último silencio... disculpen si resulta complicado,
pero voy a citar un párrafo de H. Moore sobre la obra artística que me parece
puede ayudar a esclarecer:
"El
primer agujero cavado en un bloque de piedra es una revelación. El agujero liga
una parte con la otra, poniendo de manifiesto el carácter tridimensional del
conjunto. Un agujero puede tener una significación formal tan importante como
la masa sólida. Cuando comprendí el papel del espacio en la escultura,
consideré el agujero como una forma que tenía su propia existencia a expensas
del cuerpo sólido, devorándolo casi, a punto tal que, a veces, éste no es mas
que la cáscara de un agujero". Lao Tse diría que el silencio contiene el
vacío merced al cual el retorno es posible.
Todo agujero
es presencia de una ausencia... el silencio también. Ausencia fundacional en la
que se estructura el sujeto-institución. Agujero de memoria. Presencia de una pérdida
actual que llega a percutir en el duelo lejano, que creía ignorado. Lo simbólico
institucional no puede menos que ser aspirado sin cesar; un olvido activo
recubre toda huella no sólo de lo que "ha" pasado, sino igualmente de
lo que, presente aquí y ahora, no podría, sin vía facilitada, venir debajo,
"sub-venir".
Agujero sin
inscripción, sin reserva o sea sin división o barrera, y por consiguiente sin
palabras, salvo aquellas que mediante la Negación no hacen sino afirmarlo,
matando la posibilidad de una palabra plena, creadora, todavía no advenida y
muchas veces abortada.
Errando sin
sepultura, el silencio, muerte de la palabra, elegirá domicilio en el cuerpo
institucional para esperar una nueva oportunidad en la que manifestarse.
