Algo de su
vida
Ha publicado
poemas y colaboraciones en diversos diarios y revistas
argentinos y del exterior, y se destacó en la producción de
libros destinados a chicos y jóvenes. Entre sus obras se
encuentran “Cuentos para Verónica”, “Cuentos para leer sin
rimel” y “Nuevos cuentos para Verónica”.
En 1969
publicó “Cuentos para Verónica”, que ya va por la 74º edición.
Hace poco apareció su libro número 20, “Morir entre tus
brazos”. Una escritora que hizo llorar a varias generaciones
de adolescentes.
La vida de Poldy Bird está signada por
la literatura pero también por los golpes duros. Cuando tenía
tan sólo 8 años de edad su madre murió trágicamente en un
accidente de tren.
Ese episodio la marcó muchísimo pero también le dio
fuerzas para dedicarse a escribir relatos. “Mi mamá era
escritora y yo heredé esa vocación completamente. Siempre me
gustó leer, desde muy chiquita. Pero cuando mi mamá murió fue
como si hubiese recibido en la mano una antorcha para
mantenerla siempre encendida”, recuerda Poldy.
A los 13
años ganó un concurso de poesía que fue clave para su futuro.
“Hay una edad en la que necesitás ganar premios para saber que
estás en el camino correcto”, cuenta la mamá de la famosa
Verónica y ahora abuela del pequeño Alan, de 8 años de
edad.
A los 16 años ya había publicado su primer cuento
y a los 17 años estaba trabajando profesionalmente para
distintos diarios y revistas. Hasta el día de hoy nunca dejó
de publicar: todas las semanas aparece un relato suyo en algún
medio gráfico.
A la hora de hablar de los temas que
recorren sus narraciones Poldy reconoce: “empecé a tomar temas
que quizá la mayoría de los escritores consideran que son de
“poca monta” que para mí son importantes. No pretendo escribir
la “gran historia” sino basarme en lo que me sucede, en lo que
estoy viviendo y en lo que pasa a mi alrededor. Creo que el
don más importante que me dio Dios es traspasar al papel lo
que siente la gente, el inconsciente colectivo”.
Según
dice, las situaciones que elige para sus cuentos “simplemente
van llegando a mi. Yo puedo leer los sentimientos de la gente,
es como si el pecho de las personas fuera transparente y yo
pudiera leer lo que realmente sienten”.
No le gusta que
califiquen a sus relatos como sentimentales o sensibleros. Lo
que ella busca es escribir sobre problemáticas emocionales.
“Nunca me propuse conmover, además por más que te lo propongas
sino tenés un don no le movés un pelo a nadie. Lo mismo pasa
con hacer humor. Tanto el hacer reír como el hacer llorar, no
es algo que se pueda forzar, tiene que salir solo. Yo creo que
la gente llora porque mis relatos le disparan recuerdos sobre
sus sentimientos o le remueven alguna situación de su historia
personal”.
Poldy Bird