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De...La Palabra que Cure las Heridas
"
La niña me necesitaba y me amaba sin condiciones para amarme.
La niña aceptaba todo de mí: mi forma de vestirme, de peinarme, de
resolver problemas, de vivir "
"
Acurrucaba su cuerpo contra mi cuerpo, tibiecita y era la rama florecida
de mi árbol. Una prolongación de mí.
No buscaba una doble lectura en mis palabras.
No exigía. No miraba de reojo "
" y a mí me da pereza explicarle
que a su edad yo temblaba de frío en el invierno. Que tenía miedo de
llegar tarde al trabajo y me reprendieran. Que los días quince
comenzaba a contar las monedas para llegar a fin de mes "
De...Aquella Luz
" No había un espejo allí, pero yo registré ese momento como una
fotografía color sepia en la que un hombre y una mujer, cansados de
ser arrastrados hacia los remolinos del río por la corriente rápida
de la ira, los celos, las equivocaciones, los rudos golpes de haber
vivido... cortan el elástico de la tensión y, al instante, se
sientes libres como dos barquitos navegando armoniosamente "
" No quiero recordar los detalles de esa historia; podría parecer un
alarde de imaginación tortuosa, enfermiza. Me basta con saber que
nada pudo destruir lo esencial. Que lo sagrado siempre quedó
conmigo, y tuvo que regresar para recuperarlo... Acaricié su cabello
suave. Besé sus párpados. Sus mejillas mojadas. Nunca estuvimos tan
cerca como en ese momento. Nunca nos miramos tan hondo durante tanto
tiempo. Tan hondo, tanto, tanto, que vi cuando sus ojos recuperaron
aquella luz perdida "
Del....El hilo que lo conecta todo
" Me voy abriendo. Y al abrirme, me expando,
crezco, llego a los confines, vuelvo y entro en mí. En todas partes
estás, precediéndome o esperándome. Eso es lo que más amo en ti: tu
puntualidad para vencer mi soledad. Tu perseverancia para pulverizar
mi pena y echarla al aire. Tu fuerza para ocupar los espacios
ambiguos que existen en un ser: el espacio de la duda, el de la
indecisión el de la inquietud, el del desgano... Los transformaste
en depósitos de vida, latidos de reserva "
De...Pasarán cosas
"...Llorar hace crecer, es esa lluviecita de uvas de cristal sobre el techo
de chapa de nuestro corazón. Pica, repica, musiquean, despiertan.
Nadie es el mismo después de haber llorado.
Reír hace crecer.
También reímos.
Algunas veces, quizá podemos contarlas con los dedos de una mano... ¡Y
cómo une la risa!: dos que se rieron juntos, a carcajadas limpia, no se
desatan nunca en el recuerdo.
Yo tengo siete chistes favoritos, y me acuerdo de quiénes fueron las
siete personas que me los contaron.."
De...La mitad de un recuerdo cada
uno
" Yo me quedo con las rosa, vos
quedate con el río. Y al unirlos, será el nombre de la ciudad en
donde nos conocimos : Rosario.
Vos quedate con el beso y yo con el temblor.
Vos con la música y yo con la letra de las canciones que nos gustan.
Vos con los paisajes montañosos que vimos y que te gustan tanto.
Tierras color de malva, de guinda, de esmeralda. Árboles
descolgándose hacia los precipicios, pueblitos como hechos de
cerámica.
Yo me quedo con el mar. El mar es una parte de mi cuerpo. Es lo que
dentro de mi batalla y clama, lo que a veces me empuja por la calle,
cantando, lo que lava con magia mi fatiga.
Vos quedate con el gesto posado con que me miro en el espejo y te da
risa "
De...No se trata ni de perdón ni
olvido
" A veces dice en un momento de rabia o enojo algo inadecuado, esas
palabras que el viento de la generosidad y la benevolencia deberían
llevarse sobre sus alas, como se lleva las livianas hojas
amarillas…pero al contrario convertimos esas palabras en pesadas
piedras, en cortantes cuchillos y en armas destructivas.
¿Por qué?
Porque es más fácil destruir que comprender.
Porque es mas cómodo ser la pobre víctima
Porque es mas cómodo juzgar que defender los buenos momentos del
presente y el pasado.
Y hasta se siente una “ especie de alegría “ cuando puede
comprobarse que el “otro” nos falló., como si se hubiera estado
esperando que lo hicera para decir “ yo sabía que esto iba a suceder
tarde o temprano “
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