En 1841, John Couch Adams comenzó a investigar los (entonces) grandes residuos en el movimiento de Urano. En 1845, Urbain Le Verrier empezó a investigarlos también. Adams presentó dos soluciones distintas al problema, suponiendo que las desviaciones estaban causadas por la gravedad de un planeta desconocido. Adams intentó presentar sus soluciones al obervatorio de Greenwich, pero al ser joven y desconocido, no se le tomó en serio. Urbain Le Verrier presentó su solución en 1846, pero Francia carecía de los recursos necesarios para localizar el planeta. Le Verrier fue entonces al observatorio de Berlín, donde Galle y su asistente d'Arrest descubrieron Neptuno en la noche del 23 de septiembre de 1846. Hoy en día, Adams y Le Verrier comparten el crediticio de haber predicho la existencia y posición de Neptuno.

 

 

      

(Junio 5, 1819 - Enero 21, 1892)

 

Urbain Jean Joseph Le Verrier 

(Marzo 11, 1811 - Septiembre 23, 1877)

 

 

   (Inspirado por este éxito, Le Verrier atacó al problema de las desviaciones de la órbita de Mercurio, y sugirió la existencia de un planeta intramercuriano, Vulcano, que más tarde resultó ser inexistente.)

 

 

 

 

   El 30 de septiembre de 1846, una semana después del descubrimiento de Neptuno, Le Verrier declaró que aún podría existir otro planeta desconocido ahí fuera. El 10 de octubre, la luna grande de Neptuno Tritón fue descubierta, lo que proporcionó una manera fácil de determinar con precisión la masa de Neptuno, que resultó ser un 2% mayor de lo esperado por las perturbaciones sobre Urano. Parecía como si las desviaciones del movimiento de Urano fueran causadas en realidad por dos planetas -- además la órbita real de Neptuno resultó ser significativamente distinta a las órbitas predichas por Adams y Le Verrier.

 

Vista de Neptuno desde Tritón

   

   El primer intento serio de encontrar un planeta trans-neptuniano fue realizado en 1877 por David Todd. Utilizó un "método gráfico", y a pesar de las incongruencias de los residuos de Urano, derivó elementos para un planeta trans-neptuniano: distancia media 52 UA, periodo 375 años, y magnitud más débil que 13. A su longitud de 1.877,84 se le dieron 170 grados con un error de 10 grados. La inclinación era de 1,40 grados y la longitud del nodo ascendente 103 grados.

   En 1879, Camille Flammarion añadió otro indicio de la existencia de un planeta más allá de Neptuno: el afelio de los cometas periódicos tendía a agruparse alrededor de las órbitas de los planetas grandes. Júpiter tiene la mayor parte de esos cometas, y Saturno, Urano y Neptuno tienen sólo unos cuantos cada uno. Flammarion descubrió dos cometas, el 1862 III con un periodo de 120 años y afelio a 47,6 UA, y el 1889 II, con un periodo algo mayor y el afelio a 49,8 UA. Flammarion sugirió que el planeta hipotético se movía probablemente a 45 UA.

   El año siguiente, en 1880, el profesor Forbes publicó una memoria concerniente al afelio de los cometas y su relación con las órbitas planetarias. Alrededor de 1900, se conocían cinco cometas con un afelio fuera de la órbita de Neptuno, y entonces Forbes sugirió que había un trans-neptuniano moviéndose a una distancia de unas 100 UA, y otro más a 300 UA, con periodos de 1.000 y 5.000 años.

   Durante los siguientes 5 años, varios astrónomos/matemáticos publicaron sus propias ideas sobre lo que podía encontrarse en las zonas exteriores del sistema solar. Gaillot, del Observatorio de París, propuso dos planetas trans-neptunianos a 45 y 60 UA. Thomas Jefferson Jackson See predijo tres planetas trans-neptunianos: "Oceanus" a 41,25 UA y periodo de 273 años, "trans-Oceanus" a 56 UA y periodo de 420 años, y finalmente otro a 72 UA y periodo de 610 años. el Dr. Theodor Grigull de Munster, Alemania, propuso en 1902 un planeta del tamaño de Urano a 50 UA y periodo de 360 años, al que llamó "Hades". Grigull basó su trabajo principalmente en las órbitas de los cometas con afelio más allá de la órbita de Neptuno, probando si la atracción gravitatoria de tal cuerpo produciría las desviaciones observadas en el movimiento de Urano. En 1921 Grigull revisó el periodo orbital de "Hades" y lo cambió a 310-330 años, para ajustarse mejor a las desviaciones observadas.

   En 1900, Hans-Emil Lau, de Copenhague, publicó los elementos de dos planetas trans-Neptunianos a 46,6 y 70,7 UA de distancia, con masas de 9 y 47,2 veces la de la Tierra, y la magnitud del planeta más cercano alrededor de 10-11. Las longitudes de esos hipotéticos cuerpos en 1900 eran de 274 y 343 grados, ambas con un gran error de 180 grados.

 En 1901, Gabriel Dallet dedujo un planeta hipotético a 47 UA con una magnitud de 9,5-10,5 y longitud en 1900 de 358 grados. El mismo año Theodor Grigull derivó una longitud para un planeta trans-neptuniano a menos de 6 grados del planeta de Dallet, y más tarde redujo la diferencia a 2,5 grados. Se suponía que este planeta estaba a 50,6 UA.

En 1904, Thomas Jefferson Jackson See sugirió tres planetas trans-neptunianos, a 42,25, 56 y 72 UA. El planeta interior tenía un periodo de 272,2 años y una longitud en 1904 de 200 grados. Un general ruso llamado Alexander Garnowsky sugirió cuatro planetas hipotéticos pero no pudo proporcionar detalles de ninguno de ellos.

Las predicciones más cuidadosamente trabajadas llegaron de América: El libro de Pickering "A search for a planer beyond Neptune" (Anales de Astronomía del Observatorio de Harvard Coll, vol LXI parte II 1909), y "Memoir on a trans-Neptunian planet" (Lynn, Mass 1915), de Percival Lowell. Abordaban los mismos temas pero utilizaron distintas aproximaciones y llegaron a resultados distintos.

   Pickering utilizó un análisis gráfico y sugirió un "Planeta O" a 51,9 UA con un periodo de 373,5 años, una masa dos veces la de la Tierra y una magnitud de 11,5-14. Pickering sugirió otros ocho planetas trans-neptunianos durante los siguientes 24 años. Los resultados de Pickering hicieron que Guillot revisara las distancias de sus dos trans-neptunianos y las cambiara a 44 y 66 UA, y les dio unas masas de 5 y 24 masas terrestres.

Uno por uno, desde 1908 a 1932, Pickering propuso siete planetas hipotéticos -- O, P, Q, R, S, T y U. Los elementos finales para O y P definen cuerpos completamente diferentes a los originales, por lo que el total se puede ampliar hasta nueve, ciertamente el récord de pronosticación planetaria. La mayoría de las predicciones de Pickering son sólo de interés curioso. En 1911 Pickering sugirió que el planeta Q tenía una masa de 20.000 masas terrestres, haciéndolo 63 veces más masivo que Júpiter, o alrededor de 1/6 de la masa del Sol, cercano a una estrella de masa mínima. Pickering dijo que el planeta Q tenía una órbita altamente elíptica.

 Durante los años posteriores sólo el planeta P ocupó su atención seriamente. En 1928 redujo la distancia de P de 123 a 67,7 UA, y su periodo de 1.400 a 555,6 años. Le dio a P una masa de 20 masas terrestres y una magnitud de 11.

 En 1931, tras el descubrimiento de Plutón, promulgó otra órbita elíptica para P: distancia 75,5 UA, periodo 656 años, masa 50 masas terrestres, excentricidad 0,265, inclinación 37 grados; datos cercanos a los dados en la órbita de 1911. Su planeta S, propuesto en 1928 y con sus elementos calculados en 1931, se puso a una distancia de 42 UA (cercano al planeta X de Lowell, a 47,5 UA), periodo 336 años, masa 5 masas terrestres y magnitud 15. En 1929, Pickering propuso el planeta U: distancia 5,79 UA, periodo 13,93 años, es decir un poco exterior a la órbita de Júpiter. Su masa era de 0,045 masas terrestres y su excentricidad 0,26. El último de los planetas de Pickering es el planeta T, propuesto en 1931: distancia 32,8 UA, periodo 188 años.

   Los distintos elementos de Pickering para el planeta 0 eran:

 

 

Los distintos elementos de Pickering para el planeta 0 eran:

     Dist Media  Periodo     Masa      Magnitud   Nodo Incl Longitud
1908    51,9     373,5 a   2 Tierras   11,5-13,4             105,13
1919    55,1     409   a                  15      100   15
1928    35,23    209,2 a   0,5 Tierras    12

 

 

 

 

Percival Lowell, más conocido como el que propuso los canales de Marte, construyó un observatorio privado en Flagstaff, Arizona. Lowell llamó a su planeta hipotético Planeta X, y realizó varias búsquedas, sin éxito.

 

Percival Lowell (1855-1916).

 

La primera búsqueda que hizo Lowell del Planeta X tuvo su final en 1909, pero en 1913 comenzó una segunda búsqueda, con una nueva predicción para el Planeta X: época 1850-01-01, longitud media 11,67 grados, perih. long 186, excentricidad 0,228, distancia media 47,5 UA, longitud arco nodal 110,99 grad, inclinación 7,30 grad, masa 1/21000 masas solares. Lowell y otros buscaron en vano el Planeta X en 1913-1915.

 En 1915, Lowell publicó sus resultados teóricos del Planeta X. Es irónico que ese mismo año, 1915, se registraron dos imágenes débiles de Plutón en el observatorio de Lowell, aunque nunca fueron reconocidas como tales hasta el descubrimiento de Plutón (1930). El fracaso de Lowell de encontrar el Planeta X fue la mayor decepción de su vida. No gastó mucho tiempo buscando el Planeta X durante los dos últimos años de su vida. Lowell murió en 1916. ¡En las cerca de 1.000 láminas expuestas en esta segunda búsqueda había 515 asteroides, 700 estrellas variables y 2 imágenes de Plutón! Había descubierto Plutón y no se dió cuenta !

 

 

 La tercera búsqueda del Planeta X comenzó en abril de 1927. No se hizo ningún progreso en 1927-1928. En diciembre de 1929 un joven granjero y astrónomo aficionado, Clyde Tombaugh de Kansas, fue contratado para que hiciera la búsqueda. Tombaugh comenzó su trabajo en abril de 1929. El 23 y 29 de enero, Tombaugh expuso el par de láminas en las que econtró a Plutón mientras las examinaba el 18 de febrero. Por entonces Tombaugh había examinado cientos de parejas de láminas y millones de estrellas. La búsqueda del Planeta X había llegado a su fin.

 

¿Lo hizo? El nuevo planeta, llamado más tarde Plutón, resultó ser decepcionantemente pequeño, quizá con sólo una masa terrestre pero probablemente 1/10 de la masa terrestre o menos (en 1979, cuando se descubrió el satélite de Plutón Caronte, ¡la masa del par Plutón-Caronte resultó ser de sólo 1/1.000 masas terrestres!). Si era el causante de las perturbaciones en la órbita de Urano, ¡el Planeta X debía ser mucho más grande que eso! Tombaugh continuó con su búsqueda durante otros 13 años, y examinó el cielo desde el polo norte celeste hasta 50 grados sur de declinación, hasta magnitudes de 16-17, a veces incluso 18. 

 

                                                                           Tombaugh 1906-1997

 

Tombaugh examinó unos 90 millones de imágenes de unos 30 millones de estrellas en más de 30.000 grados cuadrados del cielo. Encontró un nuevo cúmulo globular, 5 nuevos cúmulos abiertos de estrellas, un nuevo supercluster de 1.800 galaxias y varios cúmulos de galaxias pequeños, un cometa nuevo, unos 775 asteroides - pero ningún planeta nuevo excepto Plutón. Tombaugh concluyó que no existía ningún planeta desconocido más brillante que la magnitud 16,5 -- sólo un planeta en una órbita casi polar y situado cerca del polo sur celeste habría podido escapar a su detección. Habría podido encontrar un planeta del tamaño de Neptuno a 7 veces la distancia de Plutón, o un planeta del tamaño de Plutón a 60 UA.

   El nombramiento de Plutón es una historia en sí misma. Las primeras sugerencias para el nombre del nuevo planeta fueron: 

Atlas

 Zymal

 Artemisa

 Perseo 

Vulcano

 Tantalus

 

 Idana y Cronos. El New York Times sugirió Minerva, los reporteros sugirieron Osiris, Baco, Apolo y Erebus. La viuda de Lowell sugirió Zeus, pero más tarde cambió su opinión a Constance. Mucha gente sugirió que el planeta se llamara Lowell. La gente del observatorio de Flagstaff, donde fue descubierto Plutón, sugirieron Cronos, Minerva, y Plutón. Unos meses después el planeta fue nombrado oficialmente Plutón. El nombre de Plutón fue sugerido originalmente por Venetia Burney, una niña de 11 años de Oxford, Inglaterra.

 

 ¡La primera órbita computada para Plutón tenía una excentricidad de 0,909 y un periodo de 3.000 años! Esto arrojó algunas dudas sobre si era un planeta o no. Sin embargo, unos meses después, se obtuvieron unos elementos orbitales para Plutón considerablemente mejores. Abajo está una comparación de los elementos orbitales del Planeta X de Lowell, el Planeta 0 de Pickering, y Plutón:

 

Plutón Y Sharon

 

 

 

                          X de Lowell    O de Pickering    Plutón

a (dist media)            43,0            55,1              39,5
e (excentricidad)         0,202           0,31              0,248
i (inclinación)           10              15                17,1
N (long nodo asc)         (no pred)       100               109,4
W (long perihelio)        204,9           280,1             223,4
T (fecha perihelio)       febr 1991       ene 2129          sept 1989
u (mov anual medio)       1,2411          0,880             1,451
P (periodo, años)         282             409,1             248
T (fecha perihel.)        1991,2          2129,1            1989,8
E (long 1930,0)           102,7           102,6             108,5
m (masa, Tierra=1)        6,6             2,0               0,002
M (magnitud)              12-13           15                15

 

 

 

 

 

La masa de Plutón era muy difícil de determinar. Se dieron distintos valores en diferentes momentos -- el problema no se abordó hasta que James W. Christy descubrió Caronte, la luna de Plutón, en junio de 1978 -- ¡se demostró entonces que Plutón sólo tenía el 20% de la masa de nuestra Luna! Eso hizo a Plutón desesperadamente inadecuado para producir perturbaciones gravitatorias medibles en Urano y Neptuno. Plutón no podía ser el Planeta X de Lowell -- el planeta encontrado no fue el planeta esperado. Lo que parecía ser otro triunfo de la mecánica celeste resultó ser un accidente -- o un resultado de la inteligencia y minuciosidad de la búsqueda de Clyde Tombaugh.

   La masa de Plutón:

 

La masa de Plutón:

    Crommelin 1930:     0,11      (masas terrestres)
    Nicholson 1931:     0,94
    Wylie, 1942:        0,91
    Brouwer, 1949:      0,8-0,9
    Kuiper, 1950:       0,10
    1965:              <0,14    (ocultación de una estrella débil por Plutón)
    Seidelmann, 1968:   0,14
    Seidelmann, 1971:   0,11
    Cruikshank, 1976:   0,002
    Christy, 1978:      0,002   (Caronte descubierta)
 
 
 

 

 

 

 

 

    Grupo I:     Mercurio   Venus   Tierra    Marte   Asteroides  Júpiter
    Grupo II:    ?          Plutón  Neptuno   Urano   Saturno     Hidalgo

  El 22 de abril de 1930 R.M. Stewart informó desde Ottawa, Canadá, de otro supuesto objeto trans-neptuniano -- a partir de láminas tomadas en 1924. Crommelin computó una órbita (¡dist 39,8 UA, nodo asc 280,49 grad, inclinación 49,7 grad!). Tombaugh buscó el "objeto Ottawa" sin poder encontrarlo. Se hicieron otras búsquedas, pero nunca se encontó nada.

Mientras tanto, Pickering continuó prediciendo nuevos planetas (ver arriba). Otros también predijeron nuevos planetas a partir de resultados teóricos (el mismo Lowell había sugerido ya un segundo trans-neptuniano a unas 75 UA). En 1946, Francis M. E. Sevin sugirió un planeta trans-plutoniano a 78 UA. Primero derivó esto de un método empírico curioso en el que agrupaba los planetas y el asteroide errático Hidalgo en dos grupos de cuerpos interiores y exteriores:

   Grupo I:     Mercurio   Venus   Tierra    Marte   Asteroides  Júpiter
   Grupo II:    ?          Plutón  Neptuno   Urano   Saturno     Hidalgo

Luego añadió los logaritmos de los periodos de cada par de planetas, encontrando una suma constante de aproximadamente 7,34. Suponiendo que esta suma es válida también para Mercurio y el trans-plutoniano, llegó a un periodo de unos 677 años para "Transplutón". Más tarde Sevin desarrolló un juego completo de elementos para "Transplutón": dist 77,8 UA, periodo 685,8 años, excentricidad 0,3, masa 11,6 masas terrestres. Su predicción levantó poco interés en los astrónomos.

 

 

 

En 1950, K. Schutte de Munich utilizó los datos de ocho cometas periódicos para sugerir un planeta trans-plutoniano a 77 UA. Cuantro años después, H. H. Kitzinger de Karlsruhe, utilizando los mismos ocho cometas, extendió y refinó el trabajo, encontrando que el supuesto planeta estaba a 65 UA, con un periodo de 523,5 años, una inclinación orbital de 56 grados, y una magnitud estimada de 11. En 1957, Kitzinger retomó el problema y concluyó nuevos elementos: dist 75,1 UA, periodo 650 años, inclinación 40 grados, magnitud alrededor de 10. Tras búsquedas fotográficas sin éxito, retomó el problema otra vez en 1959, llegando a una distancia media de 77 UA, periodo de 675,7 años, inclinación 38 grados, excentricidad 0.07 años, un planeta no distinto del "Transplutón" de Sevin, y en algunas cosas similar al planeta final de Pickering, el Planeta P. Sin embargo, no se encontró nunca tal planeta.

 

 

El Cometa Halley también se ha utilizado como una "prueba" de la existencia de planetas trans-plutonianos. En 1942, R. S. Richardson descubrió que un planeta del tamaño de la Tierra a 36,2 UA, o a 1 UA más allá del afelio del Halley, retrasaría el paso del Halley por su perihelio para que concordase mejor con las observaciones. Un planeta a 53,3 UA, de 0,1 masas terrestres tendría un efecto similar. En 1972, Brady predijo un planeta a 59,9 UA, periodo 464 años, excentricidad 0,07, inclinación 120 grados (es decir, en una órbita retrógrada), magnitud 14-14, y del tamaño de Saturno aproximadamente. Tal planeta trans-plutoniano reduciría los residuos del Cometa Halley significativamente hasta el paso por el perihelio de 1456. También se buscó este planeta trans-plutoniano, pero nunca se encontró.

Tom van Flandern examinó las posiciones de Urano y Neptuno en los 70. Las órbitas calculadas para Neptuno se ajustaron a las observaciones sólo durante unos años, y luego comenzaron a disconcordar. La órbita de Urano se ajustó a las observaciones durante una revolución, pero no durante las revoluciones previas. En 1976, Tom van Flandern se convinció de que había un décimo planeta. Después de que el descubrimiento de Caronte en 1978 demostrara que la masa de Plutón era muy inferior a lo pensado, van Flandern convinció a su colega del USNO Robert S. Harrington de la existencia de este décimo planeta. Comenzaron a colaborar investigando el sistema de satélites de Neptuno. Pronto divirgieron sus opiniones. van Flandern creía que el décimo planeta se había formado más allá de la órbita de Neptuno, mientras que Harrington creía que se había formado entra las órbitas de Urano y Neptuno. van Flandern pensó que se necesitaban más datos, como una mejorada masa de Neptuno proporcionada por la Voyager 2. Harrington comenzó a buscar el planeta a base de fuerza bruta -- comenzó en 1979, y en 1987 todavía no había encontrado ningún planeta. van Flandern y Harrington sugirieron que el décimo planeta podría estar cerca del afelio, con una órbita altamente elíptica. Si el planeta es oscuro, podría tener una magnitud de hasta 16-17, como sugiere van Flandern.

En 1987, Whitmire y Matese sugirieron un décimo planeta a 80 UA con un periodo de 700 años y una inclinación de quizá 45 grados, como una alternativa a su hipótesis de "Nemesis". Sin embargo, de acuerdo con Eugene M. Shoemaker, este planeta no podría haber causado las lluvias de meteoros que Whitmire y Matese sugerían

 

Pioneer 10 y Pioneer 11

 

En 1987, John Anderson del JPL examinó el movimiento de la nave Pioneer 10 y Pioneer 11, para ver si se podía encontrar algún desvío debido a fuerzas gravitatorias desconocidas. No se encontró ninguno -- ¡de esto Anderson concluyó que muy probablemente existe un décimo planeta! El JPL había excluído las observaciones de Urano anteriores a 1910 en sus efemérides, mientras que Anderson tenía confianza en las primeras observaciones. Anderson concluyó que el décimo debía tener una órbita altamente elíptica, que lo llevara lejos como para ser detectado ahora, pero que periódicamente lo trajera suficientemente cerca como para dejar su huella disturbadora en las órbitas de los planetas exteriores. Sugiere una masa de cinco masas terrestres, un periodo orbital de unos 700-1.000 años, y una órbita muy inclinada. Sus perturbaciones sobre los planetas exteriores no se detectarán hasta el 2600. Anderson esperaba que las dos Voyagers ayudarían a concretar la situación de este planeta.

 

 

Conley Powell, del JPL, también analizó los movimientos planetarios. Encontró también que las observaciones de Urano se ajustaban repentinamente a los cáculos mucho mejor después de 1910 que antes. Powell sugirió un planeta con 2,9 masas terrestres a 60,8 UA del Sol, un periodo de 494 años, inclinación 8,3 grados y sólo una pequeña excentricidad. Powell estaba intrigado de que el periodo era aproximadamente el doble del de Plutón, y el triple del de Neptuno, sugiriendo que el planeta que creía haber visto en los datos tenía una órbita estabilizada por resonancia mutua con sus vecinos más cercanos, a pesar de su vasta separación. La solución situaba al planeta en Géminis, y con un brillo superior al de Plutón cuando fue descubierto. En 1987 se realizó una búsqueda del planeta de Powell en el Observatorio de Lowell -- no se encontró nada. Powell reexaminó su solución y revisó los elementos: 0,87 masas terrestres, distancia 39,8 UA, periodo 251 años, excentricidad 0,26, es decir, ¡una órbita muy similar a la de Plutón! Actualmente, el nuevo planeta de Powell debería estar en Leo, con magnitud 12. Sin embargo, Powell cree que es prematuro buscarlo, y que necesita examinar sus datos más concienzudamente.

Aunque no se encontrase ningún planeta, el interés estaba enfocado en las partes exteriores del sistema solar. El asteroide errante Hidalgo, moviéndose en una órbita entre Júpiter y Saturno, ya ha sido mencionado. En 1977-1984, Charles Kowal realizó una nueva búsqueda sistemática de cuerpos sin descubrir en el sistema solar, utilizando el telescopio Schmidt de 48 pulgadas del Observatorio Palomar. En octubre de 1987, descubrió el asteroide 1977 UB, llamado más tarde Chirón, moviéndose a una distancia media de 13,7 UA, periodo 50,7 años, excenctricidad 0,3786, inclinación 6,923 grados y diámetro de unos 50 km. Durante su búsqueda, Kowal también encontró 5 cometas y 15 asteroides, incluyendo a Chirón, el asteroide más distante conocido en el momento de su descubrimiento. Kowal también recuperó 4 cometas perdidos y un asteroide perdido. Kowal no encontró un décimo planeta, y concluyó que no había ningún planeta desconocido más brillante que la magnitud 20, a 3 grados de la eclíptica.

Chirón fue anunciado en principio como un "décimo planeta", pero inmediatamente se le designó como asteroide. Pero Kowal sospechaba que debía ser muy parecido a un cometa, ¡y más tarde desarrolló una cola cometaria! En 1995, Chirón también se clasificó como cometa - es ciertamente el mayor cometa conocido.

  

   Chirón

 

 

 


 

 

    Afirmaciones extraordinarias requieren pruebas extraordinarias

 

Hace mucho más de 400.000 años, llegó al Sistema Solar un planeta errante que fue cautivado por el Sol. Marduk fue llamado el planeta intruso que venía con varias lunas, una de ellas colisionó con uno de los planetas estables del Sistema Solar, partiéndole en dos. Una mitad se desintegró y dio lugar al cinturón de asteroides, y la otra mitad pasó a ser la Tierra, que se quedó con uno de los satélites de Marduk, nuestra actual Luna.

 

 

 

 

El planeta Marduk, un gigante, adquirió una órbita de cometa con respecto al Sol, y cada 3.666 años se acerca. Lo más importante para nosotros es tener presente que cada tres pasadas, es decir cada 10.998 años cruza más cerca de la Tierra. Estas pasadas de Marduk han dado lugar a una serie de cataclismos de variadas intensidades como glaciaciones, hundimientos de continentes, surgimiento de fondos de mares, diluvio, etc.

Estando la magnitud de la catástrofe en directa relación con la cercanía en la que Marduk pase con respecto a la Tierra. Para un planeta de ese colosal tamaño, la palabra "cercanía" es bastante más alejada que la de la Luna con respecto a nuestro planeta. Para el diluvio, esa "cercanía" hizo salirse a la Tierra de órbita y perder su verticalidad, dejándola con una inclinación de 23.5°. La actual pasada, al parecer la más catastrófica, sería a partir del año 2002 en adelante, y volvería a la Tierra a su verticalidad de manera brusca, dando lugar a un gran y violento terremoto planetario, con hundimientos de tierra, salidas de mar, surgimiento de fuego tipo volcán, con la expulsión a la atmósfera de tal cantidad de partículas de todo tipo que  quedaría el mundo absolutamente oscuro, aún en los lugares que estuvieran a pleno día. Estas partículas por electricidad estática y de otro tipo, como la ionización inducida por el propio Marduk, al friccionar entre sí, producirían chispas, rayos y centellas que asolarían totalmente la superficie terrestre, quemando todo y no dejando nada sobre la faz de la Tierra, quedando tan sólo vacío, soledad y desolación.

 

 

Tablilla sumeria

 

Los sumerios nos advierten en sus tablillas sobre esto, y piden que el hombre se prepare, lo hacen al hombre presente, a nosotros para que nos preparemos mentalmente. El astrónomo autodidacta Carlos Muñoz Ferrada, dijo hace unos 20 años, basado en cambios de algunos de los sutiles movimientos de la Tierra -eran más de veinte, me señaló cuando conversé con él sobre el tema- que le indicaban la presencia del planeta-cometa, que ya estaba produciendo en su acercamiento cambios en la Tierra. Algunos videntes advirtieron estos cambios a contar del año 1948. CarlosMuñoz Ferrada predijo que el año 1998 sería visto por los científicos, pero no lo creerían y cuando quisieran advertirlo ya sería tarde.

En su acercamiento habría sido visto ya Marduk el año 1998. Se dice ( quièn dice...dónde está la fuente ?? )  que lo hizo un Observatorio chileno, La Silla. Su tamaño es enorme; 6 veces el de Júpiter, y en ese momento no supieron si era o no del sistema solar (?), dejando que la NASA lo informara. Evidentemente la NASA no lo informó.

Hay lugares en los EE.UU. que están siendo preparados con misiles nucleares para salir a interceptar al planeta intruso cautivo, con órbita de cometa. "Asteroide" lo llaman ellos. Varios programas de la televisión informan del peligro del "asteroide" que ya produce cambios en la Tierra y en las personas. Extraño que un simple asteroide produzca esos cambios. No es un "asteroide", es el planeta más grande conocido, y por ello los cambios ya desencadenados a nivel planetario y humano. Planeta al que los misiles sólo le harán cosquillas y nada más, si es que logran llegar a él.

 

 

En esta parte pondré dos opiniones de este asunto

 

 

 

HERCOLUBUS : La Tierra en peligro
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Se dice que  este es un planeta gigante varias veces màs grande que Júpiter ( Júpiter tiene radio ecuatorial 142.000 kilómetros , la tierra solo 12.757 Km. ) .Se señala que la aproximación de este singular planeta será el principio del fin de la humanidad. La enorme atracción gravitatoria de este Planeta Rojo provocará multitud de erupciones volcánicas, terremotos, maremotos, etc., en nuestro planeta, que se irán haciendo cada vez más frecuentes e intensos hasta concluir con el fin del mundo. Según el autor no es una ficción sino un hecho real que pronto se hará evidente.

En este libro su autor, V.M. Rabolu, alerta a toda la humanidad de los acontecimientos que sucederán a corto plazo y describe lo que podemos hacer para evitarlos.

                           

Más información en :

http://www.geocities.com/Athens/Crete/7842/extracto.html

 

Hércobulus

 

Podeis encontrar en Internet este sitio:http://www.geocities.com/Athens/Crete/7842/index.html que parece ser el "sitio oficial" sobre este despropósito. Ahí podreis "comprar" el libro "Hércobulus o planeta rojo" escrito por Joaquín Amortegui, discípulo de Samael Aun Weor, conocido como Venerable Maestro Rabolú, conocido para los "amigos" como "V.M. Rabolú" que entre otras lindezas es miembro del Gran Tribunal de la Justicia Objetiva...

 C R I T I C A

El libro, para que sepais enseguida cual es, lo teneis en la imagen de la derecha.

La página se titula "Hercolubus o Planeta Rojo. La humanidad será destruida por el planeta Hercolubus". ¡Un buen Título! En la brarra inferior del navegador, mediante un JavaScript se inducen mensajes subliminales como éstos:

"El planeta Hercolubus es una amenaza mortal para la Tierra."
"Este libro describe hechos reales, no ficticios, que sucederán pronto."
"Todavía estamos a tiempo de evitarlos... "

Y este mensaje esconde un engaño: "Todavía estamos a tiempo de evitarlos" invitando a que te unas a la GNOSIS SAMAELIANA. Desde luego, si fuese cierto, la gnosis no podría evitar la catástrofe. Ni esa, NI NINGUNA.

Y también esconde otro engaño: ¡¡Que BUENO es el invenerable maestro Rabolú develando este TERRIBLE SECRETO a la "HUMANIDAD" para que nos preparemos a TIEMPO —¡sólo los gnosticos se salvarán!— practicando la gnosis!!

 

 

En esa página incluso se desautoriza a "otros" grupúsculos gnósticos a venderlo o usarlo (el negocio es el negocio!). La cuestión, es que los gnósticos ¡FOTOGRAFIARON A HERCOLUBUS! Y la historia empieza así:

Esta página está dedicada a un chileno, que usa como alias Allahamz... y de esta conversación en el libro de visitas:

Allahamz: si alguno tiene dudas del fin de esta raza puede visitar las siguientes fotografias.. las someto a prube q me demuestre alguien q son falsas fueron divulgadas normalmente aqui en chile de donde soy....oye y los astronomos no son samaelianos jajaj
http://www.gnosisonline.org/Fim_dos_Tempos/Hercolobus_fotografado.shtml

Pues vamos a analizar lo que muestra la página, para que se vea la MANIPULACION que usan los grupos gnósticos. Aparecen dos imágenes mostrando la Estrella de Barnard. La segunda es la más interesante. Es un gif animado, mostrando como se mueve de arriba hacia abajo, lo cual da la SENSACIÓN de que se ACERCA

Pero pongamos las cosas en su sitio, hagamos una experiencia directa: Démosle la vuelta a la seguna imagen para que esté en el mismo sentido que la primera y reduzcamos un poco el tamaño para ponerla a la misma escala. Si alguien duda, puede comprobarlo con una regla y medir las distancias entre las estrellas de la esquina inferior derecha de las dos imágenes (¡la regla no engaña! La vista sí, como demuestran habitualmente los grupos gnósticos):

Hum... ahora la estrella de Barnard 'parece' que se aleja... pero no nos conviene que se aleje ¿verdad?

Veamos luego, que es lo que dicen los astrónomos que no son samaelianos: La estrella de Barnard está a 5,97 años luz de la tierra, y tardará unos 8.000 años en llegar a una distancia de 4 años luz. Esa es la distancia a la cual está de nosotros la estrella más próxima. Esto se puede comprobar en la siguiente URL: http://www.seds.org/~spider/spider/Misc/barnard.html , por poner UNA de las MILES DE REFERENCIAS QUE EXISTEN EN INTERNET. Y esto indica otra cosa más: tienen más cara que espalda.

Por cierto, creo que en Chile NO se ve la estrella de Barnard...

¿Y a que viene el buscar OTRO HERCOLUBUS? ¿He dicho "OTRO"? Pues sí, he dicho OTRO. El original, el verdadero, el profetizado tenía que venir en 1999... pero no vino. Se no se cumplió la profecía de Samael. Y siguen creyendo en él. Y siguen intentando engañar a la gente con nuevas MANIPULACIONES. Espero que esta página con colorines, usando técnicas de primaria les vaya abriendo los ojos.