Pascua es una pequeña isla de aproximadamente 80 kilómetros
cuadrados, del Océano Pacífico en la Polinesia, ubicada a
3.760 Km de la costa de Chile, país al que pertenece desde
1888, y es famosa por las gigantescas efigies de piedra,
conocidas también como moai. Su nombre indígena es Rapa-Nui,
o también se le conoce como Marakiterani o ” los ojos que
miran al cielo “.
Los moai son figuras de piedra de enormes dimensiones con
forma humana cubiertas con algo que parece un sombrero
cilíndrico. Las gigantescas cabezas sobresalen del árido
suelo, tienen las orejas largas y grandes, y miran hacia el
sol como esperando la llegada de algo o alguien, de manera
algo altanera.
Fue descubierta la tarde del Domingo de Pascua de 1.722 por
el marino holandés Jacob Roggeveen. Ese mismo día, la
expedición de Roggeveen partió, no sin antes hostigar a los
nativos de la isla, debido a que los indígenas se encargaron
de robarles algunas de sus pertenencias, entre ellas muchos…
¡sombreros!.
En 1.770 el español don Felipe G. Ahedo desembarcó en la
isla y tomó posesión de ella en nombre del rey de España,
llamándola: San Carlos, nombre que después fue olvidado y
retomó el de Pascua. Después, en 1.774, el capitán inglés
James Cook visita la isla y halló restos de antiguos e
inteligentes pobladores, debido a sus construcciones,
caminos pavimentados, instalaciones portuarias y numerosas
aldeas que fueron hechas a base de piedra.
En la isla existen diferentes grupos de estatuas:
• Doscientas setenta y seis hacen guardia en las laderas del
volcán.
• Trescientas están derribadas sobre los ahus que rodean los
altos acantilados de la isla.
• Otras están a lo largo de antiguos caminos.
• 80 quedaron sin terminar.
Algunas que estuvieron montadas sobre plataformas funerarias
son bustos enormes, sin piernas y a veces alcanzan los 10
metros de altura y 7,6 metros de diámetro y pesan 20
toneladas, tienen un cilindro, un rojo copete de 1,8 x 2,4 m
y se supone que estos “sombreros” fueron extraídos del
cráter del volcán Rano Roi.Se diferencian de las otras por
tener los ojos abiertos y estar mirando a la tierra, de
espaldas al mar.
Las estatuas que impresionan son las que están en las
laderas del Rano Raraku. Sus narices se vuelven hacia arriba
y sus delgados labios se proyectan hacia adelante en un
gesto de burla y desdén. Carecen de ojos y las proyecciones
descendentes a los costados pueden representar orejas
alargadas o una prenda para la cabeza. La más grande es de
veintidós metros y la más pequeña de tres.
Los primeros pobladores
Robert Longdon, un inglés, afirma que los primeros en llegar
fueron unos navegantes enviados por el faraón egipcio
Ptolomeo III. Una de las teorías que más predomina, es que
Pascua fue poblada en el siglo V por polinesios procedentes
de Asia. Que para descubrir la remota isla de Pascua
tuvieron que navegar casi hasta la Antártida a fin de
encontrar la corriente meridional y evitar la corriente de
Humboldt que fluye hacia el oeste.
Otra teoría dice que para el siglo IV d.C. llegó una tribu
al mando de un rey llamado Hotu-Matua, quienes tenían
técnicas bastante desarrolladas para esculpir la piedra. Una
de las características también del Perú.
Thor Heyerdahl defiende ésta última. En 1947 hizo un viaje
desde Perú, que duró 102 días, hasta llegar al archipiélago
Tuamotu. Heyerdahl sostenía que los navegantes americanos
eran blancos caucásicos, inmigrantes no identificados del
Mediterráneo, los “hombres blancos barbados”, que habían
construido la ciudad de Tiahuanaco a 3800 metros de altura
en los Andes. Ellos habían viajado mas de 3.000 Km hacia la
isla de Pascua donde erigieron cientos de gigantescas
estatuas de piedra que representaban a los crueles y
desdeñosos antepasados caucásicos.
El entonces alcalde del lugar, don Pedro, un hombre de
cabello rojizo, contó al investigador noruego el por qué era
diferente a los demás: era descendiente de los “orejas
largas”, los supuestos antiguos pobladores de la isla. Eran
llamados así porque colgaban pesas del lóbulo de sus orejas
para alargarlas. Provenían del Perú.
Existían además los “orejas cortas”, polinesios provenientes
del Oeste. Los primeros tenían o creían tener un origen
divino y esclavizaron a los segundos, quienes se ocupaban de
las labores más pesadas. Pero un buen día los “orejas
cortas” se revelaron contra sus amos y los echaron a una
zanja que habían hecho. Sólo quedó con vida uno de los
“orejas largas”, del cual descendía el alcalde. Heyerdahl
efectivamente encontró restos humanos en donde supuestamente
fueron enterrados los “orejas largas”.
En los años 30 el astrólogo francés Dom Neroman afirmaba que
la isla estuvo poblada por una civilización de origen hindú
que estaba instruida en los secretos del Cosmos, conocía
además un sistema capaz de crear en el planeta polos
positivos para atraer ondas benéficas y polos negativos para
hacer lo contrario. Henry Lavachery, sostenía que la isla
tuvo una especie de escuela de estrellas, en donde enseñaban
a los elegidos sobre los peligros y beneficios de los astros
y sus visitantes.
Thor Heyerdahl, por su parte, en su expedición también
descubrió una especie de observatorio solar en la cumbre del
volcán Rano Raraku, donde se hallaron gran cantidad de
estatuas.
En los sesenta William Mulloy afirmó que: “la isla de Pascua
es uno de los lugares más aislados del mundo, y sin embargo,
con una población que nunca superó los cuatro mil habitantes,
encontraremos contrastes de complejidad cultural, textos que
no están relacionados con ningún material escrito exterior,
una política capaz de planificar y coordinar las obras
públicas, un sacerdocio organizado y un interés en fenómenos
celestes como los equinoccios y los solsticios”. Según
Mulloy, la isla de Pascua estuvo habitada, hace milenios por
seres no terrestres, quizás mucho antes de los “orejas
largas”.
¿Estamos hablando de seres venidos de otras galaxias?
Quizá, pues muchas leyendas locales hablan de que un día al
año, el sol penetraba hasta el interior de las cabezas como
una especie de rayo que les daba vida y eran conducidas al
lugar asignado, de ahí que cuando se les pregunta a los
pobladores “¿cómo fue que las efigies llegaron a ese lugar?”,
ellos únicamente responden “a pie”.
Parece que esperan la llegada de alguien ¿del mar?, ¿del
cielo?. Los mismos indígenas aseguran que fueron
transportadas por naves que volaban. Les dejamos un par de
videos donde se puede ver de manera más gráfica la Isla de
Pascua:
Mitología
La mitología de la isla de Rapa Nui presenta características
únicas; producto de que esta isla es la más aislada de las
islas polinésicas, que era originalmente transmitidas en
forma oral, y posteriormente registradas en forma escrita
luego de la llegada de las expediciones que la visitarían.
Tal como ocurre en otros lugares de Chile, en Rapa Nui la
mitología también ha desarrollado una cosmovisión
particular, que ha llevado a sus habitantes a explicaciones
muy singulares sobre la creación del hombre y de su
territorio.
Entre los mitos más importantes encontramos el de la llegada
del pueblo rapanui desde el continente de Hiva, el culto al
dios Make-Make, que está representado en Rapa Nui como el
creador del mundo, y el posterior culto al Tangata Manu
(hombre pájaro).