|
Motezuma (Drama per musica) es una ópera
seria de Antonio Vivaldi, con libreto en italiano de Girolamo
Giusti, estrenada el 14 de noviembre de 1733 en el Teatro San
Angelo de Venecia. El libretto está basado en el libro "Historia
de la conquista de México" de Antonio de Solís Rivadeneira,
publicado en 1684 en Madrid.
Aria Quel Rossor Chin Volto Miri
A
esta ópera se le hace mención en varios libros de referencia
bajo el nombre de Montezuma, pero el reciente descubrimiento de
los manuscritos ha desvelado que el nombre original es Motezuma

Sinfonia I. allegro
La música había quedado perdida tras la muerte del compositor,
llegando hasta nuestros días sólamente la letra. En 2002 se
redescubrió la partitura en el archivo de la librería de la
Sing-Akademie zu Berlin, una antigua agrupación coral con una
rica tradición musical. Tras la Segunda Guerra Mundial, su
librería fue saqueada por el Ejército Rojo y llevada a la Unión
Soviética. Tras un largo periplo el archivo acabó en Kiev, en la
actual Ucrania, donde el musicólogo Steffen Voss descubrió la
música de ésta ópera, aunque el principio del primer acto y un
fragmento del tercero habían desaparecido.

Dove la figlia
El 11 de junio de 2005 en el Concert Hall De Doelen de Rotterdam
se llevó a cabo una versión de concierto de la ópera, dirigida
por Federico Maria Sardelli, la primera representación de la
misma desde el siglo XVIII.
El estreno mundial en tiempos modernos tuvo lugar el 21 de
septiembre de 2005 en Düsseldorf, como parte del Altstadtherbst
Kulturfestival, en una producción de Uwe Schmitz-Gielsdorf,
diseñada por Paolo Atzori con la orquesta Modo Antiquo dirigida
por Sardelli.

Rec Son Vinto Eterni Dei
Deutsche Grammophon ha realizado una grabación con Il Complesso
Barocco, dirigida por Alan Curtis
1 Personajes
2 Sinopsis
3
Estructura de la obra
Personajes
Motezuma,
emperador de México
Mitrena, su esposa
Teutile, su hija
Fernando General de los ejércitos españoles
Ramiro, su hermano cadete
Asprano, General de los Mexicas
Sinopsis
El libretto de Giusti usa como argumento por primera vez en la
historia de la ópera la conquista de América, y viene a narrar
las últimas horas del emperador azteca prisionero del
conquistador Hernán Cortés, denominado en la ópera Fernando de
una forma un tanto imaginativa ya que siguiendo la costumbre de
la época la ópera acaba con un final feliz.
Motezuma está oculto en su palacio donde su mujer Mitrena y su
hija Teutile están considerando suicidarse. El emperador aparece
encarcelado por los españoles, pero el amor secreto entre
Teutile y Ramiro (hermano de Fernando) impide a ésta tener el
valor necesario para quitarse la vida. Mientras tienen lugar
varias disputas entre los protagonistas, los españoles vencen la
batalla definitiva, aunque Fernando permanece atrapado en una
torre asediada por Asprano. Los mexicanos interrogan al oráculo,
el cual les responde que deberán sacrificar un español y que
Teutile protegerá el reino. Ramiro salva a Fernando gracias a
una salida secreta antes de que Asprano reduzca la torre a
cenizas, para luego poner a salvo a su amada Teutile. Después de
numerosas intrigas, Fernando fija la boda de Ramiro y Teutilde.
Entonces, Motezuma y Mitrena entienden que el oráculo no exigía
un sacrificio humano, sino el sacramento del matrimonio. La
ópera culmina con Motezuma y Fernando haciendo las paces y
volviendo éste último cargado de gloria a su patria, mientras
que Ramiro se queda para gobernar esas tierras en nombre de la
corona.
Estructura
de la obra Overtura:
Sinfonía
Allegro
Adagio Molto
Allegro
Acto I:
Escena 1
Recitativo, "Son vinto eterni dei!" (Montezuma-Mitrena-Teutile)
Escena 2-3
Recitativo accompagnato, "Non ha bisogno" (Montezuma)
Aria, "Gl'oltraggi della sorte" (Montezuma)
Escena 4
Recitativo, "Che legge e questa mai!" (Teutile-Fernando-Montezuma-Ramiro)
Escena 5
Aria, "Dallo sdegno, che m'accende" (Fernando)
Escena 6
Recitativo, "Mirarti appena ardisco idolo mio" (Ramiro-Teutile)
Aria, "Barbaro piu non sento" (Teutile)
Escena 7
Recitativo, "In fausto di, quante sciagure" (Ramiro)
Aria, "Tace il labro, ed il mio affetto" (Ramiro)
Escena 8
Recitativo accompagnato, "Numi, se ancor pietosi volgiete" (Montezuma)
Escena 9-13
Recitativo, "Seguime. - Che ricerchi?" (Todos)
Escena 14
Recitativo accompagnato, "Ah no... Ferma... t'arresta..." (Mitrena-Fernando)
Aria, "I cenni d'un sovrano" (Fernando)
Escena 15
Recitativo accompagnato, "Confesso non discerno, ove son" (Montezuma)
Aria, "Se prescritta e in questo giorno" (Montezuma)
Escena 16
Recitativo accompagnato, "Parte l'afflitto sposo" (Mitrena)
Aria, "S'impugni la spada" (Mitrena)
Acto II
Escena 1
Recitativo, "Di questo a me lascia la cura"
Aria, "Brilleran per noi piu belle"
Escena 4
Recitativo, "Fernando il gran momento"
Recitativo accompagnato, "Di che tu lagni?"
Escena 5
Recitativo, "E guerra avrai"
Aria (Trío), "A battaglia"
Escena 7
Aria, "Sei troppo, troppo facile"
Escena 10
Recitativo, "Fuggi Ramiro"
Aria, "In mezzo alla procella"
Escena 11-13
Recitativo accompagnato, "Vane crudel, distruggi..."
Escena 13
Aria, "Un guardo, oh Dio"
Escena 14
Recitativo, "Vanne, che venticata:"
Aria, "La figlia, lo sposo"
Acto III
Escena 1
Recitativo, "Esci german, pria che peggior destino"
Aria, "L'aquila generosa"
Escena 2
Recitativo e Aria, "Or que salvo il german", "Anche in mezzo del
contenti"
Escena 3
Aria, "Dal timor, dallo spavento:"
Escena 4
Recitativo y Aria, "Ecco fideli miei, Nalla stagion ardente"
Escena 5
Sinfonía Funebre
Aria, "L'agione dell'alma afflitta"
Escena 6
Recitativo, "Figlia una volta ancora"
Escena 9
Recitativo, "Senza cor, senza nume"
Escena 10
Recitativo y Aria, "Stelle vinceste, Dov'e la figlia"
Escena 11
Coro y Recitativo, "Al gran genio guerriero"
Última escena
Recitativo, "Seguimi, e non temer"
Final, "Imeneo che sei d'amori"
"Moctezuma", la ópera perdida
Vivaldi se inspiró en la historia de un
mundo que no conocía y le dio un final feliz.

Uno de los más prestigiosos expertos mundiales en
música barroca, el estadounidense Alan Curtis, acaba de
presentar una grabación del estreno mundial de "Moctezuma", una
ópera de Vivaldi que estuvo perdida durante más de 250 años.
El meticuloso proyecto de edición y reconstrucción encabezado
por Curtis incluye a intérpretes como Vito Priante, Marijana
Mijanovic y Maite Beaumont.
Desde que reapareciera en 2002 -en archivos que estuvieron a
punto de ser destruidos al terminar la II Guerra Mundial- la
pieza se ha presentado en escenarios de Europa y América, lo que
ahora se complementa con la salida al mercado de la grabación de
Curtis para el sello Archiv Produktion.
Juan Carlos Jaramillo, especialista en música de la BBC, comenta
sobre esta curiosa novedad, todo un acontecimiento en el mundo
de la música clásica.

Eterna Venecia, cuyos
canales de ensueño le inspiraban ahora lejanas tierras que
no había pisado, ni pisaría nunca
Sentado ante un clavecín cubierto de partituras y papeles,
Antonio Vivaldi suspiró, se pasó la mano por el pelo rojizo ya
bastante entrecano, se secó la frente empapada e hizo una pausa.
Miró luego a lo lejos por la ventana abierta y sonrió al
contemplar su eterna Venecia, cuyos canales de ensueño le
inspiraban ahora lejanas tierras que no había pisado, ni pisaría
nunca.
De repente se lanzó a componer de nuevo y las melodías brotaron
infinitas de su manantial perenne, y a medida que emergían, las
acompañaba, vociferando, recreando diálogos de personajes
imaginarios, entrelazados en conflictos de guerra y amor allende
la 'Perla del Adriático', en tierras inhóspitas de otro
continente: el Nuevo Mundo.
No cabía duda, Vivaldi había sido poseído, pero no por un
demonio sino por el espíritu de un dios que no era el suyo.
Era Moctezuma, el último monarca de los aztecas, que se le
presentaba heroico, digno, en el preciso instante en que caía de
la gloria y que le seducía justamente por el trágico esplendor
de su reino de oro de Tenochtitlán.
Magnífica ciudad Tenochtitlán, rodeada de agua, canales y barcas
como su Venecia, y que al igual que 'La Serenissima' en tantas
ocasiones, era ahora apetecida por fuerzas invasoras.
Imagino así al gran maestro del barroco cuando en 1733, a la
respetable edad de 55 años, inició la composición de una de las
noventa y tantas óperas que dijo concebir.
Con esta se apartaba de la costumbre de la época: la de buscar
inspiración en leyendas mitológicas de la antigüedad o en
monarcas y personajes de la historia europea.
Es cierto que en la ópera se habían abierto campo desde no hacía
mucho temas exóticos, venidos de otras latitudes y culturas,
especialmente en el género cómico.

Magnífica ciudad Tenochtitlán, rodeada de agua,
canales y barcas como su Venecia, y también ahora apetecida por
fuerzas invasoras
El propio Vivaldi ubicaría una de sus óperas en la China, tema
cercano a los venecianos por aquello del viajero Marco Polo, y
de igual modo no fue extraño encontrar contemporáneos barrocos
imaginando historias en el Medio Oriente.
Con todo, la verdad es que el Nuevo Mundo sirvió muy poco de
inspiración para los compositores europeos de ópera.
¿Por qué tenemos ahora, pues, esta primera grabación del
Moctezuma del 'Cura Rojo', ópera que se creía perdida? ¿Cuál fue
la verdadera razón detrás de su creación?
Vivaldi ya había visitado en su
imaginación mundos desconocidos para crear óperas.
Venecia-Berlín-Kiev
Hay que entender, primero, que resulta una verdadera
coincidencia del destino el que la partitura haya llegado
siquiera a nuestros días.
Desde siempre se supo de su existencia. Es más, el libreto o
guión usado por Vivaldi nunca se extravió, y estuvo al alcance
de todos.
Por cierto, fue a partir de aquel texto que a comienzos de los
años '90, Jean-Claude Malgoire, el experto francés de música
antigua, elaboró una aproximación al Moctezuma original, pero
adaptándole música de Vivaldi arrancada de otras óperas, un
experimento que si alguna vez tuvo valor, resulta hoy
irrelevante.
En fin, en cuanto a la suerte de la partitura original de este
Moctezuma, todo indica que, poco después de la muerte del
compositor, fue a parar inexplicablemente a una biblioteca de
Berlín, Alemania.
Allí languideció, como languideció el interés por Vivaldi, salvo
el generado por algunos contemporáneos alemanes incluyendo a
Bach, hasta entrado el siglo XX.
Pero al terminar la II Guerra Mundial, dicha biblioteca cayó en
poder soviético y su contenido fue a parar a Kiev, la capital de
Ucrania.
No fue sino hasta 2002, cuando se tuvo por fin acceso riguroso a
esta antigua colección berlinesa, que musicólogos prestaron
atención a unos folios cuya portada ofrecía la siguiente
inscripción de puño y letra de un copista dieciochesco italiano:
"La poesía de esta ópera es del Ill(ustrísimo) Giusti, la música
de D. Ant. Vivaldi."

Se sabía que Vivaldi había sido conquistado por esa conquista
pero no dónde estaba el libreto.
Ciudades gemelas
Aparece aquí, como entrando a escena, la figura del poeta Luigi
ó Girolamo Giusti, pieza clave para entender de dónde le vino la
inspiración a Vivaldi para escribir su Moctezuma.
Hombre culto e inquieto, Giusti pertenecía a los círculos
literarios e intelectuales de la aristocracia veneciana.
Fue él quien, basándose en un tal de Solís, cronista español de
la conquista de México, concibió la trágica historia del último
emperador azteca como materia perfecta para llevar a la ópera.
Me gustaría pensar, con el corazón en la mano, que "Moctezuma"
fue un éxito y que dejó perplejas a las audiencias venecianas
del teatro de Sant'Angelo, donde se estrenó el 14 de noviembre
de 1733.
Sabemos, cuando menos, que la producción, en su afán por lograr
la empatía inmediata del público, no escatimó esfuerzos a la
hora de resaltar aquellas curiosas similitudes geográficas,
políticas y hasta económicas que compartían Venecia y
Tenochtitlán como esplendorosas ciudades-estados surgidas del
agua.
En realidad poco se sabe si "Moctezuma" triunfó o no, aunque se
estima que la ópera no gozó de muchas presentaciones.
Tampoco se sabe, por otra parte, si medió el encargo de algún
bolsillo noble o de alguna otra fuente de financiación que
hubiese dado apoyo a las iniciativas de Giusti.
Curtis, el conquistador
Alan Curtis encabezó un meticuloso
proyecto de edición y reconstrucción de las partituras.
La versión que ahora comento, lanzada en estreno mundial, corre
por cuenta del veterano musicólogo Alan Curtis, al frente de su
grupo italiano de instrumentos antiguos, 'Il Complesso Barrocco'.
La nueva grabación es casi totalidad del manuscrito original, al
que se la han sumado algunas páginas sueltas que desde antiguo
se sabía pertenecían a esta ópera perdida.
Llegó intacto hasta nuestros días todo el Acto II y partes
sustanciales de los otros dos restantes.
La reconstrucción de algunos de los recitativos faltantes, a
partir de manuscritos del propio compositor, le fue encomendada
a Alessandro Ciccolini, autoridad en Vivaldi, instigador del
proyecto de recuperación de los folios de Kiev, y -por si lo
anterior fuera poco- primer violín de la agrupación de Curtis en
este estuche de estreno.
La nueva grabación es casi totalidad del manuscrito original,
al que se la han sumado algunas páginas sueltas que desde
antiguo se sabía pertenecían a esta ópera perdida.
Puede tratarse del debut en disco de esta ópera vivaldiana, gran
logro en sí mismo y con mayor razón luego de las razones
apuntadas.
Sin embargo, espero que quizás otros músicos nos regalen en el
futuro otra versión de esta partitura que, por lo demás, ofrece
todos los rasgos característicos del compositor barroco, su
frescura y vitalidad.
Podría brillar bastante más, se me antoja, si contase con voces
más contrastantes y mejor pulidas, y con una dirección más
presente y dinámica.
Moctezuma con final feliz
He enfatizado hasta ahora el carácter trágico de Moctezuma,
derrotado tanto en la ópera como en la realidad por las tropas
españolas al mando de Hernán Cortés, quien aparece aquí, sin
embargo, con el nombre de Fernando.
"Quizás otros músicos nos regalen en el futuro otra versión de
esta partitura".
Vivaldi y Giusti -algo que respeta Curtis
a plenitud en esta grabación- no ofrecen una versión moralista
de los sucesos sangrientos en Tenochtitlán.
Ambos personajes aparecen en su dimensión humana, colección de
defectos y virtudes, que seguramente hace plena justicia a sus
respectivas memorias.
Pero nuestros amigos venecianos tenían preparada una sorpresa:
para no romper con la convención de la ópera seria del barroco,
se apartaron por completo de los hechos históricos y produjeron
un lieto fine, un final feliz, que no dejara decepcionara
al público.
Luego de aclarar "malentendidos" y "situaciones comprometedoras"
que sirven de tejido a todo lo largo de tres actos, Moctezuma y
Cortés hacen las paces antes de que éste último viaje de regreso
a su patria cargado de gloria.
Además sellan su amistad con un acto simbólico que los atará por
siempre: el azteca ofrece a su hija Teutile en matrimonio, quien
toma así por esposo a Ramiro, hermano del conquistador español y
noble caballero llamado a gobernar en adelante las nuevas
tierras en nombre de la Corona.
Desde el despuntar de la ópera, ambos han sido amantes y han
luchado por la reconciliación entre sus pueblos, la misma que al
bajar el telón por fin personifican.
Con vigencia
Pese a aquel giro sorprendente, como de telenovela
latinoamericana, Curtis, como le dijo a la BBC, enfatiza que
este Moctezuma de Vivaldi y Giusti tiene tanta vigencia hoy como
en el día de su estreno.
"Cualquier parecido con la situación mundial contemporánea -apunta-
es pura coincidencia".
E insiste el director estadounidense: se trata al fin y al cabo
de lo que sucede cuando una civilización invade a otra con
pretextos forzados, en aquel caso la evangelización y eventual
salvación de salvajes, y la somete a sangre y fuego puesto que
quiere cambiarla hasta en lo más profundo de su esencia.
|