Después de haber pasado más de 20 años intentando
detectar alguna señal extraterrestre inteligente, SETI (Search
for Extraterrestrial Intelligence) parece haber logrado su
objetivo: un misterioso pulso láser ha sido registrado,
emergiendo del estruendoso azar del cosmos.
Este es el tipo de evento que hemos estado buscando
durante décadas, y todo parece indicar que “alguien muy
inteligente” está enviando un mensaje.
Ragbir Bhathal, un astrofísico de la Universidad de
Western Sydney, detectó en Diciembre de 2008 una señal láser
proveniente del espacio exterior. Bhathal trabaja en las
instalaciones australianas de SETI (Search for
Extraterrestrial Intelligence), la organización que realiza
una búsqueda de inteligencia extraterrestre mediante
radiotelescopios.
Parece que la cautela es una de las mayores virtudes de
este científico, ya que en lugar de salir corriendo para
informar del hecho a la prensa prefirió pasar casi 5
meses investigando si no había alguna clase de error en los
instrumentos, si no se trataba de algún fenómeno físico
corriente o era simplemente “ruido aleatorio” procedente del
espacio.
Una vez descartadas todas las fuentes conocidas posibles,
Ragbir Bhathal ha dado a conocer su hallazgo. “La NASA
utiliza láseres para comunicarse en el espacio, así que no
es tan descabellado imaginar que una civilización
extraterrestre podría usarlos también”, dice.
Enviar una señal láser hacia una región en particular del
espacio es tan sencillo que casi podríamos hacerlo hoy en
día, agrega Paul Horowitz, profesor de física en la
Universidad de Harvard. Por ejemplo, el láser NOVA del
Laboratorio Nacional Lawrence Livermore (California),
utilizado en experimentos de fisión nuclear, es capaz de
producir más de mil millones de vatios de luz láser durante
una pequeñísima fracción de segundo. Si reflejásemos ese haz
en un espejo de 10 metros como el existente en el telescopio
Keck de Hawai, podríamos emitir una luz 5.000 veces más
brillante que el Sol hacia donde quisiéramos. Tenemos que
asumir que los ET también son capaces de hacer algo así.
Es muy pronto aún para atribuir esta luz láser a una
civilización extraterrestre. Pero SETI está trabajando en
ello. “En un sentido muy real, la búsqueda de inteligencia
extraterrestre es una búsqueda del contexto cósmico de la
humanidad, una búsqueda de quién somos, de dónde venimos y
qué posibilidades hay para nuestro futuro”, escribía Carl
Sagan en la introducción de su libro “Communication with
Extraterrestrial Intelligence” (Comunicación con
inteligencias extraterrestres”). Si tenemos suerte, la señal
detectada por Ragbir Bhathal podría contener la respuesta a
esta búsqueda de la humanidad.
Fuente: SETI
Kepler detecta la atmósfera de un
exoplaneta
Kepler, el nuevo telescopio espacial "cazador de planetas" de la NASA,
ha detectado la atmósfera y fases cambiantes de un planeta ubicado a mil
años luz de distancia.
Agosto 6, 2009: Kepler, el nuevo telescopio espacial "cazador de
exoplanetas", de la NASA, ha detectado la atmósfera de un conocido y
gigante planeta gaseoso, demostrando de este modo las extraordinarias
capacidades científicas que posee el telescopio. El descubrimiento será
publicado el viernes en la revista científica Science.
"Tratándose de la primera misión de la NASA relacionada con exoplanetas,
Kepler ha realizado una impresionante entrada en la escena de la caza de
exoplanetas", comenta Jon Morse, director de la División de Astrofísica
del Directorio de Misiones Científicas, en las oficinas centrales de la
NASA, ubicadas en Washington. "La detección de la atmósfera de este
planeta en tan sólo los primeros 10 días de recolección de datos es
apenas una muestra de lo que viene. ¡La caza de planetas ha comenzado!"
Derecha: Representación artística de un exoplaneta que orbita cerca de
su sol. Crédito de la imagen: NASA.
La misión Kepler, lanzada el 6 de marzo de 2009, desde la estación de la
Fuerza Aérea Cabo Cañaveral, en Florida, pasará los próximos tres años y
medio buscando planetas tan pequeños como la Tierra, incluyendo a
aquellos que se encuentran girando en órbita alrededor de estrellas
dentro de una tibia zona denominada "Ricitos de Oro" ("Goldilocks Zone",
en idioma inglés) en donde podría haber agua. Buscará disminuciones
periódicas en el brillo de las estrellas, las cuales tienen lugar cuando
los planetas que las orbitan están en tránsito, o cruzan frente a las
estrellas.
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"Cuando las curvas de luz de decenas de miles de estrellas se mostraron
al equipo científico de la misión Kepler, todos quedaron sorprendidos;
nadie antes había visto mediciones tan exquisitamente detalladas de las
variaciones de luz de tantos tipos distintos de estrellas", dijo William
Borucki, el principal científico investigador y autor principal del
artículo.
Las observaciones recolectadas provienen de un planeta denominado HAT-P-7,
el cual, se sabe, transita una estrella ubicada a aproximadamente 1.000
años luz de la Tierra. El planeta completa la órbita de la estrella en
sólo 2,2 días y se encuentra 26 veces más cerca del Sol que la Tierra.
Su órbita, combinada con una masa algo más grande que la de Júpiter,
permite clasificar a este planeta como un "Júpiter caliente". El planeta
se encuentra tan cercano a su estrella, que es tan caliente como el
dispositivo radiante rojo de un horno de cocina.
El planeta HAT-P-7 ya se conocía antes de que el telescopio Kepler
dirigiera su atención hacia él. Sin embargo, las mediciones efectuadas
por Kepler son tan precisas, que de hecho muestran algo nuevo: una
pequeña elevación y disminución de la luz causada por las fases
cambiantes del planeta, las cuales son similares a las fases de nuestra
propia Luna. Kepler también pudo ver cómo la luz del planeta desaparecía
por completo cuando pasaba por detrás de su estrella. Este acto de
desaparición es conocido como "ocultación".
Arriba: Una comparación de las curvas de luz obtenidas desde la Tierra y
las obtenidas desde el espacio para el caliente exoplaneta HAT P7b.
Crédito de la imagen: NASA. [Imagen ampliada]
Los nuevos datos proporcionados por Kepler pueden ser utilizados para
estudiar a este caliente Júpiter con un nivel de detalle que no registra
precedentes. El tiempo de la ocultación, así como la forma y amplitud de
la curva de luz, muestran que el planeta posee una atmósfera en su fase
diurna con una temperatura de aproximadamente 2.377 grados centígrados
(alrededor de 4.310 grados Fahrenheit). Poca cantidad de este calor se
transfiere al lado nocturno y fresco del planeta. La comparación entre
el tiempo de ocultación y el total de tránsito indica que el planeta
posee una órbita circular. El descubrimiento de la luz que proviene de
este planeta confirma las predicciones de investigadores y de modelos
teóricos de que las emisiones serían detectables por el telescopio
Kepler.
Las variaciones observadas en la intensidad de la luz son de tan sólo
una y media vez lo que se esperaría para un tránsito causado por un
planeta del tamaño de la Tierra. A pesar de que se trata de la medición
de mayor precisión jamás obtenida para esta estrella, Kepler será aún
más preciso después de que finalice el desarrollo del software para el
análisis de datos de la misión.
"Este resultado preliminar muestra que el sistema de detección del
telescopio Kepler está trabajando precisamente como se esperaba", dijo
David Koch, investigador principal adjunto del Centro de Investigaciones
AMES, de la NASA, ubicado en Moffett Field, California. "Es un buen
augurio para las perspectivas de la misión Kepler el hecho de que ya sea
capaz de detectar planetas del tamaño de la Tierra".
Telescopio la Silla - Chile
La estrella Gliese 581, Wolf 562 o HIP 74995
es una enana roja de tipo espectral M2,5V situada a 20,5 años luz del
planeta Tierra.
Es una de las 100 estrellas más cercanas al Sistema
Solar. En comparación con la masa del Sol, es un tercio más pequeña, lo
que hace que sea menos luminosa y más fría.
La peculiaridad de Gliese 581 reside en Gliese 581 c, uno de los
planetas que orbitan a su alrededor. Este exoplaneta (término con el que
se designan los planetas no pertenecientes al Sistema Solar) es el
primer planeta en el que se han descubierto condiciones que hacen pensar
que cumple los requisitos fundamentales para albergar vida.
El nombre de la estrella se debe a Wilhelm Gliese, astrónomo que en 1957
publicó un catálogo de las estrellas cercanas al Sol que abarcaba hasta
25 parsec que se conocían hasta ese momento (Listado actualizado de las
estrellas más cercanas al Sol a un máximo de 5 parsec). 581 es el número
que le asignó a esta estrella. Las estrellas están ordenadas según
Ascensión Recta creciente (B1950). Gliese 581 también se conoce como GJ
581.
En abril de 2009 se encontró orbitando esta estrella el planeta
extrasolar más pequeño hasta la fecha, Gliese 581 e, de menos de dos
masas terrestres.
Exoplanetas
Gliese 581 b
Posible aspecto de Gliese 876 d - un exoplaneta similar a Gliese
581bGliese 581 b tiene aproximadamente 17 veces la masa de la Tierra y
completa una vuelta alrededor de su estrella en 5,336 días a una
distancia de 6 millones de kilómetros de la misma. Este exoplaneta fue
descubierto en 2005 por un grupo de Investigación formado por astrónomos
de Suiza, Francia y Portugal entre los que se encuentran Michel Mayor,
Stéphane Udry y Xavier Delfosse. Tiene una masa similar a la de Neptuno.
Debido a la escasa distancia a que se encuentra de su estrella, su
temperatura superficial ronda los 150 °C y podría estar compuesto por
elementos pesados. Existen similitudes entre éste y el sistema Gliese
876.
Gliese 581 c
Gliese 581 c tiene una masa 5 veces mayor a la masa de la Tierra y su
radio es aproximadamente 1,5 veces el terrestre. Su órbita dura 13 días
y está situado 14 veces más cerca de su estrella de lo que está la
Tierra respecto al Sol. Pese a ello, el menor tamaño de la estrella hace
que esta distancia sea la propicia para que el planeta pudiera albergar
agua líquida.
Cumple los requisitos para albergar vida, ya que:
Su radio es 1,5 veces el de la Tierra e indica que es un cuerpo rocoso.
Su temperatura oscilaría entre 0ºC y 40ºC, lo que hace que sea posible
la existencia de agua líquida abundante.
El problema es que presenta siempre la misma cara a la estrella.
Estos datos sugieren, según los modelos, que el planeta podría ser
rocoso como la Tierra o bien estar cubierto por océanos. Fue descubierto
en abril del 2007 en un observatorio de la república de Chile.
Véase también: Habitabilidad planetaria
Gliese 581d
Gliese 581 d es el tercer exoplaneta alrededor de Gliese 581. Tiene
aproximadamente 8 veces la masa terrestre y describe su órbita en 84
días. Fue descubierto gracias al HARPS (High Accuracy Radial velocity
Planet Searcher) del Observatorio Europeo Austral (ESO) ubicado en el
Observatorio de La Silla, Chile.
Gliese 581e
Gliese 581 e es el exoplaneta más pequeño descubierto hasta la fecha,
2009. Tiene 1,9 masas terrestres y orbita a la estrella en sólo 3,15
días terrestres, quedando dentro de la zona de habitabilidad de la
estrella, por lo que si el planeta tuviera cantidades apreciables de
agua podría tener mares y océanos.