El Neoclasicismo aparece hacía el fin del siglo XVIII y perdura hasta los años 1830. Aun que se desarrolle sobre todo en el norte de Europa, no tarda en llegar a América.

Expresa una reacción de la burguesía contra el rococó, -la reacción de la virtud contra la decadencia- y pretende simplificar.
Adopta y promueve algunas de las ideas básicas de la revolución francesa: glorifica las grandes virtudes de la antigüedad, acepta el paganismo y agrega la ciencia a la emoción.
El imperio de Napoleón Bonaparte pone énfasis en los valores de la civilización romana.

El neoclacisismo no adopta solamente los ideales antiguos. Debido al desarrollo de la arqueología, intenta también reproducir las formas griegas y romanas con una precisión que los artistas del renacimiento no habían buscado.

 


 
Student of:
François Boucher (1703-1770).
Teacher of:

Jacques-Laurent Agasse (1767-1849), Marie-Guillemine Benoist (1768-1826), Martin Drolling (1752-1817), Christoffer Wilhelm Eckersberg (1783-1853), François-Xavier Fabré (1766-1837), Alexandre Evariste Fragonard (1780-1850), Anne-Louis Girodet de Roucy-Triosson (1767-1824), Antoine-Jean Gros (1771-1835), Fulchran Jean Harriet (1778-1805), Louis Hersent (1777-1860), Jean Auguste Dominique Ingres (1780-1867), Francois Joseph Navez (1787-1869), François-Edouard Picot (1786-1868), Louis-Léopold Robert (1794-1835), Sophie Rude (1797-1867).

 

  • David fue el verdadero fundador del Neoclasicismo francés. Sus creaciones pictóricas de rasgos estatuarios y colores pulidos fueron el más grande paradigma del siglo XVIII. Boucher y Vien fueron sus maestros, se vio influenciado por ellos en sus primeras creaciones marcadamente sensualistas. Después irá evolucionando hacia un estilo más personal.

         David en 1774 gana un premio con la presentación en la Academia de la Lucha entre Minerva y Marte. El premio le permitió realizar su primer viaje a Italia, allí contactó de un modo decisivo en su carrera con la Antigüedad Clásica. Al volver a París, se le acepta como miembro de la Academia, expone El Juramento de los Horacios. Con esta obra se concreta su reflexión entorno al concepto de lo clásico.

         En la Revolución Francesa David era partidario de Robespierre, motivo por el cual conoció la cárcel. Al subir Napoleón al poder su situación se vio transformada. En 1800 se le nombra retratista oficial de la corte. Así, en este periodo, abundan los retratos del emperador. Al caer Napoleón, David pasaría sus últimos años en Bruselas.
     
     

  • Valoración:
     

         David es uno de los pintores más valorados dentro del ámbito artístico internacional por sus transcendentales aportaciones en el campo de las artes. Debemos distinguir tres grandes ejes que articulan el quehacer dadiviano:

    • Es el artista que eleva al Clasicismo a la cota más alta.

    • Además del Clasicismo cultiva un Realismo teñido de sensaciones táctiles y sensoriales.
    • Son numerosas las obras de David que emanan un claro pathos romántico por lo que anticipa el Romanticismo.
         En David esta triple línea se condensa y sintetiza, mientras que en sus discípulos se fragmenta. Aquí reside el secreto de David, de él emanan los ultraclásicos y los románticos.

 

Jacques-Louis David
Antiochus and Stratonice
Oil on canvas, 1774
47.25 x 53.125 inches [120.015 x 134.9375 cm]
Ecole des Beaux-Arts, Paris

 

 

 

 

 

Amelia van Buren

 

 

 

 

 

Muchacha veneciana en el baño

 

 

 

Jacques-Louis David
Belisarius
Oil on canvas, 1781
77.09 x 122.87 inches [195.8 x 312.1 cm]
Musée des Beaux-Arts, Lille

 

Comentario...

David realizó este tema para ingresar en la Academia. Lo compone sirviéndose de una estética que recupera el tema de la Antigüedad Clásica. El escenario es típicamente romano. Se pretender ilustrar un ejemplo de moral y virtud.

     Belisario era general de Justiniano, quedó en la pobreza porque no reservó nada para sí, hizo una renuncia al lucro personal en pro de la honestidad. Él sacrificó todo por la colectividad del pueblo. Belisario terminó ciego y pidiendo limosna. La figura femenina que le da limosna recuerda a las matronas romanas y representa la Caridad.

     Además de cultivar los tipos del Neoclasicismo imperante, el arqueológico y severo, David sabe dotar de alma a su pintura. Al pintar este ejemplo de virtudes y de drama moral, propone una crítica a la Francia del momento.

 

Escrito por:
Beatriz Aragonés Escobar.
Licenciada en Historia del Arte


 

 

 


The Death of Socrates

1787
Oil on canvas
Metropolitan Museum of Art, Manhattan, New York, USA
 

   
J.L. David, El Juramento de los Horacios, 1784,
óleo sobre lienzo, 3´30 x 4´25 m, Museo del Louvre, París.

 
 
Comentario...


     A partir de esta pintura comienza a madurar el estilo de David. El tema fue leído como revolucionario, se exaltaba el pensamiento de los que se oponían a la monarquía. David ya estaba implicado en las ideas revolucionarias. Se exalta el tema de la virtud.

La historia en que se basa:

     La guerra entre Alba y Roma, ciudades del Lacio unidas por vínculos de sangre, fue resuelta mediante el enfrentamiento de los tres hermanos Horacios, romanos, y los tres Curiáceos, albanos. El combate era a muerte. Uno de los Horacios logró vencer. En cambio, su victoria quedó ensombrecida por las lamentaciones de su hermana Camila, prometida con uno de los Curiáceos. El Horacio vencedor dio muerte a su hermana. Cuando los lictores lo apresaron, el padre de los Horacios salió en defensa de su hijo aludiendo a la entrega a la causa cívica. El joven Horacio volvió a ser aclamado como un héroe.

El mundo clásico es la pantalla donde se refleja el presente:

     David exalta la figura del campeón, quiere dar a entender que el monarca no sólo es el privilegiado, sino que se exige la moralidad pública. David elige el momento del juramento y del compromiso. El poder político tiene que dar fe ante la colectividad. Los tres Horacios juran ante su padre que defenderán la colectividad. Las mujeres son las protagonistas del drama, ellas no empuñan la espada, pero ponen su alma para asumir su destino.

Composición matemática:

J.L. David: El juramento de los horacios,(detalle de las manos), 1794.      El grupo de las mujeres de la derecha es piramidal y se compensa por el dinamismo del grupo masculino a la izquierda que representa el dinamismo. Serenidad clásica y potencia de espíritu se unen. El efecto final es el de un equilibrio que se rompe con la energía de las manos, energía moral, sentimental y anímica. En las manos confluye la triple línea que caracteriza la pintura de David, el Neoclasicimo, Romanticismo y Realismo.

     Los tres arcos establecen la estructura de tríptico, en cada hueco de penumbra se estructuran los grupos. Si en primer término predomina el dolor, la incertidumbre tiene lugar en la penumbra del fondo.

Mecenas:

     El encargo se lo hizo el conde D´Angiviller en 1783. Él quiso renovar codificando un estilo que cantara las bondades de la monarquía reformada de Luis XVI.

Técnica:

     La pincelada es lisa, imposible de apreciar su huella, el resultado es el de una superficie pulida. Grandes calidades textiles en los atavíos y sensación sanguínea en los cuerpos. David capta por igual la calidez en el compromiso humano que la frialdad en el metal de las espadas.

 

Escrito por:
Beatriz Aragonés Escobar.
Licenciada en Historia del Arte

 

J.L. David: Madame de Verninac, 1799.

J.L. David, Madame de Verninac, 1799, 

óleo sobre lienzo, Museo del Louvre.

 
 
Comentario...


     Este retrato responde como otros tantos, a un encargo de la aristocracia napoleónica. David tenía una gran clientela. La dama ha querido verse representada al modo de una diosa clásica griega para su exaltación individual. No hay nada que distraiga al espectador, la imagen es sobrecogedora y permite indagar en el pensamiento de la retratada.

     Este tipo de retrato inspirado en lo clásico ha sido tachado por la crítica de "cursi" y "frívolo", ya que parece que la única preocupación es convertir lo romano y lo griego en atributo ornamental de la nueva clase.

 

Escrito por:
Beatriz Aragonés Escobar.
Licenciada en Historia del Arte

 


J.L. David, Napoleón Bonaparte atravesando los Alpes ó en el Monte de S.Bernardo,1800-1801.

 
 
Comentario...
 

¿Historia verídica o mentira iconográfica?:

     Es sabido que Napoleón entendía el arte como instrumento de propaganda política y de sí mismo. David quiso expresar con lealtad los grandes objetivos de Napoleón.

     En este caso David ha representado la mentira iconográfica. Se conmemora el triunfo de las tropas imperiales de 1800 en Marengo. Era una batalla contra el imperio austríaco. No fue tan grande el triunfo ya que la batalla fue muy cruel y hubo muchísimas bajas debido a las numerosas muertes. Napoleón fue el culpable de muchos de los desastres, su inoperancia quedó patente, pero, gracias a sus generales no se llegó a la desgracia absoluta.

     Napoleón para engrandecerse quiso que David lo representara triunfante sobre un corcel agitado que representara la revolución, mientras él como sereno jinete, personificara la paz. Napoleón quiso mitificarse al modo de los antiguos héroes clásicos, tales como Carlo Magno o Aníbal. El nombre de éste último aparece escrito debajo del de "Bonaparte" en una roca del ángulo inferior izquierdo de la composición. David representa a Napoleón con los atributos de los antiguos monarcas. Le capta en el momento en que se dispone a subir las rocas del monte de S.Bernardo en un brioso corcel. Se sabe que Napoleón pasó los Alpes sobre un pobre burro, en cambio, él quiso representarse a lomos de un caballo árabe de origen español que le había regalado Carlos IV. Se llamaba El Jornalero y era un pura sangre blanco.

 

Escrito por:
Beatriz Aragonés Escobar.
Licenciada en Historia del Arte

J.L. David: Consagración de Napoleón I y coronación de Josefina, 1806-1807.

Consagración del emperador Napoleón I y Coronación de la emperatriz Josefina en la Catedral de Nôtre-Dame de París el 2 de Diciembre de 1804, 1806-1807, óleo sobre lienzo, 621 x 979 cm, Museo del Louvre, París.

 
 
Comentario...


     En este caso, David opta por una representación de la realidad de su tiempo. Ha desaparecido toda alusión a lo antiguo. El mundo moderno ha creado su estilo, nace el "estilo imperio". Ha conseguido personificar en el presente la realidad transformada en ornamentación artística.

     David representa la soberbia de un emperador que se corona él mismo, sustituyendo así el poder papal por el imperial. Napoleón recupera los atributos del Antiguo Régimen pero vestido de Revolución. A partir de 1804, Napoleón decide consolidar la situación autonombrándose emperador de la República y obliga a Pío VIII a coronarle emperador. Tal y como cuenta la historia, Napoleón le arrebató de las manos la corona para coronarse él mismo. David ha elegido el momento en que una vez coronado Napoleón se dispone ahora a coronar a Josefina, primero él, luego ella y por último el Papa.

     Napoleón abrió el primer museo público en el Louvre, como elemento pedagógico y bien nacional. Las artes con Napoleón se convierten en instrumentos políticos del poder. Fue el propio Napoleón el que encargó este tema a David para conmemorar su consagración. La obra fue expuesta en el Salón de 1809. Se sabe que se la pagaron 54.000 francos.

     La puesta a punto de la obra no fue nada fácil. Hay fuentes que aseguran que David para llevar a cabo su labor, redecoró interiormente Nôtre-Dame creando un aparato teatral para la ceremonia que después fue reproducido en una maqueta de cera.

Escrito por:
Beatriz Aragonés Escobar.
Licenciada en Historia del Arte

 

 

J.L. David: Marte desarmado por Venus, 1824.

J.L. David, Marte desarmado por Venus,

 1824, Bruselas.

 
 
Comentario...

     Esta fue la última obra de David. Continúa la línea iniciada en las Sabinas. Se la criticó de rozar lo frívolo y lo cursi. Los desnudos marmóreos contribuyen a presentar lo más preciosista del mundo clásico. La obra rezuma gran placer estético. Las posturas que adoptan los personajes parecen casi manieristas. Venus adopta un movimiento de genuflexión que sería casi imposible en la realidad por el grado de flexibilidad que presenta su cuerpo. Con ello David anticipa las "deformidades anatómicas" que tanto cultivaría Ingres.

     Al desarmar el Amor (Venus) a la Guerra (Marte), puede ser que David esté haciendo referencia a la derrota del héroe, ya que, Napoleón había perdido el poder. David nunca abandonó el tema mitológico, bajo cuya lectura puede subyacer siempre la realidad.

     Es una composición típicamente "a la griega". La luminosidad hace que resulte una pintura fría en la que la aplicación del color y lo psicológico se dominan por la primacía del dibujo.

Escrito por:
Beatriz Aragonés Escobar.
Licenciada en Historia del Arte

 

 

 

J.L. David: Los lictores llevan a Bruto los cadáveres de sus hijos, 1789.

  Los lictores llevan a Bruto los cadáveres de sus hijos, 1789,

 óleo sobre tela, 3,23 x 4,22, París, Museo del Louvre.

 
 
Comentario...


     La pintura del Neoclasicismo tiene como tema principal la Antigüedad grecorromana. Se distingue por su pureza de líneas y por la búsqueda de una belleza puramente estatuaria. Los contornos son muy delineados y dibujísticos, los colores son pulidos y la pincelada es inapreciable. La luz es limpia. El escenario en que aparecen las figuras suele ser teatral. Aparecen arquitecturas solemnes que enmarcan la escena. En ésta aparecen figuras rígidas y estáticas en movimiento físico, pero de gran fuerza moral e interior. Los pliegues de las túnicas son múltiples y caen en cascada que parece esculpida al modo clásico. El momento fugaz se congela para hacerse eterno por medio de la plástica del arte.

Escrito por:
Beatriz Aragonés Escobar.
Licenciada en Historia del Arte

 

 

 

   

 

 

The Lictors Bring to Brutus the Bodies of His Sons
Paris 1789 ; Oil on canvas, 323 x 422 cm (127 1/4 x 166 1/4 in); Musee du Louvre, Paris
 

J.L. David, Los lictores llevan a Bruto los cadáveres de sus hijos, 1789, óleo sobre tela, 3,23 x 4,22, París, Museo del Louvre.

 
Comentario...

     La pintura del Neoclasicismo tiene como tema principal la Antigüedad grecorromana. Se distingue por su pureza de líneas y por la búsqueda de una belleza puramente estatuaria. Los contornos son muy delineados y dibujísticos, los colores son pulidos y la pincelada es inapreciable. La luz es limpia. El escenario en que aparecen las figuras suele ser teatral. Aparecen arquitecturas solemnes que enmarcan la escena. En ésta aparecen figuras rígidas y estáticas en movimiento físico, pero de gran fuerza moral e interior. Los pliegues de las túnicas son múltiples y caen en cascada que parece esculpida al modo clásico. El momento fugaz se congela para hacerse eterno por medio de la plástica del arte.

 

 

The Death of Socrates
1787 ; Oil on canvas, 129.5 x 196.2 cm (51 x 77 1/4 in); The Metropolitan Museum of Art, New York

 

J.L. David, La Muerte de Sócrates,1787, óleo sobre tela, 1´3 x 1´93 m, Museo Metropolitan, Nueva York.

  
     
 

Comentario...


     Sócrates era una personalidad muy querida por los ilustrados y fue Charles-Michel Trudaine de la Sablière quien encargó la obra. Los Trudaine eran una asociación de ideas reformistas e ilustradas. El modelo de Sócrates suponía un ejemplo de sacrificio de la vida en honor a la verdad. Sócrates, después de pronunciar su último discurso, optó por no renunciar nunca a sus ideales y beber la cicuta para morir . David eligió justo este momento álgido en el que el filósofo decide cumplir por sí mismo la sentencia a la que había sido condenado injustamente. Sócrates dio prueba ética de su integridad. El tema hace que la obra esté repleta de símbolos iconográficos que refuerzan el sentido moral.

Escrito por:
Beatriz Aragonés Escobar.
Licenciada en Historia del Arte

 

 

 
 
J.L. David: La Muerte de Marat, 1793.

  La Muerte de Marat, 1793, óleo sobre lienzo, 1´65 x 1´28 m, Bruselas, Reales Museos de Bellas Artes.

 
 
Comentario...

J.L.David: detalle de la mano de Marat sosteniendo la carta de Charlotte Corday.      Indudablemente, esta es una obra que representa un paradigma en el ámbito de la pintura histórica mundial. David elige la revolución como tema artístico. La información que aporta, por su actualidad, puede equipararse a una crónica de periódico.

     Marat fue un revolucionario crítico, que pertenecía a la Convención como diputado jacobino. Vivía pobremente, todas sus ganancias las entregaba a las causas solidarias, su casa siempre estaba abierta a los demás. Le llamaban "Amigo del pueblo". Marat tenía una enfermedad de piel que le obligaba a tomar baños frecuentes para aliviar sus picores. Una de estas ocasiones fue aprovechada por Charlotte Corday para proceder a su asesinato. Ella pertenecía a círculos girondinos (contrarios a los jacobinos en la Revolución Francesa). Charlotte abusó de la confianza de Marat y mientras se disponía a leer la carta, le asesta una puñalada para dar fin a su vida.

     David no ha elegido el momento de la violencia, sino que prefiere el momento final. Elige un momento sereno para una pintura de silencio que acompañe a la muerte. Así el tema se convierte en un monumento sagrado. Miguel Ángel: detalle del brazo del Cristo de la Piedad
Marat está en una postura digna, su brazo recuerda al de la Piedad de Miguel Ángel. J.L.David: detalle del rostro de MaratHay rasgos que evidencian un lenguaje marcadamente cristológico. El rostro de Marat no presenta dolor, sino que en su boca incluso se esboza una leve sonrisa, una expresión serena, más bien de puro placer físico y moral de haber sido sacrificado por una buena causa. David hace un intento de sacralización de lo laico.

     Marat aparece rodeado de los instrumentos que le caracterizan, la tinta y la pluma. Aparecen algunas gotas de sangre. Al lado de su cuerpo muerto hay una caja que ya apuesta por la simplificación y la anulación del detalle excesivo. Prima la simplificación, la desnudez ideológica y política frente a la memoria del pasado. Lo único ornamental es la palabra del amigo A Marat. David. Año II.

     El pathos romántico gana la partida al clasicismo. Por la gran cantidad de significados universales que aporta, esta obra es un gran hito de la pintura política.

 

 

 

 

 

The Sabine Women Enforcing Peace by Running Between the Combatants
 1794-99 ; Louvre

 

 

The Sabine Women Enforcing Peace by Running Between the Combatants
detail, 1794-99 ; Louvre

Comentario...

 

Momento en que surge la obra:

     Entre julio de 1794 (mes en que cae Robespierre del que David era partidario) y octubre de 1795, David fue acusado. Tuvo que ejercer su defensa ante la Convención, fue encarcelado y luego liberado, después nuevamente encarcelado y, por último amnistiado. En este tiempo en que David estuvo en peligro cambió mucho el rumbo de la Revolución. A principios de 1796 David empezó a trabajar en una obra monumental que recuperaba la pintura de historia, a la vez que pretendía una puesta en orden de la Revolución.

Historia antigua extrapolada a la actualidad francesa dadiviana:

     La sabina Hersila se interpone entre la lucha del romano Rómulo y del sabino, reclamando la paz. Los romanos habían raptado a las mujeres sabinas. Años después los sabinos van a Roma para vengar el hecho y recuperar sus mujeres. Para su sorpresa se encuentran con que sus mujeres han sido madres, y ellas, por su puesto, no quieren renunciar a sus hijos. Lo que primero había sido crimen, ahora había cambiado completamente.
     Esta historia podría traducirse por el deseo de David de reconciliación de los franceses superando los desastres que había traído consigo la Revolución. La pintura fue entendida como lo que era: un nuevo emblema de pacificación.

Su modo de concebir la obra:

     En primer término se desarrolla la escena principal, formada por figuras que parecen inmóviles, como congeladas para la eternidad. Estas figuras expresan la tensión contenida de la lucha. En cambio, en el segundo plano asistimos a figuras en tensión y pleno dinamismo, que se pone de manifiesto en los ojos extraviados de los caballos y exageraciones de sabinas.

La estética:

Rafael: La Transfiguración, detalle.
 
Rafael,
La Transfiguración, detalle.

 

     Se dice que en esta obra David representó lo "antiguo todo en crudo". Es decir, que si en otras obras dadivianas prima el sentimiento del Romanticismo, en esta se prefiere hacer gala de un clasicismo exhaustivo. Es evidente la clara influencia de pintores clásicos como Rafael y Poussin, cuyo arte habría calado en la retina de David después de su estancia en Roma.
     David sustituye lo emotivo por un estilo más sensual y clásico en la línea del más puro estilo griego que Winckelmann tanto reivindicaba. En el mundo griego se valoraba ante todo el desnudo masculino, que es protagonista en esta composición. La obra no fue comprendida, los cuerpos masculinos fueron tachados de andróginos. Si en los Horacios los cuerpos permitían adivinar las venas y la tensión muscular, en las Sabinas nos parecen esculturas clásicas deambulando por un friso. Así lo demuestran las palabras del propio David: "Ya he demostrado demasiado conocimiento de anatomía en los Horacios".

Hacia una nueva edad:

     Se sabe que David expuso esta obra en su casa y que cobraba al público por ir a verla. Como no fue bien comprendida sobre todo por el Directorio, David editó un catálogo. Esta propuesta anticipa los principios de nuestras exposiciones modernas.

Escrito por:
Beatriz Aragonés Escobar.
Licenciada en Historia del Arte

 

 

 

Jacques-Louis David
Paris and Helen
Oil on canvas, 1788
Musée du Louvre, Paris
 

 

 

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