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¿Y qué puedo
hacer ahora para demostrarte lo que entre broncas y
recelos escondí?
¿Qué puedo hacer ahora, que no sé hacia qué lado dirigir
mi voz para hablarte?
Ahora que el norte no importa, que la lluvia es pintada,
que esté de mas el sol, que para qué sirven los
jazmines, que nunca mas un tango, un Wagner, los
Rollings, Patsie Claine enloqueciéndose, que las culpas
abruman, que al fin sabés que te metiste en camisa de
once varas por un amigo y fue el que te pateó, porque
nadie aguanta tener que agradecer (y si no, como decía
Arnaldo, mirá Cristo. Lo crucificaron porque les dio
demasiado).
¿Vos me ves?
¿Vos andas dando vueltas todavía por aquí?
¿Vos no dejas que nadie me venga bien, que todos me
parezcan poco menos que imbéciles, que los tipos que se
me acercan digan justo, justito lo que me resulta
ridículo, tonto, remanido, presuntuoso, predecible,
inútil?
¿Vos hacés que pierda los papeles, los anillos, los
anteojos, que no me acuerde de lo que tengo que hacer,
que NO ME IMPORTE...?
No estoy.
No soy.
No puedo.
No me esfuerzo.
No se me dá la gana.
No me importa.
No espero que me digan "quédate", "veni", "andate".
No espero nada.
Van pasando las cosas, la vida va pasando.
Sucede.
A pesar de mí, sucede.
Ha llegado otro verano, que se escurrió entre lluvias y
vientos anunciados por los que se alegran anunciando las
catástrofes.
Unos azareros que pusimos en la terraza sobrevivieron el
crudo invierno.Los compramos en un vivero de Maldonado
hace cuatro años, ¿o cinco?, titubeando:
"¿aguantaran, no aguantaran?"
Nada es tan frágil como parece.
Nada es tan fuerte como creemos.
Casi todos los premios están arreglados.
Esperan que cumplas ochenta años para rendirte los
honores que merecías desde los cuarenta y así se quedan
con la conciencia tranquila cuando te morís. La alfombra
roja solo es para los poderosos, no para los creadores,
para los que cambian el pensamiento de la gente
mejorándola, haciéndole subir un escaloncito a la raza
humana.
Y no es que "el mundo es así".
El mundo es generoso, paciente, productivo, sensible,
¡no hace más que perdonar el daño espantoso que le
hacemos, nuestra imparable depredación, nuestra
autosuficiencia de matones!
Nos da y nos vuelve a dar. Flor tras flor. Color tras
color. Sonido tras sonido.
Fruta tras fruta.
Nos da todo lo que necesitamos para vivir mientras
agujereamos su ozono para freírlo.
¿Cómo le vas a echar la culpa al mundo, que cuida el
delicado y pequeño nido del colibrí y la maravillosa
telaraña de plata?
Y nos presta todo su aire para que nos
comuniquemos.Pobre mundo debe creerse que nos hace
sentir mas acompañados con las ondas de Internet...
No sabe (porque es ingenuo como mi tía Elsa) que la
soledad no tiene nada que ver con la vida que tanto
cuida.
Que la soledad es un virus que no tiene vacuna porque
nadie la fabrica.
¡Imaginate la industria de la droga, las armas, y la
corrupción si la vacuna se repartiera gratis! Porque
debiera ser gratuita y obligatoria.
¿Vos me oís?
¿O estás concentradísimo atendiendo tu ausencia?
¿Ves tus libros ordenados por temas?
¿Ves mis lágrimas, ordenadas también por temas en las
cajitas de los recuerdos y las añoranzas?
Si, te extraño. Si, te amo. Si, te pienso. Si, te ubico
en el lugar de siempre, porque no creo en la
desaparición total de nadie.
Si, sos parte de mi vida. Eso no puede cambiarse.
Vos sabés que lo único que no podemos cambiar es el
pasado.
Menos mal, porque hay cosas tan bellas en el pasado, que
locos como somos los humanos, podríamos cambiarlas en un
rapto de bronca.
Hace un tiempo vi una inscripción, estaba escrita con
aerosol en una paresita larguísima detrás de las vías
del tren que va para Retiro. Decía, extendiendo el
mensaje unos cien metros:
ALMA, LA VIDA ES HERMOSA
Y si no, pregúntale al mundo, a los azahares de los
azareros, a la vaca del dulce de leche, a la carcajada
de Beatriz Guido, al refinamiento de José Bianco, al
trébol de los Irlandeses de mis ancestros, a los dientes
nuevos de mi nieto el futbolista (que me oye fascinado
cuando le cuento que ví a Neil Armstrong pisar la luna
el 20 de julio de 1969, el día en que menos delitos se
cometieron en el planeta, (¿sabías?)
Sí, terminante: LA VIDA ES HERMOSA
Poldy Bird |