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LA FLAUTA
MÁGICA (KV 620) Libreto:
Emanuel Schikaneder Algunos personajes que intervienen:
Tamino (Tenor). Obertura Toda ópera comienza con una obertura. En este caso, la obertura de la flauta mágica es muy famosa y popular. Además es posible que la hayais escuchado en muchas versiones (para coro a capella, para grupo de instrumentos reducidos....). En el escenario podemos ver un paisaje misterioso: una zona rocosa con algunos árboles, y al fondo, rodeado de varias montañas, un Templo. Acto I El príncipe Tamino, huye por un bosque perseguido por una serpiente. Tras caer agotado, pierde el conocimiento y durante ese instante es salvado por tres hadas al servicio de la Reina de la Noche. Las tres hadas desaparecen de la escena para contarle lo sucedido a su señora. Aquí entra el
barítono Papageno, un personajillo cómico (muy pillo) que es un pajarero
(a sus espaldas lleva una jaula llena de ellos), de personalidad y papel
totalmente contrarios a el del protagonista Tamino (el gachó se dedica a
vender pájaros y comprarlos, ó a vivir de sus inteligentes artimañas),
el cual despierta a Tamino. En su entrada canta un aría muy simpática y
conocida: Midi: Aría de Entrada de Papageno
Entonces regresan las hadas, las cuales piden a Tamino que salve a la hija de la Reina de la Noche, Pamina, una joven bellísima secuestrada por el malvado y poderoso Sarastro en su templo. A cambio la Reina de la Noche le concederá la mano de dicha hija. Para ayudarse en las posibles adversidades, ésta le entrega a Tamino una Flauta Mágica, y a Papageno, que será su acompañante, unas campanillas también con poderes mágicos. Guiados por tres niños, comienzan su camino hacia el templo por el bosque misterioso. Por el camino ambos se separan, y el príncipe Tamino descubre por un sacerdote que ha sido engañado por la Reina de la Noche, aunque también se le dice que Pamina existe y que le está esperando para su salvamiento, aunque la verdad está por descubrir. Lleno de alegría, hace sonar su Flauta Mágica para avisar a Papageno y encantar a las fieras del bosque que le amenazan. Pero Papageno, que durante ese tiempo había llegado al templo, ya había sido capturado por los servidores de Sarastro. Cuando por fín llega el príncipe, entra en el templo y ve a Pamina. En ese momento ambos se enamoran a primera vista, queríendose escapar de allí juntos.
En todo esto, se presenta el sumun sacerdote de la sabiduría Sarastro, y le dice que sólo permitirá dejar ir a Pamina con él si el pajarero y él superan tres pruebas en el interior del Templo. Acto II Mientras Sarastro explica que en
realidad ha secuestrado a Pamina para salvarla de su madre, la Reina de
la Noche, ya que en realidad es una mujer malvada ansiosa de poder. Aquí
es el punto de la ópera donde se invierten los papeles de "buenos y
malos", ya que ahora se descubre en realidad que Sarastro es un
protector y la Reina de La Noche realmente malvada. El hecho de que haga
pasar a Tamino por 3 pruebas es para que entre en el círculo de los
"iniciados", y Pamina quede en buenas manos. Midi: Aria de La Reina de la Noche Sarastro descubre todo, y al
final el asesinato no se produce, y éste perdona a Pamina. Midi: Aria de Papageno y Papagena Cuando las tres pruebas han sido
superadas, Tamino y Pamina se únen felizmente, y Sarastro les concede el
permiso para casarse. La madre de ella, la Reina de La Noche intentará
junto a sus tres hadas impedir la boda, pero al final terminarán
condenadas desapareciendo en los oscuros y tenebrosos pasadizos del
Templo.
La flauta mágica fue estrenada en el año
1791, poco antes de la muerte de su autor, Mozart, conviertiendose en un
gran éxito. La obra representa un lenguaje claro y popular, que incluso
ha molestado a los estudiosos Mozartianos (Aunque Beethoven en cierta
ocasión aseguró que era la mejor ópera de Mozart). Pese a ello su
argumento no es nada trivial, ya que constituye un claro ataque a las
ideas e la ilustración que estaban surgiendo en aquella época en Europa,
teniendo de transfondo una idea filosófica de la razón, el amor y la
virtud muy especiales.
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