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Europa
Europa a Distancia
Ésta vista de Europa fue tomada por el Voyager 2 y muestra una superficie
brillante, de bajo contraste con una red de líneas las cuales cruzan la
mayor parte de su superficie. (© 1998 Calvin J. Hamilton)
Cordilleras sobre Europa
Esta vista de Europa muestra una porción de la superficie que ha sido
modificada drásticamente por las fracturas y las cordilleras. Esta imagen
cubre un área de unos 238 kilómetros (150 millas) de ancho por 225 kilómetros
(140 millas), la distancia que separa aproximadamente las ciudades de Los
Ángeles y San Diego. Las cordilleras simétricas en las bandas oscuras
sugieren que la corteza superficial fue separada y rellenada con material
más oscuro, de una forma análoga a lo que ocurre con las dorsales oceánicas
en la Tierra. Aunque son visibles algunos cráteres de impacto, su
ausencia generalizada indica la juventud de la superficie. Las cordilleras
más jóvenes, como las dos formaciones que atraviesan el centro de la
imagen, tienen fracturas centrales, protuberancias alineadas y manchas
oscuras de formas irregulares. Estas y otras características podrían
indicar la existencia de criovulcanismo o procesos relacionados con la
erupción de hielo y gases.
Esta fotografía, centrada en los 16 grados de latitud sur y 196 grados
de longitud este, fue tomada a un distancia de 40,973 kilómetros (25,290
millas) el 6 de Noviembre de 1996 por una cámara de televisión de estado
sólido a bordo de la Nave
Espacial Galileo durante su tercera órbita alrededor de Júpiter. (Cortesía:
NASA/JPL)
Vistas de Europa al Natural y en Falso Color
Esta imagen recoge dos vistas del hemisferio posterior de Europa. La
imagen de la izquierda presenta el aspecto de Europa aproximadamente en su
color natural. La imagen de la derecha es una composición en falso color
que combina las imágenes violeta, verde e infrarroja para resaltar las
diferencias de color que existen en la corteza de Europa donde predomina
el agua congelada. Las zonas de color marrón oscuro representan el
material rocoso procedente del interior o creado por impacto o por una
combinación de fuentes internas y externas. Las llanuras brillantes en
las zonas polares (parte superior e inferior) se muestran en tonos de azul
para distinguir la posible existencia de hielo de grano grueso (azul
oscuro) del hielo de grano fino (azul claro). Las líneas alargadas de
color oscuro son fracturas de la corteza, algunas de las cuales tienen más
de 3,000 kilómetros (1,850 millas) de longitud. La formación brillante
que tiene una mancha oscura en su interior en el tercio inferior de la
imagen es un joven cráter de impacto que tiene unos 50 kilómetros (31
millas) de diámetro. Esta cráter ha recibido el nombre provisional de 'Pwyll'
por el Dios Céltico del Mundo Subterráneo. (Cortesía: DLR)
Imagen en Falso Color de la Región Minos Linea
En esta composición de tres imágenes de la Región Minos Linea se ha
empleado un falso color para destacar la visibilidad de algunos rasgos
especiales. Fueron tomadas por la Nave Espacial Galileo el 28 de Junio de
1996 UT. Las bandas triples, líneas y terrenos moteados aparecen en tonos
marrones y rojizos indicando la presencia de contaminantes en el hielo.
Las llanuras heladas, mostradas aquí en tonos azules, se subdividen en
unidades con diferentes albedos bajo longitudes de onda infrarrojas,
debido probablemente a los diferentes tamaños de grano del hielo. La
composición se creó utilizando las imágenes correspondientes a las
longitudes de onda efectivas de 989, 757 y 559 nanometros. La resolución
espacial de las imágenes individuales varía desde 1.6 a 3.3 kilómetros
(1 a 2 millas) por pixel. El área cubierta, centrada a 45N, 221W tiene
1,600 kilómetros (unas 780 millas) de ancho. (Cortesía: NASA/AMES)
Imagen de Europa desde Galileo en el Infrarrojo Cercano
El Espectrómetro Infrarrojo Cercano (NIMS) de la nave espacial Galileo
tomó imágenes de la mayor parte de Europa, incluyendo la región polar
norte, con una elevada resolución espectral a una distancia de 156,000
kilómetros (97,500 millas) durante el encuentro G1 el 28 de Junio de
1996. La imagen de la derecha muestra a Europa tal como la ve el NIMS,
centrada a 25 grados de latitud N, 220 grados de longitud W. Este es el
hemisferio que siempre mira hacia Júpiter. La imagen de la izquierda
presenta el mismo punto de vista con los datos obtenidos por el Voyager
(durante los encuentros de 1979 y 1980). La imagen del NIMS pertenece a la
banda del agua de 1.5 micras, en la parte infrarroja del espectro. La
comparación de las dos imágenes, infrarroja y visible, muestra un claro
contraste del brillo en la imagen del NIMS de un área a otra de la
superficie de Europa, lo que demuestra la sensibilidad del NIMS frente a
los cambios de composición. El espectro del NIMS muestra las
composiciones de la superficie que varía desde el hielo de agua pura
hasta las mezclas de agua y otros minerales que aparecen como zonas
brillantes en la imagen infrarroja.
Hielo Roto en Europa
Europa, la luna de Júpiter, como se aprecia en esta imagen obtenida el 27
de Junio de 1996 por la nave espacial Galileo de la NASA, presenta en
algunas zonas ciertos rasgos que se asemejan a los témpanos de hielo que
se observan en los mares polares de la Tierra. Europa posee una corteza
helada que ha sido drásticamente fracturada, como indican las bandas
lineales de color oscuro en forma de cuña que se ven en la foto. Estas
fracturas han roto la corteza en placas que llegan a tener 30 kilómetros
(18.5 millas) de ancho. Las zonas comprendidas entre las placas está
rellena con material que fue probablemente hielo medio derretido que se
contaminó con residuos rocosos. Algunas placas se han separado y cambiado
de posición. La densidad de Europa indica que tiene una cáscara de agua
helada de unos 100 kilómetros (60 millas) de espesor, alguna de cuyas
partes podría estar en estado líquido. De hecho, el hielo podría
extenderse desde la superficie hasta el interior rocoso, pero los rasgos
que se observan en esta imagen sugieren que el movimiento de las placas de
hielo ha sido lubricado con hielo derretido o agua líquida que corre
debajo de la superficie durante el proceso de rotura.
Esta imagen cubre parte de la zona ecuatorial de Europa y fue tomada
desde una distancia de 156,000 kilómetros (unas 96,300 millas) por la cámara
de estado sólido de la nave espacial Galileo. El norte está a la derecha
y el Sol está casi en la vertical. El área fotografiada tiene unos 360
por 770 kilómetros (220 por 475 millas, más o menos como Nebraska), y el
rasgo más pequeño que se puede observar tiene unos 1.6 kilómetros (1
milla) de ancho. (Cortesía: NASA/JPL)
Superficie Activa de Europa
En esta imagen de Europa, la luna de Júpiter, tomada por la cámara de la
nave espacial Galileo de la NASA se puede observar un cráter de impacto
descubierto recientemente. El cráter tiene unos 30 kilómetros (18,5
millas) de diámetro. El impacto perforó la corteza helada de Europa,
lanzando residuos rocosos (observables en color blancuzco) sobre el
terreno circundante. También es visible una banda oscura, denominada
Belus Linea, que se extiende de este a oeste a través de la imagen. Este
tipo de rasgo, que los científicos denominan "banda triple", se
caracteriza por una tira brillante que corre por el medio. Los márgenes
exteriores de esta y otra bandas triples son difusos, sugiriendo que el
material oscuro fue puesto allí como resultado de una posible actividad
tipo geyser que lanza gas y restos rocosos desde el interior de Europa. La
marca en forma de "X" curvada que se puede ver en la esquina
inferior izquierda de la imagen parece representar la fractura de la
corteza helada y el relleno con hielo derretido que se congeló en el
mismo lugar.
El cráter está centrado a unos 2 grados de latitud norte y 239 grados
de longitud oeste. La imagen fue tomada a una distancia de 156,000 kilómetros
(96,300 millas) el 27 de Junio de 1996, durante la primera órbita de
Galileo alrededor de Júpiter. El área que se observa tiene 860 por 700
kilómetros (530 por 430 millas), es decir, del tamaño de Oregon y
Washington unidos. (Cortesía: NASA/JPL)
Bandas Oscuras sobre Europa
En este mosaico de cuatro imágenes obtenidas por la nave espacial Galileo
de la NASA, las bandas oscuras que atraviesan la superficie de Europa, la
luna de Júpiter, representan los extensos efectos de la fractura y
posible erupción de gases y material rocoso desde el interior de la luna.
Estas y otros rasgos sugieren que había hielo derretido o agua líquida
debajo de la corteza helada cuando se produjo la rotura. Los datos no
descartan la posibilidad de que tales condiciones existan en Europa hoy en
día. La imágenes fueron tomadas desde una distancia de 156,00 kilómetros
(unas 96,300 millas) el 27 de Junio de 1996. Muchas de las bandas oscuras
tienen más de 1,600 kilómetros (1,000 millas) de longitud, superando la
longitud de la falla de San Andrés de California. Algunas de las características
que se ven en este mosaico son el resultado de los impactos meteoríticos,
incluyendo el cráter de unos 30 kilómetros (18.5 millas) de diámetro
que es visible como una cicatriz brillante en el tercio inferior de la
fotografía. También, docenas de cráteres poco profundos que se pueden
ver en algunas zonas a lo largo del terminador del planeta (zona sombreada
en la parte superior derecha de la imagen) son probablemente cráteres de
impacto. Otras áreas a lo largo del terminador no tiene cráteres, lo que
indica que son superficies relativamente jóvenes, lo que sugiere
erupciones recientes de hielo derretido desde el interior. El cuarto
inferior del mosaico incluye zonas muy fracturadas donde la corteza helada
se ha roto en trozos que llegan a tener 30 kilómetros (18.5 millas) de
ancho.
El mosaico cubre una gran parte del hemisferio norte e incluye el polo
norte en la parte superior de la imagen. El Sol ilumina la superficie de
Europa desde la izquierda. El área mostrada está centrada a 20 grados de
latitud norte y 220 grados de longitud oeste y tiene una extensión
similar a la zona de Estados Unidos situada al oeste del río Mississippi.
(Cortesía: USGS Flagstaff)
Callisto
This image shows the heavily cratered surface of Callisto. It was taken by
Voyager 2 on July 7,
1979. An enormous impact basin with concentric rings is located near the
top and slightly left of center. (Copyright Calvin J. Hamilton)
The Interior of Callisto
This artistic cutaway view shows a model of the interior of Jupiter's moon
Callisto. Before the Galileo spacecraft, Callisto was thought to be an
inactive moon -- just a chunk of rock and ice. Data recently obtained from
the Galileo spacecraft has revealed the surprising result that Callisto
might have a salty ocean lying beneath its icy crust.
Callisto is the most heavily cratered satellite in the solar system.
Its battered surface lies on top of an icy layer (shown as a whitish band)
that is about 200 kilometers (124 miles) thick. Beneath the crust lies an
ocean in excess of 10 kilometers (6 miles) as indicated by the blue band.
The premise of an ocean came from studying the magnetic fields around
Jupiter and its moons. It was found that Callisto's magnetic field varies
(flows in various directions at different times) in response to the
background magnetic field generated by Jupiter.
Beneath the ocean, Callisto seems to have a strange interior that is
not entirely uniform and does not vary dramatically. Prior to Galileo,
scientists believed that Callisto's interior was totally undifferentiated,
but Galileo data suggests that the interior is composed of compressed rock
and ice with the percentage of rock increasing as depth increases. (Copyright
1998 by Calvin J. Hamilton)
High-Resolution Image of Callisto
This high-resolution image of Callisto shows its heavily cratered surface.
The impact basin, Valhalla, is located towards the bottom-left of the
image. (Copyright Calvin J. Hamilton)
Callisto's Valhalla Region
This close up of Callisto shows the heavily cratered surface and the
prominent ring structure known as Valhalla. It was acquired by Voyager
1 on March 6, 1979. Valhalla's bright central area is about 300
kilometers across with sets of concentric ridges extending out to 1,500
kilometers from the center. (Copyright Calvin J. Hamilton)
Gipul Catena
This image shows a chain of craters on Callisto that is 620 kilometers
long. The largest crater is 40 kilometers across. This is the longest of
12 or so such chains on Callisto. The chain probably formed from the
collision of a comet that was tidally disrupted during close passage of
Jupiter, such as the comet Shoemaker-Levy 9. (Copyright Calvin J.
Hamilton)
Callisto's Valhalla Impact Structure
A portion of the central zone of the large impact structure Valhalla on
Callisto was imaged by the Galileo spacecraft on November 4, 1996. The
area shown here is centered at 16 degrees north, 55 degrees west and is
about seven miles (11 kilometers) across. This is the highest resolution
picture ever taken of Callisto and shows features as small as 200 feet (60
meters) across. The formation of Valhalla occurred early in Callisto's
history; however, the central zone shown here is probably younger than
Valhalla's surrounding structure. This newly acquired picture shows some
small craters, although they have been softened or modified by downslope
movement of debris, revealing bright ice-rich surfaces. In contrast to
other areas on Callisto, most of the very smallest craters appear to have
been completely obliterated. (Courtesy Arizona State University)
Asgard Impact Structure on Callisto
This four-frame mosaic shows the ancient impact structure Asgard on
Callisto. This image is centered at 30 degrees north, 142 degrees west.
The Asgard structure is approximately 1700 km across (1,056 mi) and
consists of a bright central zone surrounded by discontinuous rings. The
rings are tectonic features with scarps near the central zone and troughs
at the outer margin. Several large impacts have smashed into Callisto
after the formation of Asgard. The very young, bright-rayed crater Burr is
located on the northern part of Asgard. This mosaic has been projected to
show a uniform scale between the four mosiacked images. The image was
processed by Deutsche Forschungsanstalt fuer Luft-und Raumfahrt e.V.,
Berlin, Germany.
This image was taken on November 4, 1996, at a distance of 111,891
kilometers (69,070 miles) by the Galileo spacecraft during its third orbit
around Jupiter. (Courtesy DLR)
Callisto Asgard Region as Viewed by NIMS
This view of Callisto's Asgard multi-ring structure was taken by the Near
Infrared Mapping Spectrometer (NIMS) 90 minutes before closest approach.
The false color image shows surface compositional differences, white=more
ice, blue=less ice. The large bright/white area is the palimpsest or
center of Asgard. The smaller bright area is Tornasuk, a crater with a
diameter of about 70 km.
The infrared spectrum shows that Tornasuk exhibits a greater abundance
of water ice compared with the surrounding region. This may be due to
impact excavation revealing a more ice-rich subsurface and suggesting that
the darker material is a relatively thin surface covering. This covering
could be either impact debris material or a lag deposit of existing
material from which the ice has evaporated away. (Courtesy NASA)
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| Discovered by
| Simon Marius & Galileo Galilei
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| Date of discovery
| 1610
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| Mass (kg)
| 1.08e+23
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| Mass (Earth = 1)
| 1.8072e-02
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| Equatorial radius (km)
| 2,400
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| Equatorial radius (Earth = 1)
| 3.7629e-01
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| Mean density (gm/cm^3)
| 1.86
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| Mean distance from Jupiter (km)
| 1,883,000
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| Rotational period (days)
| 16.68902
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| Orbital period (days)
| 16.68902
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| Mean orbital velocity (km/sec)
| 8.21
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| Orbital eccentricity
| 0.007
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| Orbital inclination (degrees)
| 0.281
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| Escape velocity (km/sec)
| 2.45
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| Visual geometric albedo
| 0.20
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| Magnitude (Vo)
| 5.65
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A Chain of Impact Craters on Callisto
A portion of a chain of impact craters on Callisto is seen in this image
taken by the Galileo spacecraft on November 4, 1996. This crater chain on
Callisto is believed to result from the impact of a split object, similar
to the fragments of Comet Shoemaker-Levy 9 which smashed into Jupiter's
atmosphere in July of 1994. This high-resolution view is of Callisto's
northern hemisphere at 35 degrees north, 46 degrees west, and covers an
area of about eight miles (13 kilometers) across. The smallest visible
crater is about 140 yards (130 meters) across. The image was taken at a
range of 974 miles (1,567 kilometers).
On a global scale, Callisto is heavily cratered, indicating the great
age of its surface. At the scale of this image, it was anticipated that
the surface would be heavily cratered as well; however, there is a
surprising lack of small craters, suggesting that one or more processes
have obliterated these and other small-scale features. For example,
downslope movement of ice-rich debris could bury small craters. The bright
slopes visible in this picture represent places where downslope movement
has taken place, exposing fresh ice surfaces. (Courtesy Arizona State
University)
View of Callisto from Voyager and Galileo
This mosaic was prepared from images obtained by three spacecraft: Voyager
1 (left side), Galileo (middle), and Voyager 2 (right side). The Voyager
data were taken in 1979 but left a "gap" centered at longitude
290 degrees in the trailing hemisphere of Callisto. The Galileo Solid-State
Imaging system photographed this area on its second orbit around Jupiter
on 9 September, 1996 Universal Time. The resolution of the Galileo data is
4.3 kilometers/pixel (2.7 miles), meaning that the smallest visible
feature is about 12 kilometers (7 miles) across. North is to the top of
the picture.
Features of interest in the new Galileo data include a dark, smooth
area in the northern latitudes (upper third) which appears to mantle older
terrain. This could be dark ejecta from a small impact crater. Also
visible is a fresh, sharp-rimmed crater some 90 km (56 miles) across named
Igaluk (center left third of picture), and a bright zone in the south
polar area (bottom of image) which could be an impact scar. (Courtesy
NASA)

Ganímedes
Ganímedes
Esta imagen muestra un hemisferio entero de Ganímedes. La prominente región
oscura, tiene unos 3,200 km de diámetro. Las manchas brillantes son cráteres
producidos por impactos relativamente recientes. Parte del Galileo Regio
podría estar cubierto por hielo brillante.
(Créditos: Calvin J. Hamilton)
Interior de Ganímedes
Imágenes del Voyager han sido utilizadas para crear una vista global de Ganímedes.
El corte revela la estructura interior de esta luna helada. Esta
estructura consiste en cuatro capas basadas en las medidas del campo
gravitatorio de Ganímedes y análisis teóricos utilizando la masa
conocida de Ganímedes, su tamaño y densidad. La superficie de Ganímedes
es rica en hielo de agua y las imágenes obtenidas por las naves Voyager y
Galileo muestran unos rasgos que son la evidencia de roturas en la corteza
producidas por los procesos geológicos y tectónicos del pasado. Como en
el interior de la Tierra,
estos rasgos geológicos reflejan la existencia de fuerzas y procesos
profundos en el interior de Ganímedes. Basándose en los modelos geofísicos
y geomecánicos, los científicos suponen que el interior de Ganímedes
consiste bien a) en una mezcla no diferenciada de rocas o hielo o b) una
estructura diferenciada con un núcleo rocoso de tamaño lunar, que
contiene hierro posiblemente, rodeado por una profunda capa de hielo
blando cubierto por una capa o corteza de hielo rígido. Las medidas del
campo gravitatorio de Ganímedes realizadas por la nave Galileo durante su
primer y segundo encuentros con esta gigantesca luna han confirmado básicamente
el modelo diferenciado y permiten a los científicos estimar el tamaño de
estas capas de una forma más precisa. Además estos datos sugieren que
existe un denso núcleo metálico en el centro del núcleo rocoso. Este núcleo
metálico sugiere la existencia de una temperatura mayor en algún momento
del pasado de Ganímedes de la que se había pensado anteriormente y podría
ser la fuente del campo magnético de Ganimedaes descubierto los
experimentos físicos realizados a bordo de la nave.
Modelo de Ganímedes
Esta es una ilustración del interior de Ganímedes. Su baja densidad
indica que su núcleo supone hasta el 50% del radio del satélite. El
manto está compuesto probablemente por silicatos, agua congelada y la
corteza esta compuesta por hielo con una profundidad inferior a los 75 kilómetros.
(Cortesía NASA/JPL)
Al Sur del Galileo Regio
Esta imagen del sur del Galileo Regio muestra cráteres de impacto en
varios estados de degradación. Casi la totalidad de los cráteres parecen
planos. Los dos cráteres más prominentes de color claro casi han sido
borrados completamente por el flujo de la corteza helada.
(Créditos: Calvin J. Hamilton)
Cráter de Impacto
Este mosaico de imágenes de alta resolución muestra una cuenca de
impacto relativamente reciente rodeada por el material
eyectado.
(Créditos: Calvin J. Hamilton)
Cráteres, Bandas Claras y Oscuras
Esta imagen de Ganímedes fue tomada por el Voyager
1, a 246,000 kilómetros (158,000 millas) del planeta. El centro de la
imagen está a 19° latitud sur y longitud 356°, y el ancho de la imagen
representa una distancia aproximada de 1000 kilómetros (600 millas) de la
superficie. Los detalles más pequeños mostrados en esta imagen tienen
unos 2.5 kilómetros (1.5 millas) de diámetro. La superfice muestra
numerosos cráteres de impacto, muchos de los cuales tiene brillantes
sistemas radiales. Los cráteres que no presentan estos sistemas de rayos
son probablemente más viejos que los que poseen sistemas radiales. Bandas
claras atraviesan la superficie en varias direcciones y estas contienen un
intrincado sistema de bandas alternantes claras y oscuras que podrían
representar una deformación de la capa de hielo. Estas alineaciones son
particularmente evidentes en la zona superior de la imagen. Una banda
clara con dirección norte-sur en la porción inferior izquierda de la
imagen es paralela a otra banda clara. Este paralelismo es debido
probablemente a una falla. La existencia de dos zonas circulares claras en
la zona central superior de la imagen pueden ser las cicatrices de viejos
cráteres de impacto que han sido borrados por el flujo de material
cristalizado.
(© Calvin J. Hamilton)

Creciente de Ganímedes
Esta bella imagen del creciente de Ganímedes fue realizada por el Voyager
1 el 6 de Marzo de 1979.
(© Calvin J. Hamilton)
Mapa de Temperaturas de Ganímedes
Este mapa muestra las temperaturas de la mayor parte de la superficie de Ganímedes
realizado a partir de los datos registrados por el Fotopolarímetro/Radiometro
(FPR) el 26 de Junio de 1996 a medida que Galileo se aproximaba al lado
iluminado de la luna. Las barras de color representan el rango de
temperaturas de estos datos, siendo el rojo oscuro la más fría y el
blanco la más caliente. Esto es similar a la predicción de temperaturas
que se pueden ver en los informativos de la tarde y en algunos periódicos.
La diferencia entre este mapa y uno de la Tierra es que el FPR mide la
temperatura de la superficie (el suelo), y no la temperatura del aire. Ganímedes
es mucho más frío que la Tierra, con temperaturas diurnas que varían a
lo largo de su superficie desde los 90 a los 160 grados Kelvin (de -297 a
-171 grados Fahrenheit). Júpiter y sus lunas reciben menos de 1/30 de la
cantidad de luz que llega a la Tierra, y además Ganímedes no posee una
atmósfera que pueda atrapar el calor. El día de Ganímedes se prolonga más
de 7 días terrestres, el mismo tiempo que tarda en describir una órbita
alrededor de Júpiter.
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