I.- ¿QUÉ ES EL BARROCO EN LA MÚSICA?

II.- RASGOS TÉCNICOS Y FORMAS MUSICALES DEL BARROCO:

II.I Cromatismo

II.II Expresividad

II.III Bajo cifrado y bajo continuo

II.IV Barra de compás

II.V Policoralidad

II.VI Intensidad

II.VII Florecimiento del madrigal

II.VIII Separación en géneros

II.IX La ópera

II.X El Oratorio

II.XI La cantata

II.XII La sonata, la toccata y la suite

II.XIII El estilo concertato

II.XIII La fuga

II.XIV La sinfonía

 

III.- PERÍODOS DEL BARROCO

III.I Barroco temprano

  • En Italia

    • Jacopo Peri (1561-1633) y Giulio Caccini(1550-1680)

    • Claudio Monteverdi (1567-1643)

    • Girolano Frescobaldi (1583-1643)

    • Giovanni Gabrieli (1557-1612)

    • Claudio Merulo (1533-1604)

    • Carlo Gesualdo, Príncipe de Venosa (1560-1613)

  • En Alemania

    • Hans Leo Hassler (1564-1612)

    • Johann Herman Schein (1586-1630)

    • Samuel Scheidt (1587-1654)

  • En Inglaterra

    • Willian Byrd (1543-1623)

    • John Dowland (1562-1626)

    • John Dowland (1562-1626)

    • John Bull (1563-1628)

    • Orlando Gibbons (1583-1625):

III.II Barroco medio

  • En Italia

    • Bartolomé Cristófori (1655-1731)

    • Giacomo Carissimi (1605-1674)

    • Francesco Cavalli (1602-1676)

    • Luigi Rossi (1598-1653)

    • Giovanni Battista Vitali (1644-1692) y Tommasso Antonio Vitali (1665-1747):

  • En Alemania

    • Henrich Schütz (1585-1672)

    • Johann Jakob Froberger (1616-1667)

    • Dietrich Buxtehude (1637-1707):

  • En Francia

    • Robert Cambert (1628-1677)

    • Jean-Baptiste Lully (1632-1687):

III.III Barroco tardío

  • En Italia

    • Giovanni Battista Pergolessi (1710-1736)

    • Alessandro Scarlatti (1660-1725)

    • Domenico Scarlatti (1685-1757)

    • Arcangelo Corelli (1653-1713)

    • Antonio Vivaldi ((1678-1741):

  • En Francia

    • François Couperin (1668-1733)

    • Jean-Philippe Rameau (1683-1764)

  • Henry Purcel (1658 ó 59-1695):

  • En Alemania

  • Georg Philipp Telemann (1681-1767)

  • Johann Sebastian Bach(1685-1750)

  • Georg Friedrich Haendel (1685-1759):

  •  

     

     

     

     

     

     

     

     

    PRECLASICISMO.

    CLASICISMO MUSICAL.

     

     

     

     

    Contenido:

     

    LA ÓPERA EN EL SIGLO XIX.

    - FRANCIA.

     

    - ITALIA.

     

    - ALEMANIA.

     

     

     

     

     


    I.- ¿QUÉ ES EL BARROCO EN LA MÚSICA?

     

    Los movimientos artísticos no aparecen así, de improviso, sino que son producto de una serie gradual de transformaciones que, poco a poco, se van adueñando de las formas estilísticas de una época hasta hacerse característica del modo de pensar, de las costumbres, modas y hasta del modo de vivir de los artistas y de toda la sociedad. Así ocurre, por supuesto, con el "Barroco". En los siglos XIV y XV, toda Europa estaba empeñada en rescatar la sobriedad y sencillez de las fuentes clásicas griegas y reaccionaba contra la "excesiva ornamentación del arte gótico", ya agotado hacia finales del siglo XIII. Pero así como ocurrió con el arte griego, el cual de la austeridad del clasicismo de Fidias, Mirón y Policleto, pasó a la sensualidad, la gracia, el atrevimiento y la expresividad de Scopas y Praxíteles, para caer luego en la exageración de las líneas curvas y de las posturas y al abuso de la expresividad que significó el helenismo de Lisipo y Polidoro, así mismo, el renacimiento tuvo que ceder el paso al esplendor del barroco.

    El término "Barroco" lleva aparejado, en sus principios, cierto aire despectivo, y es debido a que en el siglo XVIII los pensadores neoclásicos lo consideraron como desmesurado, confuso, rebuscado y extravagante, pero hoy admiramos los efectos de luz y sombra, las extraordinarias perspectivas, las curvas de sus perfiles, la vastedad de sus proporciones y el esplendor de sus colores en su pintura; los ornamentos y la grandiosidad de su arquitectura y las grandes sinfonías, las extraordinarias óperas, la majestuosidad de los oratorios y las bellísimas cantatas del período barroco en la música.


    II.- RASGOS TÉCNICOS Y FORMAS MUSICALES DEL BARROCO:

    En este período se desarrollaron nuevas formas y se operaron grandes avances técnicos tanto en la composición como en el virtuosismo, así tenemos:

    II.I Cromatismo: Ya Nicola Vicentino (1511-1613) había tratado de establecer en instrumentos, e incluso en el canto, diferencias entre tonos con sostenidos y con bemoles, con la finalidad de restablecer la situación Helénica empleando modos griegos. Pero fue Carlo Gesualdo, Príncipe de Venosa (1560-1613) quien con su escritura y su expresividad cromática introduce en sus cantos corales variaciones cromáticas para lograr efectos admirables y completamente novedosos, anticipando así en tres siglos al "Dodecafonismo" de Schomberg. 

    Gioseffo Zarlino (1517-1590), compañero de Gesualdo en las clases con el maestro Willaert, teorizó acerca de estas propuestas y renovó los conceptos de los intervalos, pero estas teorías no tuvieron seguimiento por chocar demasiado con las costumbres y oídos de su época.

    II.II Expresividad: En la época precedente, la polifonía había causado que el canto coral se hiciera cada vez más incomprensible. A principios del Barroco se promulgó que la palabra debía ser entendida completamente, era lo importante, la música sólo era un acompañamiento que, por medios sutiles que afectaban el ritmo, la armonía y la distribución de las voces, destacaba y valoraba las palabras y la intención del texto. Es con los aportes de Andrea Gabrieli (1510-1586), 

    Luca Marencio (1553-1599) y Claudio Monteverdi (1567-1643) que se rescata la claridad del texto y el arte del acompañamiento se enriquece. Con ellos, con la fuerza de su aliento, su temperamento y sus armonías modernas, la orquesta cobra importancia y los acordes consonantes y disonantes se convierten en auxiliares de la melodía, que se desarrolla con sus cálidos colores y una expresividad nunca antes vista.

    II.III Bajo cifrado y bajo continuo: Estos términos, que en la práctica coinciden a menudo, consisten en fijar la nota del bajo e indicar con números el intervalo en que deben sonar o cantar las otras voces. Muchas veces se escribe la melodía y se le agrega el bajo cifrado (a esto se le llamó bajo continuo), dejando a las voces intermedias la libertad para moverse dentro de la armonía así señalada.

    II.IV Barra de compás: Aunque la barra de compás aparece por primera vez en la pieza "Musica Instrumentalis" de Alexander Agricola en 1529 y después Sebald Heyden la menciona en 1536, con el nombre de "Tactus" en su libro "De Arte Canendi" (El arte del canto), como medida del tiempo que señala el conductor (el director), la medida del tiempo de manera uniforme en las piezas musicales es un aporte importantísimo del periodo barroco.

    II.V Policoralidad: Andrea Gabrieli, organista de la catedral de San Marcos en Venecia, siguiendo principios ya establecidos por su maestro Willaert y basándose en que esa iglesia tiene coros a ambos lados de la nave central, dividió el coro en dos partes y alternó el canto en uno y otro, como si estuviesen dialogando. Para eso compuso música para dos coros y posteriormente para varios coros simultáneos. La orquesta también la dividió y la amplió, logrando una sonoridad inigualable, así pasó a ser de los primeros compositores para orquesta grande. El estilo policoral veneciano fue continuado por la escuela romana con un aspecto algo diferente, más íntimamente relacionado con la nueva arquitectura barroca, de efectos magníficos, brillantes y pomposos. El maestro Orazio Benevoli (1605-1672), compositor romano, escribió para la corte de Viena una misa para doce coros a cuarenta y ocho voces, acompañadas de una masa instrumental, dedicada a la inauguración de la catedral de Salzburgo en 1628.

    II.VI Intensidad: Fue también Andrea Gabrieli uno de los primeros en dar indicaciones de matices en las partituras, determinando así la intensidad del sonido y dando origen a los términos piano y forte. Esto se pone de manifiesto en su sonata "Pian' e Forte". Con Johann Stamitz se consolida en toda Europa el principio de crescendo-diminuendo en sus "Concerts Spirituels" presentados en París en 1751.

    II.VII Florecimiento del madrigal: Ya esta forma se venía desarrollando en el renacimiento, pero en este período se va a sofisticar aún más, sobre todo en su aspecto musical. Con Andrea Gabrieli, Carlo Gesualdo Príncipe de Venosa (1560-1613) y Claudio Monteverdi, el madrigal toma un vuelco brusco y se difunde por toda Italia. Más tarde toma un auge inusitado en Inglaterra con William Byrd (1543-1623), Orlando Gibbons (1583-1625), Thomas Morley (1557-1603), John Wilbye (1574-1638) y Thomas Weelkes (1575-1623); y en Alemania con Hans Leo Hassler (1564-1612) que además de introducir el Lied, sirve de mediador entre la música italiana y la alemana, ya que tuvo percepción, flexibilidad y habilidad suficientes para escoger con exactitud las cualidades que podían ser adoptadas de la música italiana para incorporarlas en la de su país. La diferencia entre esta nueva forma "Lied" y su contraparte italiana, el "Madrigal" es que aquel es menos polifónico y mantiene la melodía principal en la voz superior. Esta forma alemana va a tener su máximo esplendor en el siglo XVIII con el romanticismo.

    II.VIII Separación en géneros: En el período barroco, el canto, la música instrumental y la dramática se separan según la razón social que la determina. Así surgen los géneros musicales que en principio se pueden catalogar en tres: la música de iglesia, la música dramática o de teatro y la música instrumental.

    Género de iglesia: A principios del barroco, la música religiosa presentaba una ambivalencia. Por un lado se pretendía continuar con los patrones renacentistas, continuando la obra que impuso Palestrina. Por otro lado, quedaron elementos liberales, principalmente en Venecia, donde se promulgaba una música más variada, con acompañamiento instrumental. Claudio Monteverdi (1567-1643), quien gozaba de mucho prestigio como punta de lanza revolucionaria, recibió el encargo de reinstalar el viejo estilo polifónico en los servicios de la catedral de San Marcos en Venecia.

    Entre su obra, tiene singular importancia su "Vespro della Beata Vergine", que consta de trece partes, todas cantadas: un motete introductorio, cinco salmos, cuatro secciones denominadas concerto, una sonata y un magnificat. También es conveniente citar a la obra "La Rappresentazione dell'Anima e del Corpo " de Emilio de Cavalieri (1550-1602), la cual está basada en la historia sagrada y cada cantante representa a un personaje. Se considera a esta obra el primer Oratorio, forma de la cual hablaremos más adelante.

    Género instrumental: Fue en el renacimiento cuando la danza pasó a ocupar un sitio importante en la vida social. Las principales formas nacidas en el renacimiento fueron la pavana, que se bailaba ceremoniosamente y con dignidad; y la gallarda, en tiempo más rápido, que se bailaba con saltos. Se hizo costumbre seguir una pavana con una gallarda, este dúo de danzas dio origen a otro, de estructura similar, el passamezzo seguido de un saltarello, y después se le incorporó la allemande y la courante. Esto dio origen, por una parte, a las suites de danzas del período barroco, y por la otra, a la alternancia de lento y rápido a los movimientos del concerto que trataremos más adelante. Con la popularidad que alcanzó el teatro en este período, se hizo costumbre que en el entreacto se incorporara un trozo de música instrumental que se denominó "intermedi" o "entre act". Con el tiempo, este trozo pasaría a tener cada vez mayor importancia. Lo mismo ocurrió con la opertura, al principio fueron sólo unos acordes fuertes para llamar la atención del público, avisando que iba a comenzar la función. Con el tiempo fue expandiéndose hasta llegar a ser una pieza instrumental prácticamente independiente. Así tenemos por una parte la suite con origen en la danza y la opertura con origen en el teatro, de ellas dos van a surgir en el Barroco las formas musicales del concierto, la sonata, la sinfonía, la fuga y la toccata.

    Género dramático: También este género tiene su origen en la danza y en el teatro. Ya en el renacimiento se presentaban los misterios escenificados, los ballets de las fiestas de Borgoña, el Baile cómico de la Reina en Francia y las danzas cortesanas escenificadas como las morescas en España y las fábulas en Florencia. Con el surgimiento de la idea de interpretar obras teatrales donde los personajes canten sus parlamentos con acompañamiento musical en lugar de declamarlos, se inició una revolución caracterizada por la aparición de una influencia totalmente nueva que transformó el arte de la composición y estableció principios totalmente opuestos a los que habían servido de guía a los compositores anteriores. Coincidencialmente, en el mismo año de la muerte de Palestrina, 1594, se reúne un grupo de artistas e intelectuales en la casa de un noble florentino, para cantar el drama de los griegos poniéndole notas musicales a la poesía, de forma que el significado de las palabras fuese interpretado en forma exacta mediante la ayuda del ritmo y del metro (recitativo). Este grupo, en el palacio de Giovanni Bardi, Conte di Vernio (1534-1612), formó la Camerata Fiorentina, con la asistencia de músicos como Jacopo Peri (1561-1633), Giulio Caccini (1550-1680) y Vincenzo Galilei (1533-1591), padre del célebre científico Galileo, poetas como Ottavio Rinuccini e intelectuales como el Conde Jacobo Corsi. Ellos no pretendieron componer melodías hermosas sino expresar las palabras mediante notas musicales que se elevaban y descendían al igual que la voz que las recita, de aquí nace el recitativo. Claudio Monteverdi (1567-1643) es quien va a darle forma a este género con la aparición de la ópera, la cual se va ha difundir rápidamente por todo el mundo.

    II.IX La ópera: Si realmente la Camerata Fiorentina tuvo la intención, típicamente renacentista, de hacer renacer la tragedia griega, el resultado fue algo totalmente nuevo: la ópera, o sea, una obra de teatro en que los actores, en vez de recitar sus parlamentos, los cantan, y que se emplean también coros, orquesta y, eventualmente, bailes. En el Barroco temprano nos encontramos en el período en que se abandona el estilo contrapuntístico para reemplazarlo por la monodia acompañada con armonías o acordes. Bajo este principio se estrena en Florencia en el año de 1594, la obra de Jacopo Peri "Dafne", con libreto de Rinuccini, miembros ya nombrados de la Camerata Fiorentina. Después, en 1600, de estos mismos autores, con la colaboración de Giulio Caccini, se presenta "Euridice". Siguen componiéndose y presentándose numerosas obras hasta 1607, cuando aparece el primer gran maestro en este género: Claudio Monteverdi, quien con sus obras "Orfeo" y la "Coronación de Popea" difunde el género por muchas otras ciudades. Monteverdi creó óperas de gran fuerza dramática, bella música y un alto contenido ético. Treinta años después, ya en el Barroco medio, se inaugura en Venecia el primer teatro destinado a la presentación de música dramática, el "Teatro San Cassiano", y a partir de ese momento comienzan a proliferar este tipo de salón, Roma, Nápoles, Milán, tienen cerca de diez teatros cada una, y muchas otras ciudades cuentan también con una buena cantidad. Así el arte dramático- musical llega a oídos del pueblo y deja de ser un espectáculo netamente aristocrático. La historia de la ópera se va a comportar desde entonces como un péndulo en cuanto a calidad se refiere, su difusión desmesurada va a ir en detrimento de su calidad artística hasta que aparece algún genio que la eleva, como pasa con el Barroco medio cuando aparecen Giovanni Battista Pergolesi (1710-1732), que con su "Serva Patrona" crea el nuevo género de la ópera bufa, y Alessandro Scarlati (1660-1725), su genial continuador; y en Barroco tardío, Georg Friedrich Haendel (1685- 1759) gran predecesor del clasicismo.

    II.X El Oratorio: Emilio de Cavalieri (1550-1602), también miembro de la Camerata Fiorentina, basado en los principios de la monodia acompañada, compuso "Rappresentazione dell'Anima e del Corpo", con largos monólogos y temas moralizadores sacados generalmente de las Sagradas Escrituras. En contraposición a los temas más mundanos de la ópera, surge este nuevo género que dio por ser llamado Oratorio. A partir del Barroco medio, con la proliferación de los teatros de ópera, el oratorio se hace más íntimo y prescinde de los grandes decorados y vestuarios, sustituye la sensualidad de aquella por un recogimiento interior y la acción dramática por el relato de un narrador. Así se permite el empleo de grandes masas corales, la personificación de conceptos abstractos (la bondad, las buenas y malas obras, la avaricia, la castidad, etc.) y se representan exclusivamente temas simbólicos. El papel que tiene Monteverdi en el desarrollo de la ópera, lo asume Giacomo Carissimi (1605-1674) en el oratorio, el auge de este género no es menor que el de aquel. El oratorio se presenta en salas, iglesias, palacios, al aire libre. Su desarrollo es extraordinario y alcanza su perfección con Georg Friedrich Haendel (1685-1759).

    II.XI La cantata: La cantata fue en sus comienzos un género afín y se desarrolló de igual forma que el oratorio pero sin que tuviera que apelar necesariamente al texto religioso, sino que, por el contrario, frecuentemente aludía a temas seculares como églogas pastoriles, poesía renacentista variedad de otros aspectos, de libre iniciativa. La cantata barroca es un desarrollo en escala aumentada de la cantata de cámara unipersonal con acompañamiento instrumental. las del mismo Carissimi son las más notables del Barroco temprano y es quien la lleva a la iglesia, logrando notables cantatas a dos voces e instrumentos con las que obtiene la cantata da chiesa, algo muy parecido al oratorio y que, en el Barroco tardío, va a llegar a su máxima expresión con Johann Sebastian Bach.

    II.XII La sonata, la toccata y la suite: Como mencionamos anteriormente, fue con base a la danza y a las operturas de las obras teatrales que se desarrollan las formas instrumentales del ricercare, la canzona, la suite, la sonata y la toccata. Así, una danza lenta seguida de otra más rápida dará el primer par en que se fundará la suite, uniéndosele otras parejas de carácter contrastante con sus figuras rítmicas y el aire de sus movimientos. Poco a poco esta sucesión se hará regular, hasta alcanzar el apogeo de la forma que consiste en: Una allemande (con su doble), una courante (con su doble), una zarabanda (con su doble) y, para terminar, una giga. El "doble" es la variación ornamental de la danza y antes de la giga se pueden anteponer otras danzas como la gavota, passepied, branle, minué, bourré, rigodón, chacona, passacaglia, y otras. Aún no es universal el nombre de suite, en Italia la llaman también "partita" y en Francia, en especial François Couperin (1668-1733), la llama "ordre". La sonata es una forma parecida a la suite, pero se distingue de ésta en su rigurosidad formal que rige también a la sinfonía, el concierto y la mayoría de la música de cámara (bitemática, tiempos contrastantes, tonalidad fundamental, coda libre, etc.). Con Giovanni Gabrieli (1557-1612. Barroco temprano) se define la sonata en dos especies: la sonata da chiesa, donde se alternan elementos solemnes, lentos, con otros movidos, ligeros, tratando de mantener una unidad; y la sonata da camera, bastante semejante a la suite. Surgieron en este período las sonatas para violín solo o con acompañamiento de clavecín. Posteriormente surgieron las sonatas para piano en el Barroco medio con Girolamo Frescobaldi (1583-1643); y en el tardío se inicia en Alemania con Johann Kuhnau (alemán, 1660-1722), y alcanza su plenitud con Bach. La forma de toccata se inició como una libre interpretación en un instrumento de teclado, pero después se generalizó a todo instrumento solista. se inicia con amplios acordes a los que siguen pasajes brillantes y de gran virtuosismo, para terminar con una virtuosa coda, es también con Bach que esta forma alcanza su más alta expresión.

    II.XIII El estilo concertato: Con el ya mencionado Giovanni Gabrieli, aprovechando las condiciones especiales de la Catedral de San Marcos de Venecia, aparece un estilo que pronto va a dominar toda la música del Barroco: es el tratamiento de las voces y de las instrumentos que se va a denominar policoral y que consiste en la oposición de "solos univocales" compuestos por masas "monoinstrumentales" en grupos concertantes, todos ellos tratados como solistas. Esta oposición de grupos monovocales respecto a la masa orquestal considerada como "ripieno" o "tutti", es la base elemental del "concerto". El sistema armónico reemplaza la escritura contrapuntística y consiste en que las partes vocales son sostenidas simplemente por el bajo continuo.

    II.XIII La fuga: Es la forma más evolucionada del estilo polifónico. Su principio lo podemos ubicar en la caccia medieval, sostenido en el canon y pasando por el ricercare, pero en la fuga las voces tienen la misma melodía, pero entran de manera escalonada, manteniendo las distancias invariables; en ésta, el tema puede intercambiarse entre una y otra voz. A su primera parte, exposición, le sigue otra, el "desarrollo", en la que se presentan toda suerte de variaciones al tema expuesto, el tema es explotado según todas las técnicas que el compositor desee, bien sea por aumentos, disminuciones, transportes, inversiones, etc. En la tercera, la "re-exposición", el tema vuelve a su forma original para terminar con una coda que reafirma la tonalidad de la pieza. A la primera voz que entra, en la tónica, se le llama el "comes", la siguiente voz, acompañante, entra en la dominante y se le llama el "dux", cuando entra la tercera tiene que hacerlo también en el dux, por lo que la melodía vuelve al primer grado. Así, en líneas muy generales, se manejan las voces en la fuga. La forma definitiva de la fuga la establece gloriosamente Johann Sebastian Bach, Pero tuvo que pasar por los dos Gabrieli, Frescobaldi, Scheidt, Froberger, Pachelbel y Bextehude, entre otros.

    II.XIV La sinfonía: El término sinfonía tiene en un principio el mismo significado que sonata: ambos términos se usaron para designar piezas de solistas o de orquesta, sin forma estricta. El primer movimiento de suites alemanas también recibe el nombre de sinfonía, lo mismo que la opertura de las obras dramáticas musicales y los intermezzi. Cuando en el campo de la composición termina el período contrapuntístico y se inicia el período melódico-armónico, la sinfonía consigue su época cumbre. Se inicia su historia propiamente dicha con Johann Stamitz (1717-1757), compositor alemán del Barroco tardío, introduciendo en su célebre orquesta de Mannheim la novedad sensacional del crescendo y diminuendo, con el cual se supera, definitivamente, la técnica del bajo continuo, y sin lo cual sería inconcebible la música del período clásico. Stamitz es considerado el gran precursor de Haydn y de Mozart.

     


     

    III.- PERÍODOS DEL BARROCO: El Barroco se puede subdividir en tres períodos: Barroco temprano (1580-1630), Barroco medio (1630-1680) y Barroco tardío (1680-1730).

    III.I Barroco temprano: El Barroco temprano se caracteriza por los intentos de la Camerata Fiorentina de hacer de la música un auxiliar emotivo del texto, buscaron evitar que por la polifonía se atendiera a la parte musical y se descuidara lo que se estaba diciendo, por eso fueron partícipes de la monodia acompañada, tratando que con la música se le diera efectos emotivos al discurso.

    Por otra parte, el género dramático en la música comenzó su desarrollo, se abandonaron los antiguos modos y se impuso el sistema tonal con los tonos mayores y menores. Con base a la danza y a las operturas de las obras teatrales, se desarrollaron las formas instrumentales del ricercare, la canzona, la sonata y la toccata y, en la música cantada apareció la diferenciación entre aria, airoso y recitativo. Con todo esto las orquestas empezaron a interpretar su música en grandes espacios y al aire libre, con lo que crecieron en tamaño y sonoridad. Lo mismo ocurrió con los coros, que tuvieron que adaptarse a los espacios grandes, diferentes a los salones donde se acostumbraba a presentarse y aumentaron su número (policoralidad) y la cantidad de sus integrantes (coros de muchas personas). Entre los más importantes maestros de este período cabe señalar:

     

    En Italia:

    Jacopo Peri (1561-1633) y Giulio Caccini(1550-1680): Dos importantes miembros de la Camerata Fiorentina. Caccini fue también teórico e introdujo el bajo cifrado. Jacopo Peri presentó en 1597 la primera ópera "Dafne" con libreto del poeta Ottavio Rinuccini y basada en los cuentos de la "Metamorfosis" de Ovidio y en el 1600 Peri y Caccini presentaron "Euridice" con libreto también de Rinuccini y basada en el mito griego de Orfeo y Euridice, es la primera ópera que se conserva, ya que "Dafne se encuentra perdida. Compusieron siempre en el estilo monódico acompañado y sus óperas fueron basadas en el recitativo.

     

     

    Claudio Monteverdi (1567-1643): Sobresaliente compositor de madrigales y de óperas. Domina por igual el viejo estilo polifónico y la nueva corriente de monodia acompañada, por eso se considera el puente entre los dos estilos. Fue un verdadero revolucionario tanto en el trata de las voces como en la instrumentación orquestal. En 1607 estrenó su ópera "Orfeo", sobre el mismo mito griego de "Euridice" y con libreto de Alessandro Strigo. Aquí reúne en forma muy equilibrada todos los elementos de la ópera: música, lirismo, drama, actuación, danza, movimiento escénico, vestuario, decorados, iluminación y efectos teatrales; introduce la orquesta con clave, cuerdas y vientos y asocia algunos personajes con instrumentos específicos, alternando pasajes recitativos, en los cuales avanza la acción, con arias, donde predomina lo dramático.

     

     

    Girolano Frescobaldi (1583-1643): Máximo representante de la música instrumental de este período. El Concilio de Trento, celebrado en Roma entre los años de 1562 y 1563, trató y dispuso importantes reformas graves en asuntos relacionados con la música religiosa, así que en esta ciudad no se pudo desarrollar, con la rapidez de otros sitios, la música dramática, por lo que los compositores tuvieron que hacer mayor énfasis en la música instrumental. Frescobaldi fue creador de las formas toccata, al ricercare y a la canzona, formas que a su vez abrirán el camino al capriccio y a la fantasia .

     

     

    Giovanni Gabrieli (1557-1612): Máximo representante de la música sacra de este período. Fue alumno de su tío Andrea Gabrieli, y escribió, en el estilo grandioso de la época, madrigales, piezas para coro y para órgano y canto y "Sinfonías Sacras" (piezas instrumentales con el mismo significado de sonata, no es la sinfonía que conocemos hoy en día), son importantes sus aportes en el campo de la sonata, el ricercare y la fuga. Fue uno de los primeros en hacer indicaciones de intensidad, como en su "Sonata Pian' e Forte".

     

     

    Claudio Merulo (1533-1604): Notable compositor de motetes, misas y madrigales. Fue también constructor de órganos y editor. Creó muchas innovaciones tanto en la técnica como en el estilo.

     

    Carlo Gesualdo, Príncipe de Venosa (1560-1613): Se caracterizó por el empleo del cromatismo, lo que le confirió una expresividad muy moderna para la época. Compuso madrigales y otras composiciones a capella para coros, cuyo dinamismo y expresividad son ejemplos importantes de la teoría de los afectos. Gesualdo compuso música para coros a cappella, dando importancia al texto pero reforzando la expresividad por medio del uso de disonancias y variaciones cromáticas en los cuales todos los acordes imaginables pudieron ser insertados en cualquier tonalidad mayor o menor sin destruir el efecto de la misma, sus progresiones cromáticas se podrían atribuir, fácilmente, a la música del siglo X X .

    En Alemania:

    La educación tradicional varía en sus más elementales conceptos con la Reforma Luterana, se escapa del control de los monjes cultos y de las escuelas conventuales y se hace más humanística. Surgen nuevos conceptos en los programas regulares de educación y la nueva Gymnasia incorpora los estudios humanísticos, no sólo en las universidades, sino también en la instrucción elemental. Martín Lutero fue un gran amante de la música y la consideraba un don divino y un excelente vehículo para trasmitir las enseñanzas de la fe. Su deseo se vio cumplido al proliferar las escuelas de música, cada iglesia tenía su propia Kantorei (Cantoría), fue en una de estas, la de Leipzig, donde siglos más tarde iba a surgir el genio de Bach.

     

    Hans Leo Hassler (1564-1612): Todo esto comienza a dar frutos en la segunda mitad del siglo XVI, cuando comienzan a aparecer documentos de la nueva cultura musical, así surgen músicos como por ejemplo Hans Leo Hassler, quien supo conciliar la influencia italiana con los mejores rasgos del arte alemán.

     

    Johann Herman Schein (1586-1630) : Fue el antecesor de Bach en la Cantoría de Santo Tomás. También se nota en él la influencia italiana, y como Hassler combinó el nuevo estilo monódico extranjero con la música tradicional y el idioma de su país y con los sentimientos protestantes. Compuso ante todo bellas canciones, motetes y suites.

     

    Samuel Scheidt (1587-1654): Junto con Schütz y con Schein es considerado ilustre precursor de Bach, fue el último de los llamados las tres grandes "S" de la música antigua alemana. Su música entra en los períodos temprano y medio del Barroco. Compuso extraordinarias piezas corales a las que les dio forma organística, numerosas fugas y tocatas y dio firmes bases a la variación.

    En Inglaterra:

    Muy injustamente se ha considerado a Inglaterra un país sin música. Desde siglos atrás encontramos manifestaciones polifónicas tempranas en arduo cultivo de la música sacra. Músicos como John Dunstable reclaman para sí una posición importante en la música medieval. En el Barroco temprano nos encontramos con músicos de renombre mundial que hicieron aportes importantes en el nuevo concepto de la monodia acompañada:

     

    Willian Byrd (1543-1623), organista de la corte y excelente compositor de madrigales, innovador en la música para una especie de clave muy usado en ese país, el virginal.

     

     

    John Dowland (1562-1626): Célebre virtuoso del laúd y uno de los más renombrados compositores de su época. Sus madrigales y sus danzas fueron muy difundidas por toda Europa.

     

    John Bull (1563-1628): Organista de fama y gran compositor para instrumentos de teclado.

     

    Orlando Gibbons (1583-1625): Doctor en Música de la Universidad de Oxford. Compuso numerosas obras para cuerdas y para virginal. Madrigales, motetes, música religiosa y la música para la boda del Rey Carlos I.

    III.II Barroco medio:

    La ópera, iniciada por la Camerata Fiorentina para rescatar la antigua tragedia griega, resulta en una forma absolutamente novedosa que cobra auge en toda Europa. Después de Florencia, fue en Venecia donde primero se notó esta expansión, luego vinieron otras ciudades y otros países, en Venecia se inaugura el primer teatro destinado a la presentación de óperas (San Cassiano, 1637) y rápidamente es seguido por numerosos teatros más en la misma Venecia, en Roma, Milano y Nápoles, donde llegan a tener más de diez cada una de estas ciudades. Lo que antes se consideraba un arte elitesco, propio de los salones y las cortes, se hace alcanzable por las grandes masas populares. Pero esto hace que el nivel artístico se sacrifique en función de la difusión popular. A partir de ese momento la historia de la ópera se bifurca, por un lado se interpreta la ópera como drama de hondo sentido moral y subordinando la música a un desarrollo lógico de la acción, muy propio de los principios establecidos en el Barroco; y por el otro, el goce sensual de melodías y voces, en un fantástico desarrollo del bel canto en búsqueda del lucimiento virtuoso y en detrimento del sentido dramático.

    Por otra parte, el oratorio para entonces renunció a todo tipo de decorado, convirtiéndose en una forma de concierto.

    También en este período se crea la ópera bufa. Giovanni Battista Pergolessi estrena en Nápoles "La Serva Patrona", llevando el género literario de la comedia a la música, es decir separando la ópera en dos diferentes géneros, como ocurre en la literatura: la tragedia y la comedia. Muy pronto se difunde este nuevo género por toda Europa, en especial en Francia donde con base a ella surge la opera comique, de carácter algo dramático, pero muy relacionada con la comedia y que contrasta enormemente con lo que hasta el momento estaba en boga, que en lo, sucesivo se le llamará ópera seria.

    También en este período se difunde profusamente la utilización de instrumentos de teclado como solistas, por ejemplo, se difunde el uso del clavicordio y del violín. La difusión tan grande del clavicordio en este período se puede atribuir a dos factores primordiales: este instrumento permite una gran riqueza armónica ya que simultáneamente se pueden ejecutar cuatro o más voces, algo que no se puede hacer con los instrumentos de la familia del violín ni los de viento, y por otra parte, ya para esta época se contaba con la escritura en dos pentagramas, uno para cada mano, que se presta maravillosamente para este tipo de instrumento. Par el laúd se continuó usando la tablatura, sistema que aún se usa para la música popular. Y el violín solista surge de la consolidación de la forma del concierto solista.

    de sus voces, así no se realizaba el natural cambio de voz que opera en los varones en la pubertad. Los castrados obtenían una posición social extraordinaria, los colmaban de honores y ganaban sumas fabulosas. Los nombres de Carlo Broschi (1705-1782) mejor conocido como Farinelli, Marchesi, Vittori y Cafareli, se mencionan en esa época como hoy hablamos de Plácido Domingo, Pavarotti y Carreras. Esta práctica que hoy nos parece aborrecible, perduró hasta finales del Barroco y se consideró muy natural en su época.

    Entre los principales exponentes en este período tenemos:

    En Italia:

     

    Bartolomé Cristófori (1655-1731): En 1711 inventó un instrumento que llamó "Clavicémbalo col Piano e Forte", después llamado piano, con el que se puede producir, a voluntad, sonidos fuertes o débiles, con lo que le aseguró su supremacía sobre todos los instrumentos de teclado.

    Giacomo Carissimi (1605-1674): Uno de los primeros compositores importantes de cantatas y oratorios. Fue miembro de la Camerata Fiorentina y seguidor de Monteverdi. Fue profesor de Alessandro Scarlatti y siempre vivió en Roma.

    Francesco Cavalli (1602-1676): Es otro seguidor de Monteverdi. Cantante de la catedral de San Marcos y compositor de más de 40 óperas, todas ellas llenas de armonías complicadas, dando importancia al ritmo y al recitativo. Sus decorados, lo pintoresco y lo dramático tuvieron excelente aceptación tanto en Italia como en Francia, donde fueron presentadas varias veces, con la presencia del autor. Entre sus óperas podemos mencionar "Didone", "Egisto", "Xerse y Ercule amati", "Giasone" y "Coriolano". También compuso música religiosa, entre otras, su famosa misa de Requiem.

    Luigi Rossi (1598-1653): Compositor de origen romano, viajó a París, y con la colaboración de Marco Antonio Cesti (1623-1669), creó la ópera internacional de corte. En sus composiciones se observa su clara influencia de Monteverdi por el uso del aria y el recitativo. Se destaca por el uso del ritornello y de la sinfonía instrumental. Junto con Carissimi es uno de los máximos exponentes del género cantata que posteriormente se va a desarrollar en toda su plenitud el período Barroco tardío.

    Giovanni Battista Vitali (1644-1692) y Tommasso Antonio Vitali (1665-1747): Estos violinistas y compositores, padre e hijo, son los más característicos representantes de la música instrumental de la escuela boloñesa. Ambos fueron virtuosos violinistas que gozaron de merecida fama en su época. Sus composiciones fueron generalmente para violín solista y con acompañamiento orquestal dirigida por ellos mismos.

    En Alemania:

    Henrich Schütz (1585-1672): Se puede considerar el primer gran compositor de Alemania, basado en los aportes de Hassler y también con la influencia italiana, surge el autor de la primera ópera Alemana, "Dafne", que se encuentra extraviada, pero su producción principal se halla en el campo religioso, ya que sigue las intenciones de Lutero de enseñar la religión por medio de la música. Discípulo de Giovanni Gabrieli en Venecia se destaca en la composición de oratorios y madrigales. Entre sus obras cabe mencionar "Historia de la Resurrección", "Oratorio de Navidad", pasiones según San Mateo, San Lucas y San Juan, sinfonías y conciertos sacros y muchos cantos individuales y corales.

     

    Johann Jakob Froberger (1616-1667): Uno de los más destacados discípulos de Frescobaldi, y como éste, dedicó su talento a la música instrumental. Compuso las primeras suites para clave también uno de los primeros en componer una fuga. Fue gran interprete de la música para el clave y el órgano. Dio conciertos en Londres, París, Bruselas y en muchas ciudades alemanas. Entre su producción se encuentran numerosos y muy importantes piezas para clave, como fantasías, canzonas, toccatas, partitas y caprichos.

     

    Dietrich Buxtehude (1637-1707): El principal desarrollo del órgano como instrumento solista se debe a este compositor alemán, y al igual que el francés Couperin dedicó a ese instrumento gran parte de su producción. Fue el primero que organizó conciertos públicos en las iglesias, a uno de ellos, fue al que asistió el joven Johann Sebastian Bach, quien para ello caminó 300 kilómetros desde Arnstadt hasta Lübeck

    En Francia:

    En este país, la afición al clave creció aún más que en Italia, en este período se destacaron en ilustre línea Jacques Champion de Chambonnières y Jean-Henri d'Anglebert y Louis Couperin, para culminar a fines del barroco con François Couperin El Grande. También la ópera se desarrolla bajo el reinado de Luis XIV, el Rey Sol, quien contó con el florentino Jean-Baptiste Lully para crear el movimiento operístico francés.

     

    Robert Cambert (1628-1677): Fundador de la ópera de París y compositor de las primeras obras de este género ""Pomone" y "Penas y Placeres del Amor", en idioma francés y en las cuales fija la "ouverture" con orden de movimientos contrario al de la "sinfonia dinanzi il drama" de los italianos, o sea, fija el orden lento-rápido-lento. Lully desplaza a Cambert debido a un fracaso económico que éste tiene y es muy aprovechado por el florentino, entonces Cambert, desilusionado, se trasladó a Londres, donde fundó otra empresa lírica sin mayor relevancia y muere allí en forma misteriosa.

     

    Jean-Baptiste Lully (1632-1687): Nacido en Florencia, artista de circo, maromero, bailarín, titiritero y cocinero, se traslada a París en 1672 e ingresa a la corte del Rey Sol como ayudante de cocinero. Rápidamente logra granjearse la simpatía del Rey quien lo nombra superintendente de la música de cámara. Comienza presentando ballets con aires de estilo italiano y donde él mismo actúa, pero muy pronto incorpora la comedia con libretos de escritores de la talla de Moliere. Poco después abandona la comedia y se dedica a presentar óperas y funda la comedia lírica francesa, consiguiendo crear un estilo lírico propiamente francés, en el cual, partiendo de la tragedia, incluye escenas de gran pompa y fastuosos bailes que acompañaron a la ópera francesa durante los dos siglos siguientes. Al estrenarse en París "La Serva Patrona" de Pergolessi, se despertó una fuerte rivalidad entre los partidarios de Lully, apoyados por el Rey y por el Cardenal Richelieu, y los partidarios de Rameau, apoyados por la Reina y los enciclopedistas. Estas escaramuzas se dieron a llamar La guerre des bouffons, donde triunfaron, finalmente, los partidarios del gran músico Jean-Phillippe Rameau (1683-1764) a quien mencionaremos más adelante. La importante obra de este advenedizo aventurero, que puede situarse entre los períodos medio y tardío del barroco, radica en que es el verdadero instaurador de la ópera en Francia.

    III.III.- Barroco tardío:

    En este período se consolidan los dos modos mayor y menor que van a regir la música occidental hasta la aparición del atonalismo en nuestro siglo XX. La supremacía en la ópera seria pasa de Italia a Alemania e Inglaterra mientras que en Nápoles y en Francia triunfa la ópera bufa. En toda Europa se consolida el concerto grosso y el concerto solista, así como también sus equivalentes en la sonata: el ensemble y el solo. El oratorio y la cantata continúa su ascenso dentro de la música de iglesia.

    El término concertato comenzó a emplearse entre 1680 y 1700, para referirse al contraste entre grupos de instrumentos o entre instrumentos y voces, efecto novedoso que ya había aparecido en la música de Monteverdi. Ese concepto se extendió a lo que se denomina concerto grosso, donde un grupo de instrumentos principales, concertino, contrasta con el resto de la orquesta, tutti o ripieno. El concertino comenzó con dos violines y bajo continuo (cello y clave) que formaban el trío sonata. Después fue variando hasta llegar a lo que conocemos como concerto o concierto en el uso moderno desde finales del siglo XVIII, composición para orquesta e instrumento solista. El ejemplo más antiguo lo encontramos en las "sinfonie" para diversos instrumentos de Alessandro Stradella (1645-1682) pero los primeros con el nombre de concerto le corresponden a Arcangelo Corelli, quien fue seguido por Giuseppi Torelli (1658-1709), Tomasso Albinoni (1671-1750) y otros, para llegar al más grande compositor de concerti Antonio Vivaldi.

    En Italia:

     

     

    Giovanni Battista Pergolessi (1710-1736): En su corta vida creó bella música religiosa como un "Stabat Mater" para voces femeninas con acompañamiento de cuerdas. Escribió también misas y oratorios. Su intermezzo llamado "La Serva Patrona" provocó en París, en 1752, la célebre "batalla de los bufones", y dio paso al surgimiento, en Francia, de la ópera bufa.

    Alessandro Scarlatti (1660-1725): A este compositor se debe el surgimiento de la escuela napolitana y la institución de la obertura italiana con su esquema rápido-lento-rápido. Dejó 115 óperas, 200 misas, 660 cantatas y 20 oratorios.

    Domenico Scarlatti (1685-1757): Hijo de Alessandro y como él, uno de los músicos más famosos de su tiempo. Contemporáneo de Bach y de Haendel pero con un estilo más moderno que los alemanes, prepara en muchos sentidos la música de Mozart. Dejó 550 sonatas para clavecín.

     

    Arcangelo Corelli (1653-1713): Uno de los más grandes músicos de todos los tiempos y pueblos. Es el máximo exponente de la música para violín y director de orquesta de cuerdas de su época. Superó el estilo virtuoso, un tanto superficial, por una honda expresión de sentimientos. La influencia de Corelli sobre las generaciones subsiguientes es considerable, Bach y Haendel le deben muchísimo. Se considera el creador de los concerti grossi. Además compuso maravillosas sonate di chiesa, sonate di camera y para violín solo, música técnicamente magistral y de hondas y nobles expresiones, reflujo de una época y una sociedad cultísimas.

     

    Antonio Vivaldi ((1678-1741): Al igual que sus colegas, compuso series de doce conciertos entre los cuales se destacan "L'Estro Armonico", "La Stravaganza", "Il Cimento dell'Armonia e dell'Invenzione" (los primeros cuatro de éstos son las famosas "Cuatro Estaciones") y "La Cetra". Vivaldi compuso más de 600 conciertos para todos las instrumentos de su época, pero especialmente para violín o grupos de violines. Compuso también 40 óperas (pocas han llegado a nuestros días), 3 oratorios, 38 cantatas y mucha música religiosa, como su célebre "Gloria". El plan del concierto, rápido-lento-rápido manteniendo la misma tonalidad y el uso del ritornello tuvo enorme influencia en la música de Bach, quien transcribió varios de sus conciertos.

    En Francia:

     

    François Couperin (1668-1733): Miembro de una familia de notables músicos, llegó a poseer una fama mayor que ellos y por eso se le conoció con el apodo de "El Grande". Es el representante más distinguido del Rococó francés, o sea, del estilo galante, sobre todo en el clavecín. Al mismo tiempo se insinúa en su obra una idea de descripción musical o de programa. Bach, que aprendió en otros terrenos de los italianos (Corelli, Vivaldi), tomó a Couperin por modelo en la composición de danzas francesas. Sus cuatro tomos "Piezas de Clavecín" merecen hoy en día su estudio y son acabados retratos de una época de sumo refinamiento social y con un contenido sumamente expresivo.

     

    Jean-Philippe Rameau (1683-1764): Es considerado el padre de la armonía moderna ya que recopiló y elaboró reglas para el dualismo tonal en modos mayores y menores, estableció muchas de las reglas fundamentales que sirven de base para la armonización, como la de las octavas y quintas paralelas u ocultas, etc., que sólo quedan sin sentido en la música atonal planteada por Schoemberg en nuestro siglo XX. Además de sus libros "Tratado de Armonía y sus Principios Naturales", Rameau compuso numerosas piezas líricas y ballets: "Hippolyte et Arice", "Las Indias Galantes", "Cástor y Pólux", "Dardanus", "Zais" y otras.

    En Inglaterra:

    Henry Purcel (1658 ó 59-1695): Fue el creador nacido en Inglaterra más importante durante siglos. Su ópera "Dido y Eneas" es el aporte más notable de Inglaterra a la temprana ópera. También compuso música incidental para obras de teatro "El Rey Arturo" y mucha música instrumental: sonatas, fantasías, música para órgano y para piano, corales. A su muerte fue enterrado en la Catedral de Westminster, siendo el primer músico en recibir tal honor. Después de él se extinguió por muchos años la creación musical inglesa.

    En Alemania:

    En este período, Alemania consigue la supremacía musical que perdurará durante varios siglos con compositores como Teleman, Haendel y Bach, y luego con Haydn, Mozart, Beethoven y una cadena de genios que nos llega hasta nuestros días.

    Georg Philipp Telemann (1681-1767): nació en Magdeburgo, Alemania, y murió en Hamburgo a la edad de 86 años. Fue el compositor alemán más famoso de su generación incluyendo a Bach y a Haendel. A los 12 años escribió su primera ópera. En el año de 1700 ingresó a la Universidad de Leipzig para estudiar Idiomas, Ciencias y Derecho. En esa misma época, escribió muchas óperas para el Teatro de Leipzig y se le comisionó el difícil trabajo de escribir composiciones originales para la Iglesia de Santo Tomás, a razón de una, cada dos semanas. En 1704 ocupó el cargo de organista de la Iglesia Nueva en Leipzig y Maestro de la Capilla del Príncipe Promnitz, en Francfort. Fue gran amigo de Juan Sebastián Bach, cuya influencia se deja sentir en sus obras. Desde 1721 y hasta su muerte se desempeñó en Hamburgo como Director Municipal de Música. En 1722 rechaza el cargo de Chantré en la Iglesia de Santo Tomás de Leipzig y en su lugar fue elegido su amigo Bach. Hamburgo le debe a Telemann un extraordinario florecimiento de su vida musical, allí fundó un coro, organizó conciertos estables, hizo construir una sala y editó la primera revista musical alemana, llamada ¨El Fiel Maestro de Música¨. Sus obras ascienden a una cantidad increíble: 40 óperas, 600 composiciones orquestales; tales como oberturas, suites, conciertos, serenatas; 44 pasiones, 33 oratorios; cantatas y motetes para 12 años completos, calculando uno, por cada Domingo o Feriado, 700 arias, música de cámara en enorme número y para toda clase de instrumentos. Telemann dominaba con gran facilidad el contrapunto, pero no aportó ninguna composición original a la teoría de la música. Después de su muerte, su fama declinó con sorprendente rapidez; fue considerado un polígrafo de formidable técnica, pero carente -tanto en estilo antiguo polífono, como en el moderno ¨galante¨- de verdadera grandeza y profundidad. Sin embargo, en el segundo tercio del siglo XX, comenzó un movimiento de renacimiento en pro de su obra, pero mucho menos fuerte que el que se realizó a favor de Haendel, con lo cual se pudo llevar a conocer gran parte de su obra a un vasto sector de público.

    Johann Sebastian Bach (1685-1750): Es reconocido universalmente como el más grande de los compositores del Barroco, y uno de los más grandes de todos los tiempos. En contraste con Haendel y Teleman, Bach no compuso ninguna ópera, pero su música cantada o instrumental llegó a un nivel de perfección que se hacía imposible imitar o mejorar. Por eso se considera el fin de un período, de un idioma en el que ya nada nuevo quedaba por decir. Él mismo se consideró un músico religioso, y componía siempre "a la gloria de Dios", por lo que no buscaba la aprobación de un monarca o de un mecenas, ni siquiera del público, su obra era para Dios y para sí mismo. Su obra fue muy extensa. Por ejemplo, compuso una cantata para cada domingo de casi cuatro años, la mayoría para cantante solista, coro y orquesta pero también las hay para grupos más reducidos. Su "Magnificat" de grandes proporciones, la "Misa en Si Bemol", la "Pasión según San Juan", la "Pasión según San Mateo" destacan más que ninguna otra obra. Tiene también algunas cantatas seculares como "Cantata Campesina", "Cantata del Café", "Weich Nur" (para bodas) siempre en latín y "Non sa che sia dolore" en italiano. Para música instrumental cabe destacar sus preludios "El Clave Bien Temperado" donde tiene uno para cada tonalidad, sus partitas, suites francesas, sus famosas variaciones "Goldberg", sus fugas y tocatas, y muchísimo más. Lo asombroso de Bach no es su cantidad (que de por sí es enorme), sino el hecho de que permanece en el repertorio de todos los solistas o conjuntos del mundo, durante más de dos siglos. Para comprender este fenómeno se podrían escribir largos libros, o simplemente admitir que su inventiva, su genialidad, su conocimiento íntimo de cada uno de los instrumentos, su perfección de estilo y la belleza de sus melodías, todo esto y más, son el producto de una inspiración y una genialidad divina.

      

    Georg Friedrich Haendel (1685- 1759): Este genial compositor nacido en Halle, cerca de Leipzig, Alemania, trabajó mucho en su país, pero fue en Inglaterra donde realmente compuso sus obras más maravillosas, fue allí donde murió y es allí donde reposan sus restos. Su enorme importancia en la música es que supo coordinar las tres influencias de la música de la época: la italiana, la alemana y la inglesa, las cuales une con singular maestría, convirtiéndose en un verdadero cosmopolita del Barroco, manteniendo una alta originalidad y reflejando ese eclecticismo musical que ha caracterizado la música inglesa hasta nuestros días. Su obra abarca todos los géneros del Barroco, incluyendo óperas tanto en alemán como en italiano, y algunas traducidas al inglés bajo su estricta supervisión. Compuso oratorios, entre los que destacan "Judas Macabeo" y, el más célebre de todos, "El Mesías". Entre su música orquestal cabe destacar "Música Acuática", "Música para los Reales Fuegos Artificiales" y 18 concerti grossi. Numerosas sonatas y tríos de cámara, y muchas más.

     

     

     

     

     

     

     

    PRECLASICISMO.

    CLASICISMO MUSICAL.

     

     

     

    GENERALIDADES.

    La palabra "clásico" tiene una doble significación. Por una parte, designa una determinada postura ideológica y estilística, y por otra, lo "clásico" comporta un significado valorativo como sinónimo de perfección, de culminación y de ejemplo sin par. El término música clásica se presta a cierta confusión. Generalmente se aplica a la música de arte diferenciándola así de la de origen folklórico o popular. La palabra "clásica" en su definición más amplia, se aplica a una obra de cualquier naturaleza (particularmente de arte), que se considera como modelo digno de imitación: en la música, por ejemplo, por su estructura temática, por la relación de tonalidades, por la alteración de ritmos, por el uso de cambios de dinámica (intensidad del sonido), por el "color" orquestal, todo esto dentro de un marco aparentemente bien definido y con reglas aparentemente claras.

    Hacia 1720 comienza a desarrollarse un nuevo estilo que desbancará al dominante hasta ese momento. Es así como a mediados del siglo XVIII se produce una reacción neoclásica frente al barroco (los músicos más jóvenes consideraban al contrapunto de este período demasiado rígido e intelectual). El pensamiento y la estética neoclásicos buscan la sencillez y la pureza, para lo que se toma como ejemplo los ideales del clasicismo grecorromano. El neoclasicismo se extendió por Europa y América desde mediados del siglo XVIII hasta el primer tercio del XIX; y es la mitad del siglo XVIII, la que aparece como momento decisivo en el paso del barroco al clasicismo. Que en el año 1750 se produjera el fallecimiento de Bach es fortuito y al mismo tiempo simbólico. Con su muerte acabó, sin duda alguna, una época.

    Para comprender la música de este período, tienen especial importancia algunos aspectos de la vida y el pensamiento del siglo XVIII. Este siglo fue una era cosmopolita. El complejo movimiento conocido como "la Ilustración" se inicia como una rebelión del espíritu; una rebelión contra la religión sobrenatural y la iglesia, a favor de la religión natural y la moralidad práctica; contra la metafísica, a favor del sentido común, la psicología empírica, las ciencias aplicadas y la sociología; contra la formalidad, a favor de la naturalidad; contra la autoridad, a favor de la libertad del individuo; y contra el privilegio, a favor de la igualdad de derechos y la educación universal. Por consiguiente, la índole de la Ilustración fue laica, escéptica, empírica, práctica, liberal, igualitaria y progresista; de una idea natural, es decir, la de que la naturaleza y los instintos o sentimientos naturales del hombre crean la fuente del verdadero conocimiento y de la acción justa. La religión, los sistemas filosóficos, las ciencias, las artes, la educación, el orden social, se juzgaban todos ellos en función de cómo contribuían al bienestar del individuo.

    Desde el punto de vista musical, estos cambios sociales tuvieron gran trascendencia. La música de la corte, poco a poco se fue convirtiendo en música de la burguesía, trasladando su sitio de ejecución primero de los palacios a los salones de ricos burgueses y luego a las salas de concierto públicas, lo cual transformó la relación entre el músico, en particular el compositor, y su público. Las implicaciones en la composición propiamente dichas son diversas. Del contrapunto cerebral y estudiado, se pasa a una homofonía más natural y más accesible a un público mayor. En la ópera, de lo artificioso, se pasa a lo natural, siguiendo el patrón ya iniciado en la ópera buffa napolitana. En los espectáculos en general, de la gracia y la elegancia cortesanas, se pasa al drama humano, con cada vez mayor énfasis en los sentimientos. Y desde el punto de vista del artista, del orden aceptado e inalterable, se pasa al individualismo heroico , capaz de vencer todos los obstáculos.

    Lo esencial de la música clásica, era conmover y agradar, a través de la armonía. En consecuencia, es posible describir de la siguiente manera el ideal de mediados y fines del siglo XVIII: su lenguaje debía ser universal, y no estar limitado por fronteras nacionales; debía ser noble y entretenido; debía ser expresivo (dentro de los límites del decoro); debía ser equilibrado, así como natural (despojado de complicaciones técnicas). Los maestros de este período fueron Gluck, Haydn, Mozart y el joven Beethoven.

     

    PRECLASICISMO.

    EL ESTILO ROCOCÓ O GALANTE, Y EL ESTILO SENSITIVO.

    La reacción contra el estilo barroco adoptó formas diferentes en Francia, Alemania e Italia. El estilo Rococó se cultivó sobre todo en Francia, y la expresión francesa Style Galant (estilo galante) se utiliza a menudo como sinónimo de Rococó. En Francia esta nueva corriente está representada por el compositor Francois Couperin. En el se destacaba la textura homófona, esto es, una melodía acompañada con acordes. Esta melodía se ornamentaba con adornos como el trino.

    El estilo expresivo, que surgió un poco más tarde y que se asoció principalmente con los compositores alemanes, se designa a menudo, literalmente, estilo sensible o sensitivo. Éste abarca un campo más amplio de contrastes emocionales que el estilo galante, que tendía a ser elegante o agradable. Los compositores alemanes escribieron por lo general obras más largas que los franceses y utilizaron varias técnicas puramente musicales para darles unidad.

    En ambos estilos, el bajo pierde todo vestigio de conducción e independencia contrapuntística, convirtiéndose simplemente en un apuntalamiento de la melodía, mientras que las voces intermedias, son mero relleno armónico.

    PRINCIPALES REPRESENTANTES DE ESTOS ESTILOS:

    DOMÉNICO SCARLATTI (1685-1757).
    Principal compositor italiano para teclado del siglo XVIII (estilo Rococó). Hijo del célebre Alessandro Scarlatti. Su música es específicamente clavecinista. Scarlatti ejerció una influencia decisiva en la evolución de las técnicas de teclado que se han convertido en los pilares básicos de la composición para ese tipo de instrumento; además, fue el primer compositor que utilizó determinados recursos como los arpegios y la repetición rápida de una misma nota. Sus sonatas (composiciones para teclado), son todas piezas breves caracterizadas por hallarse en ellas, cualquier matiz imaginable de la sonoridad del clave o cualquier recurso de su técnica, así como por su virtuosismo de serenos movimientos a la manera de pastorales, y por sus dificultades formidables en lo que respecta a la composición. Muchas de estas piezas son de ritmos danzantes italianos, portugueses y españoles. La textura de las mismas es homófona, escrita a dos voces, a veces con súbitos contrastes de tonalidad. La vitalidad rítmica se combina con un flujo exuberante de invención temática. Scarlatti también compuso varias óperas, música religiosa y obras instrumentales.

     

    WILHELM FRIEDEMANN BACH (1710-1784).

    Compositor y organista alemán (estilo sensitivo), hijo mayor de Johann Sebastian Bach. Entre 1733 y 1746 fue organista en la Sophie Kirche de Dresde y más tarde, en la iglesia de nuestra señora de Halle hasta 1764. El resto de su vida trabajó como concertista y profesor particular en Brunswick y Berlín. Su música contiene frecuentes cambios de temperamento, lo que le da una energía que no corresponde con la música de su época. La obra de Wilhelm consta de 2 sonatas, 9 sinfonías, conciertos para teclado, fantasías, fugas, preludios y sonatas para instrumentos de tecla.

    CARL PHILIPP ENMANUEL BACH (1714-1788).

    Compositor alemán (estilo sensitivo), una de las figuras más influyentes y populares de su época. Fue el tercer hijo de Johann Sebastian Bach. Entre 1740 y 1768 fue cembalista en la corte de Federico II, rey de Prusia, y más tarde director musical de las cinco iglesias más importantes de Hamburgo. En sus composiciones, específicamente en su música de teclado, destaca una clara línea melódica, premonitoria del futuro de Mozart. Carl Philipp escribió un libro, "Ensayo sobre el verdadero arte de tocar instrumentos de teclado", que recalca que el intérprete debe ser austero en lo que se refiere a adornos, recomendando que esa función sea hecha por el propio compositor. Lo que es más importante, sus composiciones tienen una estructura más compleja, que viene a ser el comienzo de la forma sonata, lo que le da a su música instrumental una nueva expresión dramática. Además, en su música él le asigna enorme importancia al aspecto expresivo de la interpretación, al cual se le da el nombre de sentimentalismo. La obra de éste, es extensa e incluye 210 piezas para clave, conciertos, varios oratorios, pasiones y cantatas religiosas.

    EL GÉNERO SINFÓNICO.

    SINFONISTAS ALEMANES.

    Sinfonía: composición orquestal que suele constar de cuatro secciones contrastantes llamadas movimientos y, en algunas ocasiones, tiempos.

    Hacia el año 1740 la sinfonía se había convertido en el principal género de la música orquestal. En Mannheim, bajo la inspiración del elector Karl Theodor, así como en Berlín y Viena, habían surgido importantes centros de composición. El bohemio Johann Stamitz elevó a la orquesta de Mannheim al nivel de gran conjunto de fama internacional por su brillantez y utilizó sus recursos en todas sus sinfonías. Fue uno de los primeros en agregar un cuarto movimiento, un finale rápido, que seguía al minué.

    En Berlín, los compositores Johann Gottlieb Graun y Carl Philipp Enmanuel Bach, escribieron sinfonías de tres movimientos con escaso contraste temático, pero en las que enfatizaban el desarrollo de la expresión emocional.

    En Viena predominaron las sinfonías en cuatro movimientos; el primero era el de mayor importancia. Los instrumentos de viento se utilizaron con profusión y se puso especial cuidado en la integración melódica. Así, la transición entre temas podía hacerse mediante motivos cortos desde el tema principal. Entre los compositores vieneses son importantes Georg Matthias Monn y Georg Christoph Wagenseil. También fue influyente Johann Christian Bach, que estudió en Italia y trabajó en Londres. Sus sinfonías están llenas de la gracia de la melodía italiana.


    JOHANN CRISTIAN BACH (1735-1782) Y EL CONCIERTO A PRINCIPIOS DEL SIGLO XVIII.

    Compositor alemán, el hijo más joven de Johann Sebastian Bach. Entre 1754 y 1760 permaneció en Italia como director musical de la corte de Antonio Litta en Milán. Desde 1760 a 1762 fue organista de la catedral de esa ciudad, y simultaneó este cargo con sus estudios en Bolonia, bajo la tutela del compositor italiano Giovanni Battista Martini. En 1762 Johann Cristian se instaló en Londres, donde ejerció como profesor de la reina. Parte de su éxito se debió a su maestría en la dulce y melódica ópera italiana, entonces de moda en la capital británica. Desde 1764 hasta su muerte, organizó, junto con el compositor alemán afincado en Londres Carl Friedrich Abel, una serie de conciertos muy celebrados gracias a los compositores que participaron en ellos; uno de estos compositores fue el niño prodigio de siete años Wolfgang Amadeus Mozart. Johann Cristian compuso una docena de óperas, varias sinfonías, conciertos, obras para piano y música de cámara.

    Al concierto (composición musical, generalmente en tres movimientos, para uno o más instrumentos solistas acompañados por una orquesta), a finales del siglo XVII, le comenzó a aparecer una categoría específica: concerto grosso (nombre impuesto por el violinista y compositor Arcángelo Corelli), que empleaba una orquesta de cuerdas, a veces en contraste y a veces en conjunción con un pequeño grupo solista llamado concertino, que constaba sólo de tres músicos. Estos conciertos que comprendían varios movimientos cortos de carácter opuesto en compás y velocidad, eran virtualmente idénticos en estilo y forma al género de música de cámara dominante por entonces, la sonata de trío. Con el transcurrir del tiempo, la característica esencial siguió siendo el uso de una orquesta de cuerdas opuestas en cierta medida a una serie de instrumentos solistas- vientos, cuerdas o una combinación de ambos tipos-. El concierto grosso dio origen a una subcategoría, el concierto para solista, en el cual se reemplazaba al concertino por un único instrumento solista. Con ello se incrementaba el contraste entre el solista y la orquesta. Estos conciertos en un principio fueron compuestos para violín, la trompeta o el oboe. Pronto habría composiciones para una amplia gama de instrumentos.

    Estas primeras obras determinaron el plan formal general, que permaneció uniforme en los conciertos para solista hasta alrededor de 1900. Se trataba de una sucesión de tres movimientos ordenados según su velocidad: rápido-lento-rápido. El movimiento intermedio estaba en una tonalidad diferente de la de los otros dos (primero y último). En los movimientos rápidos, los pasajes solistas se expandían y conformaban

    largas secciones, a menudo dominadas por una figuración rápida de la melodía. Estas secciones se alternaban con cuatro o cinco secciones recurrentes de la orquesta a pleno, llamadas ritornellos. En al menos uno de los movimientos, antes del final del ritornello, era de esperar que el solista hiciera una demostración de su talento técnico y musical mediante un pasaje improvisado llamado cadenza. Este fue un elemento habitual de los conciertos durante las eras clásica y romántica. Durante el clasicismo, el concierto creció aún más. Su estructura era el reflejo de un compromiso con la forma tradicional del ritornello, en un alarde de virtuosismo, así como de las nuevas formas y estilos desarrollados con la sinfonía. El resto del movimiento también seguía un desarrollo similar al primer movimiento de una sinfonía, pero con el solista y la orquesta tocando juntos o de forma alternada. El movimiento final era generalmente un rondó con una especie de estribillo recurrente. Los movimientos lentos quedaban menos determinados en su forma. Al igual que las sinfonías, los conciertos se convirtieron en obras grandes, con una personalidad propia y distinta, que se interpretaban en salas de concierto públicas, delante de una gran audiencia. Johann Cristian compuso, entre sus obras más importantes, 12 sinfonías concertantes para diversos instrumentos solistas y orquesta, y una amplia gama de música de cámara y religiosa, así como unas óperas de éxito muy limitado.

    LA ÓPERA.

    La ópera del siglo XVIII experimentó también muchos cambios. En Italia, donde había nacido, había perdido mucho de su carácter originario de drama con música (había llegado a ser un conjunto de arias escritas para el lucimiento de las habilidades de los cantantes). Varios compositores europeos reintrodujeron los interludios instrumentales y los acompañamientos como elementos importantes, utilizaron las intervenciones corales y dieron variedad a las formas y estilos de las arias. También trataron de combinar grupos de recitativos, arias, dúos, coros y secciones instrumentales dentro de las mismas escenas.

    El mayor interés del público, tanto aristocrático como burgués, estaba centrado en la ópera, y el centro principal de actividad y de controversias, era París. Hay una tendencia hacia temas de la vida cotidiana en contraste con la ópera seria, de corte metastasiano, con temas históricos y mitológicos de carácter trágico. En esto, resulta algo similar a la ópera buffa napolitana, sin embargo se diferencia de ésta en que, continuando la tendencia francesa del siglo anterior, cada vez se le da más importancia a la palabra y al drama, dando así origen a la ópera comique, término que no se refiere a un aspecto cómico, sino a la comedia, como término teatral y en tal sentido reflejando la comedia dell 'arte del renacimiento italiano.

    CRISTOPH WILLIBALD GLUCK (1714-1787): EL ESTILO OPERÍSTICO INTERNACIONAL.

    Quien domina todo el escenario operístico europeo, el reformador más importante del género, fue el músico checo Cristoph Willibald Gluck. Éste compositor se distingue por introducir en la ópera un nuevo concepto de la tragedia. Al contrario de la ópera comique, él utiliza principalmente argumentos basados en la mitología griega, continuando así la tradición de la ópera seria (pero al contrario de esta última, Gluck elimina las fatuas complicaciones, y resalta la tragedia por medios musicales). La partitura orquestal se vuelve continua, sin interrupción entre recitativo y aria; en las arias descarta las repeticiones innecesarias, y realza la situación dramática. Sus más grandes óperas son Orfeo (1762), Alceste (1767), Ifigenia en Aulide (1774), e Ifigenia en Tauride (1779).

    CLASICISMO MUSICAL.

    GÉNEROS:

    La sinfonía, la sonata y el concierto, así como el cuarteto de cuerda, siguieron un mismo perfil formal. Tenían tres o cuatro movimientos, uno o más de los cuales seguía la forma sonata. Sammartini, compositor de la época, está entre los primeros en introducir un segundo tema dentro, de un movimiento de una sinfonía, estando ese segundo tema en una tonalidad diferente a la del primero. Esta introducción de un segundo tema, creando en él un contraste con el primero (que sea una tonalidad distinta produciendo lo que se puede denominar un drama tonal), culminaría en lo que se denomina forma de primer movimiento, o más frecuentemente, forma de sonata. En el período clásico, obras de tres o cuatro movimientos, pero para un instrumento solo, particularmente el piano, o para dos instrumentos, tales como violín y piano. Finalmente, este término se utiliza para definir la estructura de una pieza o movimiento, siendo preferible en estos casos, referirse a forma de sonata, para evitar confusiones con las otras acepciones (aclarando que ésta puede ser igualmente aplicable a un movimiento de una sinfonía, de un concierto, de un cuarteto de cuerdas, o de una sonata). La estructura de esta forma sonata es la siguiente: la exposición, que consta de un tema principal, en la tónica, seguido de un tema secundario; el desarrollo, que se puede definir como un ensayo sobre los temas de la exposición, en donde se explora el uso de tonalidades más o menos distantes de las originales, creando así un drama tonal; la recapitulación, en la que se vuelve a los temas iniciales, de forma tal que queda resuelto el drama tonal creado durante el desarrollo. La esencia de la forma sonata está en el drama tonal que se crea y la manera como se lo resuelve.

    En lo que respecta a la ópera, siguiendo algunos elementos introducidos por Gluck, aunque alternando con el espíritu de la ópera comique, se encuentra Luigi Cherubín (1760-1842), italiano de origen, aunque desarrolló toda su obra en París. Sus obras más importantes fueron Médée (1797) y Les Deux Journées (1800), en las que abarcó temas psicológicos y sociales de la actualidad (la reconciliación social después de la revolución). Paralelamente con los desarrollos parisinos, la ópera continuó floreciendo en Italia. Los compositores relevantes de la época son Niccolo Piccini (1728-1800), a gusto con la ópera buffa de corte napolitano como las nuevas tragedias líricas; y Giovanni Paisiello (1740-1816) quien compuso unas 80 óperas buffas. Otros compositores importantes fueron, Doménico Cimarosa (1749-1801), sumamente popular, autor de unas 60 óperas, las mayoría buffas; y Antonio Salieri (1750-1825), compositor de la corte de Viena y autor de 40 óperas en las que puso énfasis en la línea melódica.

    Por último, en los libretos de la ópera italiana, se puede observar un proceso de mayor interés en las reacciones psicológicas de los protagonistas (el sentimiento burgués va reemplazando al realismo popular) y se incorporan nuevos aspectos trágicos de la actualidad. En Alemania, por otra parte, se popularizó el singspiel, básicamente una obra de teatro con música, o comedia musical, en la que, con algunas notables excepciones, la música quedaba relegada a un segundo plano. Así lo hizo Johann Friedrich Reichardt (1752-1814), con su Claudine on Villa Bella, con libreto de Goethe, que tuvo un enorme éxito en 1789.

    AUTORES:

    FRANZ JOSEPH HAYDN (1732-1809).

    Compositor austríaco. Era el mayor de los dos músicos hijos de un fabricante de ruedas. Con ocho años entró en la escuela coral de la catedral de San Esteban, en Viena, donde recibió su única formación académica. A los 17 años abandonó el coro y pasó varios años trabajando como músico independiente, hasta que en 1761 consiguió un puesto fijo en la corte del príncipe húngaro Paul Anton Esterhazy (donde permaneció como músico de esa casa hasta cinco años antes de su muerte). El ser músico de los Esterhazy era un puesto a tiempo completo. El príncipe había formado una orquesta respetable con 15 o 20 integrantes, la cual tocaba varias veces por semana (generalmente sola, pero a veces integrando un grupo de ópera de la propia casa). Además de convertirse pronto en su director, Haydn también tenía que escribir mucha de la música a ser presentada en las veladas más selectas. Partiendo de las influencias recibidas en Viena, y de las sonatas de clavicordio de C.P.E. Bach, Haydn fue explorando nuevos caminos, con muy poca influencia externa, puesto que eran ocasionales sus salidas de Viena (durante sus últimos años en Viena, Haydn comenzó a componer misas y grandes oratorios como "la creación" (1798) y "las estaciones" (1801). También de este período es el himno del emperador (1797), que más tarde se convirtió en el himno nacional de Austria). A pesar de las influencias mencionadas, ninguna de éstas fue formal, por lo que se puede considerar a Haydn esencialmente como autodidacta.

    Haydn abarcó prácticamente todos los géneros: vocales, instrumentales, religiosos y seglares. Él más que nadie, es quien formalizó el concepto del desarrollo de un tema, aspecto fundamental de la forma de sonata. Combinando a la vez una imaginación ilimitada y un sentido del orden muy marcado, sin ser propiamente el creador de la sinfonía, de la sonata (de las que compuso 62), o del cuarteto de cuerdas clásicos, fue el exponente más distinguido, estableciendo el clasicismo de estas formas (elevó la música de la Ilustración a un nivel de coherencia y expresividad). Asimismo, reintrodujo el contrapunto, pero no como un flujo continuo igual al del período barroco, sino como una interacción de las diferentes voces, cada una con vida propia. Muchas de sus obras no se conocían fuera de Esterhazy, especialmente los 125 tríos y demás piezas compuestas para viola barítono. La mayoría de sus 19 óperas y operetas de títeres las compuso según el gusto y las directrices del príncipe. Las 107 sinfonías y los 83 cuartetos para cuerda, que revolucionaron la música, son pruebas fehacientes de su original aproximación a nuevos materiales temáticos y formas musicales, así como de su maestría en la instrumentación (sus sinfonías y cuartetos generalmente son en cuatro movimientos: un allegro (en forma de sonata), un adagio, un minueto con trío (sustituido posteriormente por un scherzo), y un finale vivace o presto.

    La productividad de Haydn se vio reforzada por su inextinguible originalidad. La forma innovadora en que transformaba una simple melodía o motivo en complejos desarrollos fascinó a sus contemporáneos. Son característicos de su estilo los cambios repentinos de momentos dramáticos a efectos humorísticos así como su inclinación por las melodías de tipo folklórico. Puede decirse entonces que su equilibrio entre la música directa y los experimentos innovadores transformó la expresión instrumental del siglo XVIII.

     

     

    WOLFGANG AMADEUS MOZART (1756-1791).

    Fue uno de los compositores austríacos más influyentes en la historia de la música clásica occidental. Hijo de un conocido violinista y compositor, Leopold Mozart ( que trabajaba en la orquesta de la corte del arzobispo de Salzburgo), tuvo una infancia precoz en la que sorprendió primero a sus mismos padres y luego a toda Europa por sus excepcionales dotes musicales. Ya a los 6 años podía tocar todos los instrumentos (de teclas o violín) sin haber recibido ninguna instrucción, así como componer, improvisar y leer partituras. En 1762 Leopold comenzó a llevar a su hijo de gira por las cortes de Europa. Durante este período compone sonatas (para clave o violín), sinfonías, oratorios y una ópera. A estas obras de juventud, le siguieron otras, ya sean ópera buffa, ballet-pantomima, o música para piezas teatrales. Una vez en viena, a partir de 1782, se sucedieron una tras otra, sus óperas más geniales: "El rapto del Seraglio" (que se distingue por la belleza de su música, específicamente sus arias y por su toque humorístico italianizado), "las bodas de Fígaro" (1786), con tríos y cuarteto, donde los personajes principales se unen dentro de su propia condición musical para expresar una experiencia compartida; "Don Giovanni" (1787), en la que combina elementos de ópera buffa, seria y comique. Cabe aclarar que las óperas de Mozart sobresalen por encima de todas las de su época, justamente por su increíble maestría en componer la música más apropiada para cada escena, destacando según el caso, la dulzura de la voz humana, sus recursos virtuosísticos, o la sonoridad de uno de los instrumentos orquestales. Asimismo redujo drásticamente las arias para un solo intérprete, dándole mayor cabida a la interacción entre los personajes, destacando sin embargo, la individualidad de cada uno de ellos. Además de sus óperas, compuso muchas arias para voz y orquesta, obras seculares para coro y orquesta, música para voces a capella, y canciones para voz y piano. También hizo música sacra, motetes y su monumental réquiem incompleto a su muerte (composición que terminó Franz Sussmayr).

    A pesar de su corta vida y malograda carrera, Mozart se encuentra entre los grandes genios de la música. Su inmensa producción (más de 600 obras), muestra lo extraordinario de su talento y su imaginación desbordante. En resumen, sus obras instrumentales incluyen sinfonías, divertimentos, sonatas, música de cámara para distintas combinaciones de instrumentos, y conciertos; sus obras vocales son básicamente óperas y música de iglesia. Su obra combina las dulces melodías del estilo italiano, y la forma y contrapunto germánicos. Mozart epitomiza el clasicismo del siglo XVIII, sencillo, claro y equilibrado, pero sin huir de la intensidad emocional. Estas cualidades son patentes sobre todo en sus conciertos, con los dramáticos contrastes entre el instrumento solista y la orquesta, y en las óperas, con las reacciones de sus personajes ante diferentes situaciones. Su producción lírica pone de manifiesto nueva unidad entre la parte vocal y la instrumental, con una delicada caracterización y el uso del estilo sinfónico propio de los grandes grupos instrumentales. Mozart tuvo la habilidad innata de poner cada nota en un sitio justo, logrando un perfecto equilibrio entre la melodía y formas tradicionales, haciendo a sus obras accesibles al público en general. Al igual que Haydn, visto retrospectivamente, Mozart opacó totalmente a todos los músicos de su propia generación.

     

     

    LUDWIG VAN BEETHOVEN (1770-1827).

    Compositor alemán, hijo de un músico que prestaba sus servicios como tenor al Elector y arzobispo de Colonia (los primeros brotes de talento musical de Beethoven, fueron dirigidos de forma tiránica, por una disciplina que éste le imponía a base de golpes). Beethoven se presentó en un concierto por vez primera a los 7 años. En 1787 visita Viena por primera vez, y durante su estadía de sólo dos semanas, tuvo la oportunidad de conocer a Mozart, quien mostró su admiración al escucharlo al piano. Ya en 1789 comenzó a trabajar como músico de la corte para mantener a su familia. Beethoven deslumbró a la aristocracia con sus improvisaciones pianísticas. Sus composiciones se encontraban a medio camino entre el audaz estilo del compositor Emanuel Bach y el exquisito refinamiento de Mozart.

    El caso de Beethoven marca un cambio radical en lo que se refiere a la relación entre un compositor y la nobleza. Haydn y Mozart fueron durante una buena parte de carrera, sirvientes o empleados de los grandes aristócratas. Por el contrario, Beethoven buscó y encontró en ellas su apoyo.

     

     

    La obra de Beethoven se divide en tres períodos bastante claros:

    El primero, Clásico o Inmético (hasta 1793), en el que descolla un gran individualismo, y una disposición a explorar todas las avenidas imaginables dentro de su arte, y seguro de sus fuerzas y voluntad inagotables. En este período alterna las composiciones basadas en modelos clásicos, con las inspiradas en estructuras italianas más imprecisas (creación Adelaide, de 1795).

    El segundo, Heroico o de Exteriorización (a partir de 1801), en el que comienza notablemente su creciente sordera (debilidad que lo atormentó por el resto de su vida). Este período se caracteriza por su voluntad de acero, pero que a veces flaqueaba entrando en las más profundas depresiones; y porque marca su retorno a las estructuras vienesas clásicas. Sus composiciones representan el desarrollo de las formas empleadas por Mozart y Haydn. Las armonías son opuestas (utiliza notas contrarias, dotadas de una fuerza y expresividad muy importantes).

    El tercer período (a partir de 1820), Reflexivo o de Interiorización, corresponde a su aceptación de la sordera (resignación que se traduce en una mayor paz interna), pero no por esto se estanca su creatividad, sino que, por el contrario, más que nunca sigue explorando su mundo musical, con obras cíclicas que respondían a la influencia de una nueva generación de compositores románticos (Lieder y Schumann). En estas, sus últimas obras, Beethoven realiza una síntesis entre el estilo popular y el académico, entre lo festivo y lo sublime.

    Las obras más importantes de Beethoven se pueden resumir en 9 sinfonías, 7 conciertos (5 para piano, uno para violín y un triple concierto para piano, violonchelo y violín), 16 cuartetos de cuerda, 32 sonatas para piano, 10 sonatas para violín y piano, 5 sonatas para violonchelo y piano, una ópera (Fidelio), 2 misas y la misa solemne, (Opus 123), varias oberturas y numerosas variaciones para piano.

    Tanto el individualismo demostrado por Beethoven desde una temprana edad, como su interés en la nueva literatura de la época, y su alto nivel de idealismo, hacen de él, el primero de los compositores románticos. Sin embargo, por su afinidad con los compositores que le anteceden, su disciplina de composición que se traduce en estructuras claramente definidas, contrastes tonales y rítmicos bien estudiados, y rico color orquestal, sigue siendo un clásico, que cierra este período.

     

     

    Historia de la Música Occidental: Índice.

     

     

    Contenido:

     

    LA ÓPERA EN EL SIGLO XIX.

    - FRANCIA.

     

    - ITALIA.

     

    - ALEMANIA.

    POSTROMANTICISMO.