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La escena
que muestra unos perros hurgando en el interior
del vientre de un caballero, con un cáliz en la
mano del que ha caído una hostia sagrada se
interpreta como una posible condena del
sacrilegio.
Ésta y otras escenas tal vez sean no sólo la
expresión plástica de la condena genérica de un
determinado pecado, sino quizás de algún hecho
real ocurrido en la sociedad de El Bosco.
Nuevamente, como en el cuchillo, aparece la
inicial "M" (¿Mundo, Muerte, inicial del nombre
del Anticristo...?). |
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