(25/03/02) Astrónomos
polacos del pequeño Observatorio de la
Universidad de Varsovia, ubicado en cerro Las
Campanas, Región de Copiapó, Chile, donde
comparte este sitio con el
gran observatorio que la Fundación Carnegie
mantiene en esta montaña, han descubierto nada
menos que 45 objetos de tipo planetario o
subestelar, utilizando un método hasta ahora no
probado en este tipo de exploraciones: detectando
su tránsito frente a una estrella al observar una
disminución de su brillo.
Es el fruto de
un extenso programa de búsqueda de objetos de
baja luminosidad que pudieran moverse frente a
alguna de las millones de estrellas que se pueden
ver en la dirección del núcleo de nuestra
Galaxia, entre Sagitario y Escorpión. Un
inesperado resultado para un programa que
originalmente buscaba lo contrario, pues iban tras
fenómenos de microlentes gravitacionales, el súbito
aumento del brillo de una estrella debido al tránsito
frente a ella de un objeto de tipo subestelar, con
una masa de entre Mercurio y un décimo del Sol.
Los polacos están
en la tercera fase del Experimento de Microlentes
Gravitacionales III (Optical Gravitational Lensing
Experiment) -- OGLE-III, y utilizan una
sofisticada cámara CCD de 8k x 8k pixeles
construida por el jefe del proyecto, el Dr.
Andrzej Udalski. Intentan detectar la masa oscura,
o perdida, de la Galaxia, que pudiese estar en la
forma de estrellas de baja masa, como enanas marrón
o planetas, que por su poca luminosidad resultan
indetectables por otros medios.
Los astrónomos
de la U. de Varsovia están muy motivados en este
programa , ya que fue su compatriota, Bohdan
Paczynski, quién propusiera en 1986 que este método
podría utilizarse para explorar la Galaxia en
busca de los objetos oscuros que podrían
constituir la Masa Oscura de la Galaxia. Para ello
utilizan un telescopio de 1,3 metros equipado con
detectores digitales y cuyos datos son analizados
por computadores especializados ubicados en
Varsovia. Paczynski, que colabora con sus colegas,
es actualmente profesor e investigador de la
Universidad de Princeton, Estados Unidos. A
diferencia de MACHO y EROS; OGLE-III mira hacia el
centro de la Vía Láctea y ha adaptado su
objetivo de investigación a diversos las diversas
causas que puede tener la variación de la
luminosidad de una estrella: pulsaciones
naturales, microlentes, eclipses y supernovas.
Los programas
OGLE han sido algunos de entre muchos otros que
buscan los microlentes gravitacionales de
Paczynski, como MACHO y EROS, que se desarrollan
desde La Silla y otros observatorios, y que han
tenido resultados muy pobres, detectando mucho
menos eventos de lo esperado, lo que ha inducido a
pensar que existiría una gran (y extraña)
escazes de estrellas de ese tipo, fenómeno que
los astrónomos han denominado "el Desierto
de las Enanas Marrón". Los investigadores de
EROS y MACHO, en base a los resultados de más de
4 años de búsqueda indicaron recientemente que
en base a lo observado por ellos, se puede
concluir que: "el halo galáctico, contiene a
lo más entre el 10 y 20% de objetos oscuros que
podrían tener una masa entre aquella del planeta
Mercurio y un décimo de la masa del Sol (desde
10-7 a 0,1 masas solares). Esto excluye a las
enanas marrón - candidatas a ser la masa oscura y
que había sido el motivo de esta investigación".
Lo insólito del caso es que además estas y otras
búsquedas de enanas marrones han demostrado que
estadísticamente hay menos de este tipo de
estrellas de las que debieran.
OGLE III amplió
su campo de acción a la búsqueda de eclipses
leves (0,08 magnitud) en las mismas estrellas
exploradas, eventos que pudiesen ser producidos
por objetos planetarios o de baja luminosidad
pasandp frente a ellos. Durante 32 noches
observaron 5 millones de estrellas, detectando 46
estrellas que fueron eclipsadas, de las cuales 42
mostraron múltiples tránsitos y eclipses, que
permitieron la determinación de las órbitas y
las masas de los objetos eclipsantes, dos de los
cuales son objetos del tamaño del planeta Júpiter.

El astrónomo
Andrzej Udalski, jefe del proyecto, ha declarado
que estos objetos pueden ser planetas tipo "Júpiter,
enanas marrones o enanas rojas. Estudios
posteriores mediante la determinación de la
velocidad radial, de los objetos encontrados podrán
confirmar o refutar el llamado ``Desierto de las
Enanas Marrón''.
Hasta ahora, la
búsqueda de planetas extrasolares se había
realizado, buscando, por efecto Doppler, las
variaciones en la velocidad radial, es decir en la
línea del campo visual de estrellas de tipo
solar. Estas variaciones son producidas por los
tironeos gravitatorios que ejercen los planetas, o
estrellas compañeras, sobre las estrellas
estudiadas. Recordemos que las estrellas con
planetas como el Sol, no permanecen impasibles en
el centro del Sistema, sino que son jaladas por la
fuerza gravitacional de los planetas, u otras
estrellas, que pueden orbitarlas. El planeta Júpiter,
el mayor del Sistema Solar, es el principal
responsable de los movimientos del Sol. Ambos
giran en torno a un centro de masa común, que no
coincide con el centro del Sol, y que a su vez es
influenciado por los jalones de los demás
planetas, en menor grado. Este método, hasta el
momento ha permitido descubrir 80 planetas
extrasolares.
Ilustración:
Una estrella ubicada en una poblada zona del Núcleo
de la Vía Láctea, muestra una disminución en su
brillo cada 2,81 días debido posiblemente a que
un objeto del tamaño del planeta Júpiter cruza
frente a la estrella. Imagen: A. Udalski y sus
colegas.
NOTA: Todas
estas investigaciones parten del descubrimiento
realizado en 1977 por la astrónoma Vera Rubin,
que la rotación de las galaxias espirales
contradice aparentemente las leyes de Newton y
Einstein, ya que los que podemos ver se mueve como
un disco rígido y no como lo hacen los planetas
del Sistema Solar, donde los planetas más lejanos
giran alrededor del Sol más lentos. Dentro de las
galaxias espirales, las zonas cercanas al núcleo
llevan la misma velocidad que las regiones
exteriores del disco. Esta enorme contradicción
tiene dos explicaciones: o las leyes de la Mecánica
Gravitacional de Newton-Einstein no se cumplen a
escalas galácticas, o las galaxias tienen entre
cinco a diez veces más masa de la que vemos.
Pocos han decidido estudiar la primera posibilidad
y muchos han partido tras la "masa
oscura".
Ilustración arriba: Observatorio de la
Universidad de Varsovia en Las Campanas, Chile.

Ilustración: Una estrella ubicada en una poblada
zona del Núcleo de la Vía Láctea, muestra una
disminución en su brillo cada 2,81 días debido
posiblemente a que un objeto del tamaño del
planeta Júpiter cruza frente a la estrella.
Imagen: A. Udalski y sus colegas.