Planetas más allá del sistema solar orbitando otras estrellas

 

 

Pocas características se conocen de los planetas extrasolares ya que las técnicas de observación actuales no permiten la obtención de muchos datos. Sin embargo se han podido determinar los parámetros más básicos de sus órbitas y una cota inferior para sus masas.

Todos los exoplanetas de cuya existencia se tiene firme constancia han sido descubiertos por el método de las velocidades radiales.  Orbitan alrededor de estrellas normales que están consumiendo hidrógeno. Las masas de la mayoría de estas estrellas son del orden de la del Sol y están situadas a una distancia de la Tierra entre 40 y 300 años luz (en la escala logarítmica de la figura adjunta entre log 40 = 1,6 y log 300 = 2,5).

Carl Sagan en su libro Cosmos comentaba que desde los tiempos más remotos los seres humanos nos hemos preguntado por la posible existencia de otros habitantes del universo. En la Vía Láctea debe haber muchos planetas millones de años más viejos que la Tierra, y algunos miles de millones de años más viejos. ¿Es posible que no nos hayan visitado? En todos los miles de millones de años que han pasado desde el origen de la Tierra, ¿no hubo nunca una nave extraterrestre procedente de una civilización distante que estudiara nuestro planeta desde una órbita baja?, ¿nunca se ha posado lentamente sobre la superficie de la Tierra una nave para tomar muestras como hacemos los humanos en Marte?, ¿jamás ha llegado una nave con frágiles insectos iridiscentes, pesados reptiles apáticos, primates chillones u homínidos asombrados? La idea es muy natural. Se le ha ocurrido a cualquiera que se haya planteado, aunque sólo sea de paso, la cuestión de la vida inteligente en el universo. Muchos de nosotros lo hemos imaginado al leer novelas de ciencia ficción o lo hemos vivido en el cine. ¿Pero ha sucedido realmente? El tema crítico es la cualidad de las pruebas aportadas, que hay que escrutar de modo riguroso y escéptico, no lo que suena plausible, no el testimonio sin pruebas de varios autoproclamados testigos. De acuerdo con estas normas no hay casos seguros de visitas extraterrestres, a pesar de todas las afirmaciones sobre ovnis y sobre antiguos astronautas que a veces hacen pensar que nuestro planeta está invadido de seres de otros mundos. Pero hay algo irresistible en el descubrimiento de una simple muestra de vida extraterrestre. Y los astrónomos se han lanzado a la búsqueda de planetas en otras estrellas, semejantes al Sol, que pudieran tener las condiciones necesarias para que se diera vida en ellos.

 

Hace diez años que la respuesta a la pregunta ¿cuántos planetas existen? era dies: Mercurio, Venus, la Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno , Plutón y desde el 2003 Quaoar . Pero hoy se han multiplicado por once y se siguen descubriendo nuevos planetas regularmente desde que Alexander Wolszczan y Dale Frai descubrieran el primer sistema planetario extrasolar en un púlsar (una estrella de neutrones) de la constelación de la Virgen en 1992. A estos nuevos mundos que orbitan otras estrellas los astrónomos los llaman exoplanetas o planetas extrasolares y se preguntan: ¿cómo serán?, ¿de los 100 000 millones de estrellas de nuestra Vía Láctea cuántas los tendrán?, ¿cuántos serán áridos desiertos o frígidas esferas de hidrógeno?, ¿habrá alguno que tenga exuberantes bosques y océanos repletos de vida?... Ninguno de esos mundos será idéntico a la Tierra. Unos cuantos serán acogedores; la mayoría nos parecerán hostiles. Muchos serán maravillosamente bellos. En algunos mundos habrá soles en el cielo diurno, muchas lunas en los cielos de la noche, o tendrán grandes sistemas de anillos de partículas cruzando de horizonte a horizonte. Algunas lunas estarán tan próximas a su planeta que surgirán en lo alto de los cielos cubriendo la mitad del firmamento. Y algunos mundos tendrán como panorámica una vasta nebulosa gaseosa, los restos de una estrella normal que fue y ya no es.

 



Michel Mayor y Didier Queloz (ESA)

Entrevista con M. Mayor en el Instituto Astrofísico de Canarias en 1998

Michel Mayor (a la izquierda en la fotografía adjunta) y Didier Queloz (a la derecha), del Observatorio suizo de Ginebra (Suiza), fueron quienes descubrieron el primer exoplaneta en una estrella tipo solar en octubre de 1995 observando la estrella número 51 de la constelación del Pegaso o 51 Peg.

 

 

 

 

 Descubrieron un sospechoso balanceo, un corrimiento cíclico de la luz hacia los extremos azul y rojo del espectro. La duración de este corrimiento Doppler les hizo pensar que la estrella se bamboleaba debido a que cerca de ella giraba un planeta. A partir de los cálculos posteriores determinaron que este planeta (denominado ahora 51 Peg b) giraba alrededor de 51 Peg cada 4,2 días a la escalofriante velocidad de 482 000 km/h, a más de cuatro veces la que lleva la Tierra en su deambular en torno al Sol. Su masa es mayor que la mitad de la de Júpiter (Mp > 0,47·MJ) y se halla orbitando a una increible distancia: su semieje mayor, de 0,05 UA, es casi ocho veces menor que el de Mercurio respecto del Sol (0,39 UA).



Paul Butler y Geoffrey W. Marcy (Universidad de California)

 

Las circunstancias del nuevo planeta hicieron reflexionar a Geoffrey W. Marcy (a la derecha en la fotografía adjunta) y a R. Paul Butler (a la izquierda) actualmente en la Universidad de California y el Instituto Carnegie de Washington (EUA), que habían trabajado en la búsqueda de planetas extrasolares desde 1987. Un reanálisis de sus datos y nuevas observaciones les permitió identificar la existencia de otros seis planetas en estrellas parecidas al Sol (47 Ursae Maioris, 55 Cancri, t Bootis, u Andromedae, 16 Cygni B y 70 Virginis). Estos descubrimientos animaron a otros investigadores y durante estos últimos años se han sucedido los anuncios de nuevos planetas y de algunos sistemas planetarios.

Exoplanetas1

 

 

 

 

 

 


MASAS MÍNIMAS

Las masas de los exoplanetas varían entre cuarenta veces la de la Tierra en el caso del planeta que orbita alrededor de la estrella HD 49674 (0,12 veces la masa de Júpiter o un poco más del doble de la de Neptuno) hasta el límite permitido por la definición de planeta (unas 13 veces la masa de Júpiter). La mayoría de masas  (75%) están comprendidas entre un tercio y cuatro veces la masa de Júpiter (MJ/3 < m < 4·MJ) como se aprecia en la figura adjunta. Parece claro que los exoplanetas más grandes son más raros y se supone abundarán los más pequeños aunque todavía son difíciles de detecta y, por ello, no se conocen planetas con masas parecidas a la de la Tierra.

 

 

Debe señalarse que estos valores corresponden a una cota mínima y todos los valores aquí señalados serán mayores cuando pueda determinarse la inclinación de la órbita respecto a la línea de observación.
 

CLASIFICACIÓN

Los planetas extrasolares descubiertos hasta el momento pueden clasificarse en tres grupos que se supone han tenido procesos de formación diferentes:

  1. Exoplanetas análogos a Júpiter: tienen periodos y semiejes mayores semejantes a Júpiter y bajas excentricidades, por ejemplo 47 UMa b con M·sen i = 2,41·MJ, a = 2,10 UA, T = 1 095 días y ε = 0,096.

  2. Exoplanetas excéntricos>, como 70 Vir b que posee una excentricidad de ε = 0,4.

  3. Júpiteres calientes, poseen órbitas muy pequeñas (~ 0,1 UA) y poco excéntricas, como por ejemplo 51 Peg b, con a = 0,051 2 UA, T = 4,23 días y ε ~ 0.

 


A la izquierda órbita de ε Eridani b, un exoplaneta excéntrico, comparada con la de los planetas del sistema solar. En la figura superior la órbita de un "Júpiter caliente" τ Bootis b, comparada con la órbita de Mercurio.
 

EL EXOPLANETA HD 209458 b

El planeta HD 209458 bun Júpiter caliente, fue descubierto mediante la técnica de las velocidades radiales como el resto de exoplanetas. Sin embargo también se han podido realizar medidas de un tránsito, siendo el primer exoplaneta que ha podido ser observado por este método. Ello ha permitido conocer un mayor número de características. Así se ha calculado que posee un radio algo superior al de Júpiter (R = 1,27 ± 0,02·RJ) y la inclinación de la órbita según la dirección de observación vale i = 87,1 ± 0,2º. Este dato permite deducir su masa a partir del valor de la masa mínima obtenida por el método de las velocidades radiales: M = 0,69·MJ/ sen i = 0,69·MJ/sen 87,1º ≈ 0,69·MJ, es decir una masa correspondiente al 69 % de la masa de Júpiter o 2,3 veces la masa de Saturno.

Recreación artística de un planeta extrasolar semejante a Júpiter (Lynette Cook)  

Con estos datos es posible calcular su densidad que resulta ser ρ ≈ 0,38 g/cm3, un valor significativamente más bajo que el correspondiente a Saturno (ρ = 0,70 g/cm3), el planeta más ligero del sistema solar. También puede determinarse la aceleración de la gravedad en su superficie (g ~ 9,7 m/s2), semejante a la de la Tierra y algo superior a la de Saturno (g = 8,96 g/cm3).

Suponiendo una temperatura efectiva para la estrella HD 209458 de 6 000 K resulta una temperatura efectiva para el exoplaneta de T ~ 1 400·(1-p)1/4 K, siendo p el albedo del planeta. Esto supone una velocidad para los átomos de hidrógeno que forman el planeta menor a 6,0 km/s, un factor 7 veces menor que la velocidad de escape (ve ~ 42 km/s), por lo que este planeta no pierde masa por efecto del calor de la estrella.

 

                                        Upsilon Andromedae c

 

 

PERIODOS

El primer descubrimiento de uno de estos planetas, el 51 Pegasi b, lo realizaron Michel Mayor y Didier Queloz en 1995. Se trata de un planeta que orbita alrededor de la estrella 51 Pegasi, ligeramente más masiva que el Sol (1,06·MS) y miles de millones de años más vieja. La masa de este planeta extrasolar es por lo menos igual al 47 % de la masa de Júpiter y su periodo orbital es de 4,23 días, menos de una vigésima parte del de Mercurio.

Otros planetas similares han sido detectados posteriormente. Unos 15 exoplanetas (alrededor del 15 % del total), que son del tamaño de Júpiter, tienen un periodo orbital que no supera la semana: debido a su gran masa y a su proximidad a la estrella, se les llama "Júpiteres calientes". Obsérvese la órbita del planeta 51 Pegasi b comparada con la de Mercurio en la figura adjunta.
 

En el gráfico se observa que el 60 % de los exoplanetas tienen un periodo inferior al año terrestre (365 días) y el 80 % inferior al de Marte (1,88 años = 686 días).

Hasta el momento, el único planeta cuyo periodo orbital rebasa el de Júpiter (11,83 años) es uno de los tres de la estrella 55 Cancri, concretamente el 55 Cancri d, con un periodo de 14,5 años. Su masa mínima es 4,26 veces mayor que la de Júpiter. En el otro extremo encontramos a planetas con periodos extremadamente bajos, como el caso de HD 83443 b con un periodo de 2,99 días y de OGLE-TR-56 b con un periodo de 1,2 días (Mercurio tiene un periodo de casi 88 días).

Gráfico de periodos en función del número de orden según periodos de los exoplanetas
(los valores que se alejan de la curva corresponden a exoplanetas de sistemas planetarios, estando el de menor periodo sobre la curva).
 


SEMIEJES MAYORES

En cuanto a las distancias medias a la estrella (semiejes mayores) son muy bajas, el 60 % tienen semiejes mayores menores que el de la Tierra (1 UA) y el 75 % menores que el de Marte (1,5 UA) (ver figura adjunta).

La mayoría de los planetas extrasolares detectados hasta el momento se hallan a distancias entre 0,03 UA y 4,00 UA (Mercurio se halla a 0,39 UA del Sol  y Júpiter a 5,20). Obsérvese la órbita que se ha representado en la parte inferior para el planeta HD 108147 b con un semieje mayor a = 0,104 UA, muy cerca de su estrella.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ráfico de semiejes mayores en función del número de orden según periodos de los exoplanetas (los valores que se alejan significativamente de la curva corresponden a exoplanetas de sistemas planetarios, estando el de menor semieje mayor más próximo a  la curva).

 

Este hecho es un importante escollo a la hora de explicar su formación ya que según los modelos vigentes, extraídos de las características de nuestro sistema solar, los planetas masivos no deberían hallarse tan cerca de su estrella. Para explicar su ubicación se supone que se han formado en regiones más alejadas y, posteriormente y por diferentes causas, han migrado hacia órbitas más próximas a la estrella.

Por otra parte no debemos pensar que los sistemas extrasolares son muy diferentes al nuestro. Los planetas detectados son los que puede detectar la tecnología actual y sistemas solares como el nuestro, con planetas gigantes alejados, con planetas pequeños y rocosos, con bajas excentricidades,... también se descubrirán con el tiempo.


EXCENTRICIDADES

En cuanto a las excentricidades también los exoplanetas nos sorprenden con valores elevados respecto a las bajas excentricidades de los planetas de nuestro sistema solar como es el ejemplo del planeta HD 141937 b con una excentricidad ε = 0,41. Como se observa en la figura adjunta si este planeta orbitara el Sol tendría un perihelio entre la órbita de Venus y la de la Tierra, mientras que su afelio estaría situado más allá de la órbita de Marte. Para valores de las excentricidades de los planetas del sistema solar ver tabla en ¿Qué es un planeta?.

Es conocido que los valores de la excentricidades para las elipses varían entre 0 (circunferencia) y 1 (parábola). Los exoplanetas conocidos presentan toda la gama de valores posibles. Se observa, sin embargo, que al aumentar el semieje mayor disminuyen los valores de las excentricidades.

 

 

 

 

Los exoplanetas con órbitas que se alejan de la circunferencia producen sistemas planetarios inestables, que con el paso del tiempo pueden provocar la caída de los planetas hacia la estrella o su alejamiento. Todo lo contrario de nuestro sistema solar, muy estable, con valores de excentricidades e ~ 0. 

 

MAS NOTICIAS DE PLANETAS EXTRASOLARES


La imagen de SCUBA de Fomalhault

 

(11 de Octubre, 2002 - Observatorio Real de Edinburgh) Un equipo internacional de astrónomos ha informado hoy del descubrimiento de un gigantesco disco de polvo helado alrededor de Fomalhaut, una de la estrellas más brillantes del cielo, ubicada en la constelación del Pez Austral. El disco presenta una severa distorsión cuya causa más probable es la influencia gravitacional de un planeta del tamaño de Saturno, ubicado a gran distancia de la estrella y arrastrando el material del disco. Según los investigadores, esta sería la evidencia más fuerte de la existencia de sistemas planetarios semejantes o mayores que el nuestro.

Otros astrónomos han informado de casi un centenar de planetas extrasolares, a pesar que ninguno de ellos ha sido visto por un telescopio, y al menos uno de ellos resultó ser una falla de cálculos. Estos planetas, llamados “Jupíteres calientes”, ya que tienen un tamaño semejante o superior al del mayor planeta del Sistema Solar, tienen órbitas mucho más cercanas a su estrella que nuestro Júpiter.

En el caso del planeta de Fomalhaut, éste estaría en una órbita más allá de Neptuno. (De este planeta tampoco se tiene una imagen directa, lo que es difícil debido al resplandor de la estrella. La imagen obtenida es del disco de polvo, y fue conseguida con instrumentos sensibles a la luz milimétrica).

”Estamos sorprendidos de ver que el disco está de hecho doblado alrededor de la estrella” dijo el lider del grupo Dr. Wayne Holland, del UK Astronomy Technology Centre (UK ATC) en Edimburgo. “Esto sugiere con mucha fuerza, que un planeta gigante está moldeando el polvo que vemos”.

Fomalhaut es una estrella muy joven, tiene sólo unos 200 millones de años, comparada con nuestro Sol, con 4 mil quinientos millones de años.

Esta no era la primera vez que Holland y su equipo observaba Fomalhaut. “Nuestras observaciones previas no tenían la resolución que vemos ahora”, dijo uno de los colaboradores.

El disco tiene el aspecto de un “donat” con un agujero al centro alrededor de la estrella. Eso sí que el material del disco es mucho menos consistente y está formado de partículas heladas. Uno de los investigadores lo describe: “El disco de Fomalhaut está casi canto para nosotros, y en la imagen las puntas del donat aparecen más brillantes. El disco tiene aproximadamente el mismo tamaño que el Disco de Kuiper del Sistema Solar, una región donde se han depositado los cometas, más allá de las órbitas de Neptuno y Plutón, por lo que estamos viendo una región cercana a Fomalhaut donde hay muchos millones de cometas".

El disco de polvo es tan frío y emite tan poca luz, que es completamente invisible a los telescopios ópticos, por lo que los astrónomos usaron un telescopio y una cámara especial, que opera en la región submilimétrica del espectro luminoso, es una luz invisible a nuestros ojos y semejante a la luz que utilizan los hornos microondas para calentar la comida, y está entre la luz infrarroja y las ondas o luz de radio.

Las nuevas imágenes fueron tomadas con el Telescopio James Clerk Maxwell de Hawai - el mayor telescopio del mundo dedicado al estudio de la luz submilimétrica. Holland cuenta que “Utilizamos una cámara enfriada llamada SCUBA con la que pudimos medir pequeñas cantidades de calor emitida por las partículas de polvo del disco”. El telescopio, de 15 metros de diámetro, no se parece en nada a los telescopios o las antenas del Proyecto ALMA que se instalarán en Chajnantor, Chile y que observarán en una frecuencia parecida.

La cámara SCUBA construida por el Observatorio Real de Edinburgh tiene detectores que están enfriados a una décima de grado sobre el cero absoluto (-273 grados Celsius), ha participado también en el descubrimiento de nubes donde se forman estrella y de galaxias distantes que están cerca del borde del Universo.


PLANETA ERA UNA ILUSION OPTICA

(6 de Septiembre 2002 - CNN) Uno de los cien planetas extrasolares descubiertos hasta ahora, que fuera anunciado con gran fanfarria en 1999, resultó ser una ilusión óptica.

Así lo reveló el astrónomo Gregory Henry de la U. Estatal de Tennessee EEUU, que afirmó que en realidad el "planeta" -- era en realidad un efecto luminoso generado por una "mancha solar" gigante presente en esa estrella.

"La existencia de este planeta era ciertamente una ilusión", dijo Henry en una entrevista. "Era fácil equivocarse".

Henry y sus colegas le dieron otra mirada a la estrella HD 192263 ubicada a 63 años luz de nosotros, a la que dos equipos de astrónomos, que compiten por encontrar planetas extrasolares, de California y Suiza, encontraron en 1999 un gran planeta gaseoso semejante a Júpiter orbitando la estrella en una órbita muy apretada.

Diversos equipos de astrónomos han ya identificado 101 planetas extrasolares, observando variaciones en el color de la estrella. Cada descubrimiento atiza la esperanza que los humanos encuentren otro mundo donde la vida se pueda sostener. Los nuevos análisis de Henry, publicados en la última edición de la revista especializada Astrophysical Journal, ha demostrado que algunos de ellos podrían ser simplemente ilusiones ópticas.



¿MILES DE MILLONES DE TIERRAS EN LA GALAXIA?

(1 de julio - BBC - CA)Según la BBC: Algunos científicos creen estar en la situación de estimar cuantos planetas pueden existir en la Galaxia y especular cuantos de ellos pueden ser como la Tierra. La respuesta en ambos casos es de miles de millones.

Actualmente se han estudiado las casi mil estrellas que se ubican a menos de 100 años luz. De estas, cerca del 10% se ha comprobado que tienen sistemas planetarios.

Por lo que, con una 300 mil millones de estrellas en nuestra Galaxia, podrían haber unos 30 mil millones de sistemas planetarios, tan sólo en la Vía Láctea; y muchos de estos sistemas podrían incluir mundos como la Tierra, habrían dicho los investigadores, según la BBC.

La euforia planetaria y los cálculos alegres, provienen del descubrimiento del "centésimo" planeta extrasolar, orbitando la estrella HD 2039. Fue descubierto por astrónomos que participan en el Anglo-Australian Planet Search Team, que utilizan el telescopio del mismo nombre. Se trata de un planeta del tamaño de Júpiter, orbitando su estrella cada 1.210 días a una distancia de unos 320 millones de kilómetros.

 
La Tierra
La Tierra no estaría sola

Aunque Carl Sagan estaría feliz con estas estimaciones, saltan a la vista algunas fallas de cálculos: primero, no hay seguridad sobre la cantidad de estrellas en la galaxia, en Cosmos Sagan afirma que habrían 400 mil millones, la BBC dice que son 300 mil millones, otras estimaciones calculan que son 200 mil millones. Segundo, esta cifra incluye las estrellas del Núcleo de la Galaxia, estrellas viejas donde no podrían existir planetas y que constituyen aproximadamente el 50% del total de estrellas. (Nos quedan 150 de los 300 mil millones).

Modelos de computador aseguran que los planetas no durarían mucho en los sistemas de dos o más estrellas, donde participan al memos el 75% de las estrellas, por lo que el número más optimista de estrellas solitarias sería de unas 37.500 millones de estrellas con planetas. De todos modos un montón. Según la BBC, las estrellas tendrían planetas del tamaño de Júpiter y de la Tierra.

ESTRELLA ES OCULTADA POR NUBES DE POLVO

El 19 de junio pasado, un equipo de astrónomos dirigidos por Catrina Hamilton y William Herbst de la Universidad de Middletown, Estados Unidos, anunció el descubrimiento de una estrella que es eclipsada por granos de polvo, rocas y posiblemente asteroides, que la orbitan en un disco incompleto formado a su alrededor, de una forma nunca antes observada y que puede ser similar a como era el disco de material formado alrededor del Sol donde posteriormente se formaron los planetas.

Todo partió con las imágenes obtenidas en 1997 por Kristin Kearns, en ese entonces una estudiante de post título de Wesleyan, también dirigida por William Herbst . Su extraño nombre viene de que fue la estrella número 15 de una imagen que designaron como campo "D". Herbst se lamenta: "Si hubiesemos sabido que llegaría a ser tan famosa, le habríamos dado un mejor nombre".

KH 15D, es una estrella bebé formada hace unos 3 millones de años, en una zona nebulosa de nuestra Galaxia a 2400 años luz, llamada NGC 2264 y cercana a la Nébula del Cono, en la constelación del Monoceros.

Kearns y Herbst se dieron cuenta que esta estrella era algo especial, debido a que literalmente "la estrella les hacía guiños". La mayor parte de las noches tenía su brillo normal pero a veces parecía casi desaparecer. Luego de varios años de estudios ambos determinaron que el brillo de la estrellas disminuye notablemente cada 48,3 días, permaneciendo con todo su brillo por unos 18 días. La repetición de este ciclo, junto a otras características, indicaba que algo orbitaba la estrella, ocultándola ocasionalmente. Esta vez no se trataba de una estrella binaria eclipsante, debido a que el período del eclipse era muy largo y la estrella prácticamente desaparecía de la vista durante 1/3 del período del objeto en órbita.

No se trataba de un objeto simple en órbita, como una estrella, un planeta o una luna, ya que para que tuviera ese efecto debería ser inmensa y no había espacio suficiente, sólo un disco incompleto de materia opaca podía explicar lo observado. El fenómeno era extraordinario y podría ser semejante a la forma como se formó nuetro propio sistema solar.

En este momento se integró al equipo la astrónoma Catrina Hamilton, que organizó una campaña internacional, para observar a KH 15D permanentemente desde varias localidades de la Tierra entre los años 2001/2002. Desde Estados Unidos lo podían observar por un máximo de 8 horas, cuando está sobre el horizonte y es de noche. Al esfuerzo se sumaron astrónomos del observatorio de Maidanak en Uzbekistan, al otro lado del mundo, de Israel y Alemania.

Las nuevas observaciones permitieron observar que había dos montones de material que orbitaban la estrella cada 96,72 días. Además descubrieron que la estrella, cuando comenzaba a ser eclipsada, se veía más azulosa que cuando no lo estaba, esto quería decir que lo que veían era el reflejo de la estrella en el material circundante.

Pero lo más interesante del descubrimiento, es que para que puedan existir estos montones de material en el disco, es necesario que un objeto mayor, ya sea un planeta o una estrella pequeña esté también presente. Se necesita una masa relativamente grande como para controlar con su gravedad los movimientos y la organización de estos montones. Sin éste "pastoreo" gravitatorio los montones se disolverían en un disco uniforme de materia.

Ahora, si el "pastor" gravitacional es lo suficientemente grande, podría tener incluso un efecto en el movimiento de la estrella (como lo tiene Júpiter y Saturno sobre el Sol, su gravedad combinada es capaz de moverlo una vez su diámetro de su sitio), produciendo un movimiento hacia atrás y adelante. Esto podría detectarse tomando un espectro luminoso de la estrella y luego buscar por efecto Doppler desplazamientos al rojo y al azul, de acuerdo a la técnica de la "velocidad radial" utilizada por la mayoría de los cazadores de planetas extraterrestres.

Como KH 15D es muy débil y lejana, se necesitaba de un gran telescopio, ojalá el mayor del mundo, para observarla. Dos astrónomos alemanes, Coryn Bailer-Jones y Reinhard Mundt del Max-Planck-Institute para Astronomía, que participaban en el proyecto, obtuvieron tiempo de observación en el ESO-VLT de Paranal en Chile. Pero sus observaciones y análisis no arrojaron resultados, por lo que se ha concluido que los pastores son objetos menores que la estrella, y podrían ser grandes planetas o estrellas pequeñas y frustradas, como una enana marrón. Se han planificado más observaciones para conocer la verdadera naturaleza del objeto, invisible a la vista, pero cuya presencia se "siente" gravitacionalmente.

La interacción de un disco semejante con un gran planeta resulta muy interesante, ya que se ha dado como explicación para la presencia de muchos grandes planetas descubiertos, mayores que Júpiter, muy cerca de la estrellas, al frenado que las partículas del disco oponen al planeta en su órbita. Esta pérdida de velocidad lo hace migrar hacia la estrella acortando su distancia. Es allí donde los han sorprendido los astrónomos, muy lejos de su lugar de origen. Recordemos que los planetas gigantes, deben formarse lejos de la estrella, donde la temperatura permite la condensación del agua, el metano y el CO2, esto permite la acumulación de materia y el crecimiento de un planeta gigante. Este material no estuvo disponible a la altura de donde se formó la Tierra, a 1 UA, pero si donde se formó Júpiter, 5 UA.

Los astrónomos están agradecidos de este regalo que les ha dado la naturaleza, ya que si el ángulo entre el disco y la Tierra fuera mayor, no podríamos ver nada.



¿PLANETAS EXTRATERRESTES PARECIDOS?

Comparación Sistema Solar y 55 Cáncer

(13 Junio - NASA) Un productivo grupo de cazadores de planetas extraterrestres ha anunciado el descubrimiento de 13 nuevos planetas extrasolares. Se incluye el más pequeño jamás detectado, en la estrella HD49674 del Auriga, y que se ubica a 0,05 UA, la veinteava parte de de la distancia entre el Sol y la Tierra, con una masa de 40 veces la de nuestro planeta y más de 3 veces la de Urano. Orbita su estrella más cerca de lo que Mercurio está del Sol: 0,47 UA (Unidad Astronómica - UA = 150.000.000 km).

El equipo formado por los astrónomos norteamericanos Dr. Geoffrey Marcy y el Dr. Paul Butler, anunció además el descubrimiento de un nuevo planeta del tamaño de Júpiter orbitando una estrella parecida al Sol, a la misma distancia a la que está el gigante de nuestro Sistema Solar.

Se trata de la estrella 55 Cancri (Cáncer), ubicada a 41 años luz del Sol y con la misma edad que nuestra estrella: 5 mil millones de años. El mismo equipo había informado en 1996 de un planeta tamaño Júpiter, zumbando alrededor de esta estrella, a un décimo de Unidad Astronómica - UA (150.000.000 km), cada 14,6 días.

Los astrónomos cazadores de planetas extrasolares utilizan el método de la velocidad radial que muestra el planeta visto desde la Tierra, esto es su acercamiento y alejamiento de nosotros, medido a través del efecto Doppler. Estas variaciones serían inducidas por el tironeo gravitacional que los planetas ejercen sobre la estrella. (Júpiter y Saturno son capaces de sacar al Sol de su sitio una vez su diámetro).

Sin embargo Marcy et al, no están conformes con los resultados y piensan que aun hay otro planeta más, esta vez con la masa de Saturno y ubicado a 0,24 UA de la estrella.

A pesar del entusiasmo, estas observaciones son preliminares, ya que aun la ciencia no termina de explicar como puede estar tan cerca de la estrella un planeta tan voluminoso. Además los astrónomos pueden conocer la magnitud del movimiento y la duración de la órbita, pero no el ángulo que tiene el planeta con respecto a su estrella, y bien podría tratarse de objetos aun mayores a los calculados, y no debieran ser catalogados como planetas, sino como estrellas de poca masa.

Imagen: La ilustración compara nuestro sistema solar con el de 55 Cancri, que tiene un planeta tipo Júpiter a la distancia que éste está de nosotros, además de otros planetas gigantes dentro de la órbita donde acá está Mercurio.

Artículo de Ciencia@NASA.




DESCUBREN DESDE CHILE ESTRELLA CON DISCO PROTOPLANETARIO

Estrella con disco protoplanetario (Imagen ESO/VLT) (7 de Mayo, 2002- ESO/CA) Utilizando el Telescopio de Nueva Tecnología (NTT) de 3,5 m del Observatorio La Silla (el telescopio prototipo de todos los telescopios modernos) ubicado en la Región de Coquimbo en Chile, un grupo de astrónomos europeos ha descubierto, por casualidad, un oscuro disco de polvo rodeando una estrella joven de tipo solar, ubicada en las afueras de una nube oscura de la Vía Láctea.

El objeto, visible sólo en el infrarrojo, muestra de manera dramática cómo debió haberse visto nuestro sistema solar durante su más temprana infancia. Debido a su aspecto, los astrónomos, siempre dispuestos a jugarle una broma a los ufólogos, lo denominaron "El Plato Volador".

Este nuevo objeto parace ser un ejemplo perfecto de una estrella jóven, formada hace unos 100 mil años, con un disco donde se están formando planetas, o donde comenzarán a formarse, y ubicada lejos de los lugares peligrosos como son los ambientes cercanos al lugar donde ya se ha formado una estrella brillante. Donde correría el riesgo de ver cómo sus discos protoplanetarios de polvo y gas, son destruidos por el violento resplandor de las estrellas mas grandes y calientes, que suelen formarse en estas nubes.

La estrella central del "Plato Volador" parece estar destinada, al igual que el Sol, a pasar una vida larga y tranquila al centro de un sistema planetario. Esto lo hace interesante para que se realicen allí nuevos estudios, ya sea con el VLT u otros telescopios.

La masa del disco de gas y polvo observado, tiene al menos el doble de la masa del planeta Júpiter y su radio es de unos 45 mil millones de billion km, unas 5 veces el tamaño de la órbita de Neptuno.

Debido a que vemos al disco de canto, éste impide que veamos la luz de la estrella en su centro, por lo que este objeto pudo ser descubierto sólo gracias al detector de luz infrarroja SOFI, en momentos en que un grupo de astrónomos desarrollaba una exploración con el telescopio NTT, de la periferia de la llamada nébula oscura Rho Ophiuchi, una de las regiones de formación de estrella más carcanas, ubicada a unos 500 años luz de distancia.

El objeto, un disco circunestelar visto de canto y con orientación Este-Oeste, está formado por polvo y gas, muestra dos típicas nubes de reflección que diseminan el calor acumulado en el disco por la acción de la estrella. Fue observado posteriormente con el telescopio VLT Antú de 8,2 m, de cerro Paranal, en la Región de Antofagasta, también en Chile, y su instrumento detector en infrarrojo ISAAC, con muy buenas condiciones de visibilidad. El líder del grupo, Nicolas Grosso, afirmó que luego de observar las primeras imágenes obtenidas y la forma del objeto, "en ese momento nos miramos unos a otros y casi al mismo tiempo la bautizamos como ¡`El Plato Volador'!".


¿PLANETAS EN BETA PICTORIS?

Irregularidades en el disco de Beta Pic

(23 Abril, 2002) Dos equipos científicos independientes, utilizando los telescopios gigantes del Observatorio Keck de Hawaii, han informado del descubrimiento de evidencias de la existencia de planetas en la estrella Beta Pictoris.

Ubicada en la constelación del Pintor, Betapic, es la estrella más brillante que podemos ver a la derecha de Canopus. Tiene apenas de 20 millones de años de existencia y es semejante a nuestro Sol. Está ubicada a unos 63 años luz de nosotros y en 1983, mediante el Satélite Astronómico Infrarrojo (IRAS), se descubrió que esta estrella tenía un disco de polvo a su alrededor.

Observaciones posteriores, desde la Tierra y desde el espacio, mostraron que el disco de Betapic es observado de canto desde la Tierra, lo que permitió su detección. De otra manera el disco, formado por material muy disperso, habría pasado desapercibido.

Para observar la estrella los instrumentos deben estar provistos de un coronógrafo que oculte el brillo de la estrella permitiendo realizar imágenes de sus alrededores, lo que hasta ahora ha sido muy difícil. Las observaciones realizadas con el Telescopio Espacial Hubble, sólo habían permitido observar las regiones lejanas al centro de la estrella, equivalentes a ser capaces de observar al Sol sólo en las regiones donde orbita el miniplaneta Plutón.

Uno de los grupos de astrónomos, realizó imágenes en infrarrojo utilizando el telescopio Keck II, mientras el otro realizó estudios espectrales en la misma frencuencia de luz, con el Keck I. Ambos aparatos, los mayores telescopios del mundo, están provistos de espejos compuestos de 10 metros de diámetro, formado por 36 hexágonos, y están equipado con detectores sensibles al infrarrojo. Este gran observatorio fue construido en la cima del volcán Mauna Kea de Hawaii, y es operado por el California Institute of Technology, la Universidad de California, y la NASA.

Las nuevas observaciones han permitido acercarse a la estrella y observar la región ubicada a unas 15 Unidades Astronómicas de la estrella, donde en el caso del Sol se encuentran los grandes planetas Urano y Neptuno, revelando estructuras cuya mejor explicación es que allí se está formando un gran planeta, que ha recogido gran parte del polvo de Betapic, generando una zona donde el disco se ve más delgado.

Imágenes: El polvo alrededor de Beta Pictoris. La imagen de arriba muestra la curva recién descubierta en el disco de las estrella, con la etiqueta A. Las otras curvas (B y C) habían sido vistas anteriormente. Notar la diferencia angular que tiene la zona de A con las de B y C, que aparecen con una mayor inclinación con respecto al plano del disco. Algo semejante ocurre con el sistema solar, donde Plutón tiene una inclinación angular de 17 grados con el plano del resto de los planetas. La imagen del sistema solar, abajo, nos permite hacer las comparaciones.

Las observaciones espectroscópicas realizadas por la Dra. Alycia Weinberger, mostraron que a la distancia de la nueva curva descubierta, "El disco está formado por pequeñas partículas de silicatos, que están más calientes de lo esperado. Esto podría ser producido por un planeta que atrae polvo del disco generando choques de rocas en sus cercanías".

En los sectores exteriores del disco, se pudo apreciar que el polvo está compuesto por otros materiales además de los silicatos.



 

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