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Monoteísta
Akenatón un Faraón
revolucionario
Similitudes en los pensamientos de Akenatón y Moisés
El
Faraón de Tell el Amarna
Akenatón el Faraón
distinto
Politeísta
Religiosidad Egipcia
Mitos
Traición de Seth a Osiris
Deidades egipcias

Uno de los periodos que más han llamado la atención del
investigador y aficionado , es la época Amarniense , que se
enmarca en el imperio nuevo egipcio (Segunda mitad del II
milenio ) y concretamente en la XVIII dinastía .Cronológicamente
, el periodo Armaniense abarca del 1358 al 1340 a.C y se centra
en la figura de Amenofis IV .

Amenofis IV hijo del gran Amenofis III se convirtió en el
príncipe heredero tras la muerte de un príncipe llamado Tutmosis
.Comenzó su reinado otorgándose el título de "sumo sacerdote del
Dios Sol ", posteriormente se ideó el nombre de "Re-Harakhty"
que significa :"Que se alegra en el horizonte en nombre de Atón
".El desarrollo de este culto monoteísta no dejaba casi lugar al
resto de divinidades tradicionales , cerrando templos
politeístas y retirando los nombres de Amón .Con esta revolución
religiosa , artística y política , el faraón pretendía reforzar
la unidad de Egipto con los territorios conquistados y librarse
de los sacerdotes de Amón.
Debe tenerse en cuenta que en casi todas las revoluciones
existe una duplicidad de protagonistas :Uno de carácter
ideológico teorizador y un segundo protagonista de carácter
práctico y realizador .Uno de los casos más llamativos es el de
Moisés , cuyo verdadero inspirador teológico fue, según algunos
historiadores , el singular faraón Ajenatón .

Ajenatón o Akenatón fue un fervoroso enamorado de su
esposa principal Nefertiti , la cual desempeño un papel
importante en tales cambios , siendo de gran apoyo al
faraón:Además de darle 6 hijas , fue fiel a su culto ,
llegando incluso a padecer en vida un glaucoma en su ojo
izquierdo a consecuencia de mirar fijamente al sol .Pero
Nefertiti no fue la única , la endogamia era corriente
en las familias de los faraones para así mantener la
pureza de la raza y Ajenatón se casó con una de sus
hijas llamada Ajsenpaatón y con ella tuvo una hija que
era a la vez nieta llamada Ajsenpaatón-Tashari .Además
parece que Ajenatón se casó con otra de sus 6 hijas , la
princesa Maketatón , ¿Qué
significan tantas bodas entre consanguíneos?
Cuando Moisés después del éxodo , vuelve la mirada hacia
el pasado y recuerda las escenas del incesto vistas en
Egipto , "La casa de la esclavitud", no vacila en
prohibir semejante abominación .En el Levítico, podemos
leer en el capítulo 18 "…No haréis lo que se hace en
Egipto donde habéis morado , ni haréis lo que se hace en
Canaán donde yo os llevo…ninguno de vosotros se acercará
a una consanguínea suya para descubrirle su desnudez…".
Sin embargo para algunas egipcias la idea acerca de lo que
los judíos llamaban abominaciones era muy distinta.Las egipcias
opinaban que la más bella unión amorosa es aquella en que se
conjugan los amores paternal , maternal o fraterno con el amor
carnal .Moisés al prohibir el incesto , prohíbe algo más que una
costumbre egipcia , si no ¿Qué representa el episodio narrado en
el capítulo 19 del Génesis cuando las 2 hijas de Lot embriagan a
su padre para acostarse con él y tener hijos del mismo ? Moisés
prohíbe el incesto judío para prevenir de nuevo el nacimiento de
2 grandes enemigos de Israel: Los Moabitas y los Ammonitas
En algunas tumbas de los funcionarios
de Akenatón se encontraron fragmentos del Himno a Atón y
su parecido con el salmo bíblico 103 es sorprendente.
Dice así:
"Eres tú quien hace
que se desarrollen los gérmenes en las mujeres.
Tú quien crea la simiente en los hombres.
Tú quien da vida al hijo en las entrañas de su madre.
Tú quien le calma con lo que hace cesar el llanto.
Tú, la nodriza de aquel que está todavía en las
entrañas.
Tú quien da incesantemente el aliento para vivificar a
cada una de las criaturas.
Cuando sale la criatura de las entrañas para respirar,
el día de su nacimiento,
le abres la boca de par en par, y le provees de todo lo
que necesita". A primera vista parece que la conducta
de Ajenatón en el terreno afectivo , es incompatible con
su delirio místico-religioso , pero debe tenerse en
cuenta que las distintas religiones ejercen presiones de
intensidad y de signo muy variado sobre el
comportamiento sexual y que en este sentido los dioses
egipcios no crearon una moral restrictiva.
Amenofis IV
no cambió su nombre por el de Ajenatón ( Que significa
benefioso para el disco solar o bien, Atón está
satisfecho) hasta su quinto año de reinado ,
estableciendo su residencia y centro de su nueva
religión estatal en Akhetatón ( horizonte del disco
solar).El faraón la edificó en suelo virgen , no
contaminado por la presencia de anteriores Dioses y
aunque no se saben las causas de tal elección se sugiere
que una de las razones pudo ser la apariencia que tiene
el paisaje a un determinado jeroglífico en forma de
"Amplio horizonte".
Durante su breve reinado sufrió una fuerte oposición
por parte de los antiguos sacerdotes , que desde la IV
dinastía no habían sufrido una tendencia monoteísta.Un
país politeísta con un arraigado conservadurismo se
resistió a semejante cambio.
Ajenatón descuidó aspectos como la política
exterior y la administración del país .
Tras la temprana muerte del
faraón los restos de Tell El-Amarna fueron desmantelados , sin
embargo aún nos han quedado valiosos testimónios como "El himno
al sol de Ajenatón ", relieves , pequeños objetos …En 1887 se
descubrió entre las ruinas de Aketatón un depósito de cartas
cuneiformes de virreyes egipcios en Asía , los cuales pedían
auxilio al faraón…, nunca les llegó , finalmente los hititas
hicieron retroceder las fronteras egipcias hasta Canaán.
En cuanto a Moisés , su historia
es bien conocida en la Biblia , su educación egipcia y su
finalidad monoteísta se asemeja en parte al mítico Ajenatón.
¿Pudo haber sido
Moisés y ajenatón una misma persona?
Es poco probable porque aunque
ambos fueron precursores del monoteísmo , existen entre ellos
más diferencias que similitudes porque:

Ajenatón el amable faraón que dio la
bienvenida a Jacob y a sus hijos?
Es más verosímil por el contexto, pero la mayoría de
autores piensan que no coinciden las fechas :Jacob y
José son de una época anterior , tal vez sobre el
1650 a.C.
¿Pudo ser Amenofis III el faraón de la opresión y
Akenatón el débil faraón del Exodo?
Aunque el perfil psicológico e histórico del gran
Amenofis III encaja perfectamente con el faraón del
cautiverio hebreo y las cartas halladas en 1887
procedentes de Canaán sobre las tribus del desierto
, mencionan unos "Kharibi" o hebreos , debe tenerse
en cuenta que Canaán ya estaba antes poblada por
Edomitas , Moabitas y Ammonitas, todos ellos tan
hebreos como los hijos de Israel.Así pues , esos
documentos no son prueba suficiente para confirmar
una aceleración de la conquista de Canaán por parte
de los judíos en tiempos de Ajenatón.
¿No sería el general Horemheb el faraón que
corría tras los judíos cuando estos iniciaban el Éxodo?
No olvidemos que hay quien afirma que Ajenatón tuvo un harén de
concubinos y que tuvo por favorito al general Horemheb, futuro
faraón.
De no haber sido Moisés hombre influyente en la corte ¿Cómo
habría salido airoso de su empeño?, ¿No sería Moisés la misma
persona que aquel Thutmés, hijo de Amenofis IV?, ¿Cómo
desaparece tan bruscamente de la historia la figura de Thutmés
sin dejar más rastro que un látigo con su nombre hallado en la
tumba de Tutankamón ? La palabra Tutmosis con que describen
algunos egiptólogos el nombre de Thutmés ¿No se convertiría en
la palabra Moisés?.
Tutmosis significa hijo de Thot, mientras que Moisés viene de
Mu-meses que significa "Hijo de las aguas", así la Biblia lo
traduce como "Del agua lo saqué"(Éxodo 2, 10).
El nombre en hebreo no es Moisés, sino Mosheh porque la "S" es
fruto de la traducción del nombre de Mosheh a su equivalente
griego.Mosheh se asemeja a Mashah que significa en hebreo
"sacar" y los redactores del Hexateuco señalaron que ese era el
origen del nombre, no obstante esto tampoco nos cuadra porque
Moisés fue sacado de las aguas por una princesa egipcia , la
cual no le pondría un nombre hebreo , sino egipcio.
¿Cómo se encontraría Moisés tantas veces en presencia del faraón
si no era miembro de la familia real?, ¿No sacaría Moisés de
aquella ciudad del horizonte de Tum el germen del monoteísmo
judaico ?, ¿Es pura coincidencia que los primeros documentos
escritos y fundacionales del judaísmo aparezcan después del
desastre habido en la ciudad del horizonte de Tum?
Lo más probable es que el éxodo tuviera lugar (tal vez de forma
paulatina) entre los reinados de Horemheb y Menerptah y que el
paso por el desierto hubiese podido señalar un periodo de
reagrupamiento de los evadidos .Quizá la apertura del Mar Rojo
fuera un simple episodio ralacionado con la inundación de alguno
de los canales que los egipcios abrieron en el desierto al
objeto de hacer un transporte rápido de piedra , o del canal
Nilo-Mar Rojo , esto es, el predecente del canal de Suez.
¿Pudo haber sido Moisés discípulo de Akenatón?
Muchos escritores durante los años 60 y
70 trabajaron esa posibilidad: Moisés como sacerdote se
había instruido en las ciencias y letras egipcias y
aunque Akenatón ya había sido olvidado , Moisés pudo
haber tenido acceso secreto a sus enseñanzas monoteístas
, verse influido por las mismas e iniciar el ambicioso
proyecto de acaudillar a un pueblo tendente a la
idolatría.
Se habla de varias similitudes en ambos pensamientos:

-Único Dios
, creador de todas las cosas.
-Igualdad entre los seres humanos.
-Bondad y justicia, etc.
Incluso se viene comparando el Himno a Atón con
el salmo 140 de la Biblia .A título de ejemplo vamos a ver una
tabla en la que se apuntan algunas similitudes entre la Biblia y
Ajenatón ;estos pasajes están extraídos de 2 textos: El de la
Biblia se refiere a la traducción de la Escuela Bíblica de
Jerusalén (París , editions du cerf 1961, Págs. 754-58) y el de
Akenatón se encuentra en la obra de François Daumas, la
civilización de l'Egipte Phareonique, París , Arthaud 1965,
Págs. 322-25.
Akenatón
Todo país
extranjero, por lejos que esté,
lo haces vivir
Pusiste el Nilo en el cielo que hacia ellos llega
Forma las corrientes de agua sobre las montañas
como el verde mar.
Para regar sus campos y territorios
Desde el alba , desde que tú asciendes por el
horizonte,
La humanidad está alerta y alzada sobre sus
pies.
El universo entero se entrega a su trabajo
Los barcos descienden y remontan la corriente
Que numerosas son las cosas que has creado
Hombres, rebaños, fieras salvajes ,
Todo lo que está sobre la tierra y camina por
su pie,
Lo que vuela en las alturas con las alas
desplegadas
Pusiste a cada
hombre en su sitio y le
proporcionaste lo necesario.
Cada uno tiene para comer y su vida está
predeterminada.
Tú , no cesas de alentar para que las criaturas
vivan.
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MOISÉS
Las aguas corren
por las montañas,
descienden a los valles
Hacia el lugar que tú has fijado
Haces brotar fuentes en los barrancos
Ellas horadan el centro de las cordilleras
Desde tus altas cámaras alimentas las montañas
La tierra se sacia con el líquido de tu cielo
Sale el sol
Sale el hombre de su trabajo
Trabaja hasta la noche
Que numerosas son tus obras, Yahvé
pequeños y grandes animales son movidos por ti,
por ti los barcos se pasean
Todos esperan de ti
Que les des su tiempo y su comida
Tú les das, ellos reciben
Tú abres la mano , ellos se sacian
Tú escondes tu rostro, ellos se espantan
Tú retiras tu aliento, ellos expiran
Tú envías tu aliento , ellos son creados
Tú renuevas la faz de la tierra.
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Gervasio Fornier, Catedrático de geografía
crítica e histórica de la edad antigua en la Universidad Central
escribió en 1906 una magnífica obra titulada "Geografía crítica
e histórica de la edad antigua " donde argumenta que la famosa
frase Bíblica "Dirás a los hijos de Israel ,
QUE YO SOY EL QUE SOY Y EL QUE ES ME HA
ENVIADO A VOSOTROS "(ÉXODO, Cáp. III , V 14 y 15), nos
recuerda a la frase escrita en la lápida del templo del templo
de Sais que dice "YO SOY TODO LO QUE HA SIDO , ES Y SERÁ Y NADIE
HA DESCUBIERTO AÚN EL VELO QUE ME CUBRE", además de estas hay
otras similares con inscripciones dedicadas a Ptah, Ra, Ammon ,
Osiris y otras divinidades.
El lector de este artículo habrá notado que a
medida que avanza la redacción de este texto , las cuestiones
son más atrevidas y ariesgadas , lo cual no significa que no
pudieran ser ciertas y llegamos a la última cuestión:
¿Y si el Éxodo no existió y si personajes como Moisés y Aaraón
son un mito
EL
FARAÓN DE TELL EL-AMARNA
Durante diecisiete
años, de 1364 a 1347, Egipto va a
conocer una extraña aventura bajo la
dirección de Amenofis IV-Akenatón. Este
reinado marca una ruptura en la
evolución histórica de Egipto. Elogiado
por unos considerado como un loco por
otros, Akenatón es una figura
excepcional. Cambió de nombre, modificó
las tradiciones religiosas, creó una
nueva capital, intentó organizar una
sociedad diferente. Su evolución interna
no hizo de él un místico estéril, ya que
consiguió poner en práctica sus
visiones, actuando en nombre del poder
real de que estaba investido.
Akenatón, era el hijo
menor de Amenofis III, noveno faraón de
la XVIII dinastía, y Tiye, por lo que el
trono de Egipto estaba reservado para su
hermano mayor, Tutmosis, que murió
prematuramente.
Con
la muerte de su hermano mayor, Akenatón
se convirtió en el príncipe heredero de
Egipto y paso en Tebas los cuatro
primeros años de su reinado y, siguiendo
la tradición de todos los faraones del
Imperio Nuevo, emprendió una amplia
política constructora. Pero lo
verdaderamente importante es que en su
fase tebana, Akenatón va relegando al
clero de Amón e introduciendo a Atón en
la iconografía real y construyéndole
templos. Estos, como era costumbre en
Egipto, necesitaban de rentas para su
mantenimiento, por lo que Akenatón
disminuyó las que disfrutaban los
templos de Amón en favor de los de Atón.
Esto último haría que la hostilidad del
clero de Amón fuera cada vez mayor,
favoreciendo posiblemente la decisión
del faraón de abandonar Tebas y crear
una nueva capital para Egipto.
No cabe duda alguna
de que Akenatón, fue mucho mas pensador
y filósofo que sus antecesores. Amenofis
III había reconocido el creciente poder
de los sacerdotes de Amón y había
intentado domeñarlo; su hijo iría aún
más lejos introduciendo un nuevo culto
monoteísta de adoración al sol que se
encarnaba en el disco solar, el Atón.
Pero ¿por qué la fundación de una nueva
capital? Evidentemente, Amenofis IV
prefería un lugar nuevo, virgen, donde
pudiera levantar la ciudad que él
deseaba para el dios Atón, pero también
influyeron los conflictos ya señalados
con el poderoso e influyente clero de
Amón.
La primera visita la
realizo junto a Nefertiti y altos
cortesanos, en el cuarto año de su
reinado. En ella declaró que Atón se le
había revelado y prometió construir la
ciudad. La segunda visita acaeció en el
sexto año de su reinado, coincidiendo
con el traslado definitivo de la corte,
y fue en esta fecha cuando el faraón
cambió su nombre, Amenofis IV, por el de
Akenatón y llamo a la nueva ciudad,
Ajetatón.
De acuerdo con los
datos actuales parece que sólo los
escalafones superiores de la sociedad
abrazaron la nueva religión con fervor
(y quizá sólo fuera aparente). A gran
escala, en todo Egipto, el nuevo culto
no parece haber tenido gran repercusión
en un nivel popular, salvo, por
supuesto, en el desmantelamiento del
clero y la clausura de templos.
La burocracia
prosiguió sus esfuerzos para gobernar el
país mientras el rey veneraba a su dios.
Akenatón fue abandonando el gobierno y a
los diplomáticos a sus propios recursos,
la autoridad civil y militar acabó en
manos de dos poderosas personalidades:
Ay, que tenía el título de "Padre del
Dios" (y es probable que fuera suegro de
Akenatón), y el general Horemheb
(también yerno de Ay, puesto que se casó
con su hija Mutnodymet, hermana de
Nefertiti). Ambos hombres se
convertirían en faraones antes de que
concluyera la dinastía XVIII. No cabe
duda de que esta temible pareja de altos
funcionarios estrechamente emparentados
lo mantuvieron todo bajo control de modo
discreto, mientras Akenatón perseguía
sus propios intereses filosóficos y
religiosos.
Estos conflictos se
suman a problemas internos de la familia
real: la muerte de la hija mayor y
preferida de Akenatón, Meritatón,
coincide con el comienzo del declive de
Nefertiti y el ascenso de una de sus
hijas, Maruaten, que reemplazará a su
madre en la iconografía real. El
ostracismo de Nefertiti ha sido
interpretado como el abandono por su
parte de las ideas y proyectos de
Akenatón. Akenatón murió probablemente
en el año dieciséis de su reinado, y
quizá no fue enterrado en la gran tumba
familiar que había hecho construir. La
ciudad fue abandonada y la ciudad del
sol volvió al silencio del desierto.
EL
PODER OCULTO TRAS EL TRONO
Nefertiti
(la-bella-ha-venido), reina de ensueño,
el sueño de una fuerza solar perdida en
las brumas de la historia. Se ha dicho a
veces que Nefertiti era la hija de
Amenofis III, pero no se ha presentado
ninguna prueba decisiva, ella nunca
lleva el título de "hija del faraón". En
realidad, Nefertiti pertenecía a la
familia de un personaje importante de la
corte. Akenatón y su esposa Nefertiti
son inseparables,
presiden
conjuntamente los ritos religiosos y las
ceremonias oficiales.
Nefertiti desempeña
una función religiosa, ella es la que
hace reposar a Atón con su dulce voz y
sus hermosas manos que sostiene sistros.
Participa activamente en los ritos, es
la gran sacerdotisa de un santuario
especial donde se celebra la puesta de
sol. Un bloque procedente de Heliópolis,
presenta una sorprendente escena:
Nefertiti coronada y en la postura del
faraón, golpea con su mortero a un
enemigo al que coge por los cabellos. Se
trata de una actitud muy clásica, pero
reservada a los faraones masculinos.
¿quiere esto decir, que Nefertiti estaba
investida de un poder particular?. Esta
reina cuyas responsabilidades políticas
son evidentes, es también una madre.
El amor a los niños y
a la familia es una constante de su
carácter, como del de Akenatón y
trajeron al mundo seis hijas. Akenatón y
Nefertiti formaron realmente una pareja
solar; esto se debe a su voluntad de
reafirmar su amor como un símbolo de
luz. Parece ser que Nefertiti murió poco
después del año doce, si bien se ha
sugerido que cayó en desgracia, por que
su nombre fue sustituido en varios casos
por el de su hija Meritatón, que la
sucedió como "gran esposa real".
Nefertiti fue enterrada en la gran tumba
real de la ciudad, a juzgar por un
fragmento de una figura de alabastro que
lleva su cartucho y que se encontró en
ese lugar a principios de la década de
1930.
A. PÉREZ, C. SEVILLA y
J. CÓRDOBA - Ajenatón, el hereje
CHRISTIAN JACQ - El Egipto de los
grandes faraones
PETER A. CLAYTON - Crónica de los
faraones
Fuente : http://www.egiptologia.com/historia/Akenatón/Akenatón.htm

Con ayuda de una computadora, dos investigadores franceses
rescataron de los restos de un derrumbe noticias sobre el rey
místico que instauró el monoteísmo en Egipto catorce siglos
antes de la era cristiana.
Cuando en 1898 un temblor de tierra hizo
tambalear los templos faraónicos de la zona de Karnak, en uno de
ellos se desplomaron varias columnas y de los escombros
surgieron pequeños bloques de piedra grabados y pintados.
En aquel momento los vestigios fueron
relegados por los estudiosos, pero ahora, casi un siglo después
y con ayuda de la computación, acaba de verificarse que guardan
valiosos registros sobre un faraón que renegó de los antiguos
dioses para venerar al Sol como único ser supremo.
Este precursor del monoteísmo subió al
trono con el nombre de Amenofis IV y luego adoptó el de Akenatón.
Su obra se extinguió con su vida más de mil trescientos años
antes de Cristo, pues los sacerdotes, además de restablecer los
viejos cultos para recuperar los privilegios que habían perdido,
lo maldijeron e intentaron borrar su recuerdo. Las más recientes
investigaciones confirman que no lo lograron.
Los viejos dioses
"Egipto, don del Nilo". La célebre fórmula
que refleja con exactitud el origen de la civilización más
duradera de la Antigüedad fue enunciada por el historiador
griego Herodoto, quien afirmó que los egipcios eran "los más
religiosos de todos los hombres".
Nómades y cazadores habitaron desde la
época prehistórica la estrecha cinta verde encuadrada por el
desierto. No conocían las fuentes del río y creían que sólo los
dioses podían provocar el milagro de su crecida. Para dominar
las inundaciones, las tribus se agruparon rápidamente en
provincias y luego en dos reinos: uno en el valle, que
reverenciaba al dios Seth, y otro en el delta, bajo el signo del
dios halcón Horus.
Más tarde el país se unificó y la capital
se instaló en Menfis, cerca de Heliópolis, ciudad adoradora del
Sol. Desde entonces se atribuyó al soberano naturaleza divina.
Primero se lo identificó con Horus; luego se le sumó el título
de hijo de Ra (el dios resplandeciente) y se levantaron
pirámides para que al morir pudiera ascender hasta él.
Cuando los príncipes de Tebas trasladaron
la capital a su ciudad, su dios -Amón- pasó a primer plano y se
convirtió en el rey de los dioses.
Claro que además de él existían otros, que
se contaban por centenares. Los humildes, fieles a sus
tradiciones, veneraban en cada provincia a una deidad principal
y varios ídolos secundarios. La zoolatría primitiva sobrevivió
en la adoración del buey Apis, los cocodrilos del Nilo y los
dioses que conservaban rasgos animales. Escarabajos y amuletos
representaban innumerables divinidades menores.
El culto oficial, por su parte, concretó
principios morales en mitos que reflejaban el conflicto entre el
bien y el mal. El más popular cuenta que el malvado Seth
despedazó el cuerpo del benéfico Osiris, pero Isis y Horus (la
esposa y el hijo de Osiris) encontraron los fragmentos y lo
revivieron. Encarnación de los anhelos de justicia y eternidad,
Osiris presidía el tribunal que juzgaba a los hombres después de
la muerte, con ayuda de Tot, encargado de pesar las almas.
Una figura singular
Después de haber sufrido la invasión de un
pueblo de origen sirio (los hicsos, que habían adoptado como
propio a Seth, dios del desierto y del mal), los príncipes de
Tebas restauraron una vez más el poder de los faraones.
Para asegurar sus conquistas, Egipto
necesitaba un monarca guerrero... pero el destino le tenía
reservado un místico: Amenofis IV, una de las figuras más
curiosas de la Historia. En él se mezclaba la estirpe egipcia
con sangre semita e indoeuropea. De rostro delicado y físico
endeble, en cuanto subió al trono se casó con Nefertiti, una
bella princesa con quien tuvo siete hijas.
Amenofis llevó a cabo una verdadera
revolución religiosa: rompió con Tebas, despojó a Amón del
título de dios dinástico y se consagró por entero al culto del
dios solar Atón. Cambió su nombre por el de Akenatón (servidor
de Atón) y mandó construir una residencia real a la que llamó
Aketatón (horizonte de Atón, hoy Tell-el-Amarna), modelo de
urbanismo.
Cierto es que en su decisión hubo una
dosis de cálculo político tendiente a disminuir el poderío del
clero de Amón, una casta hereditaria cuyas posesiones casi
igualaban el patrimonio real. Ya sus predecesores, temerosos de
la hegemonía sacerdotal, habían favorecido otros santuarios, en
especial el de Heliópolis, donde se profesaba una doctrina que
aceptaba al Sol como creador de todas las cosas.
Amenofis III había bautizado con el nombre
de "Atón es resplandeciente" su palacio de Tebas y uno de sus
regimientos. Su hijo fue mucho más lejos: confiscó los bienes de
los templos, abolió los cultos de Amón y los otros dioses
principales e hizo destruir sus estatuas. Ni siquiera el popular
Osiris se libró de esa suerte.
El dios único
Akenatón tenía un temperamento
contemplativo: era un poeta, un soñador sensible a las nociones
de belleza, humanidad y justicia, un rey "ebrio de dios".
Atón era el único dios. No se lo
representaba como un hombre con cabeza de animal; se lo adoraba
bajo la forma de un signo abstracto, un disco de rayos
benéficos. El faraón era sumo sacerdote y profeta. Lo decía en
su célebre himno a Atón: "Estás en mi corazón; fuera de mí,
nadie te comprende."
El monoteísmo se afirmó indiscutiblemente.
"Has creado la tierra a tu gusto, cuando estabas solo." El mundo
aparecía como creación ininterrumpida del dios; cosas, bestias,
hombres, el día y la noche: "La tierra está sumida en las
tinieblas, como muerta, y calla porque aquél que lo ha creado
todo descansa en su horizonte. Pero llega la aurora, Tú te
levantas y tu resplandor disipa las tinieblas". El himno
contiene la idea de una religión universal: "Tú has creado los
países extranjeros, Siria, Nubia, y la tierra de Egipto. Tú
pones a los hombres en su lugar; sus lenguas hablan
diversamente, como son diversos su aspecto y su piel, pues Tú
has hecho diferentes a los pueblos".
Reformas sociales
El profundo humanismo de
Akenatón se tradujo, asimismo, en un conjunto de medidas que
favorecían el individualismo y una cierta democratización de las
costumbres. Antes, el soberano elevaba sus plegarias a Amón
recluido en un recinto sombrío; era una plática silenciosa y sin
testigos, dirigida por un clero hermético y estricto. Ahora que
el Sol brillaba sobre todos por igual, el culto empezó a
celebrarse en presencia del pueblo y, para que fuera más
accesible, se sustituyó la lengua arcaica y literaria por el
egipcio vulgar.
El faraón hizo pública su
vida cotidiana, dejó de ser un ídolo ante el que había que
arrastrarse. El arte se tornó realista y familiar; las pinturas
de las tumbas de Tell-el-Amarna aparecen plenas de dulzura y
movimiento. Bajo el radiante disco solar, los bajorrelieves
muestran al rey y la reina en la intimidad, con sus hijas sobre
las rodillas.
Sus preocupaciones
espirituales apartaron a Akenatón de otros deberes. Permaneció
indiferente a la política exterior y sus adversarios se
aprovecharon de ello. Cuando murió, hacia 1354 a.C., Nefertiti
tuvo que hacer concesiones ante el clero de Amón, que se había
reorganizado. Casó a una de sus hijas con el joven príncipe
Tutankatón, de doce años, quien restauró el culto tradicional y
se hizo llamar Tutankamón. El hallazgo de su tumba intacta en
1922 concedió a este personaje una notoriedad que no guarda
proporción con su importancia histórica.
© Nueva, 1998

Algunos piensan que era un loco, otros que era un
genio, otros tantos que era un fanático religioso el primer
monoteísta de la historia, la verdad es que fue un pionero en su
época, un revolucionario en contra de las castas sacerdotales, y
del poder que llegaron a poseer. ¿Fue por motivos económicos o
religiosos? A través de este pequeño relato, trataremos de
descubrir un poco de la fascinante vida de este personaje, se
dice que Moisés se inspiro en este monarca, quien sabe, tal vez
la religión católica esté basada en cierto modo en el.
Gran parte de la personalidad de Amenofis IV, se debe a la
educación recibida en los primeros años de su vida, tuvo unos
educadores que supieron, devolverle el conocimiento de ser un
dios o al menos el representante supremo en la tierra de un dios
único, Atón, que debía ocupar exclusivamente el lugar que hasta
ese momento tenían las diversa divinidades fomentadas por los
sacerdotes, los cuales controlaban la vida social, política y
económica de Egipto.
AMENOFIS IV
NEFERKHEPERURE Amón esta contento, hermosas son sus
manifestaciones de Re, mas tarde conocido como Akenatón Servidor
de Atón. (XVIII dinastía 1350 - 1334 a.C)

Nació en el
año 1377 a C., fue el segundo varón nacido del matrimonio entre
Amenofis III (1386-1349) y la reina Tiye, princesa semítica hija
de un noble llamado Yuya y su esposa Tuya, ( tuvieron seis hijos
dos varones y cuatro mujeres) .Desde su nacimento se le aprecio
que no era normal, tenia un aspecto verdaderamente extraño, los
hombros y el pecho muy estrechos y las caderas y el vientre
excesivamente anchos. Posteriores estudiosos del tema han
llegado a la conclusión de que padecía hidrocefalia, que se
caracteriza por estos rasgos, así como puede afectar al celebro,
manifestándose tanto como una persona sumamente idiota o como un
genio, personalmente yo creo que esta segunda es la
característica que poseía Amenofis, o por lo menos durante gran
parte de su vida, se dice que se volvió loco al final de esta,
pero eso lo contaremos mas tarde.
Thumes hermano mayor de Akenatón, orgullo de su padre, no
presentaba ninguna deformidad física, lo que si le ocurría al
otro, desde pequeño se mostró violento y amigo de las armas, por
lo que no es de extrañar que se convirtiera en el oficial mas
joven del ejército.
Su innata agresividad le impidió mostrar ningún afecto hacia
Amenofis, a pesar de considerarse como su único hermano varón.
Ya que los otros hijos tenidos en sus relaciones con las tres
esposas secundarias, no contaban, pues todos los derechos
recaían en la primera esposa.
Cómo se ha visto la sucesión del trono estaba asegurada con
la existencia de Thutmes, ¿todo perfecto?. Se podría considerar
que si, hasta que un día, en las praderas de Babilonia, se había
organizado una cacería, y mientras se acosaba a los leones, las
ruedas delanteras de su carro se hundieron en una poza. El
impacto fue tan fuerte, que Thutmes salió disparado fuera del
vehículo y su cabeza se golpeo contra una roca muriendo en el
acto. A partir de ese momento Amenofis IV pasó a ser el heredero
del trono.
Contaba apenas once años y el futuro de Egipto recayó sobre
sus hombros, cuando tras dos años de corregencia con su padre
Amenofis III, este fallece a la edad de 45 años, afectado de una
infección bucal degenerativa.
Al ser el príncipe demasiado pequeño, cuando se produjo el
fallecimiento de su padre, fue su viuda Tiye la encargada de las
ceremonias mortuorias, misión esta que correspondía al nuevo
Faraón. Se vistió de blanco y se cubrió la cabeza de tierra,
siendo imitada por las tres esposas menores y las trescientas
concubinas. Dejaron de lavarse y perfumarse, ya que su pesar no
aceptaba las muestras de vanidad..
La deformidad de Amenofis IV era muy evidente. Tras someterse
en los primeros años de su vida a numerosos tratamientos a base
de baños de calor, masajes y otros métodos, se llegó al
convencimiento de que era congénito y que no afectaba a su
desarrollo mental, por lo que pasó a considerarse más que una
tara física, un don divino, que le hacía diferente a todos los
demás. Y lo que había sido un defecto, pasó a ser una virtud
merecedora de los mayores elogios, mucho mas tratándose del
Faraón de Egipto.
Durante los primeros años de su reinado, Amenofis IV, seguía
los consejos de su madre, se cree que fue ella la que influyó
para que el joven príncipe se hiciera coronar en el templo de
Hermonthis, dedicado al dios solar Ra, rompiendo así la
tradición de elegir el templo de Karnak.
La ceremonia la dirigió Aane, el hermano de la reina viuda.
Como era sumo sacerdote de Karnak y de Hermonthis, es posible
que fuera suya la idea de librar esta primera batalla contra el
clero en general. Aunque el nuevo Faraón no dejo de considerarse
"el elegido de Amón-Ra".
Durante los primeros años de su reinado, vivió en el palacio
de Tebas, se cree que ya conocía a su futura esposa Nefertiti,
con la que compartía estudios y juegos.
NEFERTITI La bella que ha venido
De piel
blanca, ojos verdes almendrados, se consideraba una perla que
resaltaba en un lugar donde todos eran de piel morena. Se cree
que la blancura de su piel se debe a que su padre la mantuvo
encerrada en un amplio palacio, rodeada de todas las comodidades
y animales exóticos, pero siempre apartada de los rayos del sol.
Esta menuda mujer, tenía aproximadamente 1.50 m. de estatura,
fascinaba a todos por su sensualidad y una gran belleza, de dos
a cinco años mayor que Amenofis, fue su apoyo incondicional en
la gran empresa comenzada.

An Ancient
Custom, Edwin Long
No se conoce mucho de la procedencia de Nefertiti, hay varias
versiones, pero en este caso me quedare con la que a
continuación expondré, no ocurre lo mismo con los años
siguientes de su vida, al ser la persona mas influyente en la
vida de Amenofis IV.
Se dice que Nefertiti era hija de Durastta rey de Mitanni, y
cuando vivía en la corte de hitita era llamada princesa Taduhepa.
Su llegada a Egipto se debió a uno de esos matrimonios
políticos, bien para evitar conflictos bélicos o bien como pacto
político, la verdad es que estaba destinada a ser una de las
esposas secundarias de Amenofis III, pero por circunstancias que
se desconocen, termino siendo la esposa de su hijo.
Del matrimonio nacieron seis hijas: Meritatón, nacida a los
nueve meses de la boda de sus padres, Maketatón, Ajesenpatón,
Nefernatón, Neferure y Stponre, de las cuales se dice que eran
tan hermosas como su madre.
Desde que Akenatón y Nefertiti convirtieron a Atón en único
dios, su lema era "Vivir con la Verdad". Dejaron de ocultar sus
sentimientos , y era frecuente verles semidesnudos, abrazarse y
besarse cuando compartían el mismo carro, y en los actos
públicos aparecían junto a sus hijas, en actitud muy familiar.
Las niñas gozaban de toda la libertad , no había para ellas
lugar prohibido en el palacio, y se le veía corretear por todas
partes, comportándose como niñas de su edad, incluso en las
habitaciones privadas de sus padres, las cuales permanecían
constantemente abiertas, y se cree que cuando hacían el amor, no
lo dejaban ante la presencia de sus hijas o de cualquier
servidor que fuese a darles un recado urgente.
La pareja real, amaba profundamente a sus hijas, llenaron los
jardines de numerosos animales y plantas exóticas, para que las
pequeñas disfrutaran de las maravillas de la naturaleza. Aunque
Nefertiti no llegó nunca a amamantar a ninguna de sus hijas,
probablemente, por que la esposa del Faraón no pudiera
concederse ese derecho, siempre consideró que lo más importante
que le había ocurrido en su vida es traer al mundo a sus
pequeñas.
Atón DIOS ÚNICO
El culto
a un único dios ( Atón), no vino de golpe, sino que fue
instaurando poco a poco, desde que Thutmosis IV abuelo de
Akenatón, reinstaurara el culto a Ra, dios solar.
Hay una leyenda
que sobre Thutmosis IV, padre de Amenofis III, cuando era
todavía un príncipe, hace ya tiempos a tras. Había elegido la
sombra de una pirámide para descansar de una larga caminata.
Como se quedó dormido, tuvo un sueño, en el que se le apareció
el dios Ra, para proponerle que si le colocaba a la cabeza de
todas las deidades, le colocaría en el trono de Egipto.
La imagen había
sido tan real, que se creyó que había firmado un pacto con la
divinidad solar, y lo primero que hizo fue desenterrar la enorme
Esfinge. Lo segundo fomentar el antiguo culto, pero esto lo hizo
a partir de que se erigió monarca.
En el afán de
fomentar el culto a Ra, comenzó a darse cuenta de que los
sacerdotes, especialmente los de Tebas, le criticaban por no
haberles consultado. Entonces comprendió que el poder de Egipto
estaba en las manos del clero.
Thutmosis IV,
descubrió que entre los sacerdotes existía diferencias notables
relacionadas con el poder que poseían: impuestos que recibían,
cuidados de enfermos influyentes, la educación de los hijos de
las familias mas poderosas, y sobre todo las momificaciones. Por
lo que decidió nombrar al gran sacerdote Amemenhat, que no se
encontraba comprometido con ninguno de los grandes templos. Con
esta acción pudo mantener a los sacerdotes alejados de los
asuntos civiles y sociales, restándole el gran poder que
poseían, de esta forma fue como reapareció con auge el culto a
Ra.
Esta reforma fue
continuada por su sucesos Amenofis III. Este nombró a
Bakenkhonsu y Meriptah grandes sacerdotes, y se ocupó de
mantenerlos lejos del tesoro público, comercio y política. Otro
gran cambio fue cuando centró su atención en el templo de Menfis,
restándole importancia al de Tebas, consideraba que el dios Ra
debía desprenderse de la envoltura de Amón para adquirir la de
Atón, lo que se había hecho en este lugar elegido. Sirviéndose
de Amon-Ra, el astuto Amenofis III consiguió que se aceptara la
reunificación de todas las divinidades egipcias en una sola,
pero sin hacerlas desaparecer del todo, pasaron a ser otras
formas, sin dejar de estar unidas a el, por eso el las había
creado. Al mismo tiempo que Ra adquiere el nuevo aspecto del
dios de la eternidad, el rey que se dice procede de el, se eleva
en una majestad inmensa. "El rey es el propio hijo de Ra, la
encarnación misma del dios en la tierra.

The Procession of the Sacred
Bull Anubis
Arthur Bridman
De esta forma
estaba todo preparado para que un nuevo Faraón diese el paso
decisivo, de convertir a Ra- Amon en Ra/Atón, este paso lo daría
Amenofis IV, para seguir su evolución y establecer al "dios
único Atón". cambiando su nombre por Akenatón.
El Faraón poeta e
intelectual, dueño de una mente propia, decidió acabar con el
poder de los sacerdotes de una forma tajante. A los que no le
reconocieron como el poseedor del máximo poder, tanto espiritual
como materialmente, ni aceptar que en Egipto se adorase a un
dios único, les mando encarcelar. Mandó al ejercito para retirar
de todos los altares a los dioses y diosas, borrando sus nombres
de las paredes, monumentos y cualquier lugar donde apareciesen.
Algunos quisieron
revelarse, sobretodo los sacerdotes, estos intentaron hostigar
al pueblo en contra del Faraón, pero se encontraron con que la
masa, harta de pagar tantos tributos a los templos, optó por
apoyar al monarca. Otros tantos pensaron que el enemigo no
viviría demasiados años, conformándose con llamarle el "Hereje",
Apelativo que no pronunciarían nunca ante el Faraón.
Akenatón tuvo en
cada momento el apoyo incondicional de su esposa Nefertiti, pues
creía ciegamente en el dios Atón, en su monoteísmo y en el amor
a todo ser vivo, desde los seres humanos hasta los mas pequeños
de la creación. En su afán de complacer al dios Atón, quizá
fuera ella la instigadora de reclutar a los mejores artistas de
entre las gentes mas humildes de los barrios marginales, de los
puertos e incluso de las prisiones. Gente marginada, que al
verse sacada de la miseria se esforzaría en demostrar un talento
excepcional.
El matrimonio real
creía tanto en el amor al prójimo, que lo predicaban
constantemente, lo primero que hicieron fue liberar a los
esclavos; después mandaron el regreso de las tropas de
ocupación, a pesar de poder perder algunas colonias, e incluso
recomendaron que no se debería de maltratar a los animales
sometiéndoles a esfuerzos, siguiriendo que a los animales
irracionales se les tratase como si fuesen racionales.
LA REVOLUCION SOCIAL
Akenatón
realizó una gran reforma social sin verter una gota de sangre.
Disolvió el ejército y obligó a los soldados a realizar
servicios sociales. Desmanteló los templos, y sus tierras las
repartió entre los campesinos, proporcionándoles una vida mas
holgada, todo ello a cambio de pagar unos razonables tributos.
Protegió a las
familias más humildes, cociente de que eran las que más hijos
tenían, les proporcionó ayudas. Y recomendó a las nuevas parejas
que no tuviesen más de dos hijos. Con este método consiguió
erradicar la mendicidad de las grandes ciudades. Y a los
esclavos se le asignó un sueldo justo, a la vez que amenazó a
sus amos con severos castigos si volvía a tratarlos cruelmente.
Suspendió la
construcción de edificios costosos, y mando construir viviendas
para el pueblo, con sus cocinas y letrinas, así impedía que la
gente cocinara y defecara en las calles.
Y todo esto lo
hizo siguiendo su propio lema " Lo que deseo para mí he de
conseguir que lo obtengan todos los hombres, todas las mujeres y
todas las criaturas vivas".
AKETAtón (Horizonte de Atón)
En
1359 a.C., fueron reclutados mas de 15.00 hombres, entre
obreros, artistas, artesanos, arquitectos e ingenieros, para
construir sobre un valle desértico " la ciudad más hermosa del
mundo". Elegido este emplazamiento por la pareja real, por ser
el lugar donde se manifestaba la grandiosidad de Atón en su
máximo esplendor. AketAtón (Actual Tell El-Amarna.) fue
construida en el asombroso plazo de 32 meses. Desde el momento
en que pudo ser habitada se convirtió en la capital de Egipto.
Durante el
año 6to del reinado de Akenatón llegó acompañado de Nefertiti a
la nueva ciudad, donde se encontraron con que ya estaba
construida la avenida principal, y las edificaciones comenzaban
a tomar forma, se instalaron en unas tiendas de estera que
recibieron el nombre de "Atón ha sido complacido". La pareja
estaba totalmente convencida de que seria la ciudad soñada,
donde se manifestaría la felicidad humana; el sol, el amor, el
arte, el trabajo en común y la veneración a su único Dios,
llevado al máximo grado de perfección.
Bek, el
capataz general de las obras, no sabía que en sus manos estaba
la construcción arquitectónica más extraordinaria erigida en
toda la historia de Egipto. Desgraciadamente, los enemigos de
Akenatón se encargaron de destruirla, y privarnos de su
hermosura, pero gracias a los escritos y las estelas de piedra,
de los hombres que pudieron ver esa maravilla, llega a nosotros
la evidencia de lo que fue el "Sueño de este fascinante Faraón".

Sir Edward
Poynter
La primera ciudad construida sobre planos, estaba
perfectamente estructurada, y su principal eje era la avenida
principal, "Avenida Real", trazada en paralelo al Nilo, se
hallaba orientada a favor del viento predominante en la zona, y
aprovechaba al máximo las sombras. A ambos lados de dicha
avenida se encontraban las casa, palacios y templos mas
relevantes de Akenatón.
Culminando la avenida, se encontraba la residencia habitual
del Faraón, a la que se le llamó Hat-Atón (Fortaleza de Atón),
una de los más fastuosos edificios de la ciudad. Estaba provisto
de un enorme pórtico destinado a la celebración de audiencias
públicas. Sus amplios salones, estaban decorados con pinturas y
grabados maravillosos, todo con las nuevas tendencias artísticas
, impulsadas por Akenatón, que se caracterizaba sobretodo por
las imágenes realistas de la familia del monarca, y por su amor
a la naturaleza, plasmada en su más bello esplendor.
Existía un viaducto que unía las habitaciones privadas, con
el edificio principal, por el cual Akenatón y Nefertiti
acostumbraban a pasar todas las mañanas. El pueblo había hallado
un lugar por donde podían ver a sus reyes, al que denominaron
"La Ventana de la Aparición", y todos los días acudía una
multitud para verlos pasar.

Sir Edward
Poynter
Frente al palacio, se encontraba el Templo de Atón, y sus
almacenes, ocupando justamente el centro geométrico de la
ciudad. Este conjunto tenía una superficie de 275 m. de ancho,
por 800 m. de largo, todo ello rodeado por una muralla de dos
kilómetros de longitud, llamada Tememos.
Constaba de diferentes estancias, todas ellas construidas sin
techo y orientadas al Este, para dar entrada a los rayos del
sol. Una serie de antepatios y pilones, daban a una avenida
arbolada, y esta a un gran salón columnado, llamado Cem-Atón
"Santuario de Atón". Muchos historiadores opinan que el Gran
Templo de Atón, fue una de las maravillas de Egipto, e incluso
superó en importancia a las grandiosas pirámides.
Al final de la Avenida Real, se encontraba el Palacio
Septentrional, donde quizás Nefertiti viviera sus últimos días.
Constaba de un lago artificial, y un gran parque rodeado por
columnas, del cual partía una especie de cascada y un riachuelo,
que daba al salón del trono, este conjunto arquitectónico,
constaba del edificio principal, donde se encontraba la morada
de la reina, y una serie de edificios, alejados de este,
dependiendo de si estuviesen destinados a los consejeros o la
servidumbre.
La ciudad terminó
siendo muy grata para sus moradores. Cada casa, por muy humilde
que fuese, poseía su propio terreno cultivable, un silo para el
grano y un buen abastecimiento de agua, aunque las últimas casas
se encontraban a unos dos kilometros del río, se habían
construido una serie de canales, para que el precioso líquido
llegase a ellas. Al poseer todas las casas su propio retrete,
las calles de la ciudad, se mantenían limpias, evitando así, las
molestias que supone la acumulación de basuras en
las calles.
CUANDO SE APAGO ESA LUZ LLAMADA NEFERTITI
No deja de fascinarnos esta
hermosa mujer, conocida por un extraordinario busto encontrado
en el taller del artesano Ramoses. Tal vez si visitamos las
ruinas de la ciudad, y cerramos los ojos, podremos verla pasear
porsus calles, con esa serenidad y esa belleza, que ha provocado
la imaginación de tantos escritores.
Al igual que su origen, su
desaparición es un enigma, se habla de una desavenencia entre
Akenatón y Nefertiti, y de su aislamiento en el Palacio
Septentrional, de su liderazgo en un partido de la oposición,
etc. Se ignora la fecha exacta de su muerte y las circunstancias
de la misma, como mucho, podemos aventurar que falleció antes
que su marido.

Akenatón, tomó a su hija
Meritatón como esposa, pero esto no significa que Nefertiti
hubiese muerto, porque esta poseía una gran importancia, ya que
junto a sus padres, formaba el tercer termino de la trinidad
sagrada; padre, madre e hijo, representada esta, con las tres
figuras, en la que aparecía Meritatón caminando en todas las
ceremonias detrás de su madre, por lo que pudo ser un matrimonio
simbólico.
El faraón, al parecer tenia
una "esposa secundaria" llamada Kiya, para la cual mandó
construir una capilla en el Templo de Atón, pero esto no implica
nada, pues era con el consentimiento de la reina.
Otro enigma nos lleva hasta
Smenkere "Nefer-Neferu-Atón", que es la primera parte del nombre
religioso de Nefertiti, el efímero monarca que Akenatón asoció
al trono poco antes de su muerte ¿ Se trata de Nefertiti
convertida en Faraón o de Akenatón en un desdoblamiento místico,
o tal vez, se trate de su cuñado, hermano de su esposa Kiya?
Lo que si es cierto es que
en el año doce del reinado de Akenatón, un hecho golpeó a la
pareja real, fue la muerte de su segunda hija, Meketatón, se
sabe que Nefertiti quedó profundamente afectada, se ignora si
esta fue la causa de su muerte, pues tras esta desgracia el
reinado entra en un periodo oscuro del que no se sabe gran cosa.
Otro misterio se relaciona
con su inhumación, no se sabe a ciencia cierta donde está su
momia, tal vez fue enterrada en la tumba familiar, construida en
una zona desértica, bastante lejos de la ciudad, encontrada por
los arqueólogos, que la hallaron devastada al haber sido objeto
de pillaje. O bien sea una momia encontrada en la tumba nº 55
del Valle de los Reyes. Los nombres han sido borrados y el
rostro destrozado a martillazos, no se puede precisar si
pertenece a Akenatón, Smenkere, a la reina Tiye o a la propia
Nefertiti.
Y DE REPENTE EL REY ENLOQUECIÓ
En el año 12 de su reinado,
cumplidos los 28 años, Akenatón perdió a su hija, como ya hemos
dicho antes, esto fue un duro golpe para la pareja real. Se cree
que entonces enloqueció. Tal vez se deba a una degeneración de
su enfermedad, pasó de ser un genio a un loco, y empezó a
comportarse de una forma muy extraña. Se cree que se enamoró de
Smenkere, el cual convirtió en su amante y le nombro su
corregente.
Este personaje no está muy
claro, como ya hemos comentado antes en el apartado de Nefertiti,
pero existen diferentes criterios entre los arqueólogos, por lo
que me limito a plasmar la información que he recabado.
Entre los muchos misterios
que rodean a Smenkere, destaca su unión con Meritatón, la hija
mayor de Akenatón, pero debieron casarse cuando falleció este.
Se cree que visitó Tebas, no se sabe cual fue el motivo de su
viaje a la antigua capital. Pero lo que si es cierto que tuvo un
papel importante en la vida de Akenatón.
Y CON EL DESAPARECIÓ SU OBRA
La muerte de Akenatón es un
misterio, los historiadores no se ponen de acuerdo. Se sabe que
ocurrió en el año 17 de su reinado , y que acaeció en Aketatón,
donde sería enterrado con el ceremonial que corresponde a un
faraón. No obstante, años después fue trasladada su momia a la
tumba de su padre Amenofis III, "porque un hereje no merecía una
sepultura propia".

La causa de su muerte no
está nada clara, unos piensan que fue por muerte natural y otros
por envenenamiento. Las opiniones están divididas. Pero podría
haber sido otra versión muy diferente: desaparece de Egipto y
nadie sabe que fue de el, tal vez se relacionara con los
israelitas que moraban esas tierras, o tal vez fue el maestro de
Moisés...
La historia ha dejado
registrado que Akenatón falleció en el 1334 a.C.. Sólo contaba
33 años de edad, y al parecer antes de expirar pronunció estas
palabras:
"El reino de lo eterno
no tiene cabida en los límites de lo terreno. Todo volverá a
ser como antes. El terror, el odio y la injusticia se
impondrán en el gobierno del mundo, y los hombres serán
arrojados de nuevo al sufrimiento. Quizá hubiera sido mejor
para mí no haber nacido nunca, pues así jamás hubiera
contemplado cuánta maldad hay en la Tierra".
Fuente : http://rincon-akenaton.dyndns.org/rincon/faraones/akenaton/akenaton.html


La historia de Isis y Osiris es la leyenda más importante de
toda la mitología egipcia, por
lo que ha estado abierta siempre a diversas interpretaciones. No
existe una reconstrucción
exacta de toda la leyenda, salvo el "Tratado de Isis y Osiris"
de Plutarco(*), relato hele-
nizado de la tradición popular.
El relato que se ofrece a continuación se basa en la obra de
Plutarco y los textos de Dio-
doro de Sicilia fundamentalmente. Los nombres entre paréntesis
son los que aparecen en la
obra de Plutarco, identificados con los dioses griegos.
- Introducción al mito
Cuando Ra todavía gobernaba el Mundo, fue advertido de que su
hija Nut (Rea), diosa de los
espacios celestes, tenía comercio secreto con Geb (Cronos), dios
de la Tierra, y que si en
algún momento diese a luz un niño, este gobernaría la humanidad,
por lo que Ra maldijo a
Nut de manera que nunca podría tener un hijo en ningún día y
ninguna noche del año ("Asi
nunca Nut pueda dar a luz niño alguno ni en el transcurso del
mes ni en el transcurso del
año"). Nut pidió consejo al gran Thot (Hermes), dios de la
sabiduría, quien por cierto es-
taba enamorado de la diosa, de la que también había obtenido
favores en su momento. Este,
por medio de su sabiduría, encontró la forma de evitar la
maldición. Thot acudió a Jonsu,
dios lunar, cuyo brillo era entonces casi como el del Sol y lo
desafió a un juego de mesa,
en el que Jonsu apostaba su propia luz. Ambos jugaron y la
suerte siempre estaba de parte
de Thot, hasta que Jonsu fue derrotado. La apuesta consistía en
1/72 parte de la luminosi-
dad diaria de la Luna, y desde entonces Jonsu no ha tenido
suficiente fuerza para brillar a
lo largo del mes, por eso mengua y se recupera. Con esta luz
Thot creo 5 nuevos días, cono-
cidos como epagómenos, en el calendario que hasta entonces
constaba de 12 meses de 30 días
cada uno y los añadió justo al final del año, de manera que no
pertenecían ni al año viejo
ni al nuevo. Así Nut pudo tener a sus 5 hijos, y al mismo tiempo
se cumplió la maldición de
Ra. Primero nació Osiris, y su nacimiento fue anunciado como el
de un dios bondadoso y be-
nefactor del pueblo (" El gran señor de todas las cosas ha
aparecido bañado por la luz").
El segundo fue reservado para el nacimiento de Horus (Apolo),
hijo de Osiris e Isis, el
tercero para Seth (Tifón), quien no nació ni en el tiempo que le
correspondía ni por el
camino adecuado, sino rasgando el costado de su madre Nut. El
cuarto día nació Isis entre
las marismas, y el último Neftis (Afrodita, Teleuté y Victoria).
Osiris, el primogénito, era el heredero del reino y representaba
el lado bueno, la regene-
ración y la fertilidad de la tierra, mientras que Seth
representaba la aridez, el lado os-
curo y las zonas desérticas. Con el tiempo Osiris se casó con su
hermana Isis, a quien ama-
ba desde el vientre de su madre. Seth se casó con Neftis, pues
al ser un dios sólo una dio-
sa podía ser su esposa. Isis, la más inteligente de los 4
hermanos, obtuvo con destreza el
nombre secreto de Ra, el nombre que le otorgaba poder y grandeza
y con el tiempo Osiris se
convirtió en el Rey de Egipto. En aquellos tiempos la humanidad
vivía en estado salvaje,
practicando el canibalismo, y fue Osiris quien enseñó a su
pueblo a cultivar los campos,
aprovechando las inundaciones anuales del Nilo, y cómo segar y
recoger la cosecha para ali-
mentarse. También les enseñó como sembrar vides y obtener vino
(de ahí la asociación griega
con Dionisio) y la forma de fabricar cerveza a partir del
cultivo de cebada. Pero no sólo
enseñó al pueblo cómo alimentarse y cultivar sino que le dió
leyes con las que regirse en
paz, la música y la alegría y les instruyó en el respeto a los
dioses.
- Traición de Seth a Osiris
Cuando había acabado su función Osiris partió a proclamar sus
enseñanzas en otra tierras,
dejando a cargo de Egipto a Isis quien gobernó sabiamente en
ausencia de su marido. Pero
Seth odiaba a su hermano, su poder y su popularidad, por lo que
mientras Osiris se encon-
traba en otras naciones confabuló un plan junto con otros 72
conspiradores y la reina de
Kush (Etiopía), Aso. En secreto obtuvo las medidas exactas del
cuerpo de Osiris y fabricó
un cofre de maderas nobles, ricamente adornado, como un Rey se
merecía y en el que encajaba
perfectamente el cuerpo de su hermano. Tras el regreso de Osiris,
Seth decidió dar un gran
banquete en honor a su hermano, e Isis, enterada de la posible
conspiración advirtió a Osi-
ris, quien no vió nada malo en acudir al banquete. La fiesta, a
la que habían asistido los
72 conspiradores, fue grande; las mejores comidas y bebidas y
los mejores bailes de todo el
reino. La fiesta y los acontecimientos que se relatan a
continuación se produjeron durante
el día 17 del mes Athyr del año 28 del reinado de Osiris.
En un momento de la fiesta, cuando ya los corazones de los
invitados estaban jubilosos,
Seth enseñando el cofre dijo, con voz dulce: "Daré este cofre a
aquel cuyo cuerpo encaje
perfectamente en él". Los invitados fueron probando uno a uno si
su cuerpo encajaba dentro
del cofre, pero ninguno lo obtuvo porque para unos era largo o
corto y para otros demasiado
ancho o estrecho. Osiris, maravillado por la grandeza del oro y
maderas y las pinturas que
lo adornaban, acercándose a él dijo: "Permitidme probar a mi".
Osiris lo probó y viendo que
encajaba afirmó: "Encajo y será mío para siempre", a lo que Seth
respondió "Tuyo es, herma-
no y de hecho lo será para siempre" y cerró la tapa bruscamente,
clavándolo luego con ayuda
de los invitados y sellándolo con plomo fundido. El cofre fue
transportado hasta el Nilo
donde lo arrojaron. Hapi, el dios del Nilo, lo arrastró hasta la
costa fenicia, junto a la
ciudad de Byblos, donde las olas lo lanzaron contra un arbusto
de tamarisco, en el que que-
dó incrustado. El arbusto creció y se convirtió en un grandioso
árbol con el cofre incrus-
tado en su tronco. Pronto se corrió la voz de la grandeza del
arbusto por las tierras del
reino y el rey Malcandro, avisado de la extraordinaria
apariencia del árbol se acercó al
lugar y ordenó que se talase y con él se formase un pilar que en
adelante sujetara el techo
de su palacio.
- Búsqueda de Osiris por su esposa Isis
Isis, enterada de la traición de Seth, se propuso encontrar el
cadáver de su marido para
darle la justa sepultura, digna de un dios, y partió en su busca
junto a su hijo Horus,
también llamado Horus el Niño o Harpócrates, encontrando refugio
en la isla de Buto en la
que vivía Uadyet, a quien los hombres llamaban también Buto o
LAtóna, y le confió a Horus,
temiendo que el odio de Seth acabase con la vida de su hijo de
la misma forma que había
acabado con la de su marido.
Isis deambuló por toda la tierra en busca del cuerpo de Osiris,
preguntando a todos los que
veía, pero no había hombre ni mujer que conociese el paradero
del cofre, y la magia que
Isis poseía no tenía efectos en tales circunstancias. Hasta que
encontró a unos niños que
jugaban en la ribera del río, quienes la informaron de la rama
del Nilo por la que había
llegado el cofre al mar. Además Isis descubrió meliloto en la
corona que Osiris había deja-
do cerca de Neftis, signo inequívoco del comercio que éste había
mantenido con su hermana
Neftis a quien confundió con la misma Isis. De esta unión nació
Anubis a quien Neftis había
escondido al dar a luz por miedo a la posible venganza de Seth.
Isis, guiada por perros, le
encontró, le cuidó y alimentó y desde entonces Anubis se hizo su
guardián y acompañante.
Después Isis, solicitando siempre la ayuda de los niños,
averiguó que el cofre había llega-
do hasta la localidad de Byblos, noticia que le había sido
transmitida por un viento divi-
no. Llegó a esta ciudad y se sentó en la orilla del mar. Las
doncellas de la reina Astarté,
esposa de Malcandro, bajaban cada día a bañarse e Isis, a la
salida del baño, les enseñó
como peinarse, trenzando sus cabellos, y las perfumó con las
fragancias que emanaban de su
cuerpo. Cuando las doncellas regresaron a palacio su señora
quedó maravillada por sus nue-
vos peinados, hasta entonces desconocidos, y por las fragancias
con las que habían sido un-
gidas. Las doncellas le relataron su encuentro con una mujer que
se encontraba en la orilla
del mar, una mujer solitaria y triste que las había peinado y
perfumado con sus fragancias.
La reina mandó a buscarla y le propuso a Isis que sirviese en
palacio cuidando de su peque-
ño hijo que se encontraba débil y enfermo al borde de la muerte.
Isis aceptó diciendo "pue-
do hacer que este niño sea grande y poderoso, pero lo haré con
medios propios y nadie debe
interferir en mi obra". Poco a poco el niño fue creciendo aunque
Isis no hizo mas que darle
a chupar su dedo, en lugar del seno. Más tarde Isis, que sentía
gran afecto por el niño,
decidió hacerlo inmortal, quemando sus partes mortales. Por la
noche ponía grandes troncos
en el fuego y arrojaba al niño a las llamas; después se
convertía en una golondrina y emi-
tía grandes lamentos en torno al pilar en el que se encontraba
Osiris. La reina preguntó a
sus sirvientes si conocían qué hacía su amiga para que el niño
se hubiese restablecido de
esa forma, pero nadie conocía el secreto de la diosa, por eso
una noche, ávida de curiosi-
dad acudió a espiar a Isis y cuando vió que su hijo era arrojado
al fuego fue a rescatarlo,
privándole de la inmortalidad. Isis entonces pronunció las
siguientes palabras: "¡Oh madre
imprudente! ¿Por qué has cogido al niño?, sólo unos días más y
todas sus partes mortales
habrían sido destruidas por el fuego y, como los dioses, él
habría sido inmortal y joven
por siempre". En ese instante Isis adoptó su verdadera forma y
la reina advirtió que se en-
contraba ante una diosa. Los reyes ofrecieron a Isis los mejores
regalos que podía imaginar
pero ella sólo pidió una cosa: el gran pilar de tamarisco que
sujetaba el palacio y todo lo
que en él estuviese contenido. Cuando se lo ofrecieron Isis lo
abrió, sin ningún esfuerzo,
y tomó el cofre, devolviendo el pilar al Rey cubierto por una
fina tela ungida en esencias
y flores. Este trozo de madera se mantuvo en Byblos como el
pilar que una vez albergó el
cuerpo de un dios, y como tal, fue largamente venerado. Cuando
Isis recogió el cofre que
contenía el cuerpo difunto de su marido, se estremeció,
dejándose caer sobre él y de ella
emergió un lamento tan profundamente agudo que el más pequeño de
los hijos del rey quedó
como muerto en ese mismo instante. Isis cargó el cofre en un
barco ofrecido por el rey y
partió hacia Egipto en compañía del mayor de los hijos del rey.
En la travesía a lo largo
del río Fedros (Ouadi-Fedar actualmente) soplaba un viento
extremadamente fuerte y violento
e Isis, en un momento de irritación, desecó el curso. Cuando
Isis se creía segura y sola
decidió abrir el cofre que contenía el cuerpo de su marido, a
quien besó. Pero el príncipe
se encontraba cerca observándola. Isis le descubrió y fue tal la
mirada que surgió de sus
ojos que el hijo del rey falleció en el momento.
- Descuartización del cuerpo de Osiris por Seth
A su llegada a Egipto, Isis escondió el cofre en los pantanos
del Delta y acudió a Buto en
busca de Horus. Seth, que se encontraba cazando jabalíes una
noche, encontró, por la luz de
la luna, el cofre y lo reconoció. Encolerizado por el hallazgo
lo abrió, tomo el cuerpo de
Osiris y lo despedazó en 14 trozos que esparció a lo largo del
Nilo para que sirviese de
alimento a los cocodrilos. "¿No es posible destruir el cuerpo de
un dios?". "Yo lo he hecho
-porque yo he destruido a Osiris"! dijo Seth riendo, y su risa
se oyó en todos los rincones
de la tierra, y todos aquellos quienes la percibieron temblaron
y se estremecieron de te-
rror.
Isis debía empezar de nuevo su búsqueda, pero esta vez no se
encontraba sola, contaba con
su hermana Neftis, esposa de Seth, con quien estaba enfrentada
en su rivalidad con Osiris y
con Anubis, hijo de Osiris y Neftis. En su búsqueda iba
acompañada y protegida por 7 escor-
piones, y en el Nilo viajaba en una barca de papiro, y los
cocodrilos en reverencia a la
diosa ni tocaron los trozos de Osiris ni a ella. Por eso en
épocas posteriores cuando al-
guien navegaba por el Nilo en un barco de papiro se creía a
salvo de los cocodrilos, pues
se pensaba que estos todavía creían que era la diosa en busca de
los trozos del cuerpo de
su marido. Poco a poco Isis fue recuperando cada uno de los
trozos del cuerpo envolviéndolo
en cera aromatizada, y en cada lugar donde apareció un trozo,
Isis entregó a los sacerdotes
la figura, obligándoles a jurar que le darían sepultura y
venerarían, además de consagrarle
el animal que ellos mismos decidiesen al que venerarían con los
mismos honores en vida,
cuando muriese y tras su muerte. Sólo un pedazo quedó por
recuperar, el miembro viril, co-
mido por el lepidoto, el pagro y el oxirrinco, especies que
quedaron malditas a partir de
ese momento, y nunca más ningún egipcio tocaría o comería pez de
esta clase (estas especies
inspiraban terror a los egipcios). Isis reconstruyó el cuerpo y
con su magia asemejó el
miembro perdido, consagrando así el falo, cuya fiesta
celebrarían mas tarde los egipcios.
Gracias a Anubis lo embalsamó, convirtiéndose en la primera
momia de Egipto, y lo escondió
en un lugar que sólo ella conocía y que permanece oculto y
secreto hasta este día.
(*)Plutarco, miembro de una familia acomodada, disfrutó de una
amplia formación en ciencia,
historia, filosofía y literatura. Viajó por Egipto y Grecia y
vivió temporalmente en
Roma. Estudió en Atenas, la mejor universidad del mundo antiguo,
y con los años fue
reuniendo en su ciudad natal a un círculo de personas
cultivadas, interesadas en la for-
mación humana, creando una nueva Academia de inspiración
platónica en la que se enseña-
ban las diversas ramas de la filosofía, y en donde se daba
especial relieve a la ética.
Sus obras más famosas fueron Vidas paralelas, en la que compara
a un griego y un romano
ilustres y Escritos morales, donde mezcla política, historia,
astronomía, música y medi-
cina.

Ningún otro país, incluso China o India, ha
tenido una historia tan antigua como Egipto,
que a 3000 años a.C, han alcanzado el nivel de ser una
civilización. Ellos vivieron bajo un
gobierno ordenado, tenían flota comercial y construyeron grandes
esculturas de piedra; y lo
mas importante de todo, ellos adquirieron el arte de escribir.
Por haber vivido mucho tiem-
po atrás, tuvieron que buscarse por ellos mismos la manera de
hacer cosas que para nosotros
en la actualidad nos resultan muy fáciles de hacer. Ellos
adoptaron algunas invenciones de
los Sumerios pero hicieron de esas invenciones un uso mas
extenso. En el valle del Nilo, el
temprano desarrollo de las artes y la artesanía fue algo muy
remarcable para las civiliza-
ciones occidentales que lo tomaran tiempo después. Los viajeros
que viajan por el río Nilo,
pueden ver muchos majestuosos monumentos que revelan la época de
la antigüedad.
El reino egipcio consistía en ser regido por unos reyes mas
conocidos como faraones, de los
cuales se creía que era descendiente del dios Horus. Estos reyes
eran respaldados por los
sacerdotes, vivían en esplendor.
Originariamente la religión egipcia era politeísta,
convirtiéndose posteriormente en mono-
teísta o tal vez practicaban la zoolatría (culto a animales)
creían en la encarnación en
animales, por ejemplo, Apis,el buey negro de Memfis; Meru Hur el
toro blanco de Heliópolis.
Muchos historiadores dicen que los habitantes de Egipto creían
en un solo Dios absoluto,
principio y fin de todas las cosas, pero hay otros, que dicen
que eran henoteístas, es de-
cir, adoraban a un dios principal sin excluir a los secundarios.
En Egipto nunca existió
entre ellos una verdadera religión, en el sentido de un sistema
teológico unificado. La fe
egipcia estaba basada en una acumulación desorganizada de
antiguos mitos, culto a la natu-
raleza e innumerables deidades. En el más influyente y famoso de
estos mitos se desarrolla
una jerarquía divina y se explica la creación de la tierra.
Recordemos que, para los egip-
cios la muerte no era el fin, sino el inicio de una nueva vida,
para el viaje al más allá,
llevaban consigo todo aquello que habían utilizado cuando
estaban vivos, como muebles, jo-
yas, comidas, etc., todo era puesto en sus ataúdes junto al
cuerpo momificado. Ellos creían
que el cuerpo estaba compuesto por diversas partes: El Ba
(alma), el Ka (fuerza vital) un
doble del cuerpo que acompañaba a éste durante toda la vida y,
después de la muerte, se se-
paraba del cuerpo para ocupar su lugar en el reino de los
muertos, y Akh (fuerza divina
generadora de la vida). Para alcanzar la vida después de la
muerte, el Ka necesitaba de un
soporte material, que habitualmente era el cuerpo del muerto,
este debía mantenerse inco-
rrupto por lo que, muy cuidadosamente lo embalsamaban y lo
ponian en tumbas masivas. En las
paredes de la tumba, ellos grababan dibujos e inscripciones.
Algunas tumbas privadas fueron
decoradas con pinturas. Las calientes arenas y el aire seco de
Egipto preservó muchos de
esos objetos que se han conservado con el paso de los siglos.

Está formulada en tres cosmogonías basadas en las tradiciones de
tres antiguas ciudades:
Heliópolis, Menfis y Hermópolis.
a) Cosmogonía de Heliópolis:
Antes de la formación del universo estructurado, existía un
océano ilimitado de agua inerte
inmerso en la oscuridad. Esto era considerado como una entidad
primitiva llamada Nu o Num.
Esta vasta cantidad de agua nunca había dejado de existir y
después de la creación era ima-
ginada envolviendo el firmamento celestial donde estaban el sol,
la luna, las estrellas y
la tierra, así como las fronteras del mundo inferior. El Dios
Atum (Atón) es el demiurgo,
creador del universo, que ha tenido origen desde Num, en el
comienzo de los tiempos para
crear los elementos del cosmos. Atum, a partir de fluidos
internos, generó: Chu Y Tefnut,
que posteriormente generaron Geb y Nut, progenitores de Osiris,
Seth, Isis y Nefth. Por fin
ellos producirán la población de la Tierra.
b) Cosmogonía de Menfis:
El rey Menes unificó Egipto ya que éste estaba dividido en dos
reinos: el Bajo Egipto, el
cual tenia a Buto como capital, y el Alto Egipto, donde la
capital era Hierakonpolis siendo
su nueva capital despues de la unificación, Menfis.
Las tradiciones de Menfis consideraban a Ptah como el Dios
creador del universo, el amo del
destino, creador de los dios y originador de las cosas buenas,
como los alimentos, las be-
bidas y las ofrendas a los dioses pero sobre todo, creó materia
de su propio ser. En el
reinado de Ramsés II encontramos que el dios Ptah se mezcla con
la deidad de Ta-tenen, que
había surgido de Num, y puede ser equiparado con la fantasía del
otero primitivo. Ptah dio
vida a los dioses más antiguos (incluso Atum de Heliópoles), a
través de su corazón y su
lengua. La presencia de Ptah es universal en toda la existencia
del mundo.
c) Cosmogonía de Hermópolis (Khemu):
Khemu significa "Ciudad de los Ochos" y era residencia de ocho
deidades primordiales, cono-
cidas como Ogdoad (un grupo de ocho). Estas divinidades estaban
estructuradas como cuatro
parejas y eran imaginadas entidades personificadas dentro de la
materia primitiva: los dio-
ses eran imaginados con cabeza de sapos y las diosas con cabezas
de ranas serpientes.
Nun, cuya esposa era Neunet, era la personificación del Océano
Primordial, de donde fueron
sacados los elementos de creación. Amón representaba "lo que no
puede verse" (el aire y el
viento). Kuk, cuya esposa se llamaba Kauket, simbolozaba a la
oscuridad y Hun, esposo de
Huhet, interpretaban "lo que no tenia fin".


De este mito de la creación surgió la concepción de la tríada,
formado por un padre, una
madre y un hijo divino. Cada templo local en Egipto poseía su
propia tríada. Sin embargo,
la más importante fue la de Ra y sus hijos y nietos. Este grupo
era venerado en Heliópolis,
el centro del culto al Sol en el mundo egipcio. El origen de las
deidades locales es oscu-
ro; a algunas de ellas se las tomó de religiones foráneas, y
otras fueron en un origen dio-
ses animales del África prehistórica. Gradualmente, se fueron
fundiendo en una complicada
estructura religiosa, aunque comparativamente muy pocas
divinidades locales llegaron a ser
importantes en todo Egipto. Además de las ya nombradas, las
divinidades importantes incluí-
an a los dioses Amón, Thot, Ptah, Khnemu y Hapi, y a las diosas
Hator, Mut, Neit y Seket.
Su importancia se acrecentó con el ascendiente político de las
localidades donde eran vene-
radas. Por ejemplo, la tríada de Menfis estaba compuesta del
padre Ptah, la madre Seket y
el hijo Imhotep. De todos modos, durante las dinastías menfitas,
Ptah llegó a ser uno de
los mayores dioses de Egipto. De manera semejante, cuando las
dinastías tebanas gobernaron
Egipto, la enéada (grupo de 9 dioses) de Tebas adquirió suma
importancia, encabezada por el
padre Amón, la madre Mut y el hijo Khonsu. Conforme la religión
se fue desarrollando, suce-
dió que muchos seres humanos glorificados tras su muerte
acabaron siendo confundidos con
dioses. Así Imhotep, que era originalmente el primer ministro
del gobernador de la Tercera
dinastía, Zoser, llegó a ser conceptuado como un semiDios.
Durante la Quinta dinastía, los
faraones comenzaron a atribuirse ascendencia divina y desde esa
época fueron venerados como
hijos de Ra. Dioses menores, simples demonios, por ejemplo
ocuparon un lugar jerárquico
entre las divinidades locales también.

A los dioses egipcios se les representaba con torsos humanos y
cabezas de animales o huma-
nas. A veces el animal o el ave expresaban las características
del dios. Ra, por ejemplo,
tenía cabeza de halcón, y el halcón estaba consagrado a él por
su vuelo veloz a través del
cielo; Hator, la diosa del amor y de la risa, tenía la cabeza de
una vaca, que le estaba
consagrada; a Anubis se le asignaba la cabeza de un chacal
porque estos animales destroza-
ban las tumbas del desierto en la época antigua; Mut tenía
cabeza de buitre y Thot de ibis.
Amón se le representaba con cabeza de carnero para relacionarlo
con la procreación y fecun-
didad. Path tenía cabeza humana, aunque ocasionalmente se le
representaba como un toro,
llamado Apis. Por su vínculo con los dioses, los animales
sagrados eran venerados, pero no
se les rindió culto hasta la decadente Dinastía XXVI. A los
dioses se les representaba tam-
bién mediante símbolos, tales como el disco del sol y alas de
halcón que se colocaban en e
tocado del faraón.

Al abandonar la tumba, las almas de los muertos eran
supuestamente acosadas por peligros
innumerables, por consiguiente, a los cadáveres se los enterraba
con una copia del Libro de
los Muertos. Parte de este libro, una guía por el mundo de los
muertos, consiste en encan-
tamientos ideados para superar estos peligros. Cuando se llegaba
al reino de los muertos,
el ka era juzgado por Osiris, el rey de los muertos, y asistido
por 42 demonios. El Libro
de los Muertos también contiene instrucciones sobre la conducta
apropiada ante estos jue-
ces. Si los jueces decidían que el difunto había sido un
pecador, el ka era condenado a pa-
sar hambre y sed o a ser despedazado por terribles verdugos. Si
la decisión era favorable,
el ka iba al reino celestial de los campos de Yaru, donde los
cereales crecían dos veces
más que la altura de un hombre y la existencia era una versión
glorificada de la vida en la
tierra. Todas las necesidades que el alma pudiera tener en esta
existencia paradisíaca,
desde muebles hasta material de lectura, había que colocarlas en
las tumbas. Como pago por
la vida después de la muerte y por su benevolente protección,
Osiris requería que los muer-
rtos realizaran tareas para él, tales como trabajar en los
campos de cereales. Podían exi-
mirse de este deber, si en las tumbas se habían depositado unas
estatuillas denominadas
ushabtis, ya que éstas, en el reino de los muertos, se
transformaban en sustitutos de los
muertos.

AMON

Dios antropomorfo de piel negra o azul (como
el lapislázuli); carnero, adornado con una tiara
en forma de mortero, del que salen dos altas plumas de halcón
fraccionadas horizontalmente en
siete divisiones, lo que denota que pudo ser un dios del cielo. En la
base de su tocado puede
llevar un disco solar. Ocasionalmente lo encontramos bajo
apariencia momiforme, como ocurre
con otros dioses creadores. Su nombre en egipcio significa
"oculto". Originalmente es un
dios tebano local de las fuerzas reproductoras, representado como
un carnero.
Amón, su mujer Mut (en egipcio, "la madre"), y su hijo, el dios de
la luna Khon (en egipcio,
"atravesar el cielo"), formaban la tríada divina de Tebas.
Posteriormente, Amón fue identificado con el dios sol Ra de Heliópolis y
se le llamó Amón-Ra,
"el padre de los dioses, el hacedor del género humano, el creador del
ganado, el señor de to-
do lo que es". Como dios universal llegó a ser el dios
de la nación egipcia y del Imperio.
El poder de su Sumo Sacerdote competía con el del faraón, lo que
provocó problemas políticos
similares a la moderna rivalidad iglesia-estado. El templo más
imponente fue construido para
Amón-Ra en El-Karnak.
Amón fue venerado en las antiguas colonias griegas de
Cirene, donde se le identificaba con
Zeus, y en Roma, donde se le asociaba con Júpiter. Nombre egipcio, Imen.
ANUBIS

Dios de los muertos o dios del nomo de Cinópolis. Era considerado
el inventor del embalsama-
miento, el guardián de las tumbas y un juez de los muertos.
Los egipcios creían que en el juicio de las almas él contrapesaba el
corazón de los muertos
con la pluma de la verdad.
En el arte se le representa con cabeza de chacal ya que solía recorrer
los cementerios. Anu-
bis era a veces identificado con Hermes en la mitología griega.
APIS

Dios toro adorado desde el Dinástico Temprano. En Menfis Apis fue adorado
mientras vivía como
la manifestación de Ptah, dios creador, y al morir se le asimilaba con
Osiris, dios de la re-
surrección, convirtiéndose en Osor-Apis o Ausar-Hapi. También es
posible que no fuera única-
mente teofanía de estos dioses por separado, sino de un grupo
de tres deidades, que serían
Ptah-Sokar-Osiris.
Nació como fruto de un rayo solar que fecundó a Isis en forma de
una vaca. Vivía en los es-
tablos del templo en Menfis y se le proveía de un harén de vacas
sagradas, que a su vez sim-
bolizaban las 7 Hathor.
En época tardía se convierte en dios de los muertos, llevando al difunto
a la tumba y ayudán-
dole y protegiéndole para que éste controle los cuatro vientos del Más
Allá. Compartió con el
toro Bujis el poder de profetizar, ya que algunas características de su
comportamiento podían
ser entendidas como signos y dar lugar a múltiples interpretaciones;
BASTET

Diosa del amor y la fertilidad, ella era esposa e hija del dios Ra
,cuidaba su sueño de noche
y protegía a los egipcios. El culto se traslado con posterioridad a
todo Egipto y Bubastis
en el delta del Nilo lugar donde mora Bastet (moderna Zagazig) pasó
a ser una gran capital
donde la diosa gata contaba con templos ,sacerdotes que año a año
elegían un gato con carac-
terísticas especiales que venerar como una representación de
Bast o Bastet .
Junto con la diosa leona Sekhmet, se la asociaba con la gran diosa
Hator.
En otro mito, Bastet viaja de regreso a Egipto en compañía del dios
lunar Thot, el cual la
salva del ataque de la Serpiente del Caos (se consideraba también que
Bastet protegía contra
las serpientes).
En sus Historias (Libro II), el historiador griego
Herodoto describió el festival anual de
esta diosa, a quien identificaba con la diosa griega Ártemis;
era ésta una ocasión para una
reunión licenciosa en la que se bebía en exceso y que, según su
estimación, atraía a unas se-
tecientas mil personas.
Las excavaciones han descubierto grandes cementerios en las
cercanías, que guardaban muchos
gatos momificados y estatuillas de estos animales, tal vez ofrecidos a
Bastet durante el fes-
tival. Algunas imágenes de la diosa de cabeza de gato con vestido ceñido,
acompañada del ani-
mal sagrado, por el que los egipcios mostraban especial
devoción, la representan sentada
serenamente, amamantando a veces, o rodeada de gatitos.
BES

Dios popular, cuyo origen parece situarse en Africa, ya que se le
llama "Señor de Opone" y
"Señor de Nubia". De aspecto grotesco, espíritu bueno, genio protector de
las mujeres embara-
zadas y de las parturientas, así como del recién nacido;
protegía el matrimonio y el hogar.
A los hombres los protegía de las influencias malignas, de los reptiles y
seres deformes. Es
protector de la casa real. Otro aspecto suyo era dios de la música; como
tal bailaba y tocaba
diversos instrumentos. En la Baja Época se le asimiló al amor
sexual y a los placeres liber-
tinos; en Menfis existían unos lugares, conocidos por "las habitaciones
de Bes", que se cree
que pudieron servir para las relaciones sexuales.
Presidía oráculos que se celebraban en el templo de Sethy I en Abydos y
curaba enfermedades.
Está también vinculado al mito solar como guardián, en el Más Allá, de la
puerta del horizon-
te oriental. Era esposo de Beset y, a veces, de Tueris, a quien
ayudó en su parto, razón por
la que se convirtió en genio de los nacimientos.
Se le representa desnudo, a menudo con grandes genitales, con una gran
cabeza y nariz plana,
sacando la lengua como modo de ahuyentar los malos espíritus, con barba,
llevando además una
corona de plumas verticales; originalmente llevaba en su espalda una piel
de león, de la que
sólo las orejas y la cola permanecen; a finales del Reino
Nuevo llevó también una piel de
pantera con las garras cruzadas sobre su pecho y la cabeza en el medio.
Curiosamente se le
representa, normalmente, de frente, aunque a veces pueda aparecer de
perfil o a veces alado.
Como dios de la música lleva un arpa y como dios de la guerra espada
corta y escudo. En ambos
casos trata de alejar los espíritus malignos. Su efigie en talismán se
usaba contra el mal de
ojo y se colocaba en las patas de la cama para proteger el sueño.
Protegía las casas contra
los demonios y su figura aparecía especialmente en los mammisi, o Templos
del nacimiento. Sus
atributos más importantes eran el sa, símbolo de protección, un cuchillo
e instrumentos musi-
cales cuyo sonido ahuyentaba los malos espíritus. Su culto se extendió
por todo el Mediterrá-
neo, estableciéndose incluso en Ibiza.
CNUM

Dios representado con cabeza de carnero. Era el dios de la primera
catarata, el "dios de las
fuentes" del Nilo. Era el dios de las aguas que circulaban por el mundo
inferior. Así, cuando
el Sol navegaba en la oscuridad de la noche, se une a Cnum.
Tenía como función crear a los
seres vivos, dioses y hombres, en su torno de alfarero. Se creía que este
dios había modelado
el huevo primordial de donde salió la luz solar al inicio de los tiempos.
ELURO

Gato sagrado venerado como una deidad y embalsamado y enterrado después
de su muerte en Bu-
bastis.
Según el historiador griego Heródoto, Eluro era identificado con Ártemis,
diosa griega de la
caza.
GUEB

Es hijo de Shu y Tefnut esposo de su hermana Nut y padre de Osiris
(rey de los infiernos),
Isis (diosa de la fecundidad), Seth (dios del desierto) y Neftis
(protectora de los sarcófa-
gos y los vasos canopos).
Hace miles de años, Geb o Gueb era adorado en el bajo Egipto como el dios
de la Tierra. El
era representado como un hombre barbudo con un oca en su cabeza. El
proporcionaba las cose-
chas y era un curandero. Los Egipcios creían que las carcajadas de
Geb causaban terremotos.
Se temía que ya que Geb era el dios de la Tierra, el podía encarcelar a
los muertos, evitando
que los demás pudieran tener otra vida en el otro mundo.
De acuerdo a una leyenda Egipcia, Geb se casó con su hermana
Nut, la diosa del cielo, sin
permiso del poderoso dios del Sol Ra. Ra estaba tan enojado con Nut
y Geb que forzó a su pa-
dre Shu, el dios del aire, a separarlos. Es por esto que la Tierra
está separada del cielo.
Más aún, Ra prohibió que Nut pudiera tener hijos.
Afortunadamente, Thoth el escribano divino se decidió a ayudarla.
Entonces, el hizo que la
Luna se decidiera a jugar un juego de sorteo donde el premio era
la luz de la Luna. Thoth
ganó tanta luz que la Luna tuvo que agregar cinco días más al calendario
oficial. Por esto,
Nut y Geb pudieron tener finalmente cuatro hijos: Osiris, Seth, Isis,
Nephthys. Geb era iden-
tificado por los antiguos Griegos como el dios Cronos.
HAPI

Representado como hombre barbudo y barrigón, que tenía la piel de
color verde o azul, y era
la personificación del río Nilo. Era adorado en Adu, y era asociado con
el dios de cabeza de
oveja, Khnum, que permitía que Hapi se inundara anualmente. Poseía
algunas características fe-
meninas, como los pechos caídos. En la cabeza llevaba
un tocado con las plantas heráldicas
del Alto y Bajo Egipto. A veces en vez de cabeza humana, habían dos
cabezas de ganzo. Era la
idealización de la fecundidad y de la fertilidad. Los antiguos egipcios
creían que las aguas
de Hapi nacían en una caverna situada en la isla de Bigeh, en la
zona de la primera catarata
del Nilo.
HATOR

Era diosa de la fertilidad y de la bondad y protectora de las
mujeres y del matrimonio. tam-
bién era diosa del amor y la belleza, por lo que se la ha identificado a
menudo con la diosa
griega Afrodita. Hator era hija del dios del Sol, Ra, se la representaba
como una vaca tacho-
nada de estrellas o como una mujer con cabeza o cuernos
de vaca. Fue la nodriza del dios
Horus y, posteriormente, se convirtió en su esposa. Juntos
vengaron la muerte del padre de
Horus, el dios Osiris.
Venerada en todo Egipto y las variantes de su nombre son Athor y Athyr.
HORUS

Dios del cielo, la luz y la bondad.
Una de las mayores divinidades egipcias, Horus era hijo de la diosa lunar
Isis y del dios so-
lar Osiris, dios del mundo subterráneo.
Después de que su malvado hermano Set, dios de la oscuridad y del
mal, asesinara a Osiris,
Horus vengó la muerte de su padre matando a su tío.
Venerado en todo Egipto, se solía representar a Horus como un halcón o
como un hombre con ca-
beza de halcón, cuyos ojos eran el sol y la luna.
Horus murió a manos de los Titanes. Su madre Isis le resucitó
y le hizo inmortal, le enseñó
la medicina y el arte de vaticinar el porvenir.
Su victoria sobre las tinieblas es uno de los más poderosos arquetipos de
la humanidad.
Otra representación suya, un niño con un dedo pegado a sus labios,
era conocida como Harpó-
crates entre griegos y romanos.
ISIS
Isis, la a veces apacible y a veces temible diosa de la fertilidad y de
la maternidad.
Según la creencia egipcia, era hija del dios Geb (tierra) y de la diosa
Nut (cielo), hermana-
esposa de Osiris, juez de los muertos, y madre de Horus, dios del día.
Se cuenta que Isis recorrió el mundo en busca de los 14 trozos de
su esposo Osiris, una vez
que fuera descuartizado por Set. Fue erigiendo templos allí
donde encontraba algun trozo.
Cuando los reunió todos y los amortajó, con lo que creó la primera momia,
devolvió la vida a
Osiris en el mundo de ultratumba.
Después del final del Nuevo Reino en el siglo IV a.C., el centro
del culto de Isis, que al-
canzaba en ese entonces su apogeo, estaba en File, una isla del Nilo,
donde se construyó un
templo dedicado a ella durante la XXX Dinastía.
Antiguas historias describen a Isis como poseedora de una gran destreza
mágica, y se la re-
presentaba con forma humana aunque frecuentemente se la
describía provista de cuernos de
vaca. Se creía que su personalidad era semejante a la de Hator, la
diosa del amor y la ale-
gría.
El culto de Isis se difundió desde Alejandría por todo el mundo
helenístico después del siglo
IV a.C. Apareció en Grecia en combinación con los
cultos de Horus, su hijo, y Serapis, el
nombre griego de Osiris.
El historiador griego Herodoto identificaba a Isis con Démeter, la diosa
griega de la tierra,
la agricultura y la fertilidad.
El culto tripartito de Isis, Horus y Serapis se introdujo después
(86 a.C.) en Roma durante
el consulado de Lucio Cornelio Sila y llegó a ser una de las ramas más
populares de la reli-
gión romana, llegando a adquirir una mala reputación debido al carácter
libertino de algunos
de sus ritos sacerdotales, de tal modo que algunos cónsules
posteriores hicieron esfuerzos
para suprimir o limitar el culto de Isis desapareciendo éste en Roma
después de la instaura-
ción del cristianismo y los templos egipcios dedicados a Isis que
quedaban, fueron cerrados a
mediados del siglo VI d.C.
JEPRI

Dios que simboliza la resurrección. Es también una versión
del sol creciente porque era el
que llevaba el sol a través del cielo. Todos los días la diosa del cielo
Nut lo paría saliendo Khepri (Jepri) en el este y moría en el oeste cuando la diosa se lo
tragaba por la noche.
Se le representa como un hombre con un escarabajo de cabeza o una cabeza
humana coronada por
un escarabajo, siendo este su emblema. Posiblemente llegó a convertirse
en un símbolo de resurrección y puede así explicar la multitud de escarabajos presentes en
piedras y joyas egipcias.
En las paredes de las tumbas se le ve sentado en el barco del sol.
En tiempos posteriores,
los escribas solían jugar con los varios significados de su nombre.
MAAT

Bajo la forma de una diosa femenina simboliza el orden cósmico, la
justicia, la verdad y la
estabilidad en el mundo y en el cosmos de pie o sentada, con una gran
pluma de avestruz en la
cabeza, sujeta con una diadema. Considerada hija de Rá, dios del sol,
Maat aparecía detrás de
su padre, en la barca que le llevaba cada noche al mundo subterráneo.
Representa el equilibrio, la armonía del universo tal y como fué
creado al principio. En la sociedad este respecto por el equilibrio implica la práctica de la lealtad,
verdad, justicia repecto a las leyes y los individuos, la conciencia del hecho de que el
trato que impones a los demás
puede volverse contra ti. Vigila los tribunales y también
posee templos. Intervenía en el
juicio funerario: se colocaba en el platillo derecho de la balanza y en
el izquierdo el corazón del difunto. Si el fiel de la balanza se mantenía en equilibrio, el
muerto quedaba exculpado, pues su corazón correspondía a la Maat, es decir, su
comportamiento se armonizaba con la justicia
universal. De lo contrario era engullido por un monstruo temible
llamado "la Devoradora de Poniente".
NUT

Diosa del Antiguo Egipto, representaba el cielo. Suele aparecer como una
mujer con el cuerpo
arqueado y cubierto de estrellas. Se dice que engullía al sol
cada tarde , que recorría su
cuerpo y mostraba su forma renovada cada mañana.
Nut, hija de Shu (Dios del aire) y Tefnut (Diosa del agua),
era esposa y hermana de Gueb
(Dios que representa la tierra = Egipto), con el que tuvo cuatro
hijos: Osiris, Isis, Set y
Neftis.
Ra, junto a la Diosa del Cielo, Gueb y sus cuatro hijos formaban la
Eneada de la Heliópolis,
que es una agrupación de los Teólogos, con un propósito clasificatorio.
Los antiguos, pintaban en la tapa interior de los sarcófagos su imagen
con la cual velaba por
el difunto y recomponía su universo.
A la Diosa Nut, se la representaba a menudo desde un sicomoro, ofreciendo
el agua de la vida
y los beneficios de la tierra cultivada desde el mas allá.
Posee un Templo de Culto en la
Heliópolis.

Los techos de la tumbas
Ramesidas del Valle de los Reyes, están decorados con
representacio-
nes del Cielo. Se evoca a este con dos representaciones de la
Diosa Nut, de espaldas, cuyo
cuerpo arqueado sobre la Geb recorren los seres celestes.
Por la noche el vientre de Nut esta tachonado de estrellas, pero también
de representaciones
de los planetas y de los Decanos, que eran los meses del calendario
Egipcio, que se dividía
en tres décadas, cada una de ellas comenzaba el día que aparecía en el
cielo una estrella de-
terminada que estuviese en conjunción con el sol durante sesenta días.
Entre los Decanos mas
importantes figuraban Sirio (Sotis), cuyo orto helíaco señalaba el
principio del año solar, y
Orión, cuya aparición simbolizaba la vuelta a la vida de Osiris.
Durante el día doce discos
solares señalan las horas diurnas.
OSIRIS

Una de las principales divinidades en la mitología egipcia.
Originalmente el dios local de Abidos y Busiris, Osiris, que representaba
a las fuerzas mas-
culinas productivas de la naturaleza, llegó a identificarse con la puesta
del sol.
Era considerado, por tanto, el soberano del reino de los muertos en la
misteriosa región bajo
el horizonte occidental.
Osiris era hermano y marido de Isis, diosa de la tierra y la luna, que
representaba las fuerzas femeninas productivas de la naturaleza.
Cuenta la leyenda que Osiris, como rey de Egipto, encontró a su pueblo
sumido en la barbarie
y les enseñó la Ley, la Agricultura, la Religión y
otras ventajas de la civilización. Fue
asesinado por su malvado hermano, Set, quien cortó su cuerpo en pedazos y
dispersó los fragmentos. Isis, sin embargo, encontró y enterró sus
fragmentos, y llegó a venerarse después
cada lugar de enterramiento como suelo sagrado.
Su hijo Horus, que nació de Osiris transitoriamente resucitado, vengó
la muerte de su padre
matando a Set y después ascendió al trono.
Osiris vivió en el submundo como soberano de los muertos pero, gracias a
Horus, se lo consi-
deraba también como la fuente de la vida renovada.
Osiris es representado como un personaje robusto, cubierto con una
doble mitra y sus atribu-
tos eran la cruz anseada, el cetro, el carnero sagrado y un bastón
augural. A veces le repre-
sentan con cabeza de gavilán, porque esta ave es el emblema del sol.
PTAH
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