|
el año 1992 edité un libro titulado "Mi
primer computador". Oscar de la Maza lo
prologó señalando: En MI PRIMER PC,
encontrarás un aporte lúcido e
intelectual, tangible y sistemático,
donde es posible encontrar inquietudes
místicas que hermanan en un mismo
lenguaje al ser con la tecnología, al
hombre con la máquina. Hay conocimiento,
fe y una sensación perenne de que la
vida es la búsqueda del éxito y de la
felicidad. El Anexo del libro lo
titulé: "La mente el super PC" y
destaqué que para mí había una especial
simbiosis cerebro-mente,
computador-cerebro, mente-computador y
que el cerebro era un computador
biológico y la mente un computador
sutil, exponiendo una serie de
argumentos destinados a ayudarnos para
lograr una actitud mental positiva en la
vida. Destacando que gracias a lo que
había aprendido sobre el computador,
ahora tenía un lenguaje concreto para
comprender y explicar mejor lo abstracto
de la mente. Mientras escribía el libro
tenía la sensación que el computador era
más que la sofisticada y maravillosa
máquina que revolucionó nuestro final de
Siglo XX, que era una especie de
conexión entre nosotros y seres o
inteligencias de un nivel superior de
conciencia. Era una sensación difícil de
explicar y no posible de demostrar,
hasta que supe hoy del Código Secreto de
la Biblia, un sorprendente programa
computacional encriptado hace más de
3.000 años en el texto externo del
original hebreo de la Torah en especial
y el Antiguo Testamento en general,
programa que sólo podía ser develado, o
sus sellos quitados, gracias al
computador.

No sé por qué razón entonces entendí mi
ligazón con el computador. Ese código
bíblico que predice todo el futuro con
3.000 años de anticipación, no fue obra
humana, ni obra de Dios, fue obra de un
Ser de la quinta dimensión que conocía
al detalle nuestro futuro pero que no
estaba autorizado para cambiar el mismo,
sí para advertir con el fin que nos
preparáramos para los días llegados. Él
tenía, seguramente, acceso al Computador
Cósmico o Akasha, donde queda en detalle
programada y registrada cada encarnación
humana y todo el pasado, presente y
futuro de la humanidad en un continuo
del espacio-tiempo relativo. No
olvidemos que para la ciencia, la clave
o código genético con la que llegamos al
mundo en cada célula del organismo, nos
marca con todas nuestras
características, y nos señala que no
podremos vivir más años de lo que por
clave se trae pre-programado, y que
ciertas enfermedades no se padecerán y
otras sí se sufrirán en determinado
período de la vida o si ciertas
variables son producidas. Eso, para
muchos con angustia es determinismo. SÍ,
yo estoy predeterminado a tener las
características físicas y conductuales
propias, a no padecer jamás ciertas
enfermedades, a sufrir otras que a
determinada edad se manifestaron o que
por la acción de ciertos agentes se
desencadenaron o surgirán. ¿Y el libre
albedrío?. Bueno, ante una serie de
caminos que la vida me mostró, yo,
voluntariamente escogí uno, luego
aparecen otros caminos y siempre con mi
libre albedrío elegí uno de ellos, ante
cada elección voluntaria aparecen nuevas
variables. Sin embargo esas variables
estaban todas y cada una ya programadas
y se sabía desde el inicio de los
tiempos humanos cuál camino escogería
dentro de mi libre albedrío. ¿Podemos
entenderlo?
Pocas personas han destacado que
Jesucristo dejó siete señales previas a
su retorno y menos aún han captado que
esas señales se cumplirían como dolores
de parto planetario, es decir: Las siete
señales en conjunto se incrementarían en
frecuencia y magnitud al iniciarse el
parto planetario del Fin de los Tiempos.
Esto lo vi y comprendí claramente cuando
las analicé. Y así ha sucedido a partir
del año 1947. Estas señales
incrementadas en frecuencia y magnitud,
lo han sido en conjunto desde mediados
de siglo, como nunca antes cada una de
ellas sucedió. Son: 1) Surgirán falsos
maestros que dirán a la gente lo que
ésta quiere escuchar y no la sana
Enseñanza. 2) Habrá guerras, rumores de
guerras y revoluciones. 3) Habrá hambre
en el mundo. 4) Habrá grandes
terremotos. 5) Se predicará éste
Evangelio del Reino en todo el mundo,
para testimonio a todas las naciones y
entonces vendrá el fin. 6) Habrá nuevas
pestes y plagas. 7) Se verán extraños
fenómenos en los cielos. Magos,
cabalistas, ocultistas e iniciados
supieron en diferentes épocas que la
Sagrada Biblia en su Antiguo y Nuevo
Testamento era un libro en claves: Un
texto exterior para la gran masa humana
y un texto interior para un reducido y
selecto grupo de iniciados. Jesucristo
fue muy claro al mostrar estos niveles
de la Enseñanza. En mi tercer libro, LA
GRAN VERDAD, del año 1984 y que cerraba
el círculo de una trilogía iniciada con
LA RESPUESTA ES, en el Capítulo VIII
titulado "Algunas sugerencias para un
estudio y análisis relacionado con las
claves bíblicas del Nuevo Testamento",
iniciaba esas claves con LOS NIVELES DE
LA ENSEÑANZA: Mateo: 7:6; 13:11; 13:13;
13:16,17; 13:34.
Marcos: 4:11, 12; 4:33,34.
Lucas: 7:10; 10:24.
1 Corintios: 2:14, 15; 3:1.
Hebreos: 5:11; 5:13,14; 6:1.
Quien tenga interés y usando ojos para
ver y oídos para escuchar, que tome su
Nuevo Testamento y lea estos versículos,
mucha sorpresa tendrá al comprender que
Jesucristo sólo habló en parábolas para
que los de afuera no entendieran y a los
de adentro les explicaba la realidad del
Reino y de Dios, realidad que no quedó
escrita en las parábolas. En cuanto al
Código bíblico conviene señalar que
Isaac Newton (1642-1727)

Isaac Newton
estudió el hebreo para mejorar sus
cartas astrológicas y llegar a conocer
las claves bíblicas. Estaba convencido
el genial sabio que la Biblia predecía
el futuro en forma encriptada y dedicó
sus esfuerzos a encontrar el código. El
pensó que el Universo era un criptograma
hecho por Dios, se propuso leer el
acertijo de Dios, el acertijo de los
sucesos pasados, presentes y futuros.
Buscó en la Biblia y no lo encontró dado
que en su época no existía el
computador. En el siglo XVIII un sabio
llamado el Genio de Vilna señaló que
todo lo que fue, es y será hasta el fin
de los tiempos, está señalado de manera
detallada en la Torah. Torah es una
palabra hebrea que significa instrucción
o ley. Se la usa con respecto a la
Biblia de dos maneras: 1) en el sentido
general de todas las Escrituras y
mandamientos divinos; 2) en el sentido
particular de los primeros cinco libros
de la Biblia, llamados Pentateuco,
nombre griego dado a los libros
recibidos por Moisés: Génesis, Éxodo,
Levítico, Números y Deuteronomio.
El descubridor del Código bíblico al
hablar de la Torah se refiere al
Pentateuco de Moisés, también llamados
"el Libro de Moisés"; "el Libro de la
Ley de Moisés" y "el Libro de la Ley de
Yahvé dada por Moisés". Hace más de 50
años Weissmandel, un rabino de Praga
descubrió que colocando todas las letras
de la Torah en una matriz de 50
columnas, la palabra TORAH aparece
escrita al principio de la columna que
iniciaba cada uno de los cinco libros,
lo cual no era azar. Hasta allí sólo
pudo llegar dado que lo complejo de los
cálculos para hacer cada matriz lo
superaban, solo la computación permite
lograrlo. Este hecho estimuló al genial
matemático Eliyahu Rips, profesor de la
Universidad Hebrea de Jerusalén a buscar
la forma de encontrar el código bíblico,
y lo logró. Rips un reconocido
especialista en el modelo matemático de
la física cuántica, llamado teoría de
grupos, expulsado de Rusia luego de
haber estado preso por oponerse a la
invasión de Checoslovaquia, fue enviado
a Israel hace pocos años. Es considerado
uno de los matemáticos mas destacados, y
estimulado por los estudios de
Weissmandel usó el computador y encontró
muchas palabras codificadas en la Torah,
superando ellas la mera casualidad
estadística. Comprendió que había
descubierto algo importante, para él fue
el momento más feliz de su vida. Hizo un
programa matemático aplicado al
computador, con él comprobó la
codificación del Antiguo Testamento.
Solicitó la colaboración del físico
Doron Witztum que dio la forma
definitiva al programa matemático
computacional creado por Rips,
desarrollando un programa computacional
capaz de ordenar las letras del texto
bíblico en todas las retículas o
matrices posibles. Allí descubrió que
cada matriz contenía un gran número de
palabras cifradas y entrelazadas como
crucigrama, lo que superaba largamente a
las leyes de la estadística y el cálculo
de probabilidades. Al aparecer un
nombre, siempre surgían cruzándolo o en
su proximidad, ciertas palabras que
tenían relación con la persona.
Demostraron que la posibilidad de dar
por azar con la información codificada
por ellos encontrada era de una en diez
millones. El programa permitió a Rips
eliminar los espacios entre las palabras
de la Torah, el texto bíblico original
que nos dice textualmente en el Génesis:
CUANDO LOS DIOSES CREARON AL HOMBRE, y
no como lo muestran todas las
"traducciones" cristianas que señalan:
"cuando Dios creó al hombre"... Es muy,
pero muy diferente en su significado y
trascendencia el decir, creer y aceptar
por una mala traducción que Dios creó al
hombre, en vez de saber la verdad que
señala que los dioses crearon al hombre
a su imagen y semejanza. Rips obtuvo en
el computador una línea continua de
304.805
letras hebreas, que son todas las letras
de la Torah, considerada la forma
original en la que Moisés recibió el
Sagrado Libro.

El programa permite explorar esta línea
en busca de nombres, hechos; en fin, lo
que uno quiera buscar, verificando desde
la primera letra todas las secuencias
alternas posibles, dando palabras por
saltos de uno a miles de espacios entre
letras, repitiendo la secuencia
comenzando por la segunda letra
encontrada, hasta formar el nombre,
palabra o frase solicitado al programa,
pudiendo también ser fechas, dado que
cada letra hebrea es un número a la vez.
Encontrada la palabra el computador
puede buscar palabras relacionadas,
dando una matriz específica en hileras
de letras con "n" número de letras para
cada hilera.
Es decir confecciona un crucigrama para
cada consulta realizada. En ese
crucigrama se lee el nombre buscado, el
que está cruzado por palabras en sentido
horizontal, diagonal o vertical, que dan
la característica al dato solicitado al
programa. En el sentido vertical,
diagonal u horizontal, ya sea de
adelante hacia atrás o viceversa, y
encriptado cerca de la palabra
encontrada, aparecen otras palabras que
entregan el mensaje codificado de la
Biblia para ese nombre, suceso, fecha,
etc. Cada referencia consultada muestra
palabras o frases que caracterizan a esa
referencia, y lo hace el código de
manera sorprendente por su simpleza y
exactitud. A manera de ejemplo se puede
ver: HITLER = hombre diabólico - nazi y
enemigo - exterminio. SHAKESPEARE =
presente en el escenario - Macbeth -
Hamlet.
EISNTEIN = él cambia la realidad
presente - una nueva comprensión -
ciencia. Rips descubrió que ese código
predice el futuro. Cualquier texto
hebreo llevado a una línea continua
entre todas las letras de sus palabras
unidas entrega nombres con este
programa, pero sólo la Biblia posee un
código criptográfico computacional
específico para cada situación
consultada, del pasado, el presente o el
futuro, código que supera lejos al azar
y demuestra una mente que lo programó
encriptándolo en un texto considerado
sagrado. La información allí codificada
en la Torah es a lo menos de 20
billones, es decir está todo: pasado,
presente y futuro. Sería como un
holograma instantáneo desde que Moisés
lo recibió hasta el día final, holograma
estructurado en varios niveles o
dimensiones, holograma encriptado
computacionalmente en forma interna en
un texto externo, que escapa a la humana
comprensión y escapa al humano
entendimiento de quién fue el que pudo
programarlo, dado que nos encontramos
ante una mente que supera a nuestra
imaginación. Sería el Libro de la Vida
individual de cada ser humano, y el
Libro Colectivo de la humanidad, libro
en el que cada uno estaría registrado
desde hace 3.000 años, libro que nos
señala lo que pronto sucederá, libro, en
ese sentido Apocalíptico. Rips y
Witztum hicieron un trabajo científico
publicado en Agosto de 1994 en la
prestigiosa revista matemática
Statistical Science. Para ello
seleccionaron en The Encyclopaedia of
Prominent Jewish Scholars, una lista de
34 sabios a los que la Enciclopedia
destinaba más de tres columnas, buscando
para cada uno una fecha que le fuera
característica. Ante una crítica
hicieron una segunda lista con 32
nombres que figuraban con una y media a
tres columnas de la enciclopedia, el
resultado de acuerdo al cálculo de
probabilidades señaló uno en diez
millones.
Un catedrático especializado hizo la
lista. Aplicado un programa hecho por
otro catedrático de Harvard, que aceptó
la realidad del código bíblico pero se
declaró incapaz de explicar su
funcionamiento, aparecieron los nombres
codificados junto a sus respectivas
fechas de nacimiento y muerte que a cada
uno caracterizaba. Otro investigador, un
escéptico, creó su propio programa y
utilizó los mismos nombres, lo hizo con
el fin de desautorizar la investigación
y para su sorpresa, las fechas de
nacimiento y muerte de esos sabios
aparecían en el criptograma codificado
para cada nombre. No conforme con ello
buscó si aparecían las ciudades, y,
aparecían para las 66 personas el nombre
de las ciudades de nacimiento y muerte
de cada uno. Tuvo que validar el código
señalando que él era ateo, pero que la
Torah era obra de Dios, un gigantesco
crucigrama hecho como programa de
computador, una revelación oculta bajo
el texto conocido. Otro famoso
matemático de Israel, Robert Aumann
considera que el planteamiento
científico del trabajo de Rips es
impecable y sus resultados altamente
significativos, de un modo poco usual
para el ámbito de la ciencia, más allá
de lo que se puede pedir en términos
estadísticos, como mínimo sus resultados
son de uno en cien mil, cosa poco
frecuente en la experimentación
científica, el sabio manifestó:
Psicológicamente es muy difícil de
aceptar, pero los procedimientos
científicos usados son impecables. El
día 19 de Marzo de 1996 Aumann comunicó
a la Academia de Ciencias de Israel que
su conclusión era que el código de la
Biblia encontrado por Rips era un hecho
demostrado, algo que contradice la
formación matemática, que se aleja tanto
del conocimiento científico, nada igual
en la ciencia moderna, y que ninguno de
los destacados matemáticos consultados
en el ámbito mundial, pudo señalarle el
más mínimo fallo. Esto descubierto, para
Rips es como un gigantesco puzzle de
millones de piezas a las que le estamos
conociendo apenas unos cientos.
|
|
 |
|
Un código que contiene cada instante de
la historia humana. Varios
libros en hebreo fueron analizados y
ninguno mostró algún código o algo
parecido, aunque fuera mínimo, dado que
el cálculo de probabilidades que ello
ocurra por azar es muy alto, puede
aparecer una coincidencia aleatoria sin
significado válidamente estadístico.
Sólo la Biblia hebrea analizada
computacionalmente mediante un programa
específico muestra esta sorprendente
realidad, específica para cada consulta
que en ella se analiza, realidad que,
por decirlo de alguna manera supera
nuestra imaginación y el mundo de la
ciencia no puede rechazar y en silencio,
profundo silencio, tiene que aceptar.
Todas las matrices encontradas por Rips
y colaboradores, junto con sus notables
combinaciones de palabras, rechazan
estadísticamente el azar, y lo hacen muy
por sobre lo que la ciencia matemática
determina como válido. El computador
analiza las palabras emparejadas
mediante dos verificaciones, comprobando
que su proximidad sea significativa y no
aleatoria, y que los saltos entre letras
que forman la palabra sean los más
cortos. La revista Statistical Science,
previo a publicar el trabajo de Rips y
Witztum, titulado Equidistant Letter
Sequences in the Book of Genesis,
solicitó como es la norma, el análisis
de dos prestigiosos matemáticos, quienes
dijeron que era un trabajo válido y
debía ser editado. No conforme con ello
el editor, consultó la opinión de un
tercer científico de prestigio, quien no
encontró objeción a la validez del
trabajo. Hasta el año1997 nadie intentó
rebatirlo. Es decir, la ciencia
demostró, gracias al computador, al
genio matemático intuitivo de Rips y a
programas computacionales especiales,
que la Torah es un código computarizado
secreto que contiene más de 20 billones
de variables de información de todo lo
que uno pueda imaginar desde la época de
Moisés hasta el día del Juicio Final,
sólo es necesario hacer un programa
adecuado para lograr encontrar parte de
esas casi infinitas variables de
predicción, variables sorprendentes,
irrefutables y que superan nuestra
limitada humana imaginación y
entendimiento.
Rips demostró con su software o
programa que la Biblia contiene bloques
encriptados con homogénea información de
todo lo sucedido y lo que sucederá.
Estas matrices de palabras entrecruzadas
de crucigrama en sentido horizontal,
vertical y diagonal de adelante hacia
atrás y de atrás hacia adelante, que el
programa entrega en una plantilla propia
para cada información solicitada, son
exclusivas de la Biblia, no existe en
ningún otro texto analizado, y sus
posibilidades de respuestas son
infinitas y predice el futuro, superando
sus probabilidades, lejos los parámetros
que la ciencia pide para eliminar el
factor azar. Al respecto Rips señala que
si uno se empeña en buscar ejemplos en
otros libros, por azar pueden aparecer
palabras próximas con cierta relación
entre sí, pero solo en la Biblia la
información es constante, significativa
y consistente. El experto en
estadística de Harvard, Persin Diaconis,
sugirió el año 1990 a Rips y Witztum,
que para dar validez al trabajo y
publicar los hallazgos, requerían de un
nivel de certeza de un millar o más. Las
pruebas, de acuerdo a las pautas de
Diaconis demostraron que las
probabilidades eran de una en diez
millones. Entonces Diaconis recomendó la
publicación del trabajo. En el año 1994
el periodista de los Estados Unidos,
Michael Drosnin conoció a Rips. Aprendió
el hebreo y ha colaborado con el sabio
matemático, logrando sacar de los
niveles de la ciencia el estudio del
código. Según Rips el encuentro era
necesario para que Drosnin diera a
conocer al mundo este descubrimiento. El
libro de Drosnin titulado "El código
secreto de la BIBLIA" ha pasado a ser
uno de los libros más vendido en varios
países como Israel, Estados Unidos,
Inglaterra y Alemania. La revista
ENIGMAS, año III-N°10, publicó un
interesante artículo al respecto.
Montones de personajes conocidos de todo
tipo han sido encontrados, con sus
nombres en la matriz de crucigrama de
letras hebreas, nombres cruzados y
relacionados con una serie de palabras y
frases específicas para cada personaje.
Cinco hechos impactaron a Rips y Drosnin,
dado que ellos fueron encontrados antes
de suceder: 1) La Guerra del Golfo, la
expone con sorprendente precisión y
detalles. 2) El impacto de un cometa en
Júpiter, hecho sucedido en Julio de
1994, que figuraba con los nombres
Shoermaker-Levy, los apellidos de
quienes en 1993 lo descubrieron.
3) El asesinato de Itzhak Rabin, primer
ministro de Israel ocurrido el día 4 de
Noviembre de 1995, fue encontrado en el
código con un año de anticipación. Se
advirtió, se avisó, mas no fueron
escuchados. Una vez sucedido el hecho
comprobaron que en la matriz del
crucigrama correspondiente al primer
ministro figuraba el nombre del asesino:
Amir.

Itzhak Rabin , 1922-1995
4) El triunfo de Benjamín Netanyahu, con
la extraña derrota de Shimon Peres a
manos de Netanyahu, quien pasó a ser
primer ministro de Israel, superando
todos los pronósticos y evaluaciones de
las encuestas y los analistas políticos.
Para mí, Netanyahu asumió dado que está
predestinado a cumplir una importante
misión en estos días, misión que el
pacifista Peres no era capaz de asumir.
En el código figura el asesinato de
Netanyahu asociado a un gran conflicto
mundial...

Benjamín Netanyahu
5) La crisis económica de Japón, que
tanto repercute en el mundo y en nuestro
país. El código señala que: Japón
colapso económico después de un gran
terremoto. Vino el gran terremoto en
Kobe, y por otras razones después Japón
entró en el colapso económico.

Kobe, Japón
Sin embargo lo que más ahora motiva e
impacta y preocupa a esta dupla de
científico y periodista es el Armagedón,
el Apocalipsis, el Holocausto nuclear
que se iniciaría en Jerusalén el año
2006 de acuerdo con sus investigaciones,
habiendo encontrado además para esas
fechas otro hecho como lo es el de un
apocalíptico terremoto mundial que
comenzaría en Japón.
El año 2013 señala: desolada, vacía,
despoblada... Conviene tener presente
ciertas advertencias dejadas miles de
años antes que Moisés y su Torah, me
refiero a las tablillas de greda
precocida de los sumerios,
Descarga del Libro versión II
las que a manera de hojas de libros nos
han mostrado un conocimiento y una
enseñanza sobre el Génesis, cuya primera
pareja humana fue creada EN LO FÍSICO
mediante ingeniería genética por los
Nefilim,
sobre la causa del Diluvio, sobre
Marduk el planeta 12 de
órbita excéntrica que fue la causa de
ese diluvio, y sobre lo que pronto
podría suceder, después de
10.998
años del diluvio, recuperando la Tierra
en pocos años más, bruscamente su
verticalidad perdida en 23.5° para el
diluvio, lo cual se debería a un
violento desplazamiento y remezón
planetario, con un gran terremoto
mundial, generado por la misma causa que
dio lugar al diluvio, y que antes
provocó bruscas glaciaciones, o
hundimientos de continentes con fondos
de mares que pasaron a ser montañas.
Todo ello tuvo una causa común y ese
factor estaría a pocos años de
manifestarse una vez más en la Tierra
cumplido el ciclo de 10.998 años. Ciclo
que al parecer hizo antes decir a
científicos que las glaciaciones
sucedían cada 11.000 años.
Ahora los científicos sólo se preocupan
de decir que todo se debe al fenómeno
del Niño y de la Niña, ignorando a
propósito tanto hecho que ha cambiado al
Planeta Tierra en el presente siglo. La
enseñanza recibida por los sumerios, el
primer pueblo misteriosamente surgido
después del diluvio, con un conocimiento
sorprendente para los arqueólogos, se la
deben a los Nefilim o seres espaciales
que llegarían a la Tierra cada 3.666
años, y lo harían antes que Marduk, el
planeta con órbita de cometa, y tamaño
seis veces mayor al de Júpiter, que
ahora se acercaría al Sistema Solar, y
pasaría cerca de la Tierra, dado que
cada tres pasadas lo hace cerca de la
Tierra generando con la influencia de su
gran masa bruscos cambios terrestres
como lo fueron las glaciaciones,
diluvios, hundimientos de continentes,
surgimiento de fondos de mar, etc. Esta
vez la brusca verticalización y salida
de órbita terrestre, al pasar Marduk
cerca nuestro, haría además del remezón
que millones de partículas obscurezcan
el cielo y choquen entre sí dando lugar
a rayos y centellas que por el fuego
todo lo arrasarán. Este apocalíptico
terremoto está señalado en el código
bíblico, al igual está el holocausto de
la guerra nuclear, y los años podrían
ser el 2006.
El editor de la revista Statistical
Science, del Instituto de Estadísticas
Matemáticas de los Estados Unidos,
manifestó en el vol. 9, núm. 3 de agosto
de 1994, a manera de nota preliminar del
trabajo de Witztum, Rips y Rosenberg, lo
siguiente: Nuestros revisores estaban
desconcertados. La posibilidad de que el
libro del Génesis contuviera información
significativa acerca de personajes
actuales iba contra todas sus
convicciones. No obstante, las pruebas
adicionales reconfirmaron el fenómeno. Rips
se transformó y al trabajar lo más
anónimo posible enfrente del computador
en su programa del código bíblico,
siente una presencia que lo acompaña,
como si estuviera en contacto con otra
forma de inteligencia.
Él sabe que no está sólo y sabe que no
fue por azar su descubrimiento. Sabe que
lo que ha de suceder sucederá y lo
acepta con fe, es más, no deja Israel a
pesar de la profecía que el código le
mostró sobre Jerusalén. Drosnin en
cambio intenta buscar honores y la fama,
y se esfuerza por demostrar que esa
profecía sobre el futuro es sólo una
señal para evitar que lo que sucederá
suceda, y busca la forma de advertir
para evitarlo.
Las 7 señales del retorno dejadas por
Jesucristo y su asociación con los
tiempos actuales, como un conjunto de
síntomas de dolores de parto, carecen de
validez científica, no son
científicamente demostrables por el
método de la ciencia, y se las puede
considerar como meras coincidencias y
nada más. La advertencia de los sumerios
sobre la base del conocimiento recibido
de los Nefilim, no es científicamente
válida, ni creíble la cercanía de Marduk
que al parecer hace poco fue visto en el
observatorio La Silla como un planeta
nuevo de un diámetro seis veces superior
a Júpiter, información que la NASA
habría ocultado. La presunta cercanía
del fin de los tiempos ligada al año
2000, es sólo eso, presunta y nada más.
Carece de base demostrable.
Las predicciones de la futurología,
ciencia iniciada el año 1969 no impactó
a los gobiernos ni a la opinión pública,
y muchos científicos rechazaron sus
argumentos y pronósticos, a pesar de
haberse cumplido la mayoría de ellos.
Toda la crisis que vivimos caracterizada
por: Efecto planetario invernadero;
disminución del oxígeno atmosférico;
alteración de la capa de ozono;
contaminación de las aguas, el aire y la
tierra; marcado incremento en el
desequilibrio económico, con unos menos
que tienen mucho y los más que poseen
poco; pérdida de las tierras
cultivables; cambio climático alarmante
con repercusión en la agricultura;
hambre en el mundo; violencia; pérdida
de valores en la juventud, con carencia
de alguna lógica razón de vivir;
incremento en los terremotos, sobre
población, etc. no autoriza a nadie a
tener argumentos científicos sobre las
señales del fin de los tiempos; a lo más
pueden ser meras coincidencias. Esas
advertencias los más las rechazan, y con
justa razón, dado que no hay pruebas
concluyentes. Si voy en un avión y
presiento que se caerá y lo digo a sus
ocupantes, seré tildado de loco,
catastrofista, aguafiestas, borracho,
sádico. Al iniciarse las primeras
señales del futuro accidente, pensarán
que son sólo coincidencias, cosas que
frecuentemente suceden en un vuelo.
Sólo después del accidente con todos
muertos, ellos, en el más allá,
validarán la realidad del
presentimiento. ¿Y qué gana uno con
presentir un accidente así? Se ganan
valiosos minutos de vida para
transformarse y prepararse al Gran Viaje
que nunca quisimos preparar, a pesar que
desde el momento de nacer supimos una
gran verdad: que todos debemos morir y
que la vida es un camino hacia la
muerte, camino para llegar a ella en la
mejor forma posible, camino que
preferimos en su esencia no ver. Pero el
trabajo de Rips superó lejos los
parámetros de la ciencia al demostrar la
realidad del código bíblico, un complejo
programa computacional hecho hace más de
3.000 años atrás, demostrar mediante un
trabajo científico publicado en una
revista científica del mayor prestigio
internacional y muy rigurosa para
evaluar previamente cada trabajo que
publica, en donde 66 sabios estudiados,
primero 34 y después otros 32, tomados
sus nombres de una Enciclopedia
especializada, en la que cada uno,
gracias al computador y el método creado
mediante un programa computacional por
Rips, aparece con su fecha de nacimiento
y muerte, y después quien quiso destruir
este trabajo, buscando ciudades para
cada una de esas fechas, demostró que
aparecen las ciudades de nacimiento y
muerte de cada uno de los sabios
consultados. La ciencia en silencio,
dado que es mejor callar cuando el dogma
científico se ve superado, aceptó entre
cuatro paredes esta realidad, es más,
con herido orgullo señaló que supera
lejos la validez científica de otros
trabajos.
LA
BIBLIA ES UN CÓDIGO OCULTO EN UN
PROGRAMA COMPUTACIONAL HECHO HACE MÁS DE
3.000 AÑOS ATRÁS CON MILES DE MILLONES
DE VARIABLES EN LAS QUE TODO LO QUE SE
CONSULTE FIGURA ALLÍ: PASADO, PRESENTE Y
FUTURO INDIVIDUAL Y DE LA HUMANIDAD.
CÓDIGO NO FÁCIL DE CONSULTAR E
INTERPRETAR. CÓDIGO CON UNA CARA
NEGATIVA DESTINADA A ESTIMULAR
PENSAMIENTOS CATASTROFISTAS, Y OTRA CARA
POSITIVA DEJADA CON EL FIN DE ESTIMULAR
PENSAMIENTOS POSITIVOS DESTINADOS A
LOGRAR UN MUNDO MEJOR.
Esta
es una realidad científica demostrable
en la que aparece el futuro. ¿Qué gana
uno con saber esto? Pese a todo lo
demostrado en forma indesmentible y
mediante el riguroso método científico,
para muchos, heridos en su dogma, serán
sólo patrañas, para otros, más cautos,
meras probabilidades, para los menos,
una esperada realidad. Esos menos al
estar advertidos pueden reaccionar,
prepararse y activar la mente. La mente
es nuestra carta de triunfo. La fe es
otra carta de triunfo. La esperanza es
otra carta más de triunfo. ¿Por qué
afirmo esto? Lo hago dado que Jesucristo
nos predijo nuestra transformación y
ascenso cuando los tiempos fueran
llegados, y los tiempos han sido
llegados.
Qué daría por saber hebreo y tener el
programa de Rips, para buscar por
ejemplo las palabras Mesías, Ovni,
Reencarnación, Transfiguracióny Ascenso
del Hombre, Cuarta Dimensión... Rips
señala que encontró una referencia sobre
la quinta dimensión. Conviene tener
presente la posibilidad de que nosotros
ascenderemos a evolucionar en la cuarta
dimensión, y que el codificador de la
Biblia sería un Ser de la quinta
dimensión. Ese Ser que cual un holograma
de varias dimensiones, programó el
código de la Biblia demostró un profundo
amor y comprensión por nosotros.
Él no debía impedir los acontecimientos
señalados en el Plan Divino que nos
rige, pero sí estaba autorizado para
advertirnos de manera tal que a su
debido tiempo nos enteráramos de la
profecía final. Él sabía que el hombre
descubriría y desarrollaría de manera
masiva el computador, por ello usó un
programa computacional para revelar un
contenido infinito de información, un
contenido asombroso de visión de cada
detalle del futuro, de cada hecho, lugar
y persona. Y en especial una advertencia
sobre los últimos días; advertencia que
muy pocos querrían escuchar y en ella
creer.
La advertencia dejada por los Nefilim
hace 10.000 años y por ese Ser
codificador de la Biblia hace 3.000
años, no es para crear pánico, sino para
abrir la mente a una asombrosa realidad
cósmica que nos señala que no estamos
solos y que pronto algunos pasarán a
colaborar con ellos en la cuarta
dimensión. Sin embargo no necesariamente
debe ser a continuación del caos, sino
que puede ser estando en un mundo de
paz. Es útil conocer y aceptar algunas
verdades: No fue Dios en persona quien
entregó a Moisés la Torah, sino un
intermediario suyo. No fue Dios en
persona quien creó en lo físico al
hombre, sino intermediarios suyos. No
aparecen los textos originales que
dieron lugar a las traducciones del
Nuevo Testamento. Jesucristo dejó su
enseñanza externa en las parábolas que
quedaron escritas y su Enseñanza interna
en el nivel oculto, quizás debajo de las
parábolas. ¿Estará ese conocimiento
guardado como programa computacional
codificado, en algún código secreto del
original en arameo de los libros del
Nuevo Testamento? Jesucristo en un
fragmento encontrado de un texto oculto,
texto original de un escrito primitivo
anterior a los textos del Nuevo
Testamento, señala a sus discípulos:
No olvidéis que por sobre mí esta el
Padre, y por sobre el Padre está Dios.
Varias opiniones merecen ser destacadas:
El Dr. Harold Gans criptógrafo de
prestigio de la NASA, opinó que el
asunto era básicamente ridículo y creó
su propio programa para demostrarlo.
Sometió a miles de textos al estudio, y
su sorpresa fue tremenda al comprobar
que sólo el texto bíblico le ofrecía
resultados altamente significativos,
tanto así que ahora se dedica a su
estudio con el nuevo método científico
descubierto por Rips.
David Kazhdan, destacado matemático de
Harvard declaró: Parece que la Biblia
fue codificada hace 3.000 años con
información sobre acontecimientos
futuros. He visto los resultados y no
existen argumentos científicos para
rebatirlos. Piatetski-Shapiro, destacado
matemático de Yale en su análisis dice:
Dentro de las leyes conocidas de las
matemáticas, no hay manera de explicar
la predicción del futuro. La física
newtoniana es demasiado simple para
explicar un conjunto de predicciones de
tal complejidad y detalle. La física
cuántica no es tampoco suficiente. De lo
que estamos tratando aquí es de algún
tipo de inteligencia exterior. Pienso
que es la única explicación: Dios
existe. Robert Aumann destacado experto
en la teoría de los juegos agrega: Es
sumamente importante tratar este asunto
como cualquier otro experimento
científico, fría y metódicamente: lo
compruebas y examinas sus resultados.
Por lo que yo puedo ver, el código de la
Biblia es, simplemente un hecho.
No ha habido nada como esto durante los
cientos de años que tiene la ciencia
moderna. Círculos de la ortodoxia judía
lo califican al hecho como: Irrelevante
para nuestra doctrina. Roy Reinhold un
conocido cabalista, basado en los datos
del código bíblico elaboró un calendario
apocalíptico en el cual el 20 de
Septiembre de 2002 se firmaría un
bullado tratado internacional de paz. La
Tercera Guerra Mundial se iniciaría el 1
de Febrero de 2006. El 3 de Octubre de
2009 tendría lugar el Juicio Final que
duraría 8 días.
La Warner Brothers compró los derecho
del libro de Drosnin para hacer una
película. Doron Witztum el colaborador
de Rips, preocupado al ver cómo se les
escapa de la mano su serio trabajo, y ya
da, y dará con seguridad masivamente
lugar al chuchoqueo barato y
parafernálico manifiesta: El código de
la Biblia, pese a tratarse de uno de los
descubrimientos matemáticos más
asombrosos de la historia, no puede ni
debe ser utilizado para establecer
pronósticos, ya que la complejidad de
los cálculos necesarios para encontrar
una matriz referida a una determinada
persona o situación, obliga a saber con
absoluta precisión qué se está buscando.
Escudriñar a ciegas acontecimientos
futuros, sólo puede conducir a que,
tarde o temprano alguien cometa un
error, profetizando algo que quizá no
llegara a suceder, lo que de cara a la
opinión pública representaría un serio
baldón para un hallazgo de enorme
importancia científica, el cual no
debería ser estudiado fuera de los
círculos académicos, y mucho menos con
un ánimo mercantil o sensacionalista.
Un hecho que por otra parte, ya está
comenzando a suceder. No olvidemos que
según el Talmud, en una copia de la
Torah una sola letra que tenga alterada
o esté poco clara se invalida todo el
texto y nadie debe leerlo, pasando a ser
sepultado bajo Tierra. Además, una sóla
letra alterada de las que forman el
conjunto de 304.805 letras, quita
validez al mensaje encriptado
computacional criptográfico que nos fue
dejado. Científicos de tanto renombre
internacional como los tres revisores de
la revista Statistical Science, y genios
de la ciencia física, computacional y
matemática moderna como Harold Gans,
David Kazhdan, Shapiro, Robert Aumann,
además de Rips y sus colaboradores
¿todos ellos se equivocaron y vieron
visiones al determinar las matrices
específicas del código bíblico que
tantos han podido reproducir con sus
propios programas, estimulados por una
seria investigación objetiva? Matrices
cuyo criptograma específico puede ser
fotocopiadas gracias al computador y
cualquiera lograr analizar.
Las predicciones de a los menos cinco
sucesos importantes encontrados antes de
ellos suceder y detallados de manera
sorprendente, sucedieron tal cual el
código los había señalado. Las matrices
de cada hecho están a la vista, los
cálculos matemáticos han sido una y otra
vez comprobados y demostrados, a pesar
de ello, la mayoría no creerá, dado que
no pueden creer, tienen ojos y no ven,
tienen oídos y no escuchan; carecen de
la audacia y la imaginación para aceptar
una nueva realidad. Lo importante es que
gracias al libro de Drosnin se supo lo
del código secreto de la Biblia, y a
pesar de que ahora por diferentes medios
se le baje el perfil a la información y
se la oculte, quien debía saberla ya lo
sabe. COROLARIO FINAL1) Es clara la
Sagrada Enseñanza al precisar: Nada de
lo que escuches, sin importar quien lo
diga.
Nada de lo que leas, sin importar dónde
esté escrito.
Nada debes aceptar, sin previo
discernirlo.
Y por ti mismo, deberás decidir su
validez o no
.2) Siendo Claudio Emperador, se le
aparece el fantasma de Calígula que le
dice: Fíjate Claudio, que yo no era
Dios.Calígula en vida se creía Dios por
demencia, los demás lo aceptaban por
ignorancia, temor, necesidad o
conveniencia.
3) Actualmente la gente que cree lo
hace por ignorancia, temor, necesidad,
conveniencia, o por la validez del
método científico, por el contenido
textual del dogma, por milagros, o por
fe.
4) La fe es la realidad anticipada de lo
que esperamos y la prueba demostrativa
de lo que la mente no ve. La fe es un
sentimiento cuya certeza la hace
superior a todo conocimiento humano. La
fe no es fija, al igual que la ciencia
va variando y reforzándose mientras más
uno viva. Creer lo trascendente por fe,
es evolución, significa un estado mental
latente que se ha ido desarrollando y
expandiendo gradualmente y, además, por
saltos bruscos ante una situación dada.
Lo hace gracias a los años vividos, el
conocimiento adquirido, experiencias
tenidas, y el número de vidas realizadas
en diferentes encarnaciones; es decir,
es una vivencia o sentimiento
acumulativo que significa para
determinados hechos escuchar la Voz de
la Conciencia y actuar de acuerdo a
ella. Otros aceptan lo trascendente
sobre la base de los milagros.
5) Cuando la ciencia con la más moderna
tecnología de la NASA validó el milagro
de la Sábana Santa de Turín, señalando
en sus conclusiones que: Lo que allí
había sucedido hace 2.000 años sólo se
podía explicar como el fruto de una
poderosa energía liberada del cuerpo
amortajado, previo éste levitar y
desmaterializarse. Energía que iluminó
como un relámpago el lugar del sepulcro,
e impregnó la tela como un negativo
fotográfico con todos los detalles del
cuerpo del crucificado... El milagro
hizo a los más creer. Reforzó la fe de
quienes no necesitaban el milagro para
creer y activó una fe latente en otros
como una revelación, tanto así que
algunos de los científicos
investigadores se transformaron en
creyentes. Al señalarse unos años
después que la prueba del Carbono 14
databa la tela como del año 1200 y que
el hecho no era milagro sino que un
fraude, mucho alivio hubo en ciertos
cristianos y en los no cristianos. Pocos
sin embargo supieron después, o se
interesaron por saberlo, que el trozo
analizado, no tomado por los
científicos, había sido sacado de la
tela desde un borde correspondiente a
uno de los remiendo de la sábana,
remiendo hecho por monjas después que un
incendio quemó parte de la Sábana,
remiendo de una tela del año 1200 y de
mayor peso y diferente textura que la
original... Sin embargo la ciencia probó
ahora la autenticidad del Sagrado Manto:
El Dr. Dimitri Kouznestov, premio Lenin
de Ciencias, en su Laboratorio E. A.
Sedov de Moscú lo demostró. Usando una
tela del siglo I, que había sido datada
correctamente por el ya no tan fiable
método del Carbono 14, en uno de los
Laboratorios que había informado que el
trozo de la Sábana Santa era del año
1200. La sometió a las emanaciones de un
incendio similar al ocurrido el año 1532
con la Sábana Santa, y el mismo
Laboratorio con similar metodología,
esta vez la dató como del año 1200. Y
ese prestigioso científico ruso señaló
ahora al mundo que la Sábana Santa es
auténtica...
6) El Código Secreto de la Biblia es un
nuevo conocimiento terrible, dado que su
real contenido muchos dogmas haría
temblar, si no son analizados de manera
objetiva y eclética, en base al riguroso
método computacional científico
encontrado por Rips. Es tan sorprendente
que el milagro hará a algunos creer en
él, milagro que la ciencia demostró.
Otros activarán su fe latente; más de
uno de los científicos se ha
transformado. Otros lo aceptarán de
manera natural por fe previa; la
demostración científica sólo reforzará
esa fe, fe que no necesitaba de la
ciencia para aceptar el hecho; y los más
no podrán ni siquiera pensar en él, al
verse superados por el hecho en su
entendimiento y capacidad de imaginación
y comprensión, cosa que los lleva a la
desesperación y por tanto a como de
lugar lo rechazarán. Al surgir los
detractores después de 3 años de
silencio, luego de ser conocido
oficialmente el trabajo en el ámbito
científico en 1994, sus argumentos
llevarán alivio a los más, apagarán el
frenesí del milagro, mas no la fe.
7) La fe permite tener el discernimiento
para comprender los argumentos que
validan o invalidan el hecho en
cuestión. Este hecho, para algunos lo
más sorprendente dentro del ámbito de la
ciencia, ahora, cumplida su misión,
tiene que ser desvirtuado y así ha de
suceder dado que para los tiempos
llegados uno debe aceptar las cosas
trascendentes que ya suceden no por
milagros, por ignorancia, por temor, por
necesidad, por conveniencia, por dogma o
por ciencia, sino que por FE. Es esa FE
la que me hace mirar hacia la cara
positiva de la profecía que tan velada
está en estos días. Y estaba escrito, y
lo escrito tenía muchos velos...
Para finalizar creo conveniente que la
mejor forma de reaccionar si tuviéramos
la certeza que mañana es el día final,
sería la del hombre sabio que, cuando se
le preguntó qué haría él, respondió:
PLANTARÍA UN ÁRBOL. Teniendo un
computador y gracias a un modem y la
respectiva conexión, en INTERNET puede
uno encontrar información. Buscar
biblecodes.com, allí ofrecen algo de
información y un programa; Bible Decoder
y dan un demo que se puede bajar desde
la red al computador.
|