Nave de Rescate

 

En cada hombre, en cada individuo se contempla
un mundo, un universo.
La elección del cuerpo para cada vida se determina
por la justicia del destino de acuerdo con la
conducta tenida en la vida anterior.
Los dioses han otorgado al hombre el intelecto
y las manos y lo han hecho semejante a ellos.
En todo tiempo, en toda edad y en cualquier
situación que se encuentre, el hombre siempre
aspira a la conquista de la Verdad.
La teoría de la infinidad del Universo es un
desafío a las amenazas que la superstición
solía imaginar en el cielo encerrado por la
esfera externa de las estrellas fijas;
esta teoría rompe aquella bóveda celeste
como si fuera un escenario pintado,
procediendo luego al descubrimiento de
otros mundos infinitos más allá del nuestro.

 

 

Reencarnación

Muchas vidas hemos vivido y muchas más por delante tenemos a realizarse en cada uno de los mundos innumerables.
 

                                Giordano Bruno.

 

 

 

 

 

En su libro De Causa, principio et uno, "Sobre la Causa, el Principio y la Unidad", escribe:
Todo este orbe, esta estrella, no estando sujeta a la muerte, y siendo imposibles la disolución y la aniquilación en la Naturaleza, de tanto en tanto se renueva a sí mismo cambiando y alterando todas sus partes. No hay un arriba o abajo absolutos, como enseñó Aristóteles; ninguna posición absoluta en el espacio; sino que la posición de un cuerpo es relativa a las de los otros cuerpos. En todos lados hay un incesante cambio relativo de posición a través del universo, y el observador siempre está en el centro.

 

 

En el año 1582, a la edad de 34 años, escribió una obra, Il Candelaio ("El Candelero"). Muestra a un hacedor de velas que trabaja con sebo y grasa y luego tiene que salir a vender su mercancía a los gritos:

Contempla en la vela que lleva este candelero, a quien doy a luz, aquello que clarificará ciertas sombras de ideas... No hace falta que te instruya en mi creencia. El tiempo todo lo da y todo lo quita; todo cambia pero nada perece. Uno solo es inmutable, eterno y dura para siempre, uno y el mismo consigo mismo. Con esta filosofía mi espíritu crece, mi mente se expande. Por ello, no importa cuán oscura sea la noche, espero el alba, y aquellos que viven en el día esperan la noche. Por tanto, regocíjate, y mantente íntegro, si puedes, y devuelve amor por amor.

 

 

 

Nunca llegué de amor a lamentarme,
Yo que sin él no quiero ser feliz,
Aun si es bien cierto que por él yo peno y sufro,
Cuanto él me reserva, no quiero no querer.

 

 

La Naturaleza es el armonioso sistema en autodespliegue de átomos y mónadas interrelacionados.

 Así pues, la belleza del cuerpo tiene el poder de inflamar, mas no de aprisionar y hacer que el amante no pueda huir, si la gracia que del espíritu se requiere no viene en ayuda, así como la honestidad, la gratitud, la cortesía, la prudencia: por eso, si bello denominé al fuego que me inflamó, fue porque noble era también el lazo que me aprisionab

Conoce un solo paraíso, es decir, un fin principal: porque paraíso significa comúnmente el fin, que se distingue en aquel que es absoluto en verdad y en esencia, y el otro, que lo es en similitud, sombra y participación. Del primer modo no puede existir sino uno, como no es sino uno el último y primer bien. Del segundo modo existe un número infinito.

 

Globe on pedestal

Porque es imposible que un espíritu racional y algo despierto pueda imaginar que carezcan de parecidos y mejores habitantes innumerables mundos que se revelan tan magníficos o más que éste...

 

Pensamientos

Su época Infinito Episteme

Varias fuentes

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