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Modo de
comunicación: - Pública
-Factores de la comunicación según el esquema de R. Jackobson:
emotiva, referencial, poética
Particularidad del medio:
-tipo de medio: revista, pósters y afiches -Particularidad técnicas de los materiales: Impresión tipográfica
Estilo del campo gráfico:
rectangular, cuadrado -Equilibrio y pesos visuales. -Dinámico compensado ópticamente por elementos plásticos de
diferente naturaleza, ruptura con la simetría central
Estilo de la tipografía: - familias tipográficas utilizadas: por lo general tipografías
dibujadas ex profeso para la pieza con elementos decorativos, mezcla
con tipografías regulares de familia romanas - variables tipográficas presentes en la pieza. Normales, negritas,
itálicas o bastardilla - relaciones con la imagen: por lo general subordinada
Funciones de la tipografía o el texto: - funciones: de anclaje sentido con respecto a las imágenes
utilizadas
El
art nouveau trata a la tipografía como imagen, modificando los cánones
del estilo anterior, donde la imagen y el texto estaban separados en la
pieza gráfica. De esta forma logra instalar dos variables de imagen: una
icónica y otra tipográfica de gran fuerza visual.
El diseño es abarcador en todo su recorrido visual, no produce una
organización sementada al observador.

ART NOUVEAU
A fines del siglo XlX, para ser más precisos en el último decenio, se
desarrolló en Europa una tendencia modernista que se expresó en todas
las manifestaciones de las artes aplicadas: utensilios y joyas, muebles
y edificios, diseños gráficos.
Este nuevo estilo surgió en una época en que las fuentes de inspiración
estaban agotadas. En joyería se seguía utlizando el estilo “isabelino”
de lazos y ramas, uniforme en toda Europa desde 1850, aproximadamente.
Muchas fueron las influencias que contribuyeron a su nacimiento, desde
el Neogótico hasta el Exotismo y desde el Historicismo hasta el
Simbolismo, pero se considera relevante el Arts and Crafts Movement, de
William Morris, definido también como “ el primer Art Nouveau inglés”
que desarrolló una personalidad claramente precursora.
denominación que literalmente significa `arte nuevo' y se utiliza para
designar un estilo de carácter complejo e innovador que se dio en el
arte y diseño europeos pero particularmente en las artes decorativas,
como reacción contra la industrialización y la tecnología dominantes
durante las dos últimas décadas del siglo XIX y la primera del siglo XX.
En España se denominó modernismo, en Alemania Judendstil y en Austria
Sezessionstil. En Italia se conoció como Stile Liberty, en referencia a
la tienda de Arthur Liberty, que había sido decisiva en la difusión del
estilo por el continente europeo.
Después de éstas experiencias inglesas, en 1890 surge en Bruselas y
madura en los dos o tres años siguientes, un estilo nuevo: es el Modern
Style o Style 900. Estas denominaciones ponen claramente de manifiesto
su origen inglés.
Aunque este movimiento recibió en cada país un nombre diferente,
históricamente se lo designa con el nombre que lo identificó en Francia:
Art Nouveau, tomado de una tienda de muebles abierta en París en 1890
por Samuel Bing, un ferviente partidario del arte nuevo y difundido
internacionalmente a partir del extraordinario éxito de la Exposición de
París de 1900.
La fascinación por el movimiento; debe recordarse la explosiva aparición
del cine en la misma época, había alcanzado a todos los aspectos de la
vida. Ya nadie podía permanecer indiferente ante la creciente
aceleración del tráfico y de la eficiencia mecánica, productos de la era
industrial.
Uno de los primeros deseos del cine fue reflejar ese elemento dinámico
tan presente en la vida de la sociedad de fines del siglo XlX.
Sublimarlo estéticamente fue el deseo por excelencia del Art Nouveau,
como un intento de dar alcance a los procesos técnicos que cambiaban el
mundo constantemente.
El impresionismo había sido el primer camino para dar una forma estética
satisfactoria a lo pasajero, a aquello que no se puede fijar en detalle.
La falta de nitidez expresaba así una nueva forma de concebir las
imágenes: en movimiento.
Si el contacto entre arte y técnica había sido hasta ese momento,
efímero, con el Art Nouveau se advierte un intento claro de revertir la
situación reconciliando a ambos. El momento adecuado llegó en torno a
1900.
La tensión, fruto de la disonancia entre arte y técnica que había
caracterizado casi todo el siglo XlX, se resolvió en una enorme cantidad
de obras surgidas en los lugares más diversos del mundo, impulsadas por
un nuevo desarrollo de las técnicas constructivas y el empleo masivo de
materiales adecuados como el hierro y el hormigón, los nuevos cristales
y mayólicas y la facilidad de producir objetos en serie que comenzó con
la Revolución Industrial, a partir de la segunda mitad del siglo XVlll.
Un cambio violento acontece teniendo como base nuevas teorías y enfoques
estéticos: lo mítico, la fascinación por lo fantástico, una fuerte
influencia de civilizaciones orientales, la creciente atracción por
elementos decorativos y la simetría como principio de composición ligada
a la ornamentación naturalista, la exaltación de la línea siempre en
movimiento que se transforma de débil motivo decorativo en vigoroso
elemento estructural.
La decoración, casi siempre inspirada en motivos florales y animales no
se utiliza como simple adorno sino que se convierte en un medio para
definir la forma que es siempre viva, armónica y dinámica.
El Art Nouveau sentó las bases para una verdadera revolución, sin
embargo, la situación misma no permitió una adecuada maduración del
mismo y así su reinado resultó efímero, fatalmente dependiente del
dictamen del público, aunque sobrevivirá eternamente como la metáfora de
una esperanza utópica.

ANTECEDENTES
El neo-rococó (1835-1840) fue uno de los estilos históricos que tuvo
conexión con el Art Nouveau, sobre todo por su reproducción de elementos
de la naturaleza, los motivos llameantes y la manera de disponer flores
y ramas, así como la integración de la atmósfera y el mobiliario.
Igualmente el neo-barroco (1880-1890), con sus incisuras a relieve y
marcado efecto de luz y sombra fue propenso a la forma escultural, donde
encuentra un punto de contacto con el Art Nouveau.
El renacimiento celta (1840-1860) ocurrido en la franja norte europea (Escandinavia,
Inglaterra, Escocia e Irlanda) se desarrolló en la esfera de los objetos
de uso individual, orfebrería, y en la ilustración. Se reflejó también,
aunque en menor medida, en el arquitectura, moviliario e interiores. Su
principal aportación fue el uso del entrelac y el ritmo lineal de sus
decoraciones. En Escocia influyó la Escuela de Glasgow, mientras que su
fusión con el Art Nouveau en esta área geográfica dio lugar a la
aparición de la versión nórdica del Art Nouveau, el Dragón Style. Los
orígenes del Art Nouveau pertenecen al período 1883-1889.
Encontrar las raíces nutricias del estilo1900 implica remontarse a los
años de 1870 a 1890 en Inglaterra, con William Blake y los
prerrafaelistas. Blake como ilustrador de libros logró integrar
estéticamente sus textos e ilustraciones, considerándose como un
exponente del Art Nouveau primitivo. Ya estaban presentes en su trabajo
la expresión intrínseca de la línea, el tipo femenino de los
prerrafaelistas, entre otras rasgos que ejercerían un influjo posterior
en los artistas del Art Nouveau.
William Morris con su movimiento de renovación arquitectónica cristalizó
las formas medievales del artesanado desarrollando el renacimiento
gótico. El movimiento de las Arts & Crafts en Inglaterra, aportó otro
ángulo de la relación artesano-máquina, introduciendo lo artístico a la
producción en masa y expandiéndose hacia todas las ramas del arte.
Los años del surgimiento y desarrollo del estilo Art Nouveau se
corresponden con la antesala de la Primera Guerra Mundial, en que las
principales potencias mundiales lucharían por una nueva repartición de
los mercados internacionales. Epoca en que las "Compañías de Indias",
los centros de contratación, el trasiego de misioneros e incursiones a
las colonias hicieron gravitar muchos tesoros hacia las naciones
dominantes.

Muy pronto estas "mercaderías" deslumbrarían a la Europa Occidental,
cuyos artistas se sintieron atraídos por los nuevos códigos artísticos
que proponían otras culturas, iniciando una etapa de asimilación de
elementos de disímil origen: orientalistas, africanos y egipcios.
La presencia japoneizante hizo irrupción en el arte europeo sin embargo,
con mayor rendimiento que sus competidoras. Asociada a la flexibilidad,
los objetos hasta ese entonces rígidos y estáticos adquirían formas
caprichosas y de extraordinaria vitalidad, siguiendo algunos patrones de
esta influencia oriental.
Arthur H. Mackmurdo, joven arquitecto y proyectista inglés, escribió un
libro sobre las iglesias de Sir Christopher Wren en Londres, ejecutando
la portada del mismo de una manera sorprendentemente moderna. Este
dibujo, consistente en ramas de tulipán y dos figuras de pollos
estilizadas, no carece de antecedentes, pero éstos no corresponden a
períodos estilísticos consagrados. Mackmurdo se había inspirado en la
obra de Williams Morris.
Morris era un férreo defensor de la artesanía y se había dedicado a la
arquitectura bajo la influencia de Ruskin. Éste había llevado a cabo en
la segunda mitad del siglo XlX una apasionada cruzada contra la técnica,
que se estaba desarrollando velozmente, y propugnaba la vuelta a la
artesanía para proporcionar al obrero industrial una actividad
independiente que lo librara de la dependencia capitalista. Sin duda, la
situación social imperante en Inglaterra daba pie a aquellas ideas
utópicas.
Además de solucionar los problemas sociales, Ruskin se proponía la
salvación de las formas tradicionales.
William Morris intentó más tarde hacer realidad ese modelo ideológico
que evocaba una Edad Media idealizada. Fundó talleres y aprendió las
diversas técnicas artesanales. Como consecuencia surgieron de sus manos
objetos que, por la alta calidad de los diseños y la exquisita
manufactura resultaron solo accesibles para los más ricos perdiendo así
difusión en el resto de las capas sociales.
Aunque Morris había llevado las ideas de Ruskin hasta lo más extremo al
aplicarlas de forma directa, éstas permanecieron vivas formando parte de
la ideología que reinó en torno a 1900.
En lo sucesivo el Arts and Crafts Movement de Morris había de servir
como modelo y figura clave del modernismo que surgía.
Sin embargo todos los que adhirieron a su pensamiento y lo llevaron a la
práctica terminaron satisfaciendo las necesidades de un público que
buscaba lo especial y no lo general.


SIGNIFICADO DEL ART NOUVEAU
El individualismo y el impulso interior del Art Nouveau se oponen al
largo período de esterilidad artística que se impuso durante el
Historicismo. Éste solo procuraba la recuperación de los estilos del
pasado y se difundió por todo el mundo occidental como “neoestilos” (
Neorrococó, Neogótico, Neorrenacimiento )
La revolución devino, en parte por el deseo interno de un cambio en las
propuestas artísticas, pero también por causas más profundas.
Si durante el Historicismo se abandonaron las normas estéticas a causa
de la normativa de la técnica, la irritación de los modernistas puede
interpretarse como un acto reflejo de oposición.
Baste citar las originales entradas del metro parisino, tan opuestas a
la concepción del nuevo medio de transporte innovador.
Sin embargo éstas representan de modo ejemplar no solamente una ruptura
entre las dos tendencias sino también una integración entre la técnica y
el arte, lo que se oculta y lo que se desea mostrar de forma casi
sobrecargada.
El entusiasmo por el ornamento adquiere así otro significado, se trata
de algo más que una simple decoración. Deja de ser un síntoma para
transformarse en un símbolo: la función convertida en placer estético.
LA MUSA
Las musas del Art Nouveau padecían del "mal du siécle": la melancolía.
Sofisticadas como las cortesanas de los cafés parisinos aparecían
representadas con dramática sensualidad, posando en éxtasis con los
párpados entornados.
Sus representaciones estaban cargadas de un fuerte componente sexual. La
mujer fue vista como eje de la vida, como condición de la reproducción y
asociada a los ritos de la fertilidad indispensables a la evolución. El
sexo, a partir de las teorías freudianas, fue descubierto como esencia
de la individualidad.
La mujer, estilizada en el frágil tipo de hombros estrechos despertó en
la época una contradictoria visión, su exótica y débil apariencia fue
interpretada con un algo mórbido y demoníaco por muchos artistas del
estilo.
Ser de transformación y metamorfosis, por ello siempre reflejada con
extrema fantasía y asociada a la pasión sobrenatural. En un broche de
Lalique, el busto de una mujer emerge de las profundidades del sueño,
desbordándose desde las fauces de un animal imaginario que es a la vez
libélula y dragón, y que absorbe tanto de la mitología medieval -el
dragón- como de la nueva iconografía de rareza estética que nos
transporta a las apacibles regiones donde habita la libélula. Los
principios orientales del ying y el yang, activo y pasivo, unidos y
ocultos en un sólo objeto tras la máscara del lenguaje animal se
infiltran en esta creación europea que tal vez ni los presienta.
A partir de estas ideas la mujer forma parte de magníficas composiciones
y simbiosis, bien con las alas de la mariposa, bien con la cabellera que
se enreda atrayendo en una red irresistible, sutil alusión de la medusa.

LA ICONOGRAFIA
La iconografía del Art Nouveau rige las formas estructurales o
artesanales de muchas construcciones, son los detalles que aparecen
desde cada rincón dando un nuevo rostro al edificio. Toda su símbología
está asociada a un espíritu lúdico que al asomarse nos sorprende y
desvía de nuestras ocupaciones diarias conduciéndonos por un mundo
desconocido.
Entre los fondos literarios el tema de la naturaleza es el favorito. El
árbol joven alude al Arbol de la vida o del Paraíso con su trasfondo de
fertilidad, pero también asociado a temas paganos, como morada de las
brujas.
Otros elementos naturales que brotan desde las creaciones esculturales
son, el retoño jugoso de savia, capullos que germinan, bulbos ovoideos,
todos símbolos de vida y desarrollo.
Cerrados capullos de cristal emergen en un estallido primaveral cuando
la energía del crecimiento está en su esplendor. Dentro del capullo se
protege escondido el fruto de la esperanza, la flor. Florecen el lirio,
el girasol y los nenúfares, de tan diferente aliento y color.
Cae melancólicamente una planta estirada, de largo tallo y pálidos
capullos. Se suman las trepadoras y enrredaderas, campanillas y
verbenas. Con cadencia, esbeltas cañas y juncos, se alargan tanto que
llegan a la abstracción lineal, de la hoja lanceolada al motivo del
látigo, y viceversa, desmayo y respiración incesante, hasta que en un
suspiro se trocan en algas, se funden en flora submarina.
Una flora submarina ondulante es cultivada por la Escuela de Nancy.
Algas que oscilan al compás de suaves ondas dentro de efervescentes y
oxigenadas aguas, que denotan un universo inexplorado, sumergido,
subconsciente.
Estas flores generan lo poético y sensual del estilo, pintadas en
acuosos colores que captan húmedad en la atmósfera, humedad que marchita
y al mismo tiempo nutre y da vida. Flores de apariencia transparente, de
breve suavidad, que dependen del medio acuático, rítmico para su
sobrevivencia
Una rica fauna llegó a estos entornos construídos como su idóneo habitat.
Detalles decorativos como el plumaje de las aves dieron textura a las
paredes, columnas y entradas, generando una sensación de pelusa.
Entre los símbolos animales del estilo el pavo real fue de los más
recurridos por su relación con lo bello y exótico. Más adelante reinaría
el cisne que reunía belleza y orgullo.
No faltaron las criaturas marinas que vinieron a ocupar lugar en sus
moradas de agua, el pulpo y la anguila, ambos como la medusa, de
movimientos serpenteantes.
Entre los insectos, la sofisticada libélula de alas frágiles y
transparentes como el cristal, y la mariposa con su alusion a la
metamorfosis, al cambio de los tiempos.
Por último, los torsos de animales, sus huesos y partes asociados con
los órganos sobresalen del relieve, con nuevas funciones estructurales,
decorativas y alegóricas. Disímiles animales se deslizan por los
contornos de los edificios, apropiándose de éste, fundiéndose en una
simbiosis sobrenatural, que nos dice, estamos hechos de la misma
sustancia, polvo y materia, de la misma arcilla natural con que nos
moldeó el Creador.

ARQUITECTURA
La arquitectura Art Nouveau floreció durante los años comprendidos entre
1892 y 1900 y fue cultivada en Europa hasta que estalló la Primera
Guerra Mundial, en 1914. Sin embargo, en países de Latinoamérica tuvo
una tardía repercusión pues no es hasta la segunda década del siglo XX
que se absorven algunas de las características del estilo.
El cambio más radical que sufrió el arte arquitectónico y el decorativo
con este estilo fueron las relaciones entre la estructura y el ornamento
de los edificios. Preludiados y explicitados en los famosos dibujos e
ilustraciones de Violet le Duc.
Comenzaron a utilizarse formas de organismos naturales (tallos, huesos,
flores, hojas y hasta animales) que se sobreponen a los elementos
estructurales funcionales, pero sin valor simbólico, que hasta ese
entonces habían sido empleados
por la arquitectura tradicional. Por ejemplo, de ciertos huesos se
sirvió el arquitecto Antonio Gaudí en su obra, la Casa Batlló, en cuya
fachada los balcones aparecen como caravelas humanas y la columnas como
articulaciones óseas, el ornamento a la vez que estructura, decora y
alude.
El Modernismo -escuela de este movimiento en Barcelona, Cataluña - se
desarrolla preferentemente en las construcciones y ornamentación
domésticas, aunque el estilo tuvo una floreciente propagación. No se
quedó en las casas o establecimientos domésticos, también se extendió a
construcciones de uso social, como fueron, cafés, tiendas, mercados,
cervecerías, tabernas y todo tipo de expendio que abrió sus puertas a
los aires renovadores del momento. Las entradas del metro en París por
Guimard son un ejemplo de la dimensión social de este arte, que prometía
el goce estético para todas las capas de la sociedad.
Es importante además, la ambientación. Los interiores se vuelven más
claros y sencillos, acentuados por la continuidad espacial que crea
unidad estilística entre los detalles y el contexto, ejemplo de ello son
las múltiples variedades del alumbrado dentro y fuera de las piezas. La
fachada adquirió valor como ente decorativo, y se suman a las
características formales que identifican al estilo en su versión
arquitectónica, el uso del arco bajo, del azulejo y de nuevos
materiales, dúctiles y maleables, como el vidrio y el hierro, que
sugerían transparencia, flexibilidad y vigor.
En fin, que ciudades de todas partes del mundo armaron de nuevo los
cuerpos unigénicos de sus entidades y se acicalaron el rostro con los
polvos de la modernidad y el progreso.

EL ART NOUVEAU Y SU
DIFUSIÓN EN EL MUNDO
Francia
En París se desarrolló una tendencia de origen belga que interpreta la
línea como un signo abstracto que recorre las superficies abriéndose en
amplias volutas.
La supresión de las aristas suaviza los ángulos y las molduras. Los
materiales, totalmente sometidos a las formas, son la madera, el bronce
y el hierro forjado.
Los principales artistas parisinos fueron Guimard, Gaillard y de Feure.
Héctor Gaimard, autor de las ya citadas ( extraordinarias ) estaciones
del metro parisino, trabajaba con maestría la madera del peral.
Eugène Gaillard refinado y elegante, muestra en sus muebles la
sinuosidad de la naturaleza.
Georges de Feure, más ligado al rococó, prefiere los colores claros pero
emplea también el dorado en sillones y divanes decorados con grabados y
tallas.
En 1900 actuó en parís la bailarina Lois Fuller. Un número increíble de
ilustraciones y esculturas nos muestran hasta qué punto el Art Nouveau
se inspiró en ella. Su forma de danzar serpenteante y bañada de una luz
multicolor provocó el intento de plasmar sus movimientos, exagerados por
las telas que la envolvían. Tarea prácticamente imposible pero que nos
permite apreciar hoy en día la pasión que desató en innumerables
artistas.
Sin embargo fue en la Ècole de Nancy donde se desarrolló una verdadera
industria del Art Nouveau en su vertiente plenamente naturalista y con
fuertes dosis de simbolismo de origen literario.
Nancy se había convertido en 1900 en la ciudad más poderosa del este
francés tanto en el plano político como en el económico y cultural.
Asentamientos de artistas y artesanos contribuyeron a la prosperidad de
la ciudad que se destacaba por sus manufacturas de muebles, vidrios y
cerámica.
Jean Daum, emigrante en Nancy, produjo desde 1895 artículos de vidrio en
estilo modernista, sin temer a la producción en serie. Jacques Gruber,
fino ebanista llegado de Metz hizo famosa a Nancy
con sus creaciones hacia el 1900.
Emile Gallé el más dotado y polifacético entre los artistas de la época
se perfeccionó en la manufactura de vidrio coloreado y tallado ( que
aplicó especialmente en sus famosas lámparas ) y en el taraceado de los
muebles. Con el tiempo llegó a ser una figura señera dentro del Art
Nouveau.
En el diseño de mobiliarios se destacó también Louis Majorelle con sus
construcciones escultóricas llenas de dinamismo y elegancia. Con
respecto a su maestro, Gallè, expresa un mayor sentimiento plástico
(modelaba sus muebles en arcilla antes de construirlos), subrayado
además por apliques decorativos de bronce dorado. Este artista falleció
en 1926.
Bélgica
Las primeras manifestaciones del Art Nouveau se producen en Bélgica con
la obra de Víctor Horta quien a comienzos de 1890 define perfectamente
las características del nuevo estilo.
Los edificios y muebles que diseña tienden a una integración total con
el ambiente, desarrollando formas vegetales pero no copiándolas sino
interpretando sus elásticas tensiones en motivos decorativos abstractos,
ligeros y ondulantes.
Henri Van de Velde, arquitecto, diseñador y pintor puede considerarse el
artista más comprometido con el nuevo estilo.
Desarrolla su actividad en toda Europa y se interesa por todas las artes
aplicadas.
Sus muebles, aunque no renuncian a los elementos decorativos, como en el
famoso escritorio “en forma de mariposa”, se basan en líneas de fuerza
que brotan de la propia estructura, sus curvas no son nunca
ornamentales. Utiliza la madera de una madera orgánica respetando las
tensiones de sus fibras.
Junto con el genial Van de Velde hay que citar a Gustave Serrurier- Bovy,
quien representa el lazo de unión entre la experiencia belga y la
inglesa de Arts and Crafts.
Alemania
El Jugendstil alemán se desarrolla en dos ciudades: Munich y Darmstadt.
En Munich trabajan Obrist y Endell, cuyas obras se remiten a un
linealismo floral que sin embargo no anula los aspectos estructurales.
Los muebles de Obrist, conocido también por sus tejidos bordados, buscan
la simetría y una moderada plasticidad. Endell es más conocido por sus
impetuosas decoraciones en edificios.
En Darmstadt, la influencia austríaca, en especial la de Olbrich,
determina una mayor severidad en las líneas. Sus artífices son Peter
Behrens, uno de los grandes innovadores en el campo del diseño y la
arquitectura europeas y un grupo de pintores y escultores que trabajan
en el extenso campo de las artes aplicadas.
Los muebles de Beherns, quien por otra parte también se había formado en
Munich, se caracterizan por la elegante moderación con que expresan la
línea curva.
Austria
En Austria el movimiento modernista toma el nombre de Secesión. Fundado
en 1897 por el pintor G. Klimt y por los arquitectos Hoffmann y Olbrich,
pronto comienza a exponer obras de artes aplicadas en un estilo que se
caracteriza por una descarnada linealidad y una clara estructura
geométrico- constructiva, muy próxima a la obra del escocés Mackintosh.
Los muebles de Hoffmann son de una gran sencillez, de su “Taller Vienés”
fundado con el pintor Koloman Moser salen productos muy característicos,
además de por su línea, ( recordemos los construidos por la firma Thonet
) por su color: blanco y negro.
Olbrich denota en sus muebles la influencia del estilo Biedermeier
aunque usada con total libertad

.
Inglaterra
Aunque sea el origen del estilo Art Nouveau, Inglaterra no alcanza nunca
el desarrollo que éste consigue en el continente, resistiéndose sobre
todo al exhuberante fluir de sus líneas.
A partir de las experiencias de Mackmurdo y Voysey, quienes siguiendo
las indicaciones del Arts and Crafts, diseñan muebles de líneas apenas
movidas o inspiradas en el más abstracto mundo oriental y posteriormente
de las experiencias anglo- orientales de Godwin, nace en Glasgow un
grupo liderado por Mackintosh quien lleva hasta las últimas
consecuencias el rigor, el geometrismo y el culto por la línea pura.
Una rigurosa verticalidad, un mesurado juego cromático determinado por
una completa gama de grises, violetas, blancos y negros, formas
elementales del cuadrado y el rectángulo e incrustaciones de vidrio y
nácar dan como resultado muebles muy sugerentes, los más innovadores que
se realizan en aquellos años.
España
El Modernismo español se identifica con el movimiento catalán, en cuyo
vértice se encuentra Antonio Gaudí, el increíble arquitecto y diseñador
muerto en 1926.
Su extraordinaria arquitectura, apadrinada por el visionario mecenas Don
Eusebio Güell, puede considerarse única en el mundo por su fantasía y
libertad. Además de algunos edificios privados, este hombre hizo posible
la construcción del parque público bautizado con su nombre situado en el
noroeste de la ciudad de Barcelona. Este parque constituyó el punto
culminante en la fase madura de Gaudí, cuya meta ya no era la
superposición de elementos diferentes, sino el conjunto.
Los muebles y la herrería que adornan los edificios de Gaudí dieron el
puntapié inicial a gran cantidad de artistas de enorme talento.
Esta obra monumental e intacta puede apreciarse hoy en día en la ciudad
de Barcelona, así como la de sus seguidores.
Italia
En Italia el estilo Liberty se difunde tras la Exposición de París del
1900 y se afirma definitivamente con la Exposición Internacional de Arte
Decorativo Moderno realizada en Turín en 1902.
Su creador más destacado es el diseñador Ernesto Quarti con sus motivos
decorativos de marquetería con incrustaciones de nácar, plata y carey
inspirado tanto en el Art Nouveau francés como en la Secesión austríaca.
Giácomo Cometti , en cambio se siente atraído por la geometría de
Mackintosh y Carlo Zen produce muebles elegantes con abundantes
incrustaciones de nácar

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