Religión Sumeria

Religión Babilonica

Religión y los mitos acadios

Religión Hitita

Religión Persa

 

 

 

 

 

                                          


El panorama religioso del Próximo Oriente es muy complicado, dado la gran cantidad de pueblos que conviven en esta amplia zona, pueblos que, además, tienen tradiciones religiosas muy diferentes.
Comenzaremos por el pueblo sumerio, que vivió en el sur de Mesopotamia, entre los ríos Tigris y Éufrates, desde fines del IV milenio a.C.
 
 Algunos DIOSES 

Los sumerios, autóctonos posiblemente, de lengua aglutinante, tenían
 numerosos dioses a los que invocaban su protección.
Existía una trinidad de dioses mayores (Enlil, Enki, Ea ).
También existían dioses y diosas patronos o protectores de una determinada ciudad ( el dios Ningirsu en Lagash, Shara en Umma).
Algunos reyes también tenían sus dioses protectores, como Ningizzidda y Lama , protectores del rey Gudea de Lagash.
Los acadios, semitas, que tras la toma del poder por Sargón I de Akad ejercieron la hegemonía en la región mesopotámica a partir del año 2334 a.C., adoptaron estas mismas deidades, cambiando sus nombres.
Las tradiciones semita, hebrea y posteriores tienen muchos mitemas comunes con la mitología sumeria:

COSMOGONIA. Nammu creó el cielo y la tierra (que se la dio a Ki y a An), Su hijo Enlil creó la atmósfera, el viento , la tormenta y separó el día de la noche. Enlil y Ki crearon los animales, y las plantas. Los hombres fueron creados por Enki y Ki para servir los dioses.

La mujer (Eva). Ki creó con la costilla de Enki una diosa, Nin-ti, que significa mujer de la costilla. Una mala traducción añadió todo lo demás.

El paraíso. Enki creó un lugar donde el hombre podía vivir sin miedo a los animales (serpientes, hienas, escorpiones o leones) un lugar sin terror, pero Enki descubrió un comportamiento inadecuado en los humanos y los expulsó.

Caín y Abel. Dos dioses, Emesh (el verano) y Enten (el invierno), que inicialmente fueron encargados por Enlil , uno de las cosechas y la agricultura y otro de los animales y el ganado, pero que tuvieron una gran disputa.
Un problema parecido hubo entre Ashnan (diosa del grano) y Lahar (diosa del ganado). Después de una borrachera se pelearon y Enlili y Enki tuvieron que mediar entre ambos.
El Diluvio Universal. Durante 7 días y 7 noches llovió sin parar pero Ziusudra, avisado por el dios Utu, creó un barco, donde guardó ejemplares de semillas y animales. Cuando dejó de llover, y apareció el sol, Ziusudra hizo el sacrificio de una oveja al dios Utu.
Es lógico suponer que la religión de Abraham que huyó de Ur, posiblemente, al final de la III Dinastía (a fines del II milenio a.C.) tal vez por la invasión amorita, tuviese un fondo común con estas tradiciones mesopotámicas.
 

DIOSES PRINCIPALES.

EXISTIA UNA Primera Triada, formada por ANU, ENLIL Y EA

 Anu:  Era rey de los dioses, cabeza de familia. Dios del paraíso y de la tierra. Dios del firmamento estrellado, el espíritu monarca de la esfera superior. Su símbolo era una estrella. De acuerdo con la tradición sumeria, vivía en el Paraíso y hacía visitas a la tierra en épocas de crisis o en ceremoniales. Su Templo en Uruk recibía el nombre de EANNA ("la casa de AN"). De su unión con Nannu tuvo a Enki, y de su unión con Ki tuvo a Enlil. Fue asimilado al dios asirio Assur  y al filisteo Dagon. Se representa con un disco alado, que emerge de un busto humano con una tiara real con dobles cuernos y cola de águila, en el acto de tensar un arco para lanzar una flecha. Sus hijos y seguidores fueron los Anunnaki o Annuna.

Enlil: Era el dios mas importante del Panteón sumerio. Hijo de An (El paraíso)  y de la diosa Ki (la tierra). Señor del "lil", padre de los dioses y de los hombres. Reinaba sobre la atmósfera, el aire, las tormentas y el viento. Era también el dios de la fuerza y de la violencia.  Llegó a la tierra antes de la llegada de los hombres, separó el paraíso de la tierra. En el Paraiso se sitúa detrás de su padre, y en la tierra cuando se reúnen lo dioses, lo hacen en su templo Ekur en Nippur, la ciudad sagrada, solo habitada por sacerdotes. De su unión con la diosa Ninlil tuvo a su hija Sin. Fue el padre de Ningirsu.

Enki (Ea en acadio): Era el dios sumerio de las Aguas, la fertilidad y de la sabiduría. Surge del caos húmedo, de las aguas marinas, e impregna a la Tierra y da vida a los seres que la pueblan. Protector de marinos y navegantes. Llamado Ea por los acadios. El Guardián de las leyes divinas y del ME (el orden sin el caos, el gran atributo de la civilización y  el poder de los dioses).  Su ciudad era Eridu. Innana le convenció (¿engaño?) para que le cediera algunas de sus responsabilidades. Se le representa a menudo como un ser con cuerpo de pez del que surge una cabeza humana y con pies similares a los humanos.

Otros Dioses

Adab.Dios del trueno y de la tormenta.
Alla.Dios menor. Mensajero de Ningizzidda.
Antu.Madre de Anu.
Anunitu.Dios acadio.
Baba.Diosa protectora de Lagash. Templo en Lagash.
Dagan (Dagon).Dios de Tutul en el Balikh, ciudad conquistada por Sargón I. Este dios fue incorporado al panteón sumeroacadio.
Dumuzi o Dumuzz.Consorte de Inanna, era dios de la vegetación, que moría todos los años en invierno y renacía en primavera.
Ereshkigal.Hermana de Enki e Inanna, era diosa del mundo subterráneo, la oscuridad y la muerte.
Geshtinnana.Dios menor.
Gugalamma.Marido de Ereshkngal.Su nombre significa "Toro del Cielo".
Inanna (Innin, Ishtar en acadio).Era la diosa de la fertilidad, del amor y de la guerra y tenía un templo en Zabalam y era la protectora de Uruk (Erech). Se la asociaba con la estrella de la mañana (el planeta Venus).  Era también la diosa de la naturaleza y de la fecundidad, prolongación de la tradición de "diosas madres"  prehistóricas, fue la protagonista de mitos tan arquetípicos como el del "descenso a los infiernos". Se la identificaba con la diosa griega Afrodita y la Astarté fenicia. En algunas tradiciones es hija de Anu y Ki (la tierra), y en otras de Sim y Ningal (la luna). Tuvo  7 templos en Sumer, aunque el  mayor estaba en Uruk,  dedicado a ella y a Anu. Su consorte fue Dumuzi, dios menor o semidiós y héroe de Uruk.
Ki.Diosa de la tierra, madre de Enlil. A menudo se le confunde con Ninhursag (reina de las montañas), Ninmah (la señora exaltada) o Nintu. Participó con Enlil y con Enki en la creación del mundo y de los hombres. Algunos la consideran parte de la primera tríada como un dios mayor.
Lama.Diosa personal de Gudea.
Nanna o Nannar o Zuen.Otro nombre de la dios de la luna Sin acadio.
Nannu o Nammu.Diosa inicial del mundo, existía desde el inicio. Diosa de las profundidades marinas. Ella creó el cielo y la tierra. Madre de los dioses, como Enki. Mujer de An.
Nanshe.Diosa protectora de Lagash.
Nergal o Menslamtaea.Dios de mundo subterráneo. Segundo Hijo de Enlil y Ninlil.
Nidaval o Nisaba o Nasaba.Diosa de la escritura. Diosa de los cereales. Protectora de archivos reales. Diosa protectora de Umma.
Ninazu.Dios hijo de Ninlil y Enlil en el mundo oculto. Permanece allí, pues Ninlil no se pudo traer.
Ningal.Diosa de la luna. (Protectora de Ur).
Ningirsu.Dios sumerio, protector de Lagash (dios de Girsu). Es un dios guerrero y eliminador de demonios. Dios del huracán. Su templo construido por Ur-Nasne, rey de Lagash, en Tello, fue destruido por Lugalzagesi, rey de Umma, y posteriormente reconstruido por Gudea (época neosumeria). Se le asocia a Ninurta.
Ningizzida.Dios sumerio de la vegetación y el mundo subterráneo, era la divinidad personal del rey  Gudea de Lagash. Su emblema era la serpiente.
Ninkasi.Diosa de la bebida. Hija de Ninhursag y Enki. (Uno de sus 8 hijos).
Ninhursag o Ninkhursag.Hija de Anu. A veces se confunde con Ki.  Fue amante de Enki, diosa de la medicina y de la naturaleza. Siguiendo los consejos de Enki creó al hombre. Se le llamaba "Mammu" (madre, mama). Tuvo un hijo con Enlil que se llamo NINURTA (el señor de la fuente). Su principal templo estaba en El Obeid.
Ninisinna.Diosa protectora de Isin.
Ninki.Diosa esposa de Enki.
Ninlil.Diosa esposa de Enlil. Madre de Sim. Protectora de Tummal, distrito de Nippur.
Ninmakh o Ninmah.La señora de la montaña, de carácter agrícola. Equivale a Ninhursag.
Ninurta.Hijo de Enlil y Ninhursag, titular de la vegetación y de la caza. Señor del arado.
Shara.Diosa sumeria, protectora de Umma.
Sin.Dios sumerio de la luna. Hijo de Enlil y Ninlil, nació en el mundo subterráneo y fue obligado a permanecer durante su infancia en el mundo de la muerte. Deidad tutelar de Ur. Es el dios de la noche, representado a veces como un toro; rige los movimientos de la noche y del día y las fases de la luna. Otras veces se le representa como el disco lunar, o con forma de hombre mitrado. Sim se caso con Ningal (diosa de la luna) y tuvieron como hijos a Inanna y Utu (Shamash), el dios del sol.
Utu (Shamash en acadio). Era hijo de Sim y Ningal. Era el dios sumerio del sol y de la justicia y de los oráculos. Llamado Shamash por los acadios. Dios solar que surge por el Este en su carro de oro y que recorre el firmamento en torno al mundo entero, y que finalmente se va por Occidente y se recoge en su morada Ebabbarra (en las profundidades) al finalizar cada día. Protegía a todos los seres creados de la oscuridad y de las potencias del mal que acchan en ella. Dios bueno y justo, era considerado el patrón de la "magia blanca", de las leyes y de la justicia.

 

Copyright © 2000, 2001. Julio Bou. Permitida reproducción parcial o total siempre que se cite el origen. Arreglada por Vázquez Hoys.

 

 

 


                                    




La íntima fusión de las culturas sumeria y acadia motiva que sea muy difícil a los investigadores de la Historia de las Religiones determinar qué elementos de la religión acadia eran originalmente semitas y cuáles sumerios.

En general, podemos decir que en la vida religiosa del Imperio Acadio se mantuvo un contraste entre las zonas norte y sur de Mesopotamia.

El norte se caracterizó por la deificación del monarca y su relación directa con la divinidad, estando unido sobre todo el monarca con la diosa Ishtar, principal divinidad femenina y protectora de Akkad, la cual, por medio de la hierogamia o matrimonio sagrado, le concedía el poder real y la fuerza vivificadora y mágica inherente a la realeza.

El sur mantuvo la veneración y culto a sus dioses locales, siendo la divinidad principal el dios Enlil, y su ciudad santa, Nippur, el mayor centro religioso.
Sin embargo se advierte una manifiesta intención política de los reyes acadios, ya iniciada por el propio Sargón I, de lograr la unificación religiosa de ambas regiones.



La religión

En la concepción acadia, el panteón divino parte de un principio acuoso primitivo del que se aíslan dos entes primarios, es decir, una primera pareja formada por Tiannat, forma femenina del agua salada y Apsu, océano que rodea el mundo. Ambos principios dieron origen a todos los seres, naciendo de ellos las deidades Lahmu y Lahamu, dos serpientes monstruosas que pronto vieron borrado su papel religioso. Tras ellos venía la segunda pareja formada por Anshar y Kishar, representantes de la totalidad del Cielo y la Tierra. Esta segunda pareja dio origen a la tríada suprema: Anu, el cielo, Enlil, la atmósfera y Ea, el agua (en sumerio Enki) quienes se repartieron el gobierno de la totalidad de lo creado.
Los acadios aceptaron también una segunda tríada formada por Sin, el dios luna y sus hijos, Shamash, el dios sol e Ishtar, el planeta Venus, versión semítica de la diosa sumeria Inanna, que fue el prototipo de la diosa del amor y de la guerra (Afrodita, Ártemis y Atenea en Grecia).
Los acadios, en un afán sincrético, tomaron las divinidades sumerias y las amoldaron a sus propias necesidades religiosas, limitándose prácticamente a un cambio onomástico.

Pero en esta época acadia, el politeísmo sumerio y el semítico evolucionaron hacia una sistematización más cuidada y hacia una simplificación, unificando en algunas divinidades las esferas de soberanía de otros dioses singulares, como reflejo del acontecer político de esta fase acadia y después en Babilonia, puesto que acadios y babilonios tendieron hacia un nacionalismo, y por tanto, fue natural que buscasen exaltar a uno de sus dioses al papel de dios supremo.
Los demás dioses quedaron sólo como un pálido reflejo de esa divinidad suprema, del mismo modo que las ciudades lo fueron de Babilonia, cuando ésta llegó a ser la capital del imperio babilónico.
Este dios supremo fue Marduk, que obtuvo su primacía cuando se logró la unidad de Sumer y Akkad, ya en la gloriosa época de la dinastía amorrea o amorita y de su máximo representante, Hammurabi, elaborándose al mismo tiempo nuevas versiones de las antiguas leyendas sumerias, para elevar a Marduk a la supremacía del panteón divino, como dios de la sabiduría y protector de los hombres y el mismo Anu, dios del cielo, cedió su papel a Marduk.


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Ea, padre de Marduk, traspasó a éste incluso su propio nombre.
Enlil, con la elaboración de un nuevo episodio, incluido en el Enuma elish o "Poema de la creación" babilónico, entregó a Marduk las "Tablillas de los Destinos" por haber vencido éste a la diosa-serpiente Tiamat, elemento femenino primordial, océano de aguas saladas con matrices de fuerza caótica primigenia, rebelada contra An, padre de los dioses, y en consecuencia a partir de entonces fue Marduk campeón y jefe supremo de los dioses. El cambio debió ser progresivo, dado el gran poder de los sacerdotes de Enlil, suprema divinidad del panteón sumerio, dios de la atmósfera y señor de los Destinos, que no consentiría fácilmente ser relegado.
La esposa de Marduk era Zarpanit o Sarpanitu, <da radiante" y su hijo fue Nabu, dios de la escritura, protector de los escribas.

Existían también otras muchas divinidades de importancia secundaria.
Dioses de la naturaleza.
Dioses de la guerra.
Dioses de la fertilidad, del ganado, de las actividades intelectuales, que se convierten en dioses cósmicos, que regulan ordenadamente el Universo y en seres morales que mantienen el orden social y el respeto al derecho.


Existían también, tanto en la religión sumeria como en la acadia, un gran número de espíritus y demonios, buenos y malos, que acompañaban al hombre durante su vida, para premiarle o castigarle.

Los acadios aportaron nuevos dioses: Ninurta, dios de las crecidas y "huracán de Enlil". Fue considerado también dios de la guerra y de la caza. Era el esposo de la diosa Gula, "la gran curandera". Adad, dios del tiempo meteorológico, que fue el encargado de desencadenar el Diluvio; Ea, cuyo nombre equivale a "Casa del agua", lo que define su carácter y atribuciones. Fue dios del agua dulce y del Océano, en cuyas profundidades tuvo su morada (Apsu). Los sumerios le habían llamado Enki; Dagan, divinidad del Éufrates medio, originariamente fue dios del tiempo (equiparado a Adad y Enlil) con rasgos a veces de dios infernal; Abu, dios protector de la vegetación que fue, en época neosumeria, dios personal del rey Gudea de Lagash. Su nombre significa "Señor del Árbol de la Vida". Hubo además otros muchos dioses, cuya relación se haría interminable.

Y finalmente, como último eslabón, está el Más Allá o Mundo Subterráneo, que se sitúa bajo el abismo del Apsu. Era la casa de la que no se podía volver a salir, el lugar eterno reservado a la totalidad de los hombres y reino gobernado también por importantes dioses.
En íntima conexión con este panteón sumerio-acadio existía un numeroso y organizado clero, masculino y femenino.



Toro taraceado de caliza y plata.

Junto a las figuras humanas y divinas, los animales forman parte de la religión de Mesopotamia

Los mitos acadios

Los mitos de este pueblo tienen algunas diferencias con respecto a los sumerios.

A) En cuanto a su carácter y alcance

Se copiaron y se mantuvo el interés por los antiguos mitos sumerios. Esto dio lugar a la existencia de varias versiones de un mismo mito.

Se crearon algunos mitos nuevos como el Mito de la Ascensión.

Se dio mayor abstracción a los dioses.

Se unificó a todos los dioses en un único panteón, con evidentes tendencias hacia un monoteísmo religioso (primacía de Marduk) como dijimos arriba.

Hay que tener en cuenta la incidencia del nuevo panorama político (nacionalismo, orden social diferente, etc.) en el contenido temático de los mitos. Se encuentran ahora una serie de rasgos diferenciadores:

- Menor interés por cuestiones de fertilidad.
- Menor interés porproblemas cósmicos.
- Interés creciente por las cuestiones:
a) De la realeza (mito de Erra).
b) De la relación entre el rey y la divinidad y divinización personal (Gilgamesh, Sargón).
c) De la organización del mundo mesopotámico en torno a una ciudad y a un dios supremo nacional (Enuma elish o Poema de la Creación).

Representación de Samash, dios del sol

Por un carácter nacionalista, hubo una clara tendencia a ajustar las creencias religiosas a las pautas dictadas desde las escuelas teológicas oficiales.
En general, podemos decir que estos mitos acadios:

- Son más prosaicos y extensos que sus prototipos sumerios.

- Tienen mayor longitud, lo que se refleja en los dos grandes poemas de este momento: El Enuma elish y el de Gilgamesh.

- Pierden variedad conceptual y tienden hacia la abstracción y jerarquización, prueba de un nuevo orden de cosas.

- Son reelaboración de mitos preexistentes a su ámbito cultural.

- Sus narraciones contienen grandes recursos literarios.

B) Por el contenido temático

Los principales mitos acadios según R. Borger y F. Lara Peinado, forman siete grandes bloques, atendiendo a su contenido temático:

Mitos sobre la Creación y los orígenes son los que narran la creación del mundo y de los dioses, creación del hombre, el de los dioses Lamga, la Teogonía babilónica de la ciudad de Dunnu, la Cosmogonía de los sacerdotes kalu, la Cosmogonía caldea (composición bilingüe sumero-acadia, de la época neobabilónica, que canta la gloria del dios Marduk) y el del árbol de Eridú.

Mitos de lucha y victoria son los del pájaro Zu, la victoria de Marduk sobre Tiamat y el de Gilgamesh, Ishtar y el Toro Celeste.

Mitos de destrucción y salvación son los del Diluvio Universal, el de Atrahasis ( "cuando los dioses eran como los hombres" ) y el del poema de Erra.

Mitos sobre el Más Allá, conocemos los de Nergal y Ereshkigal, el descenso de Ishtar a los infiernos, una visión del mundo inferior o el de la planta de la Inmortalidad.

Mitos de ascensión, conocemos solamente el de Etana y Adapa.

Mitos de exaltación divina y humana, conocemos los de la exaltación de Ishtar, el poema de Saltu y Agushaya, el nacimiento de Marduk, el Himno a Marduk, los cincuenta nombres de Marduk, plegaria al divinizado Gilgamesh y el del nacimiento de Sargón de Agadé.

No son muy numerosos los mitos con seres fantásticos. Conocemos los de Enlil y el dragón Labbu o el de los siete utukku o demonios malignos.

A veces, la religión se confundía con la magia y ambas con la medicina. El mencionado mito del árbol de Eridú es un largo sortilegio acadio de tipo médico, en el que se alude a un árbol de extraordinarias virtudes terapéuticas, utilizado en las ceremonias y operaciones de carácter mágico. Este árbol crecía en la ciudad de Eridú y ha sido considerado por algunos especialistas como el prototipo de Arbol de la Vida. La ciudad de Eridú, al suroeste de Ur, juega un gran papel en las fórmulas mágicas mesopotámicas, pues en ella residía el dios Ea, el dios mago, titular de la sabiduría. También nos han llegado amuletos, conjuros y un encantamiento acadio contra el dolor de muelas, copiado en época neobabilónica.

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Genio Alado efectuando la polinización:

frota flores femeninas con panículos masculinos, bajorelieve procedente de Nimrud (s.IX)

 

 

                   



Las raíces de la religión babilónica vienen de muy lejos, del pasado prehistórico. La religión y en especial la religión astral, debieron desempeñar
un papel preponderante en la ciudad. Ya nos hemos referido (p. 348-349) a las relaciones de los dioses con la realeza a propósito de las ziqqurratu. Veamos ahora cuales fueron esos dioses.





Evolución de la "diosa desnuda" Astarté-Ishtar



Los dioses principales

La estructura básica del panteón babilónico al menos tal como deja constancia de ella la literatura más antigua se remonta al III milenio (cfr. la religión sumeria, págs. 159-163).

Anu, el firmamento, que aparece como figura indistinta en toda la historia mesopotámica, en un principio se encontraba en cabeza de la misma. Más adelante algunos de sus atributos fueron adoptados por otros dioses, primero por Enlil y luego por Marduk y Asur en Babilonia y Asiria respectivamente.

El atributo principal de Anu era la realeza y de él descendieron originalmente a la humanidad la institución monárquica y sus insignias.

Antum, la consorte de Anu, fue sustituída muy pronto por Ishtar, diosa del amor y -en otra acepción- de la guerra, cuyos aspectos relacionados con la fertilidad datan por lo menos del IV milenio ( como la Inanna sumeria, que aparece reproducida en la famosa vasija de Uruk). Bajo otros nombres, Ishtar sería la diosa más importante de toda el Asia occidental. Anu estaba asociado de forma especial con la ciudad de Uruk, si bien acabó viéndose eclipsado allí por Ishtar, cuyo recinto, Eanna, abarcaba ya en el IV milenio una impresionante serie de edificios públicos de índole monumental y en cierto momento gobernó la ciudad.



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Enlil (Ellil), el "Señor Viento", deidad tutelar de Nippur, era hijo de Anu. Al igual que su padre, acabaría recibiendo el nombre de "padre" o "rey" de los dioses y fue el primero en sustituir a Anu en el panteón. Era el dios nacional de Sumer, que confería realeza. A Enlil pertenecía originalmente las Tablillas del Destino que decretaba la suerte de los hombres y de los dioses, atributo que más adelante asumiría Marduk.



Toro de Shamosh.

Junto a las figuras humanas y divinas, los animales forman parte de la religión de Mesopotamia



Otro de los dioses principales, aunque quizá no se le deba colocar alIado de Anu y Enlil, era Ea (Enki), señor del océano subterráneo o profundidad primera, sobre el cual, según la mitología babilónica, descansaba el mundo. Ea no sólo era amigo de la Humanidad y fuente de todo el conocimiento mágico secreto, sino que también instruiría a los hombres en las artes y los oficios. Eridú era el centro de su culto.

El enuma elish nos dice que Marduk era hijo de Ea, pero los antecedentes de Marduk son oscuros. De hecho, incluso puede que en principio estuviera asociado como Asalluhi con la ciudad de su padre, Eridú. Ciertamente, Esagila fue al principio el nombre del templo en Eridú y Marduk (igual que Asalluhi) aparece con Ea en el ritual mágico. Extrañamente, Marduk permaneció subordinado a su padre en cuestiones mágicas. Estos textos contienen una frase en la cual Marduk consulta con Ea sobre el procedimiento apropiado y más eficaz que hay que seguir. Como hemos visto, la elevación de Marduk al puesto central del panteón babilónico no tuvo lugar antes de la época de los casitas, y quizá no se efectuara hasta la época de Nabucodonosor I, como parte de un intento deliberado de dotar a Babilonia, que ya era la capital política, del aura de autoridad y realeza que antes se asociaba con la ciudad de Enlil, Nippur. En los tiempos babilónicos tardíos el título de Bel, "Señor". se convirtió en sinónimo de Marduk, quien, al igual que Ishtar, asimiló varios aspectos de otros dioses asumiendo las diferentes personalidades:

"Ninurta es Marduk del azadón,
Nergal es Marduk del ataque,
Zababa es Marduk de la lucha cuerpo a cuerpo,
Enlil es Marduk del señorío y el consejo,
Nabu es Marduk de la rendición de cuentas,
Sin es Marduk el iluminador de la noche,
Shamash es Marduk de la justicia,
Adad es Marduk de las lluvias..."

Relacionado con Marduk estaba su hijo Nabu, dios de la ciudad de Borsippa, patrono de los escribas y, como Ea y Marduk, dios de la sabiduria, Durante el primer rnilenio antes de Cristo, Nabu fue popularizado hasta tal extremo que a veces parece rivalizar con Marduk y, de hecho, cabe que estuviera a punto de suplantar a su padre como deidad suprema del panteón babilonio.



Deidades astrales

Un segundo grupo de dioses lo componían las deidades astrales: el Sol, la Luna y el planeta Venus.

De éstos el dios-luna, Sin (Nanna) era tal vez el más importante. La ciudad principal de Sin era Ur, pero estaba también estrechamente relacionado con Kharran o Harrán, donde, según ya hemos podido ver, Nabónido hizo intentos, que resultaron impopulares, de reorganizar su culto. Sin era representado por la media luna.

El dios-sol, Itu/Utu o Shamash, ocupaba un lugar único como juez, tanto del cielo como de la tierra. Como dios de la justicia, la protección de los pobres le preocupaba de modo especial. Shamash, cuyo símbolo era el disco solar, era hijo del dios-luna y se le asociaba de modo especial con las ciudades de Sippar y Larsa. Otro dios importante que con frecuencia se incluía en este grupo era Adad, el dios de la tempestad. Su símbolo era el relámpago en zigzag y su animal era el toro. Entre los pueblos semíticos occidentales, y también en Asiria, Adad (o Hadad), gozaba de una estima especialmente alta. En las primeras etapas de la religión hebrea Yahvé (Jehová) aparece como dios de las tempestades con atributos que recuerdan los de Adad; al igual que Adad, Yahvé cabalgaba en las nubes y su voz era el trueno.

Inanna-Ishtar, la diosa del amor y de la guerra, era, como Shamash, hija del dios-luna. Era Venus, la estrella (planeta) matutina y vespertina, con frecuencia representada cabalgando a lomos de su bestia sagrada, el león. Igual
que Artemis, a veces conducía una jauria de perros de caza y, como diosa alada de la guerra, aparecía armada de arco y carcaj. Su ciudad principal era Uruk, aunque Kish, Agadé y varias ciudades asirias eran también centros de su culto. En el segundo milenio, Ishtar ya había pasado a ser la más conocida y adorada de las deidades babilónicas. De hecho, su nombre llegó a significar sencillamente "diosa" .

Una figura estrechamente asociada con Ishtar, pero cuyo rango en el panteón no está claro es Tammuz (Dumuzi), dios del mundo inferior cuya muerte y desaparición eran motivo de lamentaciones solemnes en ciertos lugares. Mucho se ha escrito sobre Tammuz y la mitología asociada con su nombre, basándose en el supuesto de que protagonizaba una resurrección anual, pero los datos en este sentido continúan siendo controvertidos, ya que Isthar baja a los Infiernos pero a cambio de volver a la tierra, alguien debe ocupar su sitio. y será Dumuzi al que la diosa, ante una actitud "poco amable" del joven, condena a sustituirla. Parece que en un principio Dumuzi era un rey protodinástico de Uruk y, por tanto, un personaje histórico, que tal vez tuviese un enfrentamiento por el poder con alguna sacerdotisa de Ishtar.


Dioses del mundo subterráneo

El mundo subterráneo, al que se suele llamar "el país sin retorno", era gobernando por la formidable diosa Ereshkigal, a quien más tarde se unió el muy temido dios de la peste, Nergal. El mensajero de Ereshkigal, Namtar ("destino"), aparece frecuentemente en los textos mágicos. Era el heraldo de la muerte y formaban su comitiva sesenta enfermedades que Namtar tenía el poder de enviar contra el género humano.

Otro dios que a menudo se asociaba con Nergal era Irra, dios de la peste y la guerra, contra el cual era frecuente que en las casas se colocara una tablilla como amuleto.



El dragón del dios Marduck en la pared de la Vía Procesional de Babilonia

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La religión oficial: el servicio a los dioses

En Mesopotamia, tanto el templo como el palacio, funcionaban como "casas". Ambos desempeñaban un importante papel económico y parece ser que, además, en un período primero, el templo asumía ciertas responsabilidades sociales, sobre todo en lo que se refiere a reparar las injusticias que sufrían los económicamente débiles.

Un lugar central en la práctica religiosa mesopotámica lo ocupaba la creencia de que el hombre nacía para servir a los dioses. Esta creencia se interpretaba literalmente y la deidad, al igual que el rey, era cuidada, alimentada, vestida,
etcétera, por sus cortesanos, que probablemente es una palabra más indicada que "sacerdotes" para referirse a muchos de los funcionarios del templo, de los que se desconoce su organización y jerarquización completa.

El personal del templo incluía no sólo al sanga o "sacerdote principal" , que en realidad tenía tanto de administrador como de sacerdote, varios tipos de exorcista, los naru o cantores y los kalii, entre cuyas obligaciones se contaba la de aplacar al dios por medio de la música, sino también personas como los escribas y diferentes supervisores que se encargaban de los asuntos del templo.

Era muy importante la imagen misma del dios, en la que se consideraba que vivía el dios mismo y se elaboraban en maderas preciosas cubiertas con chapas de oro y adornadas con piedras preciosas. Durante las fiestas, la imagen era paseada en solemne procesión por las calles.



La adivinación

La adivinación era la más importante de las disciplinas "científicas" mesopotámicas. Sus practicantes erall hombres influyentes a quienes la sociedad
tenía en gran estima. Eran consultados en todas las ocasiones importantes, tanto por individuos particulares como por funcionarios del Estado. En el ejército había siempre un adivino, que a veces era un cargo militar. Se han conservado diversos augurios históricos que a partir de época paleobabilónica se anotaron cuidadosamente en "libros" que actualmente constituyen gran parte de la literatura acadia conservada.

La adivinación babilónica era considerada un importante logro intelectual en todo el mundo antiguo, sólo ridiculizada por los profetas hebreos.

Representaba una técnica de comunicación con los dioses, quienes según el pensamiento religioso babilónico, daban forma al destino de los hombres, individual y colectivamente. El mal presagio no era inevitable. Existían varios rituales de purificación (nanburbi) y otros medios para desviar las predicciones desagradables.

En la adivinación se empleaban una gran variedad de técnicas, entre ellas la observación de las entrañas de los animales, el aceite en el agua, el humo del incienso, el comportamiento de los pájaros y otros animales, así como los fenómenos atmosféricos.

Algunos augurios se recogieron en series que se conservan y se nombran según las palabras con que empiezan:

-shumma izbu, "si un animal recien nacido", que deja constancia de
los presagios por el nacimiento de animales con deformaciones.
-shumma alu, "si una ciudad".

Cada serie tenía al menos 107 tablillas.

La astronomía era también una forma de adivinación (astrología). Y sus cultivadores se encontraban entre sus eruditos más distinguidos, siendo la ciencia adivinatoria la que más fama dio al país, sobre todo a partir de la época caldea (625-539).

Los augurios celestes se anotaron en una serie que consiste, como mínimo, en 70 tablillas y que debido a su primera línea, lleva el nombre de enuma Anu AnIil, "cuando Anu y Enlil", en las que sólo las observaciones relativas a la luna ocupan ya unas 23 tablillas.

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 Los hititas, citados en el Antiguo Testamento como  hittim, eran el  pueblo de Asia Menor que habitó la tierra de Hatti en la meseta central de  Anatolia, lo que actualmente es  Turquía, y algunas zonas del norte de Siria. Los hititas, cuyo origen se desconoce, hablaban una  lengua indoeuropea. Invadieron ( o se originaron) en la región, que comenzó a ser conocida como Hatti, hacia el 1900 a.C. e impusieron su idioma, cultura y dominio sobre los habitantes originales , las primitivos HATTI que hablaban una lengua aglutinante que no pertenecía al tronco indoeuropeo.

Aunque la primera cronología hitita no es muy segura, es posible que la primera ciudad establecida por los hititas fue Nesa, cerca de la actual Kayseri (Turquía). Poco después del 1800 a.C. conquistaron la ciudad de Hattusa, cuyos restos se encuentran en el actual yacimiento arqueológico turco de Bogazköy. Sólo se tienen conocimientos de la historia hitita hasta el siglo XVII a.C., cuando su principal rey, llamado Labarna (1680-1650 a.C.) o Tabarna, fundó el denominado Antiguo Reino Hitita, convirtiendo  Hattusas en su capital.

 Labarna conquistó prácticamente toda la Anatolia central y extendió sus dominios hasta el mar Mediterráneo. Sus sucesores aumentaron las conquistas hititas hacia el norte de Siria.

Mursil I ( 1620-1590 a.C.) conquistó lo que es actualmente Alepo, en Siria, y arrasó Babilonia hacia el 1595 a.C., terminando con la I Dinastía amorita de Babilonia.

 Tras el asesinato de Mursil siguió un periodo de debilidad  que finalizó durante el reinado del rey Telipinu (que reinó hacia 1525-1500 a.C.). Para asegurar la estabilidad del reino, promulgó una estricta ley de sucesión y adoptó medidas contundentes para suprimir la violencia. De los sucesores de Telipinu únicamente se conocen sus nombres.


 

Nuevo Reino Hitita

 

El denominado Nuevo Reino Hitita fue fundado hacia el 1450 a.C. Uno de sus miembros más importantes, el príncipe real Subiluliuma ( 1380-1346 a.C.), usurpó el trono durante un periodo de invasiones extranjeras. Después de liberar su país y derrotar a su principal enemigo, el reino de Mitanni, situado en el norte de Mesopotamia, condujo sus ejércitos más allá de Siria. Allí sus conquistas fueron sencillas por el debilitamiento del poder egipcio durante la época de Amarna y el reinado del faraón Akenatón, también denominado Amenhotep IV (o Amenofis IV). De este modo, el reino hitita bajo Subiluliuma se convirtió en un gran imperio que rivalizó con el poder de Egipto, Babilonia y Asiria. Tras la muerte de Subiluliuma, los hititas consiguieron mantener la mayor parte de su Imperio, aunque sólo mediante guerras continuas. Durante los siglos XV y XIV a.C., sus posesiones se extendieron hacia el oeste, hasta el mar Egeo, hacia el este hasta Armenia, hacia el sureste hasta Mesopotamia superior, y hacia el sur desde Siria hasta el actual Líbano.

Durante la segunda mitad del siglo XIV a.C., los hititas mantuvieron continuos conflictos con Egipto. Estos dos grandes poderes lucharon para controlar Siria hasta la batalla de Qades (c. 1296) entre el rey hitita Muwatalli ( 1315-1296 a.C.) y el faraón egipcio Ramsés II. Aunque Ramsés II proclámó que había obtenido  una gran victoria, los hititas continuaron manteniendo sus posesiones en Siria. El rey hitita Hatusili III (que reinó hacia 1289-1265 a.C.) firmó un tratado de paz con Ramsés II años después , tratado que lleva también el nombre de Qadesh y lo selló dándole a su hija en matrimonio. Posteriormente, las relaciones entre hititas y egipcios siguieron siendo amistosas,  hasta que el Imperio hitita cayó poco después del 1200 a.C.  por causas que se desconocen, entre las que pudieron estar las denominadas "invasiones de los pueblos del Mar" y el ataque de los feroces gasga.


Ciudades-Estado Neohititas


A la caída del Imperio Hitita, en realidad una superestructura política, siguieron la confusión y los conflictos. Posteriormente, una serie de Ciudas-Estado neohititas  revelan su existencia en las fuentes  al sureste de Anatolia y norte de Siria. La más famosa  fue Karkemish. Estos Estados estaban poblados por un grupo étnico mixto denominado siro-hitita, compuesto principalmente de hititas, de pueblos pertenecientes al antiguo Imperio hitita y de los primeros habitantes de ambas zonas. Los gobernantes siro-hititas utilizaban el idioma luvita escrito en jeroglíficos. Algunas de estas ciudades-estado fueron conquistadas en el siglo X a.C. por los arameos; el resto se convirtieron en provincias del Imperio asirio bajo Sargón II, hacia el 715 a.C. Incluso después de que los asirios conquistaran todo Siria, aún la denominaban Hatti.

Primeros documentos y traducciones



Las primeras fuentes importantes sobre los hititas proceden de documentos egipcios, principalmente los de la XIX Dinastía, y de pasajes de la Biblia. El primero de estos pasajes, en los que a los hititas se les denomina "hijos de Heth", probablemente se refiere al conocido como periodo del Reino Hitita. Pasajes posteriores aluden a los siro-hititas.

En 1906, en unas excavaciones en Bogazköy, se descubrieron los archivos reales de los hititas. Este descubrimiento suscita dudas acerca de muchas evidencias egipcias. Por ejemplo, algunas contiendas militares se mencionan como victorias para los hititas, mientras que en los documentos egipcios, las mismas contiendas se identifican como derrotas hititas. El descubrimiento de los archivos fue particularmente importante porque permitió a los eruditos descifrar la lengua hitita, y además se revelaba información sobre aspectos anteriormente desconocidos de la cultura, como su organización política, legislación, religión y literatura.

La mayoría de los textos encontrados en los archivos estaban escritos en lengua hitita, aunque los tratados y las cartas de Estado estaban escritas en acadio, el idioma internacional de la época. Otros textos estaban escritos en lengua hurrita del sureste de Anatolia y norte de Mesopotamia, idioma no relacionado con ningún tronco lingüístico conocido. Los hititas utilizaron el sistema cuneiforme de escritura adoptado de los babilonios, aunque también emplearon un sistema de jeroglíficos para inscribir un idioma muy relacionado con el hitita, probablemente un dialecto luvita. Aunque los jeroglíficos se utilizaron durante el periodo del Imperio, la mayoría de las inscripciones pertenecen al periodo posterior a su caída. La literatura de los hititas estaba muy desarrollada, según muestran los documentos históricos y las narraciones.




 Organización política




El rey hitita actuaba como sumo sacerdote, jefe militar y juez principal. Durante el Antiguo Reino era asesorado por el panku, Consejo asesor de nobles, que posteriormente desapareció. El reino estaba administrado por gobernadores provinciales que actuaban como sustitutos del rey. Los territorios situados fuera del reino estaban frecuentemente gobernados como reinos vasallos estableciendo tratados formales con sus gobernantes.

Los éxitos más relevantes de la civilización hitita se encuentran en el campo de la legislación y de la administración de justicia. Los códigos civiles de los hititas revelan una gran influencia babilónica, aunque su administración de justicia es mucho más severa que la de los babilonios. Los hititas rara vez recurrían a la pena de muerte o a la mutilación corporal, características de otras civilizaciones del antiguo Oriente Próximo. Además, la justicia hitita se basaba fundamentalmente en el principio de restitución en lugar del de retribución o venganza. La pena por robo, por ejemplo, era la devolución del objeto robado y el pago de una recompensa adicional; la restitución en especie fue gradualmente sustituida por el pago en dinero.

La economía hitita se basaba en la agricultura. Los principales cultivos eran el trigo y la cebada, y los animales fundamentales el ganado vacuno y las ovejas. Los hititas también tenían reservas de minerales ricos, tales como el cobre, el plomo, la plata y el hierro. Sus técnicas metalúrgicas eran avanzadas para su época; puede haber sido el primer pueblo en trabajar el hierro.


    Religión


Los hititas veneraban a numerosas deidades locales, y en los documentos de Estado se invoca  a los "miles de dioses de Hatti", venerados en Asia Menor antes y durante el periodo hitita. Los estudiosos han encontrado influencias sumerias, babilónicas, asirias, hurrita, luvita y cananea .

El santuario  a cielo abierto  de Yazilikaya, cerca de Bogazköy, cuya significación profunda no se conoce, prestándose a numerosas especulaciones , como la astrológica,  contiene una importante serie de relieves realizados en la roca que representan dos largas procesiones de dioses y diosas aproximándose entre sí. La mayoría de los dioses no han sido identificados, aunque encabezando los dos lados de la procesión aparecen las deidades hititas más importantes: el dios de la Tormenta de Hatti, o dios del tiempo, y la diosa  Sol de Arinna. Las excavaciones en el santuario mostraron un templo construido delante de la  cámara principal ; la otra cámara más pequeña parece haber estado dedicada al culto de un rey difunto.

La mitología hitita, como su religión, suponen una combinación de elementos que reflejan la diversidad de cultos dentro del reino. Son especialmente interesantes algunos poemas épicos que contienen mitos, originalmente hurritas con motivos babilónicos. Estos mitos tratan de las distintas y sucesivas generaciones de dioses que rigieron el universo y de un monstruo que retó al gobierno del último rey de los dioses. Son similares a los mitos griegos contenidos en la Teogonía (genealogía de los Dioses) del poeta griego Hesíodo y pueden haber sido sus prototipos. No está claro el modo en que los mitos llegaron a Grecia, pero es posible que se transmitieran durante el periodo micénico griego (1400-1200 a.C.). Se sabe que los griegos micénicos viajaron al oeste de Anatolia y que comerciaron en la Siria hitita. Los documentos hititas se refieren a los contactos entre los gobernantes hititas y los del reino de Ahhiyawa (Ahhiya), que algunos estudiosos han identificado con el país de los aqueos. Se transmitieran o no elementos culturales hititas al extranjero, muchos subsistieron en Anatolia hasta la llegada de los romanos a Asia Menor en el 190 a.C. Las deidades como la Gran Madre  de Anatolia, asimilada a la frigia Cibeles y el Dios de la Tempestad de Hatti  (denominado Júpiter Doliqueno por los romanos, adorado en Baalbek ) todavía fueron veneradas en aquella época.
 

Arte y Arquitectura


El arte y la arquitectura de los hititas fueron influidos prácticamente por todas las culturas coetáneas del antiguo Oriente Próximo, y especialmente por Babilonia. Sin embargo, los hititas alcanzaron cierta independencia de estilo que hace distinto su arte. Los materiales de los edificios eran normalmente la piedra y el ladrillo, aunque también utilizaron columnas de madera. Sus abundantes palacios, templos , de los que se conocen unos diez, algunos santuarios y fortificaciones se adornaron a menudo con relieves estilizados e  incomprensibles,  tallados en muros, puertas y entradas

 

 

Zoroastro:


Profeta de la religión persa y fundador del zoroastrismo. Zoroastro (llamado Zaratustra en persa antiguo) nació en el seno de una familia noble, los Spitama, en Airyana Vaejah, al este de Persia, acaso durante el periodo precedente al de los reyes aqueménidas, aunque se han sugerido fechas anteriores. Se cree que fue sacerdote y que desde la juventud empezó a recibir las revelaciones de Ahura Mazda ('Señor del conocimiento'). Sus conversaciones con esta divinidad, y sus dificultades para predicar, están recogidas en las Gathas, que forman parte de las escrituras sagradas llamadas Avesta. Al parecer, después de años de lucha con los sacerdotes de los cultos establecidos (tiempo durante el cual realizó sus primeras conversiones, incluyendo a algunos de sus propios familiares) logró el apoyo definitivo en Vishtaspa, rey de Chorasmia (hoy el Turkestán ruso). A partir de entonces su religión se expansionó y prohibió los ritos orgiásticos que acompañaban los sacrificios persas a los dioses, aunque mantuvo el culto al fuego. También prohibió el sacrificio a Ahriman y su séquito, antes divinidades subordinadas del panteón persa, que Zoroastro convirtió en los principios del mal de su nuevo credo.

El país de Zoroastro era montañoso y vivía de la cría del ganado, que se consideraba sagrado. A través de su religión, quiso unir los rebaños contra los merodeadores y los practicantes de ciertos cultos del sacrificio. De todos modos, la profundidad intelectual de su religión influyó en el pensamiento occidental, y Platón, Aristóteles y otros pensadores griegos se interesaron por sus doctrinas. También es probable que las ideas de Zoroastro influyeran en la demonología, la angelología y la escatología judeocristianas, pues se han apreciado influencias suyas en el Manual de disciplina encontrado en los manuscritos del mar Muerto. Su principal contribución consistió en la creación de un credo monoteísta de dualismo ético que sería exacerbado por los maestros posteriores. No negó la existencia del panteón tradicional persa, pero dejó claro que sólo Ahura Mazda era digno de culto. También declaró que uno de los hijos de Ahura Mazda, Ahriman, optó por convertirse en demonio, dividiendo así el mundo en los principios enfrentados del bien y el mal. Estos dos elementos prefiguran gran parte de la posterior especulación ética y religiosa universal.

Manual de disciplina
Avesta:


Colección de libros sagrados de los antiguos persas, creencias que conservan todavía los parsis de Bombay (India) y los guebros de Irán. La obra consta de dos partes; la primera, dividida en tres tratados: Vendidad, Vispered y Yasna, sacerdotal aquél, de formas litúrgicas el segundo, e integrado el tercero, cuyo nombre significa "sacrificio", por el Yasna propiamente dicho y los cinco ghatas o cánticos, en forma dialogada, en el que el dios del bién Ahura Mazda adoctrina a Zoroastro, el supuesto autor de la obra. La segunda parte, llamada Avesta Menor, está constituida por himnos y textos de menor importancia. El texto original del Avesta, escrito en pieles de bóvido, fué quemado por órdenes de Alejandro Magno, y reconstruido en lo posible, recogiendo la tradición oral, con el nombre de "Zendavesta" (Comentario del Avesta), por orden del príncipe sasánida Ardasir I, en el siglo III d. C.


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Aban: Dios persa del agua, nombre de un yazad que preside sobre el agua; nombre del décimo día del mes según el calendario de la religión de Zoroastro; y también el nombre del octavo mes.



Adarbad Mahraspandan: Un gran sacerdote de Zoroastro, primer ministro de Shapur II (309-379 a. C.).


Ahrimán: En la antigua religión persa (o iraní) y en los libros de Zoroastro, Ahrimán es el dios de la oscuridad, el destructor eterno de los dioses, personificación y creador de la maldad, portador de la muerte y de la enfermedad. También es conocido como Angra Mainyu, y su nombre significa “espíritu diabólico”. Se le conoce como la personificación del mal. Lidera las fuerzas del mal contra los huéspedes de Spenta Mainyu, el completamente espiritual, que ayuda a Ahura Mazda, el señor sabio, y vencedor final del conflicto cósmico. Ahrimán trae las heladas en invierno, el calor en verano, cualquier tipo de enfermedades u otros males, para frustrar a Ahura Mazda, y él también creó el dragón Azi Dahaka, que trajo la ruina a la Tierra. Cuando Ahura Mazda creó los cielos, Azi Dahaka saltó al cielo como una serpiente, y en contraposición a las estrellas formó los planetas. Tanto Ahrimán como Ormuz eran descendientes de Zurvan Akarana, que había decidido que el primero que haya nacido tenía derecho a ser Rey. Pero por la ambición y por la soberbia de Ahrimán, apareció la pasión de la envidia y Zurvan (el Ser Supremo) dijo que sólo gobernaría durante nueve mil años, después de los cuales su hermano reinaría en su lugar. Había una compañera de Ahriman llamada Az, y se dice que cuando Ahriman vió la bondad del hombre él se desmayó, y estuvo así durante tres mil años, hasta que la “prostituta maldita”, Jeh, le despertó y manchó a los hombres con su espíritu, introduciendo el miedo, la envidia, la lujuria y la codicia. Ahrimán vive en la oscuridad, en un lugar donde todos esos a quien hace mal van después de su enfermedad (el infierno) y su símbolo es la serpiente. Él es lo que en la religión cristiana puede llamarse Satán. También es llamado Ako Mainyu.



Ahura Mazda: Personifica la sabiduría y la bondad. Inicialmente fué llamada Varuna, el cielo; luego Mazda, sabiduría o iluminación, y por fusión de ambos nombres se formó el de Ormuz, en la Edad Media. De su propio pensar surgió por accidente Ahrimán, principio del mal, con el que Ormuz se encuentra en continua lucha. Todo lo que es bueno se desprende de él y se apoya en las emanaciones (Todo lo que existe procede de la emanación, salvo la propia eternidad, que ha existido y existirá siempre).



Airyaman: Yazad de la amistad y de la curación.



Amahraspand ("Beneficio de los Inmortales"): El mayor de los seres espirituales creados por Ahura Mazda. A veces se refiere a arcángeles. Sus nombres son: Vohuman, Ardwahisht, Shahrewar, Spandarmad, Hordad y Amurdad.



Ameretat: Ameretat (“no muerte”, “el que vive”) es la personificación de la inmortalidad y la protectora de las plantas. El quinto mes se le dedica a ella. Su rival eterno es el archidemonio de la vejez, Zarich.



Anagran (Luz Eterna): Nombre de un yazad; nombre del decimotercer día del mes según el calendario religioso de Zoroastro.



Anahita: Diosa de la fecundidad. Los guerreros pedían a la diosa que les ayudaran en la batalla. Es venerada por héroes y antihéroes. Posiblemente de origen mesopotámico, su culto fue importante con Artajerjes II, y las estatuas y los templos fueron construidos en su honor durante el Imperio Persa. Cierto culto ha existido después en el Asia Menor. En el Avesta es llamada Ardvi Sura Anahita (“Húmeda, Fuerte, Incontaminable”); esto parece ser una unificación de lo que originariamente fueron dos deidades originales. En Grecia, Anahíta fué identificada con Atenea y Ártemis.



Apausha: O Apaosa, es un demonio que lleva la sequía y la aridez. Monta en un caballo negro sin pelo. Cada cierto tiempo era derrotado por el dios Tistrya. Es similar al dios hindú Vritra. También es llamado Apa-urta.



Aqueménida: La dinastía que gobernó Irán desde tiempos de Ciro el Grande (559 a. C.) hasta la invasión de Alejandro Magno (330 a. C).



Aramati: Aramati era la personificación de la Moderación y su elemento, la Tierra. Sarasvati es la divinidad hindú equivalente.



Arda Viraf: Un sacerdote de principios del período sasánida, autor que describió sus visiones sobre el cielo y sobre el infierno.



Asha: Asha representaba el Orden Justo y equivale a Varuna en la India. Su elemento era el Fuego.



Ashem Vohu: Uno de los rezos más sagrados del zoroastrismo, el cual lo practica Asha.



Ashtad ("Rectitud, Justicia"): Nombre de un yazad que manda sobre la justicia. Es el nombre del vigésimo sexto día del mes según el calendario de la religión de Zoroastro.



Asman ("Cielo"): Nombre del yazad que gobierna sobre el cielo. Es el nombre del vigésimo séptimo día del mes según el calendario de la religión de Zoroastro.



Astwihad: Un demonio de la muerte.



Atar: En la región este de Irán se veneró también el Fuego, llamado Atar, que era hijo de Ahura Mazda.



Azi Dahaka: Un demonio rabioso de la mitología iraní. Él roba los ganados y trae maldades a los humanos. Es un monstruo con una forma parecida a la de una serpiente con tres cabezas y seis ojos que también es la personificación de la opresión babilónica de Irán. El monstruo será capturado por el dios guerrero Thraetaona y colocado en lo alto de la montaña Dermawend. En un resurgir final del monstruo, escapará de su prisión, pero al final de los tiempos (fraso-kereti) morirá en el Río de fuego Ayohsust. También es llamado Azi Dahak.



Chinvat: Puente que las almas cruzan para ir al cielo.



Daena: La diosa que da a conocer a las almas a la muerte (en el cuarto día después de su muerte) y las guía al cielo o al infierno. Tiene un perro que olfatea el alma y dice si el alma es buena o mala.



Gayomart: Literalmente, “vida que muere”. El hombre primordial que en la mitología persa fue creado por el dios supremo Ahura Mazda. Gayomart vive como un espíritu durante 3.000 años, después asume la forma corporal de un bello joven. Vivió con esta forma durante 30 años, pero fué envenenado por Ahrimán en la instigación de Jeh. De él salieron (como una planta) Mashye y Mashyane, los padres de la raza humana.



Haurvatat: Haurvatat personificaba la Salud y se corresponde con Nasatyas en la mitología hindú, al igual que Ameretat. Su elemento era el Agua.



Hooma: Es el dios que proporciona la salud y la descendencia además de las buenas cosechas.



Jeh (“La puta”): En la mitología persa, ella es la responsable de la muerte del primer humano Gayomart porque en su instigación, Ahriman lo envenenó.



Mah: Un antiguo dios persa de la Luna, uno de los Yazatas. Se le asocia con la vaca, que ejerce un papel importante en la antigua mitología iraní, y preside el tiempo y las mareas. Se le menciona como ayudante de Vohu Manah. Se dedica el séptimo día de cada mes a Mah.



Mashyane: En los mitos persas, la madre de la raza humana, que junto a su marido Mashye abandonaron las enseñanzas de Ahura Mazda, dejándose llevar por Ahrimán, por cuyo crimen fueron desterrados para la eternidad al infierno. También es llamada Mashyoi.



Mashye: El padre de la raza humana. Él y su esposa Mashyane nacieron, como si fueran plantas, de Gayomart. Mashye y Mashyane previeron a Ahura Mazda de Ahrimán, y por ésto fueron condenados en el infierno hasta los últimos días.



Mitra: Divinidad persa de la luz y la cordura, entendida ésta como la verdad, que gobierna el mundo. Los romanos lo adoptaron. Es responsable de dar protección cuando hay un ataque. Se asocia con el fuego y el sol. Protege a los fieles y castiga a los infieles. Mitra mató al toro sagrado y al caer su sangre en la tierra surgieron todas las plantas y animales. Se le representa tocado con un gorro frigio y sacrificando a un toro con un cuchillo largo, y en este ritual muchos autores han querido ver el origen de muchos ritos mediterráneos antiguos en los que se sacrifican toros, y también el antecedente ancestral de corrida de toros. Se le representa en un carro tirado por caballos blancos. Mitra es el poseedor de la verdad. Tiene una maza para luchar contra el mal (para más información ver Mithra en el apartado de principales divinidades de la mitología hindú).



Rashnu: El ángel divino persa de la justicia y del último juicio y la personificación de lo correcto. Junto a Mitra y Sarrosa juzga las almas de la muerte. Rashnu protege el puente Chinvat que va al cielo. Lleva las balanzas de oro con las cuales pesa las almas en el juicio. Rashnu es uno de los Yazatas. También es llamado Rashnaw y Rashnau.



Spenta Mainyu: En la antigua religión persa, Spenta Mainyu (“totalmente espiritual”) es el dios de la vida y la personificación de la bondad y de la luz. Es el hermano gemelo de Angra Mainyu (Ahriman), el dios de la oscuridad, con quien pelea en una eterna batalla. En una versión temprana de esta religión, ambos son hijos de Ahura Mazda (Ormazd). Pero más tarde no se verá distinción entre él y Ormazd. Su nombre no volvería a usarse desde entonces. Él es todavía el hermano gemelo de Ahriman, pero ahora su padre es el dios primordial Zurvan. También es llamado Spenak Menoi.



Thisya: Dios de las lluvias. Sus adversarios son la sequía y la mala cosecha. Es el dios de la fuente creadora de las cosas.



Tiri: Una de las principales deidades astrales junto a Tishtrya. Según la astronomía sasánida, estaba identificada con Mercurio. En el decimotercer día del 4º mes del calendario de Zoroastro se celebraba un importante festival agrario, las Tiragan.



Tistrya: Una de las principales divinidades astrales junto a Tiri. Fué identificado con la estrella Sirius. Aunque cuando Sirius alcanza su punto más alto en época de sequía, su principal mito es una batalla contra una estrella demoníaca llamada Apausha (“no-prosperidad”) con gran cantidad de lluvia. En un combate en el que se reconstruye en un ritual anual, Tistrya y Apausha, asumiendo las formas de un caballo de cría y un caballo de horrible descripción, combaten a lo largo de las orillas del mar Varu-Karta. Inicialmente Apausha es victorioso, pero cuando Tistrya es adorado le vence. Entonces Tistrya provoca que del mar cósmico surja un hervor, y después otra estrella, Satavaisa (Fomalhaut), que sube con una niebla soplada por el viento en forma de lluvia y nubes y granizo a la morada y las poblaciones y a los siete continentes. Tistrya también estaba íntimamente relacionado con la agricultura. Luchó y venció a las estrellas malvadas, identificadas con brujas, especialmente una llamada “Mala Cosecha” (Duzhyarya). En el zoroastrismo, Tistrya fué identificado, probablemente en época Aqueménida, con el dios del Oeste de Irán Tiri. También fue llamado Tishtrya.



Vayu: Dios del viento, representado como un dios guerrero para proteger las cosas creadas por Ahura Mazda; reina entre la luz y la oscuridad.



Verethraghna: También llamado Bahran. Es el espíritu de la victoria. Es el dios herrero. Puede ser un toro de cuernos dorados, un fuerte viento, un camello, un jabalí, un pájaro (¿cuervo?), un ciervo luchador, un hombre con espada de hoja dorada, etc. Junto a Mitra, el dios de la verdad, Verethraghna comparte características judiciales que le relacionan con el dios guerrero hindú Indra. En los textos persas, Verethraghna aparece como un representante de Mitra y Rashnu, el dios de la justicia, y como significado de venganza para Mitra en su capacidad de dios de la guerra. Verethraghna fué una deidad especialmente popular entre los sasánidas iraníes, donde cinco reyes llevaron su nombre. El 14º himno del Avesta está dedicado a él, y el día 20 de cada mes lleva su nombre.



Vohu Manah: Vohu Manah representaba el Pensamiento Bueno y era el equivalente a Mitra en la India. Tenía asignado el Buey como animal consagrado.



Xshathra: Xshathra era la personificación de la Realeza y su elemento era el Metal. Indra era la divinidad hindú a la que equivalía.



Yazatas: Nombre antiguo que daban los iraníes a la palabra “dios”. En el zoroastrismo los Yazatas son las deidades a quienes los himnos del Zend-Avesta están dedicados. También son los guardianes de lo divino y de los mensajeros de Ahura Mazda. El jefe es Mitra y otros dioses pertenecientes son Daena, Mah, Rashnu, Tistrya y Zam.



Zam: En la antigua mitología iraní, Zam es la divinización de la tierra. Es uno de los Yazatas.



Zarich: Zarich es uno de los miembros femeninos de los Daevas y la personificación de la vejez. Su eterno rival es Ameretat.



Zurvan Akarana: El dios primordial en la religión persa, y el dios de lo infinito y del espacio. Zurvan es el padre del dios del bién Ahura Mazda y del dios malvado Angra Mainyu. Tuvo que hacer sacrificios durante 1000 años para hacer que nacieran ambos, porque él era hermafrodita. Con hijos que representan las dos oposiciones, al propio Zurvan se le relaciona con la neutralidad; para él no hay distinción entre el bién y el mal. Zurvan también es el dios del destino, de la luz y de la oscuridad. En el “zurvanismo”, la religión oficial de los Sasánidas del siglo III al VII, Zurvan es el dios supremo y el señor de los cuatro elementos. También se le llama Zervan. Su nombre proviene de la palabra zrvan y significa “tiempo”.


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Curiosidades:


Sigue su lengua, pero su religión prácticamente ha desaparecido.
Se les conoce principalmente por las Guerras Médicas.
Creían que el cielo fué lo primero que se creó siendo una concha vacía hecha de metal que pasaba por debajo del mundo y el sexto día se creó el hombre y la mujer (como en la mitología judía), el día séptimo seguramente el fuego. Las montañas nacieron de la tierra, que al principio era lisa.
El primer animal fué un toro blanco, que fué sacrificado por Ahura Mazda.


Fuente: http://www.iespana.es/chaman/Persas.php