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La coronación de la Virgen (1430)
El cuadro utiliza la perspectiva para representar el lugar, no a sus
personajes. El fondo dorado y la sorprendente colocación de las aureolas
muestran lo sobrenatural. A la izquierda los tres varones que tienen los
libros son San Juan, Santo Domingo y Santo Tomás de Aquino. La mujer
vestida de rojo es María Magdalena.
La parte inferior del cuadro representa la vida de Santo Domingo. Esta
parte no tiene fondo dorado.
Como en el San Francisco de Giotto se puede ver el sueño de Inocencio
III , adaptado al caso de Santo Domingo que es identificado por la
estrella roja resplandeciente encima de su frente. Luego se aprecia la
aparición de San Pedro y San Pablo por los aires. Sus cuerpos no
aparecen completos debido a que algunos de sus miembros desaparecen el
un halo de luz que remplazan las alas del serafín de Giotto. Santo
Domingo retrocede demostrando su sorpresa y una especie de terror
sagrado. Al lado de esta escena se muestra otro milagro en el libro
sobre el fuego que no lo quema.
Fra ( Fray) Angélico, monje dominico, trabajó mucho para Cosme de
Médicis (debido a eso representa a menudo a San Cosme). La protección
que los Médicis ofrecían a los artistas era tanto de hacerles pedidos
como ayudarlos a encontrar otros mecenas.
La Coronación de la Virgen no es un pedido de los Médicis sino de otro
banquero. Los banqueros eran pecadores por practicar la usura. Sin
embargo los dominicos los disculpan a menudo en sus sermones. Por eso es
que los banqueros eran muy generosos con ellos. Cosme financía por
ejemplo la biblioteca San Marcos. Estos gastos explican también la
búsqueda de la magnificencia : así el dinero gastado en las artes se
considera como un dinero gastado de manera honorable.
Durante mucho tiempo Fra Angélico fue considerado como un pintor
retrasado para su época. En ese cuadro por ejemplo, no utiliza la
perspectiva aunque esta ya empezaba a revolucionar la pintura y su
manera de ver al mundo. No es una falta de conocimiento técnico. Así lo
muestra en el segundo elemento de la parte inferior del cuadro. Pero Fra
Angélico tiene una lógica diferente. La perspectiva es la apertura de
una ventana sobre el mundo y su utilización corresponde a una lógica en
la representación del mundo. Fra Angélico no quiere representar al mundo
terrenal sino al divino. Es debido a eso que utiliza numerosos puntos de
fuga que convergen hacia el séptimo peldaño del tono (número simbólico).
Utiliza así la perspectiva sólo para aislar al grupo divino.
Guido di Pietro da Mugello,
llamado Fra Angelico (Hacia 1400 - 1455)
Pintura Italiana (Siglo XV)

LA ANUNCIACIÓN
Guido di Pietro nació en Vicchio en el Mugello. Fraile del convento de
Santo Domingo de Fiesole, cerca de Florencia, inicia su actividad
artística muy joven, en el campo de la miniatura. Desde el principio, su
obra aúna elementos de la tradición gótica de finales del siglo XIV con
los avances del primer renacimiento, pero es la espiritualidad que emana
de sus cuadros, la que le hace merecedor de su sobrenombre: Fra
Angélico, porque se decía que pintaba como los ángeles.
El retablo de La Anunciación fue realizado para la iglesia del convento
dominico de Santo Domenico de Fiesole, entre 1425 y 1428. Está formado
por una tabla central, rematada en la parte inferior por un banco o
predela. La tabla principal representa la Anunciación en primer plano,
en un interior, y la Expulsión de Adán y Eva del Paraíso Terrenal, en un
segundo plano exterior.
La relación entre estos dos episodios es la redención del pecado
original por la llegada de Cristo, anunciada a la Virgen por el arcángel
San Gabriel. Fra Angélico sitúa a la Virgen y el Arcángel en un marco
arquitectónico, definido por una elegante arquería
, que recuerda las obras que por entonces realizaba Brunelleschi en
Florencia, como el pórtico del Hospital de los Inocentes. El tratamiento
racional del espacio y el estudio de la perspectiva geométrica recogen
los planteamientos del arte renacentista. El ángel se inclina ante
María, que adopta una actitud de humildad. El orden y la sencillez del
cuarto que se abre tras la escena alude a las virtudes de la Virgen, así
como el pequeño libro de oraciones que tiene abierto sobre sus rodillas.
La paloma del Espíritu Santo proviene de las manos de Dios, en la
esquina superior izquierda, y atraviesa el jardín del Edén, reafirmando
el carácter de redención del pecado original que posee la encarnación de
Cristo. La predela se compone de cinco paneles donde se representan
cronológicamente episodios de la vida de la Virgen: Nacimiento y
Desposorios, Visitación, Adoración de los Magos, Presentación en el
Templo y Tránsito de la Virgen.
El tratamiento iconográfico de estas escenas es el característico de la
pintura italiana de los siglos XIV y XV. En esta obra maestra del
Quatrocento italiano destacan la maestría del color y la luz, y la carga
poética que se desprende de las figuras. En 1611 se vendió para
construir el campanario al duque de Mario Farnese quien la regaló al
duque de Lerma, gran ministro de Felipe III. En España estuvo primero en
la iglesia de los dominicos en Valladolid, para pasar posteriormente al
Convento de las Descalzas Reales de Madrid, desde donde ingresó en el
Museo del Prado en el año 1861 gracias a las gestiones del pintor
Federico de Madrazo, por entonces director del Museo.

Noli Me Tangere
1440-41

Presentation in the Temple (left)
1440-41); Fresco, 158 x 136 cm; Cell 10, Convent of San Marco, Florence

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