Nos dice que Dios es lo máximo, la
plenitud a la que nada falta. En Él coincide todo lo que
fuera de Él es pensado como distinto por nuestro
entendimiento. Los contrarios se concilian en el infinito.
En Él no rige el Principio de No Contradicción. Él es lo
máximo y lo mínimo. En Él coinciden los opuestos al modo
como en Geometría un círculo de radio infinito puede
pensarse como una recta. Él es la complicatio de todas las
cosas y la coincidentia oppositorum, ya que en su unidad
contiene incluso lo que fuera de él se muestra como diverso
u opuesto.
El mundo es la explicatio o el despliegue de Dios. El
Universo separa lo que en Dios se halla unido y por ello no
es infinito, pero sí es ilimitado, sin centro ni límite
externo y en continuo movimiento. La Tierra, que se
encuentra en el Universo, también se mueve. Cada cosa
refleja al todo, al Universo y a Dios (preanuncio de las
mónadas de Leibnitz). Su cosmología es un anticipo de los
avances del Renacimiento y la Ciencia moderna. Se lo
considera precursor de Copérnico y también, por el método
matemático de contar y medir que introduce en las Ciencias
Naturales, de Kepler. Propone medir el pulso con el reloj,
examinar con balanzas las secreciones de sanos y enfermos, y
fijar el peso específico de los metales.
Algunos
lo han calificado de panteísta, pero esto no es exacto, ya
que él no concibe al Universo como Dios sino a partir de
Dios. El mundo es imagen y semejanza de Dios, pero semejanza
no es identidad. La única oposición que no pretendió
suprimir es justamente la de Creador y criatura.
El hombre debe transitar el camino hacia el absoluto, y ese
camino pasa por Cristo. Cada hombre es un microcosmos de
creatividad, libertad y espontaneidad, un sujeto único e
independiente. Y así como en el macrocosmos lo múltiple
encuentra su unidad en la idea unitaria del todo, sobre el
microcosmos que cada uno de nosotros es se eleva la idea de
su "mejor yo", para que la vida no se disperse y se vacíe en
el espacio y el tiempo, cayendo en el absurdo.
En el mundo hay cosas que se mueven. Ahora bien, según el
principio de causalidad, todo lo que se mueve es movido por
otro. Por tanto si lo que mueve a otro es también movido, es
necesario que otro lo mueva. Pero esta serie de motores no
puede ser infinita. Por esto, se llega a la conclusión de
que existe un primer motor inmóvil. Y este motor inmóvil es
comparado a Dios ya que él es el primero y no es sustentado
por nadie sino por él mismo. En el caso del lenguaje de
Aristoteles, este motor inmovil era llamado la causa
incausada.
Segunda vía: «Vía de las causas eficientes»
Todo lo que ha comenzado a ser, ha sido causado por otro.
Pero no es posible que la sucesión de causas y efectos sea
infinita. Por tanto existe una primera causa no causada, que
es Dios
Tercera vía: «Vía de los seres contingentes»
Esta vía, también llamada argumento de la limitación en la
duración, afirma que hay cosas que empiezan a ser y dejan de
ser, y que por tanto pueden no ser. Estas cosas se llaman
contingentes. Pero si todas las cosas fueran así, es decir,
contingentes, entonces alguna vez no hubo nada. Pero de la
nada no sale nada. Por ello, debe existir un ser necesario
para que haya estas cosas o seres. Este ser absolutamente
necesario existe por sí mismo y es causante de la existencia
de los demás seres.
Cuarta vía: «Vía de los grados de perfección»
Esta vía parte del hecho de que hay una jerarquía de
valores. De hecho, existen cosas mejores o peores, más
buenas y verdaderas que otras. Para valorar estas cosas,
deben ser comparadas con el grado máximo y lo más perfecto.
Como hay seres que tienen una perfección limitada, debe
existir un ser Perfectísimo y que sea infinito. Este ser es
conocido por el nombre de Dios.
Quinta vía: «Vía del orden en el mundo»
También llamada argumento de la finalidad interna de los
seres naturales. Para que los seres carentes de conocimiento
lleguen a su fin deben ser ordenados o dirigidos por alguien
inteligente. Por lo tanto, deben existir seres inteligentes.
Pero éstos deben ser dirigidos por alguien y así
sucesivamente, y como no se puede llegar al infinito,
entonces, necesariamente tiene que existir un Ser
inteligente que dirija a los demás, el cual es llamado Dios.
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